Como
herramienta profesional que es, la Olympus E-3 dispone de una amplia
variedad de modos y funciones, que requieren un estudio en profundidad
para poder abarcar, entender y aprovechar de forma eficaz.
Imposible
conseguirlo en tan solo 12 horas de uso, y ello es una de las razones
(solo una de bastantes) por las que el análisis en profundidad deberá
esperar a disponer de una unidad de prueba.
03/11/07
Actualización: nuevas fotografías y piés de foto
Sin
embargo, la E-3 ha superado con facilidad la prueba de utilizarla con
razonable soltura sin disponer de manual de uso. Ello, por su parte,
parece una buena demostración del buen trabajo realizado en lo que
viene en llamarse la interfaz de usuario.
Autoenfoque
y disparoComo
ya hemos comentado en el artículo “E-3: primeras impresiones”, el
autoenfoque, al menos en combinación con los dos objetivos SWD
probados, es rápido, preciso y silencioso.
Selección
de
un grupo de cinco puntos en área

Puede
personalizarse incluso la forma de recorrerse la selección de los
puntos del autoenfoque, así como retornar por defecto a uno de nuestra
elección
A
los 11 puntos visibles de enfoque visibles, que “esconden” 88 elementos
de información, se suman interesantes opciones de selección del punto.
A las ya habituales de selección automática del punto o la selección
manual de uno de ellos, se suma la opción de escoger un área de enfoque
abarcada por uno principal y cuatro colindantes (3 en zonas
periféricas).
El
disparo de la Olympus E-3 es –nos atrevemos a
decirlo– simplemente perfecto. La tensión sobre el disparador es
perfecta en cuanto a presión y absolutamente precisa en lo que respecta
al punto en el que se va a producir el disparo. Ello nos permite, por
ejemplo, disparar un solo fotograma aún en el modo de ráfagas de alta
velocidad.
El retardo en el disparo es mínimo, y podría
incluso mejorar el valor indicado por la firma, que es de tan solo 60
milisegundos.


El
tiempo de retardo en el disparo es tan reducido que permite captar la
acción al instante incluso sin ráfagas, con un solo disparo. Este
pescador viajaba con dos gaviotas posadas sobre su barca cuando una de
llas levantó el vuelo.
Zuiko digital 12-60 mm f/2,8-4 SWD a 60
mm, f/4,5 y 400 ISO
© Valentin Sama

El
mecanismo
dle espejo es especialmente refinado y seguro. Puede observarse que la
inclinación en la posición alta de "cierre de espejo" es diferente de
los 45 grados clásicos.
¿Lo
mejor? El mínimo “mirror blackout time” o tiempo durante el cual se
pierde la visión réflex entre disparo y disparo, que es el mejor
resultado que hemos visto hasta la fecha. Puesto que ello viene
acompañado de casi total ausencia de golpe de espejo así como de un
sonido de alta calidad, si hubiese que dar puntos en este aspecto
serían 10 sobre 10.
También en este aspecto el menor tamaño
del espejo de una cámara 4/3 ayuda, pero dentro de ellas, es –además–
la mejor.
De
momento tenemos un disparo insuperable y un autoenfoque que parece
serlo a falta de algunas pruebas de laboratorio adicionales… ¿qué más
podemos analizar?
El visorNo esperábamos
menos, pero el
visor es de la categoría que una 4/3 profesional de merece. Con un
aumento de 1,15 x, la Olympus E-3 ofrece un tamaño de imagen aparente
similar o superior al de las cámaras profesionales y “prosumer” del
resto de los fabricantes de cámaras para formato “APS-C” o de 24 x 36
mm.
La visión es además, nítida, clara y contrastada.


