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Un artículo de Valentin Sama
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viernes, 15 mayo 2009 |
Canon reconoce
oficialmente, a través de un comunicado, el origen de al menos un tipo
de las manchas
que los usuarios han venido observando plagaban los sensores de sus
modelos EOS-1D
y EOS-1Ds Mark III.
Las
manchas, necesitan de una prolija limpieza en húmedo, con las
molestias, riesgos y costes que ello supone. Y ello sin contar con las
horas de retoque necesarias para corregir los defectos en las imágenes
ya captadas.
A la derecha: una mancha aceitosa ampliada
La
cuestión es que –según la propia firma– el problema se debe a un exceso
de lubricante en determinadas piezas del mecanismo de accionamiento y
control del espejo. Cualquier buen mecánico, y no necesariamente de
cámaras, conoce que debe evitarse a toda costa el exceso de
lubricación.
Ese exceso de lubricante salpica tarde o temprano por
toda la caja del espejo y acaba indefectiblemente sobre el filtro de
paso bajo del captor.
También los obturadores incorporan piezas mecánicas en
rápido movimiento. (Nikon D3)
Cabe
pensarse que hace años que se inventaron los metales sinterizados
autolubricantes, así como otros materiales sintéticos que evitan en
todo o en parte la necesidad de lubricación.
No obstante, los modelos de cámara ahora afectados por el problema de
las salpicaduras de aceite ya son conocidos por los problemas
habidos con el sistema de autoenfoque, íntimamente
relacionados con la precisión de movimiento del espejo principal y el
subespejo.
¿Será que se “solucionó” el problema al estilo “echa más aceite” Yamamoto"?
El caso es que las cámaras afectadas por el pringoso problema deberán
pasar por el taller.
Lo más siniestro de todo el tema es lo siguiente y se trata de una
frase de la propia nota de Canon: …”Sin
embargo, puesto que este lubricante es necesario a fin de asegurar el
adecuado funcionamiento de las partes mecánicas de precisión de la
cámara, resulta imposible eliminar en todo las salpicaduras de aceite”…
Dicho
de otra forma: se aplicará menos lubricante, pero los sufridos usuarios
de esos modelos seguirán expuestos a la aparición posible de nuevas
manchas.
Arriba,
corte transversal del mecanismo del espejo de una EOS 1Ds Mark III.
Puede observarsel subespejo que debe enviar las imágenes adecuadas al
módulo dle autoenfoque (abajo). Al menos dos ejes abisagrados y dos
juegos de topes arriba y dos abajo. El apoyo en los topes debe
realizarse con absoluta precisión y repetibilidad. Ahora, empeñémonos
en que "la cosa" deba funcionar, por ejemplo, a 9 fotogramas por
segundo, lo que son casi unos 18 movimientos en un segundo....
Siempre
hemos pensado que tratar de hacer “correr” un mecanismo réflex a 9
fotogramas por segundo es una brutalidad que todo parece hacer indicar
será –finalmente– una entelequia. Las cámaras para película que se
atrevían con ese nivel de ciclos, bien lo hacían a espejo levantado, o
lo hacían cuando no estaban obligadas a llevar “colgando” un subespejo
para el autofoco.
¿No habrá que educar de nuevo a los fotógrafos a que aprendan a
disparar “en el momento decisivo"?
Nota
oficial de Canon Europa
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Última actualización ( sábado, 23 mayo 2009 )
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