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Toni Catany en Blanca Berlín |
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Un artículo de Emilia Valencia
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domingo, 25 mayo 2008 |
Hasta el 3 de
junio se puede visitar en la galería de arte Blanca Berlín de Madrid,
la exposición fotográfica “ El Tiempo y las Cosas” del
fotógrafo Toni Catany.
Todas las imágenes ©
Toni Catany
La exposición que Toni Catany presenta en la galería de arte
Blanca Berlín, es la respuesta de toda su trayectoria artística dentro
del ámbito fotográfico desde sus inicios en 1976..
Es el fotógrafo que da referencia al genero de la naturaleza muerta y
al tratamiento del color en la fotografía. Fue Premio Nacional de
Fotografía en 2001 y ese mismo año, se le otