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El próximo día 11 de enero de 2007 se inaugurará la exposición "Crónicas de Retaguardia", en la Sala Altamira del Centro Municipal de las Artes, en la Avenida de Pablo Iglesias, s/n
Alcorcón/Madrid. Se trata de una magna exposición de importante valor histórico, fotográfico y emocional...
El valor de un negativo original
Cualquier fotógrafo que se precie, conoce el enorme valor de un negativo fotográfico. Su potencial es muy superior al de un archivo digital. Y no hablamos solo del potencial de contenido meramente fotográfico "ampliable", del equivalente en "megas" respecto a un archivo digital, sino al derivado del mero hecho de ser el material sensible original -el captor- que se encontraba en el plano focal de la cámara en el mismo instante de la toma.
Muchos fotógrafos, pero desde luego un experto, conocerán a partir de ese negativo, además del contenido icónico, el tipo y marca de la película y por lo tanto, margen de fechas en su realización, pero en muchos casos, y por no entrar en un sinfín de detalles... incluso la marca y el modelo de cámara con el que fue obtenido ese negativo.
Si, además, como es el caso de esta colección, no solo se dispone de un solo negativo -un fotograma suelto- sino de un archivo completo de 890 fotogramas, en rollos, disposición que permite ordenar las secuencias de las tomas... el conjunto adquiere una relevancia histórica, que aumenta logarítmicamente al descubrirse que se trata de un archivo de imágenes prácticamente inéditas (*) correspondientes a la guerra civil española.Determinadas tomas, en las que aparecen personajes leyendo periódicos, o calendarios, al fondo, permiten datar las tomas, con toda seguridad, entre aproximadamente el 13 de febrero de 1937 y finales de la primavera del mismo año.Este archivo completo es una excepción, pues este tipo de documentos, de la zona republicana, correspondiente al gobierno legítimo, fueron destruidos o incautados por el ejército sublevado.
El archivo, propiedad del fotógrafo y profesor José Latova desde hace 14 años, ha sido restaurado y puesto en uso por el mismo y un grupo de personas colaboradoras a lo largo de los últimos 10 años. Entre esas personas, se encuentran los historiadores Raúl Domingo y Carmen Dalmau, el fotógrafo y profesor Ciuco Gutiérrez, así como Alberto Martín y un grupo extenso de entusiastas, familiares y profesionales que han prestado generosamente su tiempo, revisando, comprobando y analizando las imágenes a efectos de llevar a término la exposición que se inaugurará el 11 de enero de este año en el Centro Cultural de Alcorcón en la Comunidad de Madrid.
(*) La meticulosa investigación histórica llevada a cabo por Carmen Dalmau y Raúl Domingo ha permitido demostrar que dos de las imágenes fueron publicadas en el Boletín de la Unión General de Trabajadores de España (marzo y abril de 1937), y ocho editadas como tarjetas postales de la Federación de transportes de la UGT.
Fotografiando en el frente de Madrid
Los fotógrafos eran dos, lo sabemos, y sin embargo, hasta la fecha, desconocemos sus nombres. Uno de ellos aparece en tres imágenes. En una, posando en un grupo, con la cámara protegida en su estuche "de pronto uso", en otra fotografiando durante la descarga de un tren de alimentos y en otra, en un retrato –tachado el negativo como "inútil"– con el alma rota y los ojos llenos de dolor.
El otro fotógrafo, el "segundo", no aparece en ninguna imagen, pero existe: fotografía en ocasiones en el mismo instante que el primero, aquel que nos muestra su rostro, pero desde un ángulo ligeramente distinto.
Del profundo estudio de las imágenes, se deduce que, con Alcalá de Henares, El Escorial, Torrelodones, Manzanares el Real, y sobre todo Madrid como escenarios, y con actitud profesional, los dos fotógrafos, el primero dotado de una Contax I con un objetivo Sonnar retráctil y el segundo, probablemente, con una Leica III, dotada de un Elmar o un Sonnar, (**) fotografían con una misión: reflejar el esfuerzo del trabajo de la retaguardia, especialmente referido al mundo del transporte, pero también documentando las heridas de la ciudad bombardeada por el ejército sublevado, los trabajos de desescombro...
La pertenencia de los fotógrafos al Sindicato UGT, largamente intuida por el equipo investigador se vio confirmada al encontrarse ocho fotografías pertenecientes al archivo dedicadas a postales de propaganda política y dos utilizadas en el boletín de la UGT. Las fotografías no iban firmadas, pero si selladas.
A diferencia de las meras copias positivadas a partir de negativos de localización desconocida, los negativos originales de esta colección permiten no solo una reproducción nítida y precisa, sin pérdida, sino además, y debido a las secuencias y series completas, nos permiten "caminar" junto a los fotógrafos, siguiendo sus itinerarios y si lo hiciésemos, casi fumar con ellos el escaso tabaco, sosteniendo con enorme dignidad el pitillo encendido, en nuestra mano izquierda, a la hora de posar para los fotógrafos.
