Aunque es seguro que existen muchos casos que se nos escapan, podemos recordar los más concretos del vehículo 4 x 4 Mitsubishi "Pajero", que en España pasó prontamente a denominarse "Montero", o el Chevy "Nova", que al parecer tuvo poco éxito en mercados latinoamericanos, porque ¿quien puede comprarse un "carro" que... No va? Los productos Danone en U.S.A se denominan "Danon", probablemente por aquello de en inglés "none" es algo así como "ninguno", o "nada"... Por otro lado, ¿compraría un hispanoparlante una comida para su perro, bajo la marca "Asco"?
Un nombre justificado
En el área de los aparatos fotográficos, que es la que nos ocupa, el ejemplo más popular y simpático es, probablemente el del aparato... "Ramera". El nombre de este aparato, viene de la combinación de "Radio Camera", un producto de la firma japonesa Kowa, muy propio de los años cincuenta, en los que el descubrimiento del transistor había liberado a los aparatos de radio de la servidumbre del alto consumo de las bellas válvulas, y como consecuencia permitido su separación del cordón umbilical del enchufe a la red.
Pronto, por derivación, los aparatos de radio pasaron a llamarse "transistores" y su uso hortera e indiscriminado invadía y contaminaba los parajes más idílicos. Dados los usos previstos y la nueva revolución del transistor cara al ocio, ¿había algo más lógico que juntar una cámara y una radio a transistores, o "transistor"?
Aparentemente no, y para demostrarlo, ahí tenemos a nuestra Ramera, por cierto con una estética que no podemos evitar pensar que podría haber inspirado a los diseñadores de la parte externa de las V570 y V610 de Kodak. A los que les parezca moderno una cámara digital con MP3, quizá les sorprenda saber que la Ramera inició su andadura en 1959, esto es, hace casi medio siglo.
Fundamentalmente, nos encontramos ante una radio de seis transistores que lleva hábilmente incorporado un módulo de cámara fotográfica subminiatura, para chasis precargados de película de 16 mm.
La parte fotográfica
La película de cine en 16 mm, de doble perforación, y el sistema de chasis era razonablemente popular en esa época, existiendo diversas cámaras que lo utilizaban, entre ellas las Minolta 16, por lo que no resultaba difícil encontrar película así como laboratorios que la procesasen y realizasen copias a partir de los negativos. El usuario podía adquirir barata película de cine, en rollos de varios metros, y precargar sus propios chasis, que eran reciclables.
El objetivo de nuestra Ramera es un "Prominar" 23 mm f/3,5, con ajustes de diafragma para f/3,5, f/4, f/5,6, f8 y f/11.Los ajustes de tiempos de obturación son "B", "L" (Low), 100 y "H" (High), que corresponden respectivamente a posición "B", 1/50 de segundo, 1/100 de segundo y 1/200 de segundo. Como puede verse, si bien no se disponía de fotómetro, los ajustes disponibles ofrecían combinaciones suficientes como para salir airosos de casi cualquier situación previsible para los usuarios objeto de la Ramera. La posición de foco fijo aseguraba una profundidad de campo suficiente incluso a f/3,5 para sujetos desde infinito hasta distancias indicadas como "muy próximas". ¿Sincronización para flash? ¡Por supuesto! A través de un zócalo normalizado para cable.
El chasis con la película se inserta por una trampilla situada en uno de los laterales del cuerpo, al tiempo que la selección de los ajustes anteriormente citados se realiza, muy coherentemente con el espíritu del aparato, a través de dos mandos de tipo dial.
El visor, aparentemente muy primitivo, brinda una imagen sorprendentemente clara, y su peculiar ubicación, en la parte baja, permite apoyar la Ramera en la frente, aportando bastante estabilidad. En esa posición, el disparador queda bajo nuestro pulgar derecho.
La palanca plegable para el avance de la película se encuentra en las inmediaciones y desde luego que no es un modelo de ergonomía.
La parte de radio
El aparato de radio sigue un esquema de 6 transistores, 1 diodo y 1 termistor. La frecuencia abarca de 535 a 1605 kc/s, con una potencia de salida máxima de 100 mw y de 70 mw sin distorsión. El altavoz incorporado detrás del gran círculo dorado es de tipo dinámico, de imán permanente y 2 1/4 pulgadas de diámetro.
Condensador variable, antena interior de ferrita, bobinas, transformadores, condensador electrolítico, transistores... "todo" está ahí. La "caja negra" de la derecha, es el módulo fotográfico
La alimentación corre a cargo de la clásica pila de 9 voltios a "corchetes" y la radio, por supuesto ¡funciona perfectamente en este año 2006! Por cierto: la pila original de 1959 está en su funda sellada y no se ha sulfatado ni sufrido pérdida alguna de electrolito. Para los que quieran utilizar la opción de auricular, no solo existe zócalo, sino que el accesorio es suministrado, si bien es monoaural.
La pila original y el dorso color crema de la Ramera en versión roja
El kit completo
La Kowa Ramera se suministraba en una caja que contenía un kit compuesto, del aparato en sí, la funda de cuero en color a juego, correa de transporte, auricular, pila, instrucciones y caja.
Se fabricaba en los colores rojo, negro, azul o blanco. Lo ideal, desde el punto de vista del coleccionismo, es poder encontrarla completa, con todos sus accesorios, lo que suele ser el caso, pues, a pesar de la originalidad de concepto, la Ramera no tuvo mucho éxito de ventas.
Este modelo Kowa KTC-62 también puede encontrarse bajo el nombre de "Bell Kamra", pero ya no tiene... tanta gracia.
Valoración según la guía de McKeown
En la edición 2005/2006 de esta famosa guía, en la página 548, aparece la Ramera, con un precio de entre 175 y 250 dólares para el conjunto completo.
Como ya es sabido, el precio de cualquier artículos de coleccionismo pude variar dependiendo de muchos factores, y los precios indicados por la guía se ofrecen a título orientativo.



