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Un artículo de Valentin Sama
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lunes, 08 octubre 2007 |
Ya está disponible, y ampliamente
distribuida en nuestro País, la gama completa de los “Gorillapod”, un
accesorio que no solo es práctico sino divertido.
El Gorillapod es uno
de esos accesorios que, cuando uno lo ve en una simple ilustración,
tiende a sonreír, pero también –quizá precipitadamente– a
ignorarlo como un bello y simpático gadget.
Debemos confesar que
eso es lo que nos ocurrió personalmente,…. Hasta que, con ocasión de
una “salida” fotográfica con ocasión de la pasada PMA, tuvimos ocasión
de utilizar sobre el terreno un pequeño Gorillapod.
Desde
entonces, nos acompaña en todos nuestros viajes de índole profesional:
su peso de tan solo entre 43,5 y 241 gramos representa un factor
adicional muy positivo.
Como puede deducirse
de las fotografías, los Gorillapod pocas veces asumen la posición de
“patas rectas” de un trípode normal: lo habitual es que sus patas se
retuerzan, se doblen y se abracen –como un buen gorila– a aquellos
objetos que le puedan dar apoyo, por inusuales que sean.
Mejor que explicar
las situaciones concretas en las que podemos sacar partido de nuestro
Gorillapod es examinar las imágenes suministradas por la firma y
extraer nuestras propias conclusiones.
EL principio de
funcionamiento es similar al de determinadas juntas empleadas hace
tiempo en aparatos mecánicos, pero realizadas en este caso
con materiales plásticos de alta tecnología.
Así, las piezas o
juntas se dejan mover en ángulos notorios, fácilmente, con la mano,
pero sin embargo resisten en posición bajo cargas relativamente
elevadas.
El aro de material sintético de alta adherencia que
forma parte de cada articulación, refuerza el agarre cuando el
Gorillapod debe "abrazarse" con sus patas en torno a superficies
resbaladizas o de todo tipo.
De
hecho, en nuestro caso, hemos utilizado con éxito Gorillapods de
pequeño tamaño con cámaras tales como cámaras EVF y SLR ligeras, si
bien para este tipo de aparato existen Gorillapod específicos.
Los extremos de las
“patitas” están realizados en una goma especial muy adherente, lo que
ofrece un agarre muy efectivo sobre una gran variedad de superficies.
El Gorillapod original
está orientado a las cámaras compactas de un peso aproximado de hasta
275 gramos. Pesa 43,5 gramos y mide 15 x 3 x 3 cm, y ello incluyendo
una plataforma de extracción rápida, que puede dejarse fijada a la
cámara, y por supuesto, comprarse por separado, para poder emplear de
forma alternante más de una cámara.
El Gorillapod SLR
está pensado para cámaras EVF Superzoom o SLR ligeras, soportando un
peso de hasta 800 gramos.
Dispone también de cabezal de
bloqueo, y es compatible con el “Flash Clip”, para poder usarlo con
unidades de flash separadas de la cámara. Su peso es de 165 gramos y
mide 25 x 5 x 5 cm.
El mayor de la gama es el Gorillapod SLR-Zoom,
que como es fácil imaginar, reúne todas las bondades de los anteriores,
soportando un peso de hasta 3.000 gramos, siendo apto para cámaras
réflex profesionales incluso montando objetivos zoom luminosos largos.
Este
Gorillapod pesa 241 gramos y mide 25 x 6 x 6 cm.
Opcionalmente,
y gracias a un adaptador de rosca de 1/4 a 3/8 de pulgadas, admite
cabezales de trípode normalizados, aumentando así su versatilidad.
Los
Gorillapod están disponibles en colores, y son distribuidos en España
por Disefoto S.A.

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Última actualización ( lunes, 08 octubre 2007 )
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