|
Leica M Noctilux 50 mm
f/1,0: los 100 últimos
Leica Camera AG,
ofrece una edición limitada de sus 100 últimos Leica M Noctilux 50 mm
f/1,0, cada uno de ellos contenido en un caja deshumidificadora creada
a mano por el renombrado estuchista Elie Bleu. Al margen de su utilidad
fotográfica, estas piezas están destinadas a convertirse en un
codiciado objeto de coleccionismo.
Con esta acción, Leica desea despedir con honores a este famoso
objetivo ultraluminoso, cesando en su producción, al menos con los
parámetros de diseño actuales.
El Leica M Noctilux 50 mm f/1,0 tiene el honor de haber sido el primer
objetivo de su focal y luminosidad fabricado en serie.
Otros objetivos de alta luminosidad para cámaras de 35 mm han sido el
mítico Canon 50 mm f/0,95 (para telémetro) y el Canon EF 50 mm f/1,0
(para las series EOS).
Dentro de las series M de Leica, para telémetro, el Leica M Noctilux 50
mm f/1,0 actual se caracteriza por ser una obra maestra de la
tecnología óptica y mecánica, estando optimizado precisamente para esa
máxima abertura de f/1,0.
Según los que lo poseen y conocen –no va necesariamente unido– este
objetivo es muy carismático, siendo realmente óptimo a esa plena
abertura de f/1,0, con una ligera caída a partir de ahí y con amplia
recuperación para f/2,8.
Al parecer su contraste es óptimo, siendo capaz de ofrecer matices muy
delicados de color y una fina reproducción de los detalles más
delicados.
En este caso, para esta serie de los 100 últimos Leica M Noctilux 50 mm
f/1,0, se ofrecen –cada uno de ellos– en un bellísimo estuche lacado
provisto de un deshumidificador, al estilo favorecido por los
coleccionistas de otros objetos preciosos, tales como relojes, plumas
estilográficas…. y cigarros puros.
Elaborado en madera, y concebido específicamente en colaboración con
Leica, se caracteriza por el empleo de las maderas más nobles –entre
ellas el cedro francés– así como por gozar de un lacado de
diez capas pulidas en siete ciclos, lo que garantiza un acabado
realmente exquisito.
Todas las fornituras metálicas están chapadas en oro amarillo de tono
claro, al tiempo el interior está forrado en Alcántara italiano.
En su parte interior, la tapa del estuche está provista de una cápsula
deshumidificadora, que mantendrá al Leica M Noctilux 50 mm f/1,0 en las
condiciones óptimas de conservación entre ciclo y ciclo de uso… si es
que los poseedores de este objeto de valor llegan a usarlo para
fotografiar alguna vez.
El conjunto incluye un al parecer precioso libro forrado en cuero con
remates de oro, que recuenta la historia de Leica e incluye una
descripción detallada de lo que es el arte de fabricar objetivos con la
calidad de la firma.
Ni que decir tiene, que se da prioridad a los detalles concernientes al
Leica M Noctilux 50 mm f/1,0.
Esta pieza –utilizable– de coleccionista, estará disponible desde el
mes de julio de 2008 al precio de 10.000 €.
Cabe pensar si este es un adios definitivo al más luminoso de los objetivos Leica M, o si en un futuro la firma germana pudiera sorprendernos con alguna otra creación impactante en este terreno.
Acerca del Leica M Noctilux 50 mm f/1,0
El primer Leica M Noctilux fue el Noctilux 50 mm f/1,2, fabricado entre
1966 y 1975.
Ya durante la segunda guerra mundial, Leitz había creado un objetivo
f/0,85, pero este Noctilux fue su primer objetivo ultraluminoso
fabricado en serie.
Desde 1976, comenzó la producción del Leica M Noctilux 50 mm f/1,0 ya
en su configuración actual y con diseño canadiense, que llega ahora a
su término.
Para el Noctilux M 50 mm f/1,2 se empleaban ya costosísimas lentes
aesféricas pulidas a mano, lo que permitía una buena corrección de
aberraciones, en conjunción con el menor numero de lentes posible: algo
vital para una buena transmisión de luz.
El barrilete en su parte externa era de aluminio anodinado, al tiempo
que el interior era en bronce y acero inoxidable. Con un peso de 470
gramos, se produjo en muy pequeñas cantidades, si bien no se han
ofrecido cifras de producción.
La versión actual, más luminosa que la original, obedece a un recálculo
de la fórmula, empleando siete en lugar de seis lentes, para una mejor
corrección. Para este objetivo se utilizó por primera vez un nuevo
vidrio óptico de Leitz, el de referencia 900403.
En 1994, conservando la fórmula óptica, se varió ligeramente el
barrilete, incorporando un parasol retráctil.
Tampoco se dispone de cifras de producción.
Según Erwin Puts, experto en Leica, a plena abertura …”la calidad de
imagen es más impresionista que científica”… siendo muy exigente en lo
que se refiere a la precisión de enfoque a la plena abertura de f/1,0,
pues la profundidad de campo a 2 metros de distancia, es de tan solo 10
cm.
Los productos Leica son distribuidos en España por Disefoto S.A.
|