Sony
ha presentado hoy su nueva cámara Alfa 900, que ocupará por el momento
el lugar más alto de su gama. Como ya es habitual, una serie de
filtraciones ha hecho que detalles de la cámara corriesen por internet
días antes de la liberación del “embargo” de la información.
Captor, procesado y estabilización
Así, no será ninguna sorpresa conocer que la Sony Alfa 900 se configura
en torno al nuevo captor CMOS
Exmor de 24
x 35,9 mm y 24,6
megapíxeles, montado sobre un cuerpo que admite empuñadura
o “grip” accesoria. Sony pone énfasis en que se trata de un captor
"exclusivo" diseñado por ellos, lo que se presta a
más de una interpretación
La
Alfa 900 incorpora estabilización electromecánica por desplazamiento
del captor, recibiendo un nombre derivación del “de la casa”, el “SteadyShot INSIDE”.
Por tanto, se gozará de estabilización con todos los objetivos, nuevos
y antiguos de la conocida montura Sony-Konica-Minolta.
Parece
cierta la afirmación de Sony en el sentido de que la Alfa 900 es “la
primera cámara con captor de 24 x 36 mm y estabilización por
“sensor-shift”, el desarrollo de Konica Minolta. Al parecer,
implementar ese tipo de estabilización con captadores grandes supone
mayores dificultades, tanto por las masas involucradas como por la
escala del desplazamiento necesario.
Sony afirma que en este caso se alcanza una compensación equivalente a
cuatro pasos.
Prevención contra el polvo
A
pesar de las “vibraciones” positivas que –lógicamente– se trata de
aportar, parece que en el apartado de la prevención contra el polvo no
se dan avances significativos respecto a las Alfa 700, 350 y 300:
además del ya conocido recubrimiento repelente, se recurre a “sacudir”
el captor utilizando el juego que ofrece el sistema de estabilización.
No se trabaja, por tanto, con ultrasonidos ni con vibraciones de alta
frecuencia sobre elementos diferenciados del sensor.
Habrá que estar atentos a los resultados.
La
gestión de los archivos generados será a través de dos
procesadores Bionz II trabajando en tándem. Estos dos Bionz pertenecen
a una generación más avanzada que la inaugurada con la Sony Alfa 100.
Por lo que se ve, la forma
de operar será muy similar a la empleada en la Sony Alfa 700.
Se
aplican algoritmos de reducción de ruido primeramente a nivel de los
datos RAW, y posteriormente, de nuevo durante el procesado de la
imagen. Según Sony, ello proporciona imágenes cargadas de detalle con
un mínimo absoluto de ruido.
El trabajo en tándem de los dos
procesadores sería responsable de una respuesta muy rápida de la Alfa
900 en todas las circunstancias, pero especialmente a la hora de
“correr” a 5 f.p.s. manejando los enormes archivos de la plena
resolución de sus 24,6 megapíxeles.
Visor
Tal como ya se
sabía a través de las numerosas variaciones de "mockups" o
ficticios que hemos podido ver –bajo vitrina– al visitar la PMA durante los dos años pasados,
la Sony Alfa 900 incorpora un prisma en vidrio óptico para su visión
réflex.
La
calidad de imagen de ese visor es notable, puesto que ofrece el 100% de
cobertura, con un aumento de 0,74, ofreciendo el conjunto una imagen
aparente de tamaño algo menor que la proporcionada por el sistema de
una Canon 1Ds Mark III (100% para 0,76x) pero mayor que el
correspondiente al de una Nikon D3 (100% para 0,7x).
Pero en
todo caso, la imagen del visor de la Alfa 900 es visualmente más
luminosa, debido al empleo de una pantalla de enfoque de tecnología
Minolta Acute-Matte. Las pantallas Acute-Matte ofrecen un muy buen
equilibrio entre grano fino, luminosidad y capacidad de discriminación
en el enfoque manual, algo bastante difícil de conseguir. Estas mismas
pantallas, son empleadas por algunos modelos Hasselblad. En la imagen,
puede observarse una imagen al microscopio electrónico de la superficie
inferior de la pantalla.
