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Olympus E-P1: consideraciones |
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Un artículo de Valentin Sama
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viernes, 19 junio 2009 |
De diversas
conversaciones mantenidas –con motivo de la presentación en Berlín de
la E-P1– con los más variados “pesos pesados” de dentro, pero
especialmente de fuera de la compañía Olympus, se pueden extraer
interesantes conclusiones y siempre discutibles puntos de vista.
El momento
de desvelar la vitrina que contiene la nueva E-P1. Seguro que a los
organizadores del acontecimiento la expectación les produce una
satisfacción merecida, pero nos preguntamos, en ocasiones, si por
parte de los asistentes no se produce una
cierta falta de contención...
Así, la E-P1 será la primera de una serie de cámaras Olympus para el
Sistema Micro Cuatro Tercios (MFTS), una serie que relativamente pronto
constará de dos cámaras y más adelante al menos tres, además de nuevos
objetivos.
Parece que habrá que hacerse a la idea de que la E-P1 jamás dispondrá
de un visor accesorio electrónico al estilo de la Ricoh GX200. El
motivo es doble: por un lado, ya está casi listo el modelo siguiente
(esperemos que no se llame E-P2 por razones obvias), que incorporará
visor electrónico al nivel del ojo (EVF), además de pantalla posterior.
© Olympus
Y por otro, en la E-P1 actual lo que se ha intentado es mantener un
diseño compacto algo relativamente incompatible tanto con un EVF
incorporado como con uno accesorio, aunque esto último es más que una
cuestión práctica una de segmentado de la serie tal como ya está
concebida y prácticamente desarrollada en la compañía Olympus.
Así, por tanto, la siguiente “Pen” para el protocolo MFTS tendrá más
que probablemente un aspecto bastante distinto de esta E-P1 y sin
embargo no debería parecerse a una Lumix G1 de Panasonic, lo que no
parece tarea fácil si se desea que también se distinga de una E-420,
por poner un simple ejemplo.
La idea sería poder ofrecer una línea de “techo plano”, similar a la
E-P1 y la Pen F original.
Puede hacerse, dando más ancho a la cámara.
Ahora que los ingenieros de Olympus (y pronto los de otras firmas) han
decidido hacer eso que se llama en ocasiones “homenaje” a cosas de un
pasado que quizá fuese mejor, el camino queda abierto.
Personalmente pensamos en diseños a “homenajear” entre ellos –por poner
solo un ejemplo– los de las cámaras Casca y alguna que otra Interplan.
 Dice Akira
Watanabe, que se estima que las nuevas cámaras MFTS no tienen por qué
comer cuota de las réflex y si de las compactas o más bien de los
usuarios de estas últimas, y visto lo visto le damos la razón: todavía
“no hay color” en lo que respecta a la rapidez de enfoque de las tres
cámaras MFTS actuales (G1, GH1 y E-P1) respecto a lo que es capaz de
ofrecer una SLR digital equivalente.
Y además, mientras no se evolucione hacia una obturación totalmente
electrónica, por parte del sensor, el “traca-traca” del obturador por
delante del captor en su juego de “abierto-cerrado-abierto-cerrado-abierto” hace tanto ruido casi como una réflex y provoca un retardo de
disparo mayor.
No queremos decir que el sistema no resulte muy atractivo, no. Antes
bien, todo lo contrario. Pero al César lo que es del César.
Lo de los objetivos, en parte nos hace sonreír. Veamos por qué.
Comenta Watanabe que ya existe una “hoja de ruta” de objetivos y es
cierto (disponemos de una imagen, pero no la vamos a usar...), pero
llama la atención su comentario en el sentido de que las prioridades de
esa hoja de ruta se pueden cambiar, pues “se escuchará a los usuarios
respecto a sus preferencias”.
Conocemos personalmente a Akira Watanabe y sabemos que no nos miente,
pero..... no nos lo podemos creer.
Hace años que los usuarios del sistema Cuatro Tercios vienen demandando
al menos dos o tres tipos de objetivos. Y ninguno de ellos se ha
llegado a producir.
Unos de ellos son ciertamente más problemáticos de comercializar que
otros, pero al menos un tipo de los demandados no es problemático en
absoluto.
Entre los primeros estaría un objetivo “shift” y entre los últimos el
simple, demandado y olvidado Zuiko Digital Macro 100 mm. Por el campo
medio quedaría un 17,5 mm f2, por poner un ejemplo.
Por tanto, vemos con suspicacia lo avanzado ahora. De todas maneras,
para el nuevo sistema Pen MFTS de Olympus “nos pedimos” algo parecido a
un 45 mm f/2,8 en versión compacta o “pancake”. No nos atrevemos a
pedirlo f/2 no sea que nos pase como con el macro de 100 mm o el shift.
Al tiempo que lo primero que se presentará será una especie de 50-200
mm de abertura variable y luminosidad más bien baja. Ojala nos
equivoquemos y presenten –aunque tampoco nos hace mucha ilusión– una
versión MFTS del pancake 25 mm f/2,8 disponible actualmente para el
Cuatro Tercios.
No decimos que Olympus no escuche, pero en lo que respecta a objetivos,
en ocasiones parece que las señales le llegan por txalaparta.
En relación a la E-P1 en general, nuestro punto de vista puede resultar
bastante particular, tanto por “los “carretes” recorridos” como por los
gustos, pero no deja de llamarnos la atención que lo que más parece
preocupar a los responsables de marketing de la firma, y en parte a
jefes de compras de grandes empresas, es más la ausencia de flash
incorporado que el aspecto y modos de funcionamiento del objetivo zoom
propuesto como estándar.
En nuestra opinión, y sin entrar todavía en aspectos de rendimiento y
calidad de imagen, aspectos en los que entraremos más a fondo lo antes
posible, este objetivo es un tanto fallido en su ratio de aspecto e
interrelación con el cuerpo de la E-P1: si colocado en posición
retraída, sobre la cámara, ya resulta un tanto grande, en posición de
trabajo, ya extendido, va de lo priápico a lo hipertrófico.
Las fotografías oficiales, tomadas con focales largas disimulan el
primer punto y del segundo, ni se muestran imágenes.
Otros aspectos pueden resultar un tanto inquietantes, y entre ellos
figura si el mecanismo de pestillo para la retracción y extensión del
objetivo resistirá el uso extenso de usuarios quizá no muy expertos.
Menos problemático mecánicamente pero molesto hasta cierto punto podría
ser algo en lo que al parecer nadie se ha fijado: el frontal del
objetivo zoom gira con el enfoque, lo que impide disfrutar, por
ejemplo, de filtros polarizadores.
© Olympus
A pesar de todas estas consideraciones iniciales, no cabe duda de que
la E-P1 es un hito histórico, y además de una cámara muy apreciada para
su uso, se convertirá en un objeto de colección. El esfuerzo realizado
por la firma para su introducción es realmente notable, lo que quizá
precisamente debido a ello, no deja de sorprender por algunas…. lagunas.
Las "furgo" de
época VW utlizadas para los "transfer"
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Última actualización ( viernes, 19 junio 2009 )
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