
Existen
equipos, accesorios, que considerábamos imprescindibles en los años
setenta y ochenta, y que parecían haber desaparecido definitivamente de
la oferta de los –pocos– establecimientos especializados que
quedan por nuestro país. No quiere decir que hayan vuelto a aparecer en
las estanterías de los mismos, pero sí que han sido recuperados por
algunos distribuidores, y por lo menos podemos volver a acceder a ellos.
Mesas o soportes de
reproducción
Lo
hemos podido comprobar: si a un alumno de fotografía le hablas de “una
mesa de reproducción”, su rostro se pone en “modo cautela”, por lo de
“reproducción”.
Le suena raro, probablemente porque hasta la fecha
no ha visto ninguna. En “nuestros tiempos”, la mayor parte de las
ampliadoras se podían convertir en mesas de reproducción simplemente
desenroscando la fijación del cabezal de ampliadora. Claro que pocos
son los que han visto una ampliadora...

A
partir de ese momento, colocas la cámara en el soporte y puedes
reproducir fotografías antiguas y modernas, pequeñas composiciones...
lo que se te ocurra, que puede ser mucho.

Kaiser Slimlite
Si además, dispones de una
pequeña mesa de iluminación (arriba), con un poco de habilidad puedes
“reproducir” diapositivas o negativos, como un escáner. Con tu cámara y
un macro, y en ocasiones con el objetivo estándar.
La columna
del soporte de reproducción permite subir y bajar la cámara, en algunos
modelos casi sin esfuerzo, merced a unos muelles de compensación. Y
todo con gran estabilidad.
Como el asunto de iluminación puede
ser un tanto más espinoso, hay mesas que incluyen ya dispositivos de
iluminación. Una de nuestras favoritas y claro... no precisamente
barata es la mesa Kaiser RS 2 NCP, que incluye dos luces fluorescentes,
frías, con lámparas especiales de espectro de “luz de día” a 5.400 K.
Las
dos luminarias se pueden orientar muy bien en los más distintos ángulos
para evitar brillos o crear efectos de iluminación en los pequeños
montajes antes citados. Con una base de 40 x 42 cm, con marcas de
ajuste para alineación de originales, incorpora una columna de 60 cm de
altura que puede soportar cámaras de hasta 1,5 Kg.
¿Resistencia? En
la Facultad de Bellas Artes de la Complutense de Madrid hay [o había,
vaya usted a saber] una a disposición de los alumnos, y la última vez
que la vimos, tras unos 25 años de servicio, seguía funcionando bien...
Utilizada
con una cámara digital que ofrezca una pantalla totalmente orientable
hacia el operador, se pueden hacer maravillas con toda comodidad. Y los
niveles de burbuja incorporados en la mesa o soporte de reproducción,
son bienvenidos.
Cables de prolongación
para flash TTL
Desde
el desarrollo del concepto del flash TTL, parece que los flashes “de
mano” dejaron de ser tales y pasaron a ser “de zapata”, unidos a las
cámaras de forma casi indisoluble esclavizados –no esclavados– a los
múltiples contactos de comunicación entre la unidad de flash y el
prolijo sistema de medición de la cámara.

Y
sin embargo, en más de una ocasión fotográfica, si separamos el flash
de la cámara podremos conseguir efectos mucho más personalizados y
hasta nos atreveríamos a decir, creativos. Pero en esas mismas
ocasiones, separar el flash de la cámara puede suponer perder la
medición y ajuste TTL que tanto gusta a muchos fotógrafos hoy día.
Como
el tema de los protocolos de TTL es una auténtica jungla o torre de
Babel entre fabricantes de cámaras, al menos Metz, fabricante
independiente, propone un par de soluciones fiables para sus sistemas.
Así,
mediante un juego de adaptador para zapata y cable de sincronización,
el usuario puede separar el flash Metz –manteniendo la comunicación
TTL– para orientarlo de forma especial o incluso –con el soporte
adecuado– combinarlo con paraguas, ventanas o reflectores: para eso el
cable llega a los 1,8 metros de extensión.
Los cables y zapatas
de conexión TTL de Metz están disponibles para Canon E-TTL, Nikon
i-TTL, Olympus/Panasonic, y Sony ADI/TTL .
Los equipos Kaiser están distribuidos por DiseFoto, S.A.
Los productos Metz están distribuidos por Rodolfo Biber, S.A.




