Actualizado Hemos tenido la
ocasión de realizar una breve pero interesante toma de contacto, con unidades de
preproducción de firmware y prestaciones no finales de la nueva EOS M,
y tratamos a continuación de transmitir las sensaciones que nos ha
producido esta primera CSC de Canon.
Todas las imágenes © Canon

La nueva EOS M aparece aquí en acabado blanco y con el zoom equivalente a aproximadamente un 29-90 mm f/3,5-5,6
Canon EOS M: estética y acabados
Ya desde el primer momento hay quienes comentan si la cámara
“es fea” o
no lo es... como suele ocurrir con todo nuevo modelo, especialmente con
las CSC.
Personalmente, con la cámara en la mano, diríamos que es bonita, de
hecho, según el color de acabado, rojo, blanco, plata o negro,
podríamos decir que es “mona”, “chic”, elegante o severa. La
combinación de rectas y curvas es armónica.




No está claro a que obedece la letra “M” si a “Mini” o quizá a algún
aspecto relacionado con la nueva movilidad que aportará este modelo a
los usuarios de Canon: en la presentación promocional, uno de los
aspectos destacados es que la ergonomía derivada de las formas de la
cámara y su reparto de masas anima a sostenerla de forma desenfadada,
muy libre, muy joven.

Pero en todos los casos –siempre en nuestra opinión– respira
calidad y
acabado de alta calidad, Canon. Nos atreveríamos a decir que es una
cámara “CSC IXUS”.
En ello influyen los materiales del cuerpo (acero inoxidable, aleación
de magnesio, policarbonato y fibra de vidrio) y los acabados de las
lacas... así como
otros detalles.
Algunos solo serán percibidos por los más detallistas, como es el caso
de los enganches para las correas.


El sistema de sujeción para correas es de alto nivel, muy ingenioso y adecuado para una CSC
Son en el lado de la cámara y en el de las propias correas (de mano y
de hombro), reminiscentes de lo mejor que puede encontrarse en cámaras
de formato medio, como por ejemplo las Mamiya de las series RB y RZ.
Los de la EF-M son sólidos, muy seguros, de liberación relativamente
rápida, y sobre todo giratorios, de tal forma que los herrajes no
arañarán nunca el acabado de la cámara.
Canon EOS M: nueva montura
Por su parte, los objetivos encajan en la montura con la
precisión
habitual de las EOS y el punto para la alineación es de color blanco.
Puestos a elegir, hubiésemos escogido otro color, pues ya tenemos el
rojo para los EF y el blanco para los EF-S...
Por otro lado, ya que las tapas para el cuerpo son nuevas, las
hubiésemos diseñado con un poco más de amor.. algo más elegante que ese
plástico negro sin carisma.

La nueva montura EF-M con sus nueve contactos
Ya que hablamos de montura, hagámoslo de contactos eléctricos. La nueva
EF-M dispone de 9 contactos. Como referencia, la de las cámaras Micro
Cuatro Tercios (Panasonic y Olympus) incorporan 11 y las Nikon de la
Serie 1 emplean12.
Desde un punto de vista de la fluidez de comunicación entre cuerpo y
objetivos, cuanto mayor sea el numero de contactos mayor es la
capacidad pero ello depende también en gran medida de los algoritmos de
control.
Pero hay algo que está claro: los objetivos EOS de las series EF y EF-S
para las réflex de la firma se contentan con 8 en lugar de con 9, y por
eso el adaptador EF-EOS M muestra 9 contactos hacia el lado de la
cámara y 9 hacia el de los objetivos a adaptar. Lo que ocurra
internamente con el “noveno punto” solo se podría descubrir...
desmontando. Y puestos con el adaptador bien vale la pena hablar del
mismo.

Canon EOS M: adaptador EF-EOS M
El adaptador EF-EOS M es una de las piezas mejor construidas
que hemos
visto en los últimos tiempos, y además –en nuestra opinión– bien
diseñada.
Sus formas y acabados se ajustan tan bien a los objetivos EF y EF-S que
durante su manejo, en el caso de los objetivos negros, en algún momento
llegamos a confundirnos y pensar que lo que en realidad era el
adaptador... era parte del objetivo.

La integración del adaptador EF-EOS M es perfecta

El acoplamiento para trípode del EF-EOS M es soberbio en diseño y robustez, y puede separarse fácilmente –si se desea– mediante la rueda moleteada
El EF-EOS M incorpora un pie-zapata para trípode/monopié, lo que
facilita la utilización sobre esos soportes de objetivos
proporcionalmente largos y/o pesados.
Además, sus creadores han tenido el buen criterio de hacerlo fácilmente
desmontable, mediante rueda moleteada.
En su frontal, el EF-EOS M muestra claras marcas para acoplamiento de
los EF o EF-S y parece estar construido como un carro de combate.
En nuestra opinión, la mera existencia de este accesorio fundamental,
puede hacer que muchos –usuarios de Canon o no– se puedan decantar por
adquirir la pequeña primera (si, hemos dicho primera)
CSC de la firma.

Algunos se preguntarán qué sentido podría tener acoplar objetivos
relativamente grandes sobre una cámara tan pequeña y a nosotros se nos
ocurre más de uno, pero podemos ofrecer uno en particular: ¿que tal,
para los objetivos citados, una cuerpo de cámara de calidad de imagen
“réflex” pero en absoluto, sin golpe de espejo?
¿Y como segundo cuerpo, “de seguridad”?
Aparte de sus méritos propios como CSC, con sus objetivos ad-hoc.
Pensamos que sería un acierto por parte de Canon ofrecer este adaptador
a un precio “político”. (Se habla de algo menos de 140 €)
Canon EOS M: los objetivos
Pensando en la oferta inicial y para poder ofrecer hasta tres
“kit”
distintos, parece tienen su lógica los objetivos elegidos para la
introducción del sistema EF-M: el compacto EF-M 22 mm f/2 STM “pancake”
(equivalente a un 35 mm f/2) y el zoom polivalente EF-M 18-55 mm
f/3,5-5,6 IS STM (aprox. equivalente a un 29-90 mm), que es
estabilizado IS.
Nos parece mucho más atractivo el primero que el más predeciblemente
aburrido segundo, pero es lo que hay: con el segundo, el precio del kit
(incluyendo el flash), se estima será de aproximadamente 949 € lo que
inicialmente nos parece algo elevado, si bien se quiere posicionar la
nueva cámara como lo que es: una EOS dentro de la línea, no una
Powershot.

En la mano, los objetivos son atractivos y con acabados de calidad y
acoplados sobre la cámara, según los acabados de la misma, aún más,
sobre todo el "pancake", que nos gusta mucho en combinación con el
cuerpo plateado.
Siempre
recordando que hablamos de unidades de estricta preserie, no
nos pareció que el autoenfoque fuese de los más rápidos con ninguno de
los dos objetivos. Parece muy interesante la distancia mímima de
enfoque de 15 cm del pancake.
Actualización: el objetivo pancake está compuesto por 7 lentes en 6 grupos y sus dimensiones son de Ø 60,9 mm x 23,7 mm para 105 gramos, al tiempo que la fórmula del zoom obedece a un esquema 13/11, con un barrilete de Ø 60,9mm x 61 mm para 120 gramos. La rosca para filtro es de Ø 43 mm para el pancake y de Ø 52 mm para el zoom. Las distancias mínimas de enfoque son de 15 cm y 25 cm respectivamente.

Los diafragmas (diminutos) nos pareció ver que eran de siete
palas, con
acabado superficial muy logrado contra los reflejos internos.
Con el zoom apreciamos la habitual ligera distorsión en barrilete en el
extremo angular y algo más apreciable en acerico en el extremo tele.
Los juegos mecánicos con el zoom extendido están igualmente en lo
habitual en objetivos de kit.
El EF-M 22 mm f/2 STM “pancake” parece más acorde con el nivel de
acabado del cuerpo de la cámara y pronto sabremos su precio en kit y
por separado. Al parecer el precio del kit con el objetivo de focal fija
sería algo inferior al del kit con el objetivo zoom. No es menos cierto
que cada objetivo tiene un “target”
distinto y que estructuralmente un zoom puede resultar más complejo.
Los barriletes son en policarbonato, y la "piel" exterior es en metal,
probablemente aluminio tratado.

A nosotros, la distancia montura a plano focal indicado "nos da" aproximadamente 16,41 mm... ¿y a Uds.?
En lo que respecta a la “flange
distance”, a la hora de liberarse el
embargo de esta información, las 6h CET, no se disponía de la
información oficial, pero estimamos que puede estar situada en el
entorno de los 16,41 mm. Hablamos de la distancia entre montura y plano
focal.
Actualización, 7h 30:
oficialmente sería de 18 mm.
Canon EOS M: manejo
No nos podemos manifestar con rotundidad sobre estos aspectos,
debido
por un lado al poco tiempo empleado en la toma de contacto, pero
especialmente por tratarse de unidades “demo” sin firmware final.
Pero las sensaciones de disparo son muy positivas: el disparo es
rápido, suave y poco sonoro: el obturador electrónico para la primera
“cortinilla” ahorraría un movimiento y por tanto retardo y
ruido.
En cuanto al autoenfoque, nos ha parecido menos rápido que el de otros
productos competidores, sobre todo los más recientes de Micro Cuatro
Tercios, pero lo dicho: esperemos a unidades finales.

