La
firma Voigtländer ha presentado ya su propio adaptador “VM”, que
permite emplear los objetivos dotados de bayoneta “M”, esto es,
bayoneta Leica M sobre las cámaras para el protocolo Micro Cuatro
Tercios o “MFTS”.
No es la primera en presentar ese accesorio, pues ya Novoflex se le
había adelantado
en ese campo en diciembre de 2008, pero en todo caso, en nuestra
opinión, esta nueva introducción refuerza el valor simbólico de la
primera.
Estos adaptadores permiten utilizar, sobre las actuales
y probablemente (1) futuras cámaras Micro Cuatro Tercios (MFTS)
objetivos de fabricantes tales como la propia Voigtländer, Carl Zeiss
(2), Konica RF y Leica-M. En este último caso, objetivos fabricados
desde 1954.
El
delgado adaptador de rosca Leica a bayoneta Leica: posible por lo poco
problemático de una montura de rosca para el interior. Este adaptador
(en este caso uno moderno, de Voigtländer), estaba previsto desde el
mismo momento de la concepción de la bayoneta Leica M, a fin de
permitir a los antiguos usuarios utilizar sobre las Leica de bayoneta
sus queridas ópticas de rosca: un
rasgo absolutmente "Leicalike". Por ello, el registro de las Leica M es
algo más corto que el de las de rosca: para dar cabida a ese adaptador.
Si
sumamos a ese adaptador ”VM” o al de Novoflex, el adaptador para los
objetivos de rosca Leica, la panoplia de objetivos utilizables se
extiende de forma casi inconmensurable en marcas y tipos, hasta incluir
los primeros objetivos Leica para montura de rosca desde
aproximadamente 1930.
En principio, lo más deseable, por no
decir imprescindible para un adaptador entre un modelo de montura de
cámara y un modelo de montura de objetivo es que el objetivo mantenga
íntegra su gama de distancias de enfoque hasta infinito, y ello sin
necesidad de la aplicación de lentes intermedias adicionales que
pudieran degradar la calidad de imagen.
Para ello, el requisito
fundamental es bien sencillo: la distancia de la superficie anterior de
la montura de la cámara al plano focal de la cámara (“flange distance”,
“register” o “FD”) sobre la que hayan de adaptarse los objetivos debe
ser menor que la misma distancia para la cámara a la que pertenecen los
objetivos a adaptar.
La menor distancia de registro de la Konica Hexar RF, a la
derecha, permite....
....
una de las combinaciones más extrañas, en este caso mediante un poco
conocido adaptador de Novoflex: objetivos Olympus OM sobre una bayoneta
tipo Leica M. Por supuesto el telémetro no acopla, y el
enfoque
es por estimación. Con los angulares, poco problema, pero con el
resto.....
La cosa es tan sencilla como que
debe quedar espacio para el adaptador, por fino que consigamos hacerlo.
Puesto que éste debe incorporar en un extremo la montura para la cámara
y en el otro la montura para el objetivo ajeno, puede entenderse que se
necesita algo más de 1 mm en la mayoría de los casos, sobre todo si
hablamos de bayonetas y no de roscas. De hecho, si la diferencia de
registros es muy pequeña, podrían producirse conflictos adicionales por
la diferencia entre los diámetros de las monturas respectivas.
Además, si el adaptador debe ser muy fino, la mecanización es mucho más
problemática, y podemos esperar un precio elevado. En nuestra opinión,
a pesar de su precio, los mejores adaptadores son los ofrecidos por
Stephen Gandy a través de "Camera
Quest".
Un
juego de adpatadores de soberbia realización: a la izquierda uno
antiguo para objetivos Exakta sobre réflex de medio formato Olympus
Pen, a su derecha, uno moderno para objetivos Exakta sobre cuerpos
Cuatro Tercios, colocado sobre un adaptador para OM sobre Pen F
Si
no se cumple ese requisito de bajo grosor, el adaptador separará al
objetivo del cuerpo de la cámara más de lo debido y no podremos enfocar
a infinito, lo que no es de recibo.