El
panel de
información en el interior del visor, puede ofrecer todos estos datos.
Puede observarse que figura también el ajuste ISO
Algo
que es
poco conocido es el hecho de que en los visores réflex más usuales, el
juste de dioptrías suele producir un cambio en el aumento ciado más que
notable. En la E-3 se han conseguido que la variación sea prácticamente
nula.
En una aproximación más reposada nos quedan por volver a
comprobar dos aspectos.
El
primero de ellos es si el mejor ajuste de dioptrías para las marcas de
los puntos de enfoque coincide con el mejor ajuste para la nitidez de
la imagen en la pantalla, y el segundo la legibilidad para usuarios con
gafas de las indicaciones de la información en la parte inferior del
visor, que nos ha parecido justa en una primera apreciación.
Lástima
que las pantallas de enfoque sean intercambiables en taller y no por
parte del usuario al estilo “OM”, pero por otro lado, las prestaciones
especiales del “Live-View” cubren parte de esas posibles necesidades.
Live
View
Le
podemos regalar a Olympus el “slogan” de “I Love Live View”, pues una
vez que se prueba se hace indispensable y sin querer meter el dedo en
el ojo (solo un poco) podemos recordar a las firmas y analistas que lo
denostaban y que ahora lo incorporan casi como si fuese invento suyo.
El
modo Live-View de la Olympus E-3 incorpora avances muy prácticos
(algunos ya disponibles en las E-410 y E-510).
Así,
podemos disponer, en la pantalla, además de los niveles de información
habituales y el histograma en vivo, hasta tres clases
diferentes
de retículo sobreimpresos, lo que podría suplir en parte, para
determinadas aplicaciones, las pantallas de enfoque intercambiables.


El
Live-View
nos permite apreciar los ajustes de temperatura de color...


...
y
también los de profundidad de campo, entre muchas otras funciones
Funciones
cuyo efecto podemos ver en Live-View incluyen el ajuste de blancos, la
compensación de exposición y la profundidad de campo.
Y sin
embargo…
¡cuánto echamos de menos el “Modo A” de la Olympus E-330! Sabemos que
en una cámara como la Olympus E-3 es casi imposible, por cuestión de
diseño, pero..
La
Olympus E-3, al igual que la E-410 y la E-510
ofrecen el equivalente del “Modo B” del Live-View. En este modo, la
imagen ofrecida en el monitor posterior “viene” del captor principal,
con todas las ventajas que ello supone, pero al disparar, el espejo
(que estaba subido, con el obturador abierto), debe bajar, el obturador
cerrarse, el módulo AF realizar el autoenfoque, el espejo volver a
subirse y el obturador abrirse para realizar la exposición final. Ello
conlleva un retardo acompañado del tableteo propio de los mecanismos
involucrados. En el Modo A de la E-330, un segundo captor enviaba la
imagen al monitor a espejo bajado, con visión réflex simultánea y el
disparo se producía sin retardo.
En la Olympus E-3, frente a
todos
los otros modelos que ya ofrecen algún tipo de Live-View, incluidos los
propios de la marca, la gran ventaja añadida es la pantalla orientable
muy libremente, algo que solo ofrece también, por el momento la
Panasonic Lumix L-10.
Zuiko Digital 12-60
mm f/2,8-4 SWDPara
probar un objetivo a fondo hay que ir al laboratorio. Y no podemos
disimular qu estamos deseando disponer de una unidad de pruebas para
poder realizar mediciones y comparaciones prácticas, con sus
gran
rival que no va a ser otro que… el primero presentado con la E-1, el
Zuiko Digital 14-54 mm f/2,8-3,5. Teóricamente no son comparables,
especialmente por el motor SWD frente a motor sin núcleo del objetivo
antiguo, pero… es
el patrón a batir.
Tras este primer
contacto, el nuevo 12-60 mm nos ha gustado, tanto más conforme
avanzábamos en su uso.
El
tacto de variaciones de focal es bueno: arrancó un poco más basto que
el 14-54 mm pero tras unos pocos ciclos de uso funcionaba con suavidad.
Los
motores ultrasónicos empleados en los nuevos objetivos "SWD" son de
tecnología Olympus y al parecer, el acceso muy directo al grupo de
lentes de enfoque es parte del secreto de su gran rapidez
A
simple vista (insistimos: falta laboratorio), su grado de distorsión
nos ha parecido algo más elevado que el del 14-54 mm y algo menor que
el del 11-22 mm, siendo todos esos “grados” muy bajos, y especialmente
el del 14-54 mm.
12-60 mm f/2,8-4
SWD a 60 mm (120 mm) f/5.0,
a 100 ISO
Distorsión prácticamente
inapreciable
©
Valentin Sama
En
el nuevo 12-60 mm nos ha parecido ver –a
la
focal de 12 mm– una casi nula distorsión en los bordes del
fotograma y una ligera distorsión en barrilete a aproximadamente 2/3 y
“pico” del centro del fotograma, esto es, un poco antes del borde. A la
focal de 60 mm casi inapreciable.
La resolución solo en base a
las fotografías tomadas, parece muy buena... lo dicho..¡laboratorio!
Lo
más probable es que, con el tiempo, este nuevo 12-60 mm sustituya al
14-54 mm, por coherencia en las cadenas de producción. Los juegos
mecánicos, por cierto, son menores en el nuevo objetivo, y el volumen y
peso muy aceptables dados sus parámetros ópticos.
Botoneras
y LCDA
algunos les sorprende la ausencia de “tambor” de selección de modos de
exposición, pero la verdad es que su eliminación es coherente con el
aligeramiento general del cuerpo y las mejoras en la estanqueidad. Nos
gusta, personalmente, en una cámara profesional, la ausencia de los
“programillas”, limitando los modos al clásico esquema “PASM”. Pulsar
el botón "mode", y accionar la rueda trasera, nos lleva los modos a
elegir, al tiempo que hacerlo sobre la delantera, nos lleva a la
selección de los modos de foto a foto, ráfagas de alta o baja
velocidad, autodisparador. Etc. Las funciones de las dos ruedas son
conmutables entre sí.

Para
nuestro
gusto, un poco demasiado a la izquierda...
Para
nuestro gusto personal la rueda posterior está un poco demasiado
alejada del pulgar de la mano derecha (próxima al pentaprisma), pero no
hay dos manos iguales, y por el contrario la ergonomía, el agarre y la
estabilidad de la cámara en la mano son de alto nivel y ello sin la
empuñadura. Para las tomas verticales (sobre todo si se repiten de
forma continua), serán bienvenidos los mandos adicionales de la
empuñadura adicional.
La
Olympus E-3 es
una cámara con casi “un
botón para cada cosa” y eso es algo muy de agradecer. Es más costoso,
pero nos evita tener que navegar excesivamente por los menús, salvo
para programaciones de uso profundas.
Llegado el caso, a pesar
de la
complejidad de el enorme abanico de funciones que ofrece la E-3, se ha
trabajado mucho sobre la interfaz de usuario, evolucionada
inteligentemente a partir de las de las E-330, E-410 y E-510. Existen
numerosos “atajos” que facilitan determinadas acciones.

Uno
de ellos, por ejemplo (gracias por el truco, Martin!) permite cambiar
rápidamente la grabación de una tarjeta CompactFlash a una xD: basta
pulsar el botón “Info” para poder “iluminar” en el monitor en un par de
toques de cursor el icono correspondiente (abajo, a la izquierda) y
hacer el cambio.

Información
completa del LCD del panel superior, información que nunca aparecerá de
esta forma, simultáneamente. La legibilidad es bastante buena en
comparación con otros productos
Y
ya que hablamos de iluminar, podemos decir que el panel LCD de la parte
superior pude iluminarse a voluntad y goza de iconos de un tamaño al
menos muy aceptable.
PersonalizaciónLa Olympus E-3
permite
configuraciones personales muy versátiles, y al efecto de facilitar
esos ajustes todos ellos se han centrado en una misma localización: en
la primera “llave herramienta” del menú, y dentro de ella, en
agrupaciones de “llaves” que van, alfabéticamente, de la “A” a la “I”.



Para
las decisiones que deseemos alternar con mayor frecuencia, el botón más
utilizado para ello es el de “función” o “Fn”, ubicado en la parte
superior derecha del dorso.

Unos
pocos ejemplos de función rápida asignada sería del de retorno rápido a
un modo de “calidad de imagen” preasignado. Esta opción permitiría, por
ejemplo, estar trabajando continuamente en JPEG, y para una toma
determinada, “pasar” a RAW o a RAW + JPEG, o a la inversa.
Existen
al menos otras 11 funciones vinculadas a este pulsador, sin olvidar que
pueden personalizarse otros muchos parámetros a través de otros diales
y/o botones.
Impresiones
provisionales
Mientras esperamos a
poder realizar una prueba definitiva, durante varias semanas, pensamos
que podemos afirmar que esta es la Olympus que esperaba tanto los
fieles usuarios como las no menos pacientes ópticas Zuiko Digital de
alta gama. La adición de los nuevos objetivos SWD y alguno que tenemos
en lista redondean el panorama.
Todas las imágenes, salvo indicación en contra: © Olympus
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