La pantalla de enfoque incorpora marcas delimitadoras para el formato
APS-C (DT) y también para las proporciones 16:9. Un aspecto que nos
parece muy positivo, en relación a las soluciones ofrecidas por otras
firmas (incluida Olympus), es que la pantalla de enfoque es
intercambiable por parte del usuario.
Alfa 900, una "vieja
conocida",
hasta hoy bajo vitrina
En la PMA 2007, de lejos y con mucha expectación...
... y de cerca
En la PMA 2008, de espaldas y ya una vieja conocida...
... y en transparente
Autoenfoque
El
sistema de autoenfoque parece, a priori, bastante refinado. Está
compuesto por un total de 19 puntos, repartidos, según su
especialización en dos grandes zonas.
La “nube” central, que cubre
un rectángulo de –solo– aproximadamente 8,5 x 14 mm (de tamaño apreciablemente más reducido de lo indicado por nosotros anteriormente), está compuesta por 9
sensores dobles en cruz. Se trata de un tipo de sensor (ya utilizado en
la Olympus E-3), que ofrece muy buena sensibilidad en bajos niveles de
luz, así como muy buena precisión, gracias al ligero decalado entre
cada punto doble en cruz.
Los puntos en
azul son los principales, y los amarillos los de apoyo. El punto rojizo
central es el específico para objetivos de la luminosidad del entorno
de f/2,8
El resto de los 10 puntos es simple y se
distribuye en torno a esta nube principal. La firma otorga a estos
sensores el papel de "asistencia" a los 9 anteriormente citados,
indicando que mejoran la detección en las partes no enfocadas de la
imagen, evitando el “hunting” (“caza” o búsqueda de foco sin éxito de
un extremo a otro). Se indica también que existe un sensor específico
para operar a aberturas próximas a f/2,8, que permitiría ofrecer una
mayor precisión con objetivos de gran luminosidad.
Como es norma en estos casos, existen numerosos modos de operación, con
más o menos puntos, enfoque central puntual, etc.
Actualización
21h:
Por cierto, que la Alfa 900 se suma al grupo de cámaras que ofrece a
sus usuarios la opción de ajustar finamente el enfoque de cada
objetivo, a fin de compensar los problemas de "back" o "front" focus
que se puedan dar. Para los más expertos, no está mal, pero no deja de
parecernos una claudicación por parte de las firmas, que parece que son
incapaces de "hacer carrera" de sus diferentes objetivos. Si ello viene
agravado por el hecho de que algunos de esos objetivos (de Canon y de
Nikon, por ejemplo), son de la "Era analógica", la Alfa 900 podría ser
bastante susceptible de adolecer de ese problema, pues todavía una
parte apreciable de su gama de objetivos son Minolta y Konica-Minolta
"analógicos" reetiquetados.
Pantalla
El
monitor posterior de 3 pulgadas TFT Sony “Xtra Fine” es VGA de 921.600
puntos (3 RGB x 640 x 480), y ofrece una buena visibilidad en una
diversidad de situaciones luminosas.
Al igual que en la Alfa 700 se
ha dotado a este monitor de un importante rol a la hora de navegar por
los menús, de tal forma que, con un solo toque de botón, se pasa al
modo
de navegación rápida “Quick Navi mode”, que se dice “permite
ajustar
rápidamente los parámetros de la cámara sin interrumpir el flujo
creativo”. Por otro lado, el LCD superior ofrece una
excelente legibilidad, lo que descargará la necesidad de recurrir con
exceso a este monitor posterior, con el consiguiente ahorro de consumo.
Una cosa es cierta, y es que la línea de la Alfa 900, muy baja para ser
una cámara con un captor de 24 x 35,9 mm, resulta muy atractiva, algo
que no nos atreveríamos a decir de sus acabados externos.
“Intelligent Preview”
Tras la labor pionera
de Olympus y las propuestas iniciales de la Fuji S Pro, todos los
fabricantes que se precien han decidido montar lo que al principio les
parecía un “gadget”, el Live-View, tratando de ofrecer, bien un “plus”,
bien tratando de dar vueltas a las patentes.
