|
Un artículo de Valentin Sama
|
|
domingo, 21 junio 2009 |
|
Página 1 de 18 Con
motivo de la presentación
de la Olympus E-P1, en Berlín, hemos tenido ocasión
de realizar una primera aproximación al empleo de una unidad de la
nueva E-P1 dotada ya del firmware
1.0, lo que supone, desde un punto de
vista práctico, poder utilizar ya las imágenes tomadas con la cámara
para su publicación y comentario.
Ya en el
aeropuerto, recogida de pasajeros en vehículos de época
En
ocasiones, se disfruta del privilegio de acceder a una cámara de
preserie, pero el suplicio de Tántalo consiste, en ese caso, en poder
manejar la cámara, pero no poder hacer uso –en absoluto– de las
imágenes resultantes.
No es una compacta. No es una SLR. Es una Pen
En
espera de poder disponer de una unidad final para poder realizar una
prueba algo más seria de lo que puede hacerse rodeado de colegas y
supuestos colegas en la presentación oficial, si que podemos añadir
unas pocas impresiones más a lo ya reflejado en nuestro artículo
preliminar “E-P1: consideraciones”.
Que la cámara es bonita, no
parece ser objeto de gran discusión. El que guste o no guste acabada en
blanco, es cuestión... de gustos.
Desde luego, estando inspirada en
una cámara clásica sus diseñadores no podían fallar, pues el tiempo
depura mucho las formas válidas y las menos válidas.
En
cuanto al tono blanco quizá falte un poco de conocimiento de historia,
y desde luego, la asimilación por parte de algunos observadores a una
“cámara de primera comunión” es mal asunto para comenzar.
Personalmente nos gusta en blanco... ¡qué se le va hacer!
Y
no es que le hagamos asco al cromado no, pero no podemos evitar seguir
siendo de la opinión de que ese zoom, en negro, le caen a la pequeña
nueva “Oly”... “como a un santo Cristo un par de pistolas”.
Dicen alguno expertos que el zoom no estará disponible en versión
cromada, pero no nos lo podemos llegar a creer.
Por
cierto, que el cromado de la E-P1 obedece al tipo de cromado y acabado
de las cámaras de los años sesenta, sobre todo las germanas: más
brillante y “duro”, en este caso con un ligero toque de reminiscencia
de cálido níquel.
|
|
Última actualización ( miércoles, 24 junio 2009 )
|