En cuanto a los mandos y las funciones táctiles, los diseñadores han
tenido el buen criterio de ofrecer al usuario libertad a la hora de
acceder a modos y funciones bien por la pantalla táctil –cubre el 35%
de las opciones– bien por los pulsadores, y volveremos sobre ello a
través de una prueba técnica.

Canon EOS M: conclusiones provisionales
La entrada de Canon en el segmento de las CSC representa el
apoyo final
para un concepto lleno de futuro.
Es posible que lo haya hecho con reticencias, e incluso a
regañadientes, pero parece que ha conseguido realizar un producto con
calidad EOS: para nosotros “la IXUS del concepto CSC”, y lo decimos
porque esa submarca siempre ha definido las cámaras no réflex de más
nivel de la firma.
Es posible que el modelo Canon EF-M sea un tanto tímido, y es probable
que incluso produzca irritación por ello a más de un entusiasta de la
firma, que quizá esperaba un modelo de gama superior, rival de los
modelos de alta gama de Olympus, Panasonic, Samsung y Sony (Pentax de
momento se mantiene en categoría propia...), con visor electrónico de
alta resolución al nivel del ojo, pantalla basculante, etc., antes que
un producto que parece rivalizar más con la Nikon J1
Pero en nuestra opinión, un segundo cuerpo de gama más alta no se
descarta en absoluto, quizá para Photokina, en aproximadamente dos
meses.

Es un hecho incontrovertido el que fabricantes que tienen en sus
porfolios actuales de productos cámaras réflex de gama media, y
especialmente Canon y Nikon, tienen que medir muy bien las prestaciones
de sus CSC para evitar canibalizar –de momento– esas gamas intermedias,
las DX en el caso de Nikon y las de montura EF-S en el de Canon. Sony,
por el momento, parece atreverse con todo, y así sus NEX incluyen
modelos como la NEX7, con visor electrónico al nivel del ojo, etc. Por
su parte Olympus y Panasonic no tienen “techo” con el que chocar en su
escalada.
Respecto a la Canon G1X, expertos de la firma consultados, estiman que
se trata de una cámara que ocupa un"nicho" comercial diferente del de
la EOS M.
En nuestra opinión hay que valorar la pequeña y simpática Canon EF-M
por lo que es... que es mucho: la primera CSC de Canon, de calidad EOS,
una de las CSC más pequeñas del mercado (*) incluso
con
el sensor APS-C
de 18 megapíxeles. Con elevadas prestaciones y simpáticas nuevas
opciones de vídeo. Con el procesador más potente de la firma, el DIGIC
5 y con una
elevadísima compatibilidad con no menos de 70 ópticas Canon de las
series EF y EF-S, sin contar con las de los fabricantes independientes.
Pensamos que los usuarios amantes de Canon ya tienen “su” CSC, el resto
una alternativa más, y el concepto CSC la confirmación final de que...
no se puede vivir de espaldas a el.
La Photokina, desde el "Press Day" del 17 de septiembre nos sugerirá
nuevas tendencias, y allí veremos si Canon presenta una EF-M más
ambiciosa y nuevos objetivos.
Pero el resto de fabricantes no se quedarán parados.
Un otoño apasionante... en lo fotográfico.
¡Nuevo!: análisis del chasis de la
EOS M por nuestros compañeros de CSC Magazine

Dimensiones y pesos de diversas CSC:
Sensor APS-C
108,6 x 66,5 x 32,3 mm (233,267 mm3) / 298 gramos
Samsung NX1000
Sensor APS-C
114 x 63 x 37 mm (265,73 mm3) / 224 gramos
Sony NEX-F3
Sensor APS-C
Pantalla basculante
117 x 67 x 42 mm (329,23 mm3) / 316 gramos
Olympus Pen Mini
Sensor Micro Cuatro Tercios
110 x 64 x 34 mm (239,36 mm3) / 262 gramos
Panasonic GF5
Sensor Micro Cuatro Tercios
Flash incorporado
108 x 67 x 37 mm (267,73 mm3) / 269 gramos
Nikon J1
Sensor de una pulgada (1”, menor que M4/3)
106 x 61 x 30 mm (193,98 mm3) / 236 gramos
Pentax Q
Sensor 1/2.3” (menor de 1”)
Flash
98 x 57 x 31 (173,16 mm3) / 182 gramos