Así, tras los “Trucos
de espejo” de las Alfa 350 y Alfa 300 , Sony
incorpora en su Alfa 900 lo que denomina “Intelligent Preview”.
El
Intelligent Preview ofrece datos suficientes como para ofrecer –a
través de una simulación– los resultados de ajuste de parámetros tales
como la temperatura de color (ajuste de blancos), compensador de luces
y sombras (D-Range Optimizer), nivel de exposición, compensación de la
misma, etc.
Si pulsamos el botón de confirmación, esos ajustes son los que se
aplicarán a la exposición definitiva.
Aunque
en el momento de escribir este informe no podemos –en absoluto–
asegurar estar en lo cierto, este sistema estaría basado, al parecer,
en una potenciación –en funciones y en tamaño– del captor de detección
de fase correspondiente al módulo AF, de tal forma que no solo es capaz
de detectar el contraste de una pequeña imagen en forma de línea (como
es lo más habitual), sino que puede captar una imagen intermedia de la
superficie equivalente a un captor APS-C.
De
ser así, una de las
ventajas radicaría en que para ofrecer esos datos la cámara no necesita
tener el espejo subido ni el obturador abierto, evitando además un
posible calentamiento del captor principal, que podría llevar aparejado
un mayor ruido.
Algo
parecido a lo que
ya ofrecía la Olympus E-330,
merced a su CCD secundario, si bien en el caso de la Alfa 900 la
riqueza de información ofrecida es mayor. La Olympus E-3 ofrece una
riqueza aún mayor que la de la Alfa 900, pero a espejo levantado y
obturador abierto.
En
este momento, este es
un terreno resbaladizo y
una vez que dispongamos de más datos y lo estudiemos más fondo
volveremos sobre el tema.
Actualización:
20h 45:
Al parecer, el sistema opera de forma mucho más primitiva de lo que
podíamos imaginar. Según el experto Duncan McEwan, que ha estado
haciendo pruebas beta de la cámara, el Intelligent Preview opera de
forma totalmente distinta a lo reflejado más arriba.
En principio, bajo el modo Intelligent Preview, pulsando el botón para
la comprobación d ela profundidad de campo, la Alfa 900 realiza una
toma real, una fotografía. Gracias a que dispone de un buffer muy
amplio (para manejar esos archivos a partir de los 24,5 Mpx. del
captor), lo que se hace es detener el archivo RAW en su camino hacia el
almacenamiento, y crear una previsualización a partir del mismo.
Sobre esa previsualización es sobre la que haríamos los ajustes de
blancos, densidad, nitidez, etc., y una vez fijados, daríamos “vía
libre” para el almacenamiento de ese archivo modificado.
En principio, y salvo que alguien nos saque de nuestro posible error,
el sistema nos parece bastante engañoso, pues lo que estaríamos
haciendo no sería otra cosa que un ajuste previo en cámara –”tirando
del RAW”– un ajuste que podríamos hacer en postprocesado. Estaríamos
consumiendo en la cámara parte de los recursos del RAW.
Aunque.. podemos estar equivocados. Se agradecerán comentarios.
En todo caso,hoy día, la ausencia de un auténtico sistema de
Live-View parece realmente clamorosa.
Cuerpo
Como no podía ser de
otra forma, el cuerpo de la Alfa 900 está construido con materiales
ligeros pero que le brinden las mejores propiedades de rigidez
estructural y disipación térmica.
Así, el núcleo central del cuerpo en sí está construido en aluminio al
tiempo que el resto
de paneles de la carrocería es en aleación de aluminio y magnesio.
Para
el sellado, se ha puesto un énfasis especial en puntos críticos tales
como el visor, las ranuras para las tarjetas (CompactFlash + variantes
de Memory Stick) y otros puntos críticos. Existen doble ranura para una
tarjetas CompactFlash y una Memory Stick, pero en este momento ignoramos si existen opciones para grabado simultáneo sobre
ambas. Por ciertode conformarse, es posible que esta opción se incorpore en la
Alfa 700 a través de actualización de firmware.