En el caso de la montura
Leica M y MFTS, se da un doble golpe de suerte: la “flange distance” de
la Leica M es especialmente corta, pero la del MFTS… ¡lo es aún más!
Ello
hace que se puedan usar todos esos magníficos objetivos sobre las
novísimas cámaras para el nuevo protocolo. Aún es más: se podrán
utilizar, mediante adaptadores, una gran variedad de objetivos de otras
marcas. Por supuesto que unas de las más compatibles son las del
protocolo “Cuatro Tercios”, para las que ya está diseñado el adaptador,
con comunicación electrónica.
Y con ello, vamos a uno de los puntos clave en adaptadores: la pérdida
de funciones.
En
monturas que impliquen levas mecánicas de comunicación entre objetivo y
cuerpo de cámara, serán probablemente mayores que en aquellas monturas
más modernas de comunicación electrónica y eléctrica. Aún así, en este
último caso, la torre de Babel de firmware puede constituir un problema
severo para esa misma comunicación.
Pero… ¿quién habla de gran
comunicación entre un objetivo Carl Zeiss, Leica o Voigtländer, que son
de diafragma, y enfoque enteramente manuales ?
En nuestra opinión,
el “quid” de la cuestión radica ahí: los poseedores y usuarios de esos
objetivos sueñan con alternativas digitales más allá de los cuerpos de
Leica M8, M8.2 y Epson RD.
Aunque tengan que hacer determinados sacrificios. Que no
serán pocos.
Para
comenzar, algo que ya es sabido: el tamaño de captor del sistema Micro
Cuatro Tercios –igual al del Cuatro Tercios– hace que las focales
efectivas sean equivalentes al “doble” de la nominal.
Nada grave, si se asume, por ejemplo, que ese valioso Leica-M 21 mm se
va a comportar como un humilde 42 mm.
Claro
que podemos emplear el Ultra Wide-Heliar 12 mm f/5,6 como un más que
interesante 24 mm. A continuación, la lista de objetivos Carl Zeiss y
Voigtländer:
(1) Este objetivo es retráctil y debe utilizarse solo
extendido, so pena de riesgo de producir daños en la caja de la cámara
Quizá
la auténtica gracia esté en utilizar las focales estándar y medias: un
50 mm f/1,4 se comportará como un 100 mm f/1,4 y quizá nos animemos a
emplear ese Sonnar 85 mm f/2 por sus virtudes como un 170 mm f/2.
Pero habrá algunas pegas adicionales
Una
de ellas, será la dificultad de enfoque, que deberá ser sobre la imagen
ofrecida, bien por el monitor posterior, bien por el visor electrónico
al nivel del ojo. Existen adaptadores con “chip” de confirmación de
foco para las SLR actuales, pero está por ver si se ofrecerán para las
MFTS.
A través
del grupo ruso OLY43CLUB.RU pueden conseguirse los adaptadores y
"chips" "dandelion" (Diente de león) que permiten conseguir no solo
confirmación de foco, sino también las estabilización adecuada con
cuerpos Olympus Cuatro Tercios.
Por otro lado, el diafragma habrá de cerrarse a mano, a la
abertura deseada, tras el enfoque, y ¿qué clase de calidad de imagen
nos ofrecerán esos sistemas de visión?
No hablamos, en estado de las
cosas, de la calidad de imagen, pues se asume que desde el momento en
que usamos una óptica adaptada ésa es la calidad que deseamos:
superior, buena, mala o carismática.
Para la grabación de vídeo con
nuestras nuevas cámaras “híbridas” perfecto: el diafragma y el enfoque
manuales nos evitarán saltos de exposición, ruidos y desenfoques
imprevistos. No hay mal que por bien no venga.
Quizá, lo que
muchos esperan del MFTS es... ¡una Leica MFTS! Algo que, por cierto, es
más que probable que aparezca para después de la Photokina de 2010, de
la mano de Panasonic. Y ello a pesar de unas dificultades adicionales.
(3)
Objetivos y cámaras de gran compacidad es el sueño, que quizá se
materialice antes de la mano de Olympus.
El sistema
de codificación óptica para las Leica M8 y M8.2 digitales, permite optimizar
la calidad de imagen
(aberraciones, viñeteado) mediante la caracterización de los objetivos.
