Hasta el 3 de
junio se puede visitar en la galería de arte Blanca Berlín de Madrid,
la exposición fotográfica “ El Tiempo y las Cosas” del
fotógrafo Toni Catany.Todas las imágenes © Toni Catany
La exposición que Toni Catany presenta en la galería de arte Blanca Berlín, es la respuesta de toda su trayectoria artística dentro del ámbito fotográfico desde sus inicios en 1976..
Es el fotógrafo que da referencia al genero de la naturaleza muerta y al tratamiento del color en la fotografía. Fue Premio Nacional de Fotografía en 2001 y ese mismo año, se le otorga el “Premio Nacional dArts Plastiques de la Generalitat de Catalunya”. Ha obtenido otros galardones entre los que cabe destacar el de mejor libro fotográfico en la Primavera Fotográfica de 1988 por su libro Natures Mortes.

Toni Catany nace en 1942 , aprende la fotografía de forma autodidacta, pero con el empeño de buscar, investigar indagar de mil formas hasta conseguir aquello que desea, fruto de esa investigación y empeño hoy nos deleita con un grupo escogido de sus mas afamadas fotografías.

En una breve pero sustanciosa entrevista con el fotógrafo Toni Catany, comenta con la sencillez y claridad del sabio, cómo empieza con sus primeros calotipos:
”me había comprado una cámara antigua, cuyo objetivo estaba provisto únicamente de la lente para enfocar y la tapa que realizaba la función de obturador. El tiempo de obturación era complicado de calcular con esta sistemática. Ideé la manera de exponer papel en vez de película. Era lo mas parecido a una estenopeíca, y fui probando hasta encontrar un papel llamado Negtor Raudocop. Era un papel muy delgado para facilitar la colocación dentro de la cámara y además era el mas rápido que producían” y exclama “¡nada menos que 4 ASA!”. “Pero lo que mas apreciaba de este papel era que en las sombras se obtenían muchos detalles”.
Luego, por contacto, realizaba el positivo, era pues el mismo proceso que inventó Talbot: el calotipo
Estos calotipos eran tratados posteriormente en el laboratorio, según lo que la imagen requería, y les daba mas o menos trama, hasta conseguir lo que deseaba. “Nunca me conformaba con lo que había”, comenta, “siempre estaba buscando algo más, tanto en la técnica del proceso como en los materiales”.
Con la técnica del calotipo trabajó todos los géneros: naturaleza muerta, retrato , desnudo y paisaje.
Su pasión hacia la fotografía, me comenta, apareció cuando compró una monografía del fotógrafo Bill Brandt. El descubrimiento de aquellas fotografías y el modo de expresar el desnudo, propició la exploración por su parte de la fotografía.
Cuando Toni Catany habla de su obra, de inmediato se aprecia el rigor y al mismo tiempo la sensibilidad que aplica desde el mismo momento de la toma: el mismo controla con minuciosidad hasta el mas ínfimo detalle.
Cuando se refiere al color su rostro se ilumina como si de repente se acordara de algo, de los viajes que le inspiraron…
Su Mediterráneo desde los lejanos países Egipto o Túnez, otros mas próximos como Italia y la ciudad de Venecia, su favorita, “Allí fui varias veces, pero la primera vez no conseguí lo que creía que iba a encofrar… volví y por fin me traje aquello que quería”.
Cuando hablamos de la técnica, de los procesos, me comenta que le da miedo hablar de ello porque puede transmitir confusión.
Le cuento que los procesos antiguos los conozco hasta el punto de haber realizado prácticas de ellos con mis alumnos. Bromeamos cuando me dice que no diga que los “fresones se lavaban con serrín” porque eso puede no entenderse y le comento que a mis alumnos, cuando les hablo de los autocromos, les explico que en su composición está la fécula de patata.
Fue una técnica fallida, comenta, la de su experiencia con los fresones, “puesto que esta técnica no se adecuaba al carácter de mi obra,” Recuerda que solo una o dos imágenes quedaron bien, que todas ellas las guardó en una caja y que nunca han sido expuestas.
Después investigaría con la técnica del Polaroid transportado,
una técnica tristemente desaparecida, muy utilizada para fotografía profesional y de aficionado como fotografía instantánea. Ofrecía recursos artísticos tales como el citado transportado o también el peliculado.
El proceso se realizaba mediante la colocación de la imagen Polaroid semi revelada y transportada inmediatamente para que la emulsión “se adhiera a otro soporte distinto al suyo original”.
El efecto resultante es de textura mate, aterciopelada y de tonalidades muy sutiles.
En la exposición que motiva esta entrevista, gran parte de las imágenes están realizas con el medio digital, y cuando le pregunto que después de pasar por tantos procesos y técnicas cómo es su encuentro con los procesos digitales, me comenta: “No ha quedado mas remedio que introducirse en el medio digital, porque es lo que hacíamos prácticamente en analógico. Me llamó la atención el color en digital, porque se consiguen blancos y grises sin dominantes”.

Al preguntarle por su modo de trabajo, sobre si utiliza analógico o digital o mixto, comenta que ahora solo trabaja con digital.
Utiliza una cámara nada profesional, porque es con la que mejor se maneja, concretamente la Sony 828. Ha intentado cambiar a otras mas actuales pero le gusta como se comporta la Sony
Hace 2 años ilustró con fotografías en las que utilizó el montaje y colage digital el libro “Tirant Lo Blanc” ,obra literaria muy significativa en la literatura española de la época medieval. Me dice con expectación que fue el único libro que Cervantes salvo de la quema en D. Quijote.
Toni Catany hace que la belleza del desnudo estilice la sutileza de las formas que configuran la fragmentación del cuerpo en la atmósfera, allá en el espacio de los dioses, en la impronta del sello que pernocta en el grano de plata que él mima con la suavidad de la caricia.
En las naturalezas muertas o bodegones, en los paisajes, Toni Catany propone la unidad de las cosas, ese tiempo que ha transcurrido y ha dejado la huella de la inmortalidad.
A las flores que posan en sus fotos, no se les caen los pétalos, porque saben que aun estando muertas, su belleza perdura en el tiempo inenarrable de la fotografía.
Toni Catany lleva el tiempo de la fotografía en su obra, primero con los calotipos, y más tarde el color crea un espacio privado, que se convierte en su jardín interior pues nadie como el ha sabido transmitir las sensaciones, las sustancias de las cosas y su naturaleza, que en definitiva es el color que percibimos.

Todas las imágenes © Toni Catany