Para la exposición, las fotografías se han agrupado atendiendo a su contenido temático. Puesto que gran parte de las imágenes se refieren al mundo del trabajo en retaguardia, con especial énfasis en el transporte, aparecen tomas referidas al Cuerpo de tren del Ejército, talleres mecánicos, tranvías, construcción de una carretera, reparto de combustible, comedores de atención a los conductores y mecánicos, reparto de víveres, trabajo de oficinas, así como fabricación de armamento y transformación de camiones en vehículos blindados, ingenuo camuflaje de los mismos...
Pero se documenta también la destrucción de la ciudad, escenas de la vida cotidiana...
Según los historiadores antes citados, los rasgos estilísticos de las imágenes de la colección permiten percibir las influencias estéticas compartidas por los reporteros fotográficos activos en el Madrid de 1937.
Resulta difícil no sentirse atrapado por la emoción de lo que percibimos e intuimos a través de las imágenes de estos fotógrafos. Señal de que cumplieron con su misión, y eran... buenos fotógrafos
(**) Un reducido grupo de expertos historiadores de los aparatos fotográficos ha podido determinar con gran aproximación los instrumentos utilizados a través del examen de los negativos y de las dos únicas imágenes en las que uno de los fotógrafos aparece con su cámara, en una de ellas, enfundada
La exposición
El tratamiento dado a los negativos cara a la exposición ha sido extremadamente riguroso, con un gran respeto al documento original. Llegados a este extremo es mejor dejar paso a la nota oficial de los responsables del trabajo, de AFS Imagen:
"Los sucesos históricos y el paso de estos 70 años hicieron dormir el material fotográfico que ahora queremos, a través de esta exposición y publicación, poner en valor. Nuestra idea lleva además a intentar ofrecer de un modo completo el total de las imágenes que componen el archivo, a fin de aumentar su difusión y puesta en conocimiento. Por otro lado no es nada desdeñable el valor estético y aun artístico de muchas de las imágenes, valor que incluso en las que en su momento pudieron considerarse "fallidas" adquieren con la patina del tiempo y la sensibilidad actual frente a algunos modos de representación, un alto valor y no menos importancia.
La exposición va a intentar representar todos los contenidos del archivo a través de unas 150 imágenes agrupadas en siete secciones:
Los fotógrafos y el archivo
El campo
Vida cotidiana
Retratos
La ciudad destruida
Transporte
Ejercito
Las fotografías van a ir impresas mediante un sistema de plotter a siete tintas grises, sobre un papel de 300 gramos de celulosa pura. Todas ellas con el pie de foto inserto sobre el margen de la misma, y enmarcadas individualmente.
Algunas imágenes, por necesidades de explicación o de interrelación entre ellas, irán agrupadas de dos en dos sobre el mismo soporte de papel, que será igual para el conjunto, manchas de imagen de 30x 40 cm. para las imágenes únicas con un margen de 10 cm.
Este conjunto de imágenes exige una superficie de desarrollo expositivo de al menos 150 metros lineales de pared, aunque esta dimensión puede disminuir agrupándolas en dos o tres filas superpuestas.
Cada sección cuenta además con unos carteles murales de unos 200 x 120 cm. y que recogen la explicación histórica, los datos, al cronología y los paralelos de las imágenes existentes en la sección correspondiente, facilitando un mayor conocimiento en el segundo nivel de lectura para los visitantes a la muestra.

También forman parte de la exposición unas grandes ampliaciones de 4 metros de ancho por 2,50 metros de altura que actúan como elemento separador entre los grupos de imágenes, como elemento decorativo, y representan en grandes dimensiones la fuerza e intensidad de las tres fotografías seleccionadas para este uso.
También hemos integrado una proyección audiovisual que recoge el total del archivo en la que el visitante podrá observar cada una de las más de ochocientas imágenes agrupadas en su orden por carretes, y estos en el orden cronológico que ha sido posible reconstruir a través de diversos datos y estudios.
El tipo de impresión utilizado para las imágenes pretende ante todo huir de una nueva copia fotográfica, acercándonos mas a lo que es un documento de publicación, sin perder la calidad fotográfica de las imágenes, y resaltar de este modo que la importancia del archivo no está, aunque es grande en el mismo, como objeto, sino que lo que es verdaderamente grande son sus imágenes y contenido.
Es también nuestra intención el dotar a la exposición de un pequeño catálogo o cuadriptico, que recoja los datos básicos de la misma con algunas imágenes más relevantes y que pueda ser recogido por todos los visitantes a la muestra."
Puedo asegurar que, los que hemos tenido el privilegio de examinar los negativos y fotografías que componen este trabajo, que no acaba con la exposición, estamos convencidos de que compartiremos la emoción del homenaje que la exposición representa a dos fotógrafos y a todos los que aparecen en las fotografías, directamente reflejados en ellas, o ausentes, representadas por el hálito de estos personajes desaparecidos, y sin embargo, tan próximos.
Sala Altamira del Centro Municipal de las Artes
Avenida de Pablo Iglesias, s/n
Alcorcón/Madrid
De 9 h a 14 h y de 17 h a 21 h
Sábados y domingos, solo mañanas
Del 11 de enero al 11 de febrero de 2007
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