Actualizado Canon presenta su “EOS
M”, “la primera CSC de Canon”, en propias palabras de la firma. Con esta entrada en el segmento de las
“Compact System Cameras”, se da un espaldarazo final al concepto, al
ser Canon la última firma de entre las más “notables” que faltaba por hacerlo.
Emplea la nueva montura EF-M, captor APS-C
de 18 megapíxeles y monitor posterior táctil capacitivo de 3” y
1.040.000 puntos.



De hecho, una forma apresurada para definir las prestaciones
fundamentales de esta CSC de Canon –configuración y estética aparte–
sería indicar que es lo más parecido a una réflex EOS 650D si le
retiramos el espejo y el visor réflex: sensor, monitor “LCD Clear View
II”, procesador DIGIC 5 (a 14 bit) y (el tímido) sistema de prevención contra el
polvo son elementos compartidos entre una y otra.
La intención oficial de la firma con su primera CSC es ofrecer a los
usuarios –no necesariamente “fotógrafos”– calidad de imagen “réflex”
sin tener que portar el peso y volumen de una de ellas, para utilizar
–también por fotógrafos– en su tiempo libre, para llevar siempre
consigo, siendo manejable fácilmente, para foto y vídeo...
¡lo
que representa en suma una CSC!
Canon EOS M: puntos clave
Como suponemos que los lectores estarán muy interesados en
conocer
prontamente determinados aspectos clave, trataremos de anticiparnos:
• No dispone de visor electrónico al nivel del ojo ni zócalo para una
posible adición
• El monitor no es basculable.
• No hay flash incorporado

El pie o base para trípode del adaptador EF-EOS M se puede retirar si se desea



Si la piel
exterior es en policarbonato y fibra de vidrio, el chasis interior es en aleación de
aluminio y magnesio, con partes en acero inoxidable: esto no es un juguete. La montura metálica va acoplada sobre el chasis también metálico. A la derecha, vista
posterior del módulo del obturador.
Ver: análisis del chasis de la EOS M por nuestros compañeros de CSC Magazine
Pero hay otras cuestiones asertivas a nuestro juicio mucho más
interesantes:
• Cuerpo metálico en aleación de
magnesio, con partes en acero inoxidable y exterior en policarbonato y fibra de vidrio
• Se dispone de un soberbio adaptador EF-EOS M, único para las ópticas
EF y EF-S, que mantiene todas las funciones de los objetivos de esas
series.
• La gama de sensibilidades parte de 100 ISO, lo que permitirá explotar
con más facilidad las opciones de foco selectivo de ese Pancake 22 mm
f/2 STM, equivalente a prácticamente un 35 mm f/2.
• El límite alto ISO es de 12.800 forzable a 25.600
• Interesante solución para el obturador, que llega a 1/4.000 de
segundo (más sobre ello más adelante)
• Opciones novedosas, como “Snapshot Video”

El pequeño pancake equivalente a un 35 mm f/2 enfoca hasta 15 cm...

Canon EOS M: objetivos
Junto con la cámara, y como ya hemos avanzado, se ofrece un compacto objetivo EF-M 22 mm f/2 STM “pancake” (35 mm f/2) y el zoom polivalente EF-M 18-55 mm f/3,5-5,6 IS STM (aprox. 29-90 mm), que es estabilizado IS.
Actualización: el
objetivo pancake está compuesto por 7 lentes en 6 grupos y sus
dimensiones son de Ø 60,9 mm x 23,7 mm para 105 gramos, al tiempo que
la fórmula del zoom obedece a un esquema 13/11, con un barrilete de Ø
60,9mm x 61 mm para 120 gramos. La rosca para filtro es de Ø 43 mm para
el pancake y de Ø 52 mm para el zoom. Las distancias mínimas de enfoque
son de 15 cm y 25 cm respectivamente. Los barriletes son en policarbonato, con una "piel" metálica, probablemente aluminio anodizado.


