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Un artículo de Valentin Sama
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miércoles, 20 febrero 2008 |
Ricoh presenta su
nueva “R8”, una compacta digital que representa una refinada evolución
y revisión de su R7. Por prestaciones, acabados y características, se
posiciona muy próxima a los modelos de prestigio GR Digital II y GX-100.
La nueva
R8, se caracteriza fundamentalmente por el relativamente
favorable tamaño de su captor de 10 megapíxeles, que es de 1/2,3
pulgadas, su objetivo zoom equivalente a un 28-200 mm f/3,3-5,2, el
macro a 1 cm y su eficaz sistema de estabilización por desplazamiento
del sensor, estos tres últimos puntos probados ya en modelos anteriores.
Además de ese
favorable extremo angular y nada despreciable focal equivalente de 200
mm, habría que mencionar el monitor de 470 K para un tamaño de 2,7
pulgadas. Ello facilita sobre todo el visionado de secciones de
imágenes ampliadas, lo que tiene una importancia notable en este caso,
pues la R8 ofrece funciones avanzadas de edición en la propia cámara.
Los ajustes parecen
de precisión, y así, al gran diámetro de la lente frontal se suma el
que el barrilete extensible del objetivo acusa los juegos mínimos
imprescindibles para su funcionamiento.
Es cierto
que, además de un sobrio, bello y muy cuidado acabado de su carcasa y
mandos metálicos, la R8 esconde bastantes detalles “bajo la piel”.
La
Ricoh R8 incluye numerosos “guiños” hacia un grupo de usuarios
exigentes, que espera detalles un tanto exclusivos en la interacción
con su cámara digital.
Aunque ya presente en los dos
modelos Ricoh de prestigio antes citados, nos parece muy interesante la
opción de poder realizar tomas en formato cuadrado (relación 1:1), y
ello a una resolución todavía muy buena de 7 megapíxeles.
Este
formato resulta muy práctico para fotografías utilizadas en blogs,
dentro de la plantilla ofrecida por los servidores.
Otra
opción es la de poder obtener, para cada toma, y simultáneamente, dos
archivos de distinto “peso”, para poder utilizar uno de ellos, de
inmediato, para aplicaciones web.
Otras funciones
incluyen la abertura mínima fija para la mayor profundidad de campo
posible, selección del punto de enfoque no ya solo en el modo macro
sino en los más habituales.
Otras mejoras se concretan en un
mando del zoom de velocidad variable y el excelente botón de tipo
“joystick” que combina sus funciones mejor que le clásico conmutador de
cuatro vías, especialmente por su excelente tacto y forma.
En
lo que se refiere al postprocesado en cámara, existen amplias opciones,
que incluyen ajustes de brillo, contraste, ajuste de blancos y recorte
de imágenes. Como no podía ser de otra forma en una cámara de este
estilo, la imagen “recortada” o reencuadrada se puede guardar como
archivo adicional, conservando el original.
La Ricoh R8
emplea tarjetas de tipo SD, y sus dimensiones son de 102 x 58,3 x 26,1
mm para un peso de 168 gramos.
Simultáneamente a la
R8 se han presentado “kits” de accesorios completos para la GR Digital
II, así como un interesante conversor a 40 mm de su objetivo de 28 mm
de focal, que complementa al conversor a 21 mm.
Otra
nueva adición a la serie de compactas es la R50, con captor de 10
megapíxeles y un zoom 5x equivalente a un 36-180 mm.
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Última actualización ( miércoles, 20 febrero 2008 )
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