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Sony y el "pellicle mirror" |
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Un artículo de Valentin Sama
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miércoles, 07 julio 2010 |
Ahora que parecen confirmarse como realidad los rumores en el sentido
de que la nueva "Sony
Alfa 33",
a presentarse en la próxima Photokina de otoño, tras anunciarse en
agosto, incorporará un espejo “de película”, no viene mal repasar
algunos aspectos de estos “pellicle
mirrors” (PM) ya que no espejos “Pellix”, un nombre
registrado por Canon para su primer modelo dotado de un espejo de ese
tipo.
Por
cierto que la Wikipedia en inglés, aporta información bastante precisa
respecto a las cámaras que en las últimas décadas han utilizado a ese
artificio.
Parece cuando menos interesante la afición de los
ingenieros de la firma Sony en hacer “Trucos de espejo” (*), pues no es
la
primera vez que recurren a ellos para resolver –más mal que bien–
algunos temas de Live-View y autoenfoque.
Como
puede verse a través del retequepublicado esquema de la patente de Sony
que probablemente seguirá la nueva Alfa 33, se sustituye el espejo
móvil principal por un “pellicle mirror” (PM) estático, un esquema si
bien atípico, podríamos decir... clásico.
A
media altura, a la izquierda, puede apreciarse el espejo principal
(azul claro) en una réflex monocular digital. Por debajo/detrás de el y
a 45º del mismo, se aprecia el pequeño espejo (azul más oscuro) que
reenviará la imagen
que "se cuela" por la sección semiespejada del espejo principal hacia
el módulo del autoenfoque por detección de fase situado en este caso –a
diferencia del esquema de Sony– en la parte baja de la caja del espejo
(rojo).
Cuando suba el espejo principal para apartarse del camino de la luz
hacia el sensor (color rosa), el espejo secundario deberá pegarse en
"piggyback" a la parte baja del espejo principal. Un mecanismo muy
complejo que obviaría –con otros costes de calidad óptica– un "pellicle
mirror".
Si en un sistema AF de espejo móvil se
emplea un pequeño espejo secundario en “piggyback” bajo el principal,
un espejo que recoge una pequeña parte de la luz que pasa a través de
una sección semiespejada del principal, para reenviarla al sistema AF
de detección de fase situado en la base de la caja de espejo, en el
esquema de Sony, el “pellicle mirror” estático refleja parte de la luz
hacia el sistema AF situado arriba, mientras deja pasar el resto hacia
el sensor.
El reparto tradicional suele ser del 75% para el sensor/película y 25%
para el visor y/o sistema de detección de fase
para el AF.
El mundo del visor electrónico ofrece una ventaja
para aquellos osados que deseen reintentar la aventura del PM: si en un
sistema de visor óptico éste adolecía de una imagen algo oscura, en un
visor electrónico se puede aplicar ganancia, a costa –eso si– de mayor
ruido en bajos niveles de luz.
En una cámara digital, un PM permite ofrecer en teoría las siguientes
ventajas:
• Autoenfoque pasivo por detección de fase, potencialmente más rápido,
solo o combinado con el Contrast AF
• Gran capacidad de ráfagas en alta velocidad
Sin
embargo, en las réflex analógicas, de película, como las Canon Pellix y
RT ofrecían algo más que dudamos pueda ofrecer este futuro sistema de
Sony o cualquier otro similar si recurre al visor electrónico sin más:
visión réflex continua sin oscurecimiento de visor.
En nuestra
opinión, Sony debiera utilizar un segundo captor a lo Olympus E-330 a
fin de
evitar que, en el momento anterior a la obturación, se pierda la señal
en tiempo real del captador. No parece que Sony esté todavía en
disposición de incorporar un captor principal que controle por completo
los tiempos de exposición sin necesidad de obturación mecánica, lo que
sería una buena solución.
Si llegase a emplear un visor óptico en
lugar del segundo sensor y además recurriese a los pentaespejos, nos
temeríamos una imagen de visor bastante oscura.
Aún con la
opción del segundo captor, y un visor electrónico, vaticinamos una
imagen de visor de tamaño bastante pequeño, calidad moderada y
relativamente poco luminosa, salvo amplificación electrónia notable.
Algo parecido ocurrirá si utiliza un único captor, con el añadido del
oscurecimiento del visor previo al disparo.
Pero además, un “pellicle mirror” supone un desafío
importante desde el punto de vista óptico, de calidad de imagen,
mecánico, de durabilidad y de mantenimiento.
La película reflectante
suele ser aluminizada, de tipo Mylar, depositada en la cara anterior,
externa, sobre una fina lamina de vidrio. Si no va bien protegida por
capas antirreflejantes –que se entiende lo irá– se oxida solo de
mirarla.
En la mayoría de las Canon Pellix originales, el espejo adolece de
algún deterioro, especialmente por los bordes.
Para
qué vamos a hablar de lo que puede ocurrir si alguien trata de limpiar
ese espejo y la suciedad que puede llegar a acumular, pues
estamos hablando de una cámara con objetivos intercambiables. Al revés
que en una cámara réflex de espejo móvil, la suciedad de uno de estos
espejos si que influye en la calidad de imagen.
Al margen de
ello, desde un punto de vista óptico, esa lámina de vidrio colocada a
unos 45º, supone una nada despreciable “zancadilla” óptica para los
rayos de luz formadora de la imagen, pues se producen fenómenos
añadidos de refracción, dispersión de color y reflejos de luz parásita.
Si el espejo es fino –como probablemente lo será– las tensiones
mecánicas repercutirán en la calidad de imagen y no precisamente de
forma positiva.
No queremos ni imaginarnos lo que hemos podido
entrever hasta la fecha en lo que respecta a calidad de imagen en las
esquinas con las primeras series del 16 mm de Sony para las NEX si esos
rayos de luz tuviesen que tropezarse además con un espejo de
película....
Menos mal que la futura Alfa 33 tendrá una “flange distance” mayor que
las NEX, común a toda la serie Alfa.
¿Tendrá éxito Sony en un terreno del que colosos de la mecanoóptica
como Canon y Nikon se retiraron?
Desde
luego, los tiempos no son los mismos y el medio digital permite muchas
veleidades, gracias a las “tragaderas” del mercado y la corrección por
firmware.
Será muy interesante ver cómo resuelve Sony los desafíos antes
mencionados.
Los aproximadamente 14,4 Mpx y los más que posibles modos tales como
HDR automático, el 3D incorporado
recientemente por firmware en las NEX y alguna otra amenidad, parecen
de menor orden frente a este nuevo "juego de espejos" de Sony.
Una cosa es segura: esta nueva Sony Alfa 33 no será “mirrorless”.
Pellicle
mirror en Wikipedia
Olympus
E-330
(*) Ver: "Trucos
de espejo"
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Última actualización ( jueves, 08 julio 2010 )
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