Canon EOS M: accesorios
Como accesorios, por un lado el importante adaptador EF-EOS M (Se habla de algo menos de 140 €),
y además
del pequeño Speedlite 90EX de número guía 9 (sincro hasta 1/200 seg.),
así como un geoetiquedador GPS (arriba). El flash se entregará siempre en “kit” (según países) y
la zapata y los sistemas internos de la EOS M son compatibles con el resto
de los Speedlite de la gama media y profesional.
Canon EOS M: autoenfoque
En lo que se refiere al autoenfoque, se ofrece un sistema
híbrido
–siempre dependiente del sensor– que combina funciones de AF por
detección de fase y de Contrast AF.
En total, se dispone de 32 puntos de enfoque y si los puntos de
detección de fase ocupan una posición central, los de contraste ocupan
el resto de la zona más amplia de la pantalla. La primera aproximación
de enfoque se realizaría –rápidamente– por los primeros, al tiempo que
los segundos se encargan –para mayor precisión– de la fase final del
enfoque.

Distribución sobre el sensor de los puntos de enfoque para detección de fase y contraste
Por otro lado, los puntos de enfoque centrales son los que se emplean
para las tomas de vídeo, y se indica que en conjunción con los motores
de pasos STM (incorporados por primera vez en el Canon
EOS EF 40 mm
f/2,8 STM) ello redunda en gran suavidad de funcionamiento.
Canon EOS M: primera cortinilla electrónica
Escondido entre las estrechas líneas del “Excel” de
especificaciones
técnicas creemos haber descubierto un detalle que no siendo
estrictamente nuevo (*) estimamos muy
interesante, un
pequeño gran paso adelante: la “primera cortinilla” de la obturación es
electrónica.
Ello supone menos retardo de disparo, nivel sonoro de funcionamiento
más bajo y menor desgaste mecánico.

Ello es importante en las cámaras tipo CSC, pues en ellas, para que
pueda llegar la imagen al visor/monitor, el obturador debe estar
abierto para que el sensor esté activo, y en el caso de estar dotadas
de un obturador con ambas cortinillas mecánicas (primera y segunda), al
pulsar el disparador el obturador tiene que primero cerrarse para luego
volverse a abrir/cerrar/abrir para realizar la exposición y devolver la
visión para el encuadre.
Con el sistema de “primera cortinilla” electrónica, es el propio sensor
el que inicia la exposición y por tanto se evita el primer paso.
Un “paso” más para el obturador electrónico total.
(*) Algunos modelo NEX y SLT de Sony ofrecen ese modo como
opción, y la nueva G5 de Panasonic como opción completa para primera y
segunda “cortinilla”.
Canon EOS M: otras funciones
Entre las nuevas opciones que han de hacer simpática esta CSC
EOS M a
sus nuevos usuarios figura la mencionada de Snapshot Video: una vez
elegida la duración de 2, 4 u 8 segundos, se pueden grabar rápidos
vídeos en esos tiempos, que se montan automáticamente en una suerte de
álbum en secuencia.
El vídeo, estándar, es Full HD 1.920 x 1.080 (30, 25 o 24 f.p.s. aprox)
y también 720p a 60 y 50 f.p.s., con codec H.264.
A pesar del pequeño tamaño de la EOS M se dispone además del micrófono
estéreo incorporado, de “jack” de 3,5 mm para micrófono externo.
Como es habitual en este tipo de aparato, se ofrecen al usuario 7
funciones personalizadas con 19 ajustes y siete filtros “creativos” que
ofrecen la virtud de poder previsualizarse el efecto antes del disparo,
y ello en gran parte merced al procesador DIGIC 5, que goza de una
capacidad seis veces mayor que su predecesor.
Se
incluyen las más completas alternativas de modos de enfoque, medición y
exposición, al tempo que se pueden realizar secuencias de hasta 4,3
f.p.s. con un tope de 17 fotogramas en JPEG y 6 en RAW.
Una opción interesante es la sumar cuatro fotogramas, obtenidos en
rápida secuencia, para fundirlos en uno solo a efectos de reducción de
ruido.
Canon EOS M: dimensiones y peso
La nueva EOS M obedece a unas dimensiones de 108,6 x 66,5 x
32,3 mm y
con su batería LP-E12 y una tarjeta SD pesa 298 gramos siendo una de
las CSC más pequeñas del mercado.
Estará disponible en un severo acabado negro de aspecto muy
profesional, y también en plata, blanco o rojo. Se anuncia
–inicialmente– un precio de
949 € para el kit con el objetivo zoom.
Actualizado: se anuncia un precio del entorno de los 850 € incluido un IVA del 19%
¡Nuevo!: análisis del chasis de la EOS M por nuestros compañeros de CSC Magazine
Ver: toma de contacto y análisis









