Pentax presenta su
nueva K-7,
una atractiva réflex monocular digital que pasa a ocupar el puesto más
alto en su gama de cuidadas cámaras para el formato APS-C. Toma de
vídeo y un captor de 14,6 megapíxeles permitirían definirla
rápidamente, lo que sería bastante injusto, pues hay… ¡mucho más!
Y ello, a pesar de que la firma presenta modestamente a su nuevo buque
insignia como ….“una
réflex digital de clase media dedicada a dar la máxima satisfacción a
los amantes de la fotografía de todos los niveles, incluyendo los
aficionados avanzados”….
Con ello, despeja la idea de que la nueva K-7 sea una réflex
profesional que pretenda competir con equivalentes de otras firmas
dentro de esa complicada y discutida categoría.
Sin embargo, Pentax, dentro de su larga tradición de producir cámaras
de alta calidad, muy bien acabadas y cargadas de detalles útiles
bastante exclusivos, ha creado, de nuevo, con esta K-7 una cámara con
un carisma muy especial.
Comenzado por el cuerpo, éste se configura en torno a un chasis, un
corazón realizado en una aleación de acero inoxidable, en torno al cual
se construye un cuerpo conformado enteramente en aleación de aluminio y
magnesio.
Añádanse 77 juntas de estanqueidad especiales, y tendremos un cuerpo
“all weather” (WR) a prueba de polvo, salpicaduras y también a prueba
de frío, pues la K-7 está preparada para operar de forma fiable a
temperaturas de -10º C.
Los dos nuevos objetivos Pentax-DA 18-55 mm f/3,5-5,6 AL WR y Pentax-DA
50-200 mm f/4-5,6 AL WR forman, con la K-7, un conjunto también
sellado, “all weather”, de ahí su nueva terminación “WR”.
A pesar de lo antedicho, Pentax se ha preocupado de conseguir que su
nueva K-7 sea lo más pequeña, compacta y ligera posible, y de hecho la
firma anuncia que cumple esos tres requisitos dentro de las cámaras de
su categoría: 130,5 x 96,5 x 72,5 mm para 670 gramos de peso.
Como no podía ser menos en una cámara alto de gama, la K-7 incorpora un
visor por prisma realizado en vidrio óptico, con un aumento de 0,92 x y
una cobertura de “aproximadamente” el 100% del campo.
Un detalle muy cuidado, que satisfará a más de un usuario de los que
saben lo que se guisa, es que la pantalla de enfoque “Natural-Bright
Matte III está diseñada de tal forma que mejora la precisión de enfoque
cuando el fotógrafo decide enfocar su objetivo visualmente, a mano.
Ello, aparte de con los modernos objetivos de autoenfoque de la firma,
podría tener un gran significado cuando empleemos objetivos compatibles
más antiguos, pues no en vano Pentax es la firma que más alta
compatibilidad ofrece en ese sentido: podemos utilizar los incluso los
objetivos de rosca M42 de las primeras Pentax de los años sesenta
(mediante un sencillo adaptador), y también los de monturas K, KA, KAF,
KAF2, KAF3 y también (mediante otro adaptador), los de las Pentax para
formato medio para los sistemas 645 y 67.
Un obturador capaz de llegar a 1/8.000 de segundo, con resistencia para
más de 100.000 ciclos incluso a frecuencias de 5,2 f.p.s., se ve
acompañado por un módulo de autoenfoque de última generación, el Safox
VIII+. Para el modo RAW, se puede disparar a 3,3 f.p.s. hasta un total
de 15 imágenes, siempre sobre tarjetas SD o SDHC, estas últimas ideales
para la función de vídeo.
Este módulo ofrece 11 puntos de enfoque repartidos en un área ancha,
con la particularidad de que nueve de esos puntos son en cruz, con alta
capacidad de discriminación.
Se indica que ese módulo, en conjunción con nuevos algoritmos, ha
mejorado en mucho la rapidez y precisión del autoenfoque.
El sistema de medición, diseñado especialmente para la K-7, es también
especialmente refinado, y opera en base a una matriz de 77 zonas que
opera en sinergia con otras fuentes de datos, tales como información
acerca de si la toma es vertical u horizontal, distancia al sujeto y
aumento, así como la composición.
En lo que respecta al sensor, Pentax demuestra decantarse –tal como
había anunciado, ya en la pasada Photokina– por el sistema APS-C, que
considera más coherente que el de 24 x 36 mm, tanto desde el punto de
vista de peso y dimensiones del cuerpo como del propio de los
objetivos, cara a poder ofrecer una alta calidad sobre el formato de
captor elegido.
Este nuevo captor de 14,6 megapíxeles es un CMOS con salida de alta
velocidad por cuatro canales, con un tamaño de 15,6 x 23,4 mm.
