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La firma alemana Ringfoto, poseedora de la marca Voigtländer, que comercializa las cámaras Bessa y los nuevos objetivos Voigtländer, tiene previsto introducir en el mercado dos nuevos modelos dentro de su línea de cámaras telemétricas.
Algunas de sus características son muy novedosas dentro del ámbito de las cada vez más raras cámaras analógicas de telémetro, y probablemente harán que los entusiastas del género las miren con real detenimiento.
En todo caso, antes de emocionarse en exceso, conviene indicar que su comercialización no se espera para antes del la primavera de 2007.
Mecánica o electrónica
Se trata de los modelos Bessa R4M y Bessa R4A. La diferencia entre ambos radica en que si bien el primero incorpora un obturador metálico de control mecánico y recorrido vertical, el segundo lo incorpora de control electrónico, lo que le permite ofrecer, adicionalmente al modo de exposición manual de la R4M, un modo de exposición automático con prioridad a la abertura de diafragma. Lógicamente, la R4M puede operar sin pilas (sin fotómetro), mientras que la R4A las necesita para todas sus funciones.
© Voigtländer/Ringfoto
Por lo demás, ambos modelos comparten características, entre ellas las de utilizar la famosa bayoneta "M", por lo que es compatible con las ópticas Leica M y Zeiss Ikon ZM, además -mediante adaptador- del sinfín de ópticas en montura de rosca LTM (M39) entre ellas todos los nuevos Voigtländer.
Visor para 21 mm
Pero lo más "excitante" es el nuevo visor.
En efecto, las R4 de Voigtländer gozan de un visor incorporado con marcos luminosos correspondientes a los grupos de focales 21/25 mm, 28 mm y 25/50 mm.
Por ello, se trata de los primeros modelos telemétricos que ofrecen un visor incorporado angular capaz de mostrar el campo abarcado por objetivos de focales tan bajas como los 21 mm, cuando otras cámaras de su clase se conforman con llegar a los 28 mm o como mucho a los 24 mm. Ello abre un campo de acción muy interesante a las Voigtländer Bessa R4 pues podrían operar directamente -sin visor auxiliar externo- con ópticas con las que las cámaras de los propios fabricantes necesitan de dichos visores auxiliares externos.
Lógicamente, todo tiene un precio, y así, las Voigtländer Bessa R4 ofrecen un aumento de visor relativamente reducido de 0,52 x, lo que no las hace aconsejables para objetivos tales como los teles medios.
La base eficaz del telémetro, que se obtiene de multiplicar la base mecánica por el aumento del visor, también sufre y con ello la precisión de enfoque. Ello se ve afectado por la más bien corta base mecánica de las Voigtländer Bessa R4.
No hay que olvidar, que, a diferencia de las Leica M y de la cámara Zeiss Ikon, las Bessa de Voigtländer no disponen de ajuste automático del cuadro derl visor al acoplar el objetivo, y esa selección debe llevarla a cabo el usuario mediante una palanca comutadora ubicada en la parte superior de la cámara.
En todo caso, parece garantizada una precisión más que suficiente para las focales propuestas, y las Voigtländer Bessa R4 parecen un "bombón" muy atractivo, tanto por su precio como por su ya excelente acabado y montaje.
Para el resto de características técnicas, puede indicarse que los obturadores ofrecen tiempos de 1/2.000 de segundo a 1 segundo (mas "B"; sincro a 1/125 seg.), que la medición es TTL promedio con preponderancia central, con una gama de medición de 1 a19 VE, y ajustable para sensibilidades de entre 25 y 3.200 ISO.
© Voigtländer/Ringfoto
El avance y rebobinado son manuales, con la opción del accesorio de avance rápido por gatillo.
Las dimensiones de las cámaras son de 135 x 81 x 33 mm para un peso de 440 gramos.
La alimentación, para ambos modelos, corre a cargo de dos pilas de botón, alcalinas o de óxido de plata, de tipo LR44 o SR44.
Y los precios, finalmente... no están fijados todavía.
Los productos actuales Voigtländer, están fabricado en Japón bajo la responsabilidad de Cosina y Cokin, que tambén producen para otras marcas, además de las propias y las de propiedad de Ringfoto.
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