Los objetivos antiguos (desde 1954) pueden caracterizarse cambiando la
montura.
En todo caso, un adaptador que nos
permita el uso de ópticas de bayoneta Voigtländer, Carl Zeiss, Konica
RF y Leica tiene su gracia y quizá mayor sentido si se llegase a
producir con la transferencia de codificación óptica Leica, que permite
a la cámara entender “con qué objetivo “se las tiene que ver” a efectos
de aprovechar la caracterización de esos objetivos.
Lógicamente,
si los costes y patentes lo permiten, para las monturas enteramente
electrónicas, existe la posibilidad de hacer un adaptador que permita
conservar casi la totalidad de las funciones, como será –por ejemplo–
el adaptador para utilizar los objetivos para el protocolo Cuatro
Tercios sobre las cámaras Micro Cuatro Tercios: el autoenfoque por
contraste no funcionará al 100% para todos los objetivos, pero si –en
principio– todo el resto de las funciones.
Algo teóricamente viable sería es comunicación y adaptación con los
objetivos para la Contax G1 o las mismas Canon EOS (4).
En todo caso, en nuestra opinión, poder utilizar de vez en cuando
combinaciones exóticas, es divertido y no hace daño a nadie.
Y
una de las más particulares sería la de los objetivos destinados a las
réflex monoculares para medio formato (5) Pen F y Pen FT.
Calculados
para cubrir un formato de 18 x 24 mm, la panoplia de focales podría ser
–solo– relativamente interesante, y el rendimiento... algo a descubrir.
Bienvenido
sea el Micro Cuatro Tercios, con su corta “flange distance” y las
consiguientes posibilidades abiertas a un mundo de adaptadores y de
recuperación para su uso de objetivos actuales y de otros tiempos.
Distancias de registro o “flange distance”
A
efectos de imaginar algunas de las adaptaciones posibles para el Micro
Cuatro Tercios, o combinaciones intermedias –podrían utilizarse dos
adaptadores a la vez– mostramos algunos valores (solo aproximados) de
registro, sin incluir los de las cámaras de formato medio:
Micro Cuatro Tercios (MFTS): 19,30 mm
Bayoneta M (Carl Zeiss, Konica RF, Leica, Voigtländer): 28 mm
Samsung NX: desconocido
Leica de rosca M39: 28,8 mm
Olympus Pen F (FT): 28,95 mm
Contax G1: 29 mm
Hasselblad Xpan: 34,28 mm
Cuatro Tercios: 38,58 mm
Canon FD: 42 mm
Minolta MD: 43,73 mm
Canon EOS: 44 mm
Sigma SA: 44 mm
Sony Alfa/Minolta AF: 44,6 mm
Exakta/Topcon: 44,7 mm
Pentax K: 45,46
Rosca universal M42: 45,46
Olympus OM: 46 mm
Nikon F: 46,5 mm
Leica R: 47 mm
(1)
Dependerá de fabricantes y modelos, ya que los primeros deben
incorporar, en el menú de sus cámaras, la opción de “disparo sin
objetivo”. Hasta ahora, las Olympus lo hacen “por las buenas” y las
Panasonic a través de comando de menú.
(2) Los objetivos actuales Voigtländer y Carl Zeiss están fabricados
por Cosina, en Japón.
(3)
Algo relativamente poco conocido es la razón por la que los dos nuevos
objetivos para la MFTS GH1 de Panasonic no están “firmados” por Leica:
Panasonic aplica para ellos corrección de aberraciones y distorsión a
través de firmware, y Leica no está dispuesta –por el momento– a
recurrir a otra cosa que no sean... ópticas puras.
(4) Se dice
que la electrónica de las Sigma de las series SD (montura) SA,
comparten electrónica con las Canon EOS. De hecho, el registro es el
mismo.
(5) Medio formato como se empecinan
en nombrar –traduciendo malamente “medium format” del inglés– algunas
firmas, profesores y lógicamente.. alumnos y usuarios, al tratar de referirse al formato medio. El medio formato es el 18 x 24 mm o “half frame”
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