En esta
imagen, la Sony Alfa 900 aparece sobre la empuñadura accesoria VG-C90AM
Empuñadura
La Alfa 900 obedece a parámetros de volumen y peso discretos para una
cámara de 24 x 36 mm: 156 x 117 x 82,5 mm para 851,5 gramos.
Si
se desea, puede acoplarse la empuñadura accesoria VG-C90AM, con
controles duplicados para tomas verticales y capacidad para dos
baterías. Esta empuñadura está realizada también en aleación de
magnesio y goza de un nivel de sellado similar al de la cámara.
Precio y posicionamiento
Muchos se sorprenderán del precio anunciado para esta nueva Alfa 900,
que es de 2.499,99 $
para el cuerpo solo, en U.S.A.,
naturalmente. Este precio es aproximadamente menos de la mitad que el
de la Canon EOS 1Ds Mark III, de resolución y tamaño de captor
aproximadamente equivalente. Claro que por estos pagos, y mientras los
consumidores se sigan aguantando, el precio será en euros y por
supuesto incluso superior.
Ello, es bueno por un lado y malo por otro. Para
los usuarios es bueno, pues podrán disponer de una SLR digital dotada
de captor de 24 x 36 mm y 24,6 megapíxeles a un precio muy competitivo.
La competencia siempre es buena.
Y para Sony, aparte de la cuestión
comercial, de ventas, etc., podría ser malo, pues es
reconocer que no puede competir –de alguna manera– con Canon y Nikon,
quizá por
carecer todavía de un sistema realmente completo, profesional, de
objetivos y accesorios.
A lo largo de la nota de prensa, Sony
alterna las referencias a los “fotógrafos profesionales” y a
“entusiastas serios por la fotografía”. Y quizá se trate de una cámara
más para los segundos que para los primeros. Y con ese precio, puede
marcar mucho territorio.
Para los aficionados que sueñen con el
famoso “formato completo de 24 x 36 mm”, la Alfa 900 puede ser su nuevo
objeto
de deseo, y para los usuarios de ópticas Sony o Konica-Minolta, una
gran alternativa.
Los objetivos DT, que cubren los captores de las
Alfa anteriores, convierten el área de toma del captor automáticamente,
de forma similar a los “DX” de Nikon en las cámaras “FX” de la marca
(D3 y D700).
Actualización: no es así. No existe tal conversión. Si se montan se apreciará el viñeteado en todo su esplendor.
En todo caso, existe una nota un poco inquietante, y es la que indica
que “La precisión de la
exposición no está garantizada con los objetivos DT (APS-C) bajo
determinadas condiciones de toma”.
Nuevos objetivos
De forma simultánea a la Alfa 900 se presentan también dos nuevos
objetivos.
Ya se había visto paseando por el resto de Europa, desde hace unos
días, el nuevo objetivo de alto nivel Carl Zeiss Vario Sonnar T* 16-35
mm f/2,8 ZA SSM,
dotado de motor de enfoque ultrasónico,
pero desde esta mañana “existe oficialmente”. Su esquema óptico es de
13 grupos a partir de 17 lentes, de las cuales tres son aesféricas y
dos en vidrio de baja dispersión "ED". El precio estimado es de 1.700
€.
Imágenes no a escala
El segundo nuevo objetivo no va firmado por Carl Zeiss, pero pertenece
a la alta gama “G” de Sony (herencia de Minolta) y es el Sony 70-400 mm f/4-5,6 G SSM.
En este caso se indica que el motor ultrasónico (SSM) es “alto par”,
necesario para mover las pesadas lentes internas con la agilidad que
necesita un objetivo de esas focales.
Este objetivo emplea un esquema óptico de 18 lentes en 12
grupos, con una distancia mínima de enfoque de 1,5 metros, lo que –para
la tendencia de hoy en día– no parece muy favorable. Su peso es
de 1.500 gramos, con rosca para fitro de Ø 77 mm y unas dimensiones de
94,5 x 196 mm. Sobre las Alfa con captor APS-C sus focales serán
equivalentes a un 105-600 mm. El precio estimado es de 1.500 €.
Por su parte, el original
flash basculante HVL-F58AM
había sido presentado ya hace unos meses.
Breve Ficha técnica
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