El fabricante asegura que ofrece color muy fiel, alta nitidez y bajo
ruido, con una gama de sensibilidades de 100 a 6.400 ISO, esto último a
través de una función personalizada.
Parte de ello se conseguiría merced al procesador Pentax Real Image
Engine II, una mejora respecto a la versión anterior, y que permite,
entre otras cosas, “lidiar” con el torrente de datos que supone la
nueva grabación de vídeo…. pero más sobre ese aspecto, luego.
Refinados detalles
Si todo lo antedicho resulta más que interesante, donde destaca la K-7
es en toda una serie de “pequeños grandes detalles”.
Así, el sistema de estabilización por desplazamiento del captor (sensor
shift), que ofrece estabilización con cualquier objetivo que se pueda
acoplar sobre la K-7 (y son muchos) y que se deriva del sistema Pentax
SR (Shake Reduction) anterior no solo compensa la trepidación para el
equivalente entre 2,5 y cuatro puntos de tiempo de obturación, sino que
utiliza la riqueza de datos manejados para esa función para utilizarlos
de forma ingeniosa y novedosa.
Así, puesto que la estabilización por desplazamiento del sensor exige
un control de su posicionamiento, esa capacidad se emplea para ofrecer
una nueva función: el ajuste automático de nivelación de la toma, con
modificaciones muy precisas de arriba/abajo, izquierda/derecha,
horario/antihorario.
En la K-7 se dispone de un sistema de prevención contra el polvo, en
este caso el nuevo DR II, que emplea un elemento piezoeléctrico para
vibrar de forma supersónica el filtro de paso bajo del captor.
Además, de forma similar a la K20D, la K-7 ofrece la opción de
ofrecernos en su monitor, una previsualización del estado de limpieza
(o suciedad) del captor, con localización de las motas de polvo. De esa
forma, tras un eventual ciclo de limpieza podremos comprobar el éxito
de la operación.
Por supuesto que la K-7 ofrece Live-View, y no lo hace de cualquier
manera, pues su monitor posterior es de 3 pulgadas y 920.000 puntos. A
los modos de enfoque por contraste en ese modo de Live View se suma el
de enfoque por detección facial. Comprobación de profundidad de campo
(óptica y digital) son valores añadidos.
Ese mismo monitor nos facilitará la grabación y visionado de vídeos,
una de las nuevas funciones en boga que es novedad en pentax en el
mundo réflex.
La grabación es en vídeo de alta definición, a 1.280 x 720 píxeles y 30
f.p.s. en proporciones de televisión HD.
Y no se debería olvidar el interesante modo de vídeo en 1.536 x 1.024
píxeles a 30 f.p.s. y en formato 3:2.
La
K-7 dispone de un terminal HDMI, así como de una entrada para
micrófono auxiliar.
Para las funciones de uso más convencionales, la K-7 ofrece en su parte
superior un generoso panel LCD.
Entre las muchas otras funciones adicionales interesantes de la K-7
podemos citar el modo HDR, que suma tres imágenes para ofrecer la gama
tonal más extensa posible, así como la corrección automática de
aberraciones cromáticas, viñeteado y distorsión de los objetivos de las
series DA y DFA, posibilidad de añadir a los archivos de imagen datos
de copyright, las opciones de lo que viene en llamarse
“filtros creativos”, o en el caso de Pentax “efectos visuales”, entre
los que figuran ajustes claves de nivel y color suave.
Ello se ve complementado por 16 filtros digitales y 38 funciones
personalizables
Como es clásico en las Pentax de alta gama, no faltan los modos que
permiten pasar instantáneamente de un modo programa a prioridad de
automatismo de diafragma o de tiempo de obturación con un solo toque, y
desde luego, uno de nuestros botones favoritos en Pentax: el que
permite pasar a modo RAW de un solo toque bajo los modos JPEG. Situado
a la izquierda, sobre el cuerpo de la cámara es uno de los más
prácticos “inventos” que hemos visto en mucho tiempo.
La K-7 ofrece, entre otros modos, también el DNG, y también ofrece al
usuario, en otro ámbito de operación, ajuste fino del enfoque
(backfocus correction). Ajustes de temperatura de color en
Kelvin y Mired, medición puntual, promedio y matricial.
La Pentax K-7 incorpora una potente batería de 1.860 Mah, pero admite
además la empuñadura o “grip” opcional para los que deseen mayor
autonomía y más cómodo “agarre” para tomas verticales.
En suma, y en espera de una toma de contacto con una unidad funcional
–las disponibles actualmente no lo son– pensamos que la K-7 es una
cámara “clásica” de Pentax, con funciones muy bien pensadas y “a la
última”, pero con ese toque de distinción y buena construcción y
acabado –sin estridencias– tan propios de la firma.
Nuevos
objetivos Pentax WR
Los productos Pentax son distribuidos en España por Reflecta, S.A.
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