Durante
la presentación previa, de la Panasonic Lumix GX7, hemos podido tener una breve
toma de contacto con unidades de preserie de la cámara, tanto en
versión negra como en cromada.
Igualmente, hemos podido observar ampliaciones comparativas en DIN A3+ a partir de archivos originales de otras cámaras de alta gama en “double frame” (DF), APS-C y otros formatos, cuyas marcas y modelos no se citan –por discreción– a petición de los responsables de Panasonic, Mr. Uematsu, Mónica Puértolas, Tamar Z. Stern, y Txomin Julen de Larramendia.

Siempre es un placer contar con Mr.Uematsu en una presentación personal, nunca rehuye una pregunta © Albedo Media, S.L.
La sensación de la cámara en mano es de gran robustez, de mucho
equilibrio, aunque esa sensación, por cuestiones sicológicas, parece
mayor en la versión negra que en la “plata”.
Tamar Z. Stern –germana– viene de familia de fotógrafos y no solo
conoce la marca Exakta (una buena carta de presentación) sino que se la
ve muy puesta en Leica, hasta el
punto de que se ha traído un bonito Summicron-M 35 mm f/2 (Leica
Canadá) montado sobre un adaptador Novoflex, a fin de poder probarlo
sobre la GX7 (no "tomar" fotos para llevarse... todavía).

La Lumix GX7 con el objetivo Leica Summicron-M 35 mm f/2, acoplado mediante un adaptador Novoflex © Albedo Media, S.L.
Buena ocasión para poner a prueba el visor electrónico, en una sala con
una iluminación muy baja, y en primera instancia, la experiencia es muy
satisfactoria, el mejor visor de su categoría que hemos probado hasta
la fecha.
De hecho, la calidad es tan buena que pudimos enfocar con precisión, a
mano, en el bajo nivel de luz comentado, con el Summicron-M citado sin
necesidad de ayuda de aumento ni de “focus peaking”.
El focus peaking "marca
bien", apoyado por la elección de color, pero al igual que
ocurre con otros modelos y marcas de cámara, pensamos que no es una
"solución mágica" y que requiere casi tanta habilidad como un telémetro
de coincidencia y casi más capacida de interpretación.

A priori, nos preocupaba un tanto la robustez de ese sistema
basculante, y podemos adelantar que la sensación es óptima, sin juegos
excesivos en absoluto y con muy buen tacto de operación en el
basculamiento: el tiempo y el uso tendrán la palabra final.

Obsérvese la "implacable y perfecta rudeza" del tallado en diamante del dial de modos... ciertamente diamantina
Los mandos son de alto nivel, tanto por el numero, y disposición como
por el tacto. Si acaso, el del dial de modos PASM nos ha parecido casi
un poco agresivo para el pulpejo de lo bien mecanizado que está y
cuando decimos “agresivo” no es un sentido negativo... hay que probarlo
y opinar.

© Albedo Media, S.L.
En cuanto a los resultados impresos antes comentados, los responsables
de las firmas los suelen mostrar –con razón– con orgullo, pues nos
consta que las pruebas las realizan con honradez y precisión técnica
máxima. En el caso de que sean comparativas con otras marcas, la
cortesía oriental es clave y por tanto lo que se nos muestra es “FYEO”
(esto es, como para los espías: For Your Eyes Only).
Lo que hemos podido observar en esas muestras es una calidad de imagen
equivalente a la de cámaras de alta gama en double frame, y en algunos
casos resultados mejores en los bordes de la imagen, con menos
aberraciones cromáticas. No nos pilla de sorpresa, pues estamos
convencidos de que a nivel óptico se puede conseguir mejor
calidad de
imagen con objetivos diseñados para sensores MFT y APS-C que para DF.
Pero ya sabemos que es difícil apartar a la gente de la seducción de
los grandes caballos.
Si acaso, con la GX7, sombras menos empastadas, más abiertas, si bien
es cierto que
pequeñas variaciones de exposición podrían estar detrás del efecto.

Nos gustaron especialmente, los positivos mostrados a partir de los
modos de blanco y negro. El normal, con muy buena calidad y amplia gama
de tonos, y el que llaman “rough” (nombre provisional), muy atractivo,
distinto del de “blanco y negro antiguo” de Olympus, con gama tonal más
amplia y un “grano” entre el Tri-X y el Delta IE 3.200. El tercero, más
suave, recuerda un poco la estética del Techical Pan... ¡Muy bien Panny!
Siguiendo con modos que afectan a la estética de la imagen, nos han
gustado los resultados vistos en las muestras, acerca del modo de
ajuste separado de luces y sombras antes de la toma.
No es nuevo –ya la OM-D lo incorporó– pero desde luego los resultados
obtenidos nos han parecido brillantes.

Ahora se dispone de un acceso directo la "obturación" electrónica, por botón customizable o por Quick Menu: un gran avance
Al igual que modelos anteriores Lumix G, como por ejemplo la G5, la GX7
incorpora el interesante modo de obturación electrónica. En ese modo,
sin tratarse todavía de un “Global Shutter”, –Mr. Uematseu se apresuró
a aclarlo– la exposición se hace sin
movimiento de las laminillas del obturador –que permanece abierto– a
través de la lectura del sensor Y decimos “exposición” pues en ese modo
ya no se puede hablar de “obturación”.
Pues bien, hemos probado el acceso directo a ese modo enteramente
silencioso en la GX7 y es representa una enorme mejora: ya no hay que
llegar hasta el a través de prolijos menús en
los que ir cancelando avisos y sonidos.
Pudimos comprobar además, in situ, cámara en mano, pues no figuraba el
dato en
la información técnica, que en ese modo particular –que permite
disparar a 40 f.p.s. se dispone también del nuevo tiempo de obturación
de 1/8.000 de segundo.

Puede observarse el gran diámetro del aro que rodea a la montura propiamente dicha...
Con estas muy buenas impresiones tras la toma de contacto con unidades de preserie, por el momento esperamos dos cosas: que en España, en contra de lo previsto inicialmente se comercialice la versión en negro... y que las unidades de prueba lleguen pronto.
Ver: reflexiones acerca de las tecnologías de la GX7 y su significado
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