Panasonic
presenta su nueva Lumix
G5, una CSC para Micro Cuatro Tercios en
configuración de visor electrónico a nivel del ojo. Un nuevo sensor y
procesador se combinan con distinta configuración de mandos, a fin de
mejorar las prestaciones –especialmente en niveles bajos de luz– así
como las funciones de vídeo.

En
la toma de contacto que pudimos realizar con motivo de la presentación
de hace dos semanas –bajo estricto embargo, en Budapest– pudimos
certificar que la combinación del nuevo sensor Live MOS de 16
megapíxeles y el procesador Venus Engine 7 FHD ofrece ciertamente un
muy alto nivel de calidad de imagen, al menos hasta 1.600 ISO, siendo
la gama ofrecida de 160-12.800.


En
lo que se refiere a los mandos, la G5 incorpora un nuevo mando
basculante junto al disparador, que permite –si se le asigna esa
función– controlar suavemente el accionamiento de los zoom eléctricos
de la firma. Concretamente tuvimos ocasión de probarlo junto con el
Lumix GX 14-42 mm f/3,5-5,6 y ciertamente que resulta my ergonómico.

A
ello se suma la ya conocida pantalla posterior de tres pulgadas y
capacidad total de movimientos y sobre todo una nueva empuñadura o
“grip”, muy bien dimensionada.
El visor electrónico al nivel del ojo
mantiene su buena resolución y resulta de gran valor tanto para
situaciones de alto nivel de luz ambiente, como para la mayor
estabilidad en tomas de vídeo.

Una
novedad es que podemos desplazar táctilmente (sobre el monitor
posterior) el punto de enfoque aun cuando estemos utilizando el visor
al nivel del ojo. Por otra parte, si tenemos activada la detección
automatica del ojo frente al ocular del visor, también podemos optar
por la función que permite la activación simultánea del AF.
La alta capacidad de procesado
del Venus Engine 7 FHD permite alcanzar hasta 6 f.p.s. en máxima
resolución o hasta 20 f.p.s. en resolución más contenida, al tiempo que
facilita las prolongadas tomas de vídeo Full HD 1080/50p, en estéreo,
con opción de formatos AVCHD progresivo o el práctico MP4.
El AF
es de alta velocidad, especialmente con los objetivos de últimas
generaciones y se conservan las funciones táctiles del monitor, sin que
esa alternativa vaya en detrimento de una amplia panoplia de
mandos convencionales para las funciones.
Entre ellas, silenciosamente y nunca mejor dicho, la obturación
totalmente electrónica.
Sin
alharacas, un poco escondido por el menú, podemos seleccionar esta
opción, por la que se prescinde completamente del obturador mecánico.
De hecho, si cancelamos la opción del sonido artificial, dispararemos
ya sin el sonido del inexistente espejo y sin el propio del obturador.


A
ello se suma la ventaja de que el retardo en el disparo es realmente
mínimo. Sin embargo, tal como nos advirtieron los ingenieros
responsables del sistema, en el caso de sujetos en rápido movimiento,
sin aplicar el modo de barrido con la cámara, se pueden llegar a
producir deformaciones por el sistema de lectura por líneas del captor.
Ver análisis y prueba de campo de la G5 en CSC Magazine

El autobús, cazado a buena velocidad, sin barrido, con el obturador electrónico, muestra una cierta deformación, pero en el resto de sujetos, ningún problema
En todo caso, parece un
avance muy importante hacia un futuro de cámaras CSC libres de
obturación mecánica, ya sin piezas móviles en absoluto.
Todas las cámaras utilizadas en este evento eran de preserie, y por tanto, según responsables de la firma, no se deben extraer conclusiones definitivas sobre los resultados.
B&H anunciaba, 15 minutos antes de la hora de desembargo, un precio de 799 € con el objetivo 14-42 mm estándar en kit.

En verano, con el calor, las cosas con calma...aunque nuestro numero de teléfono tenga un toque extra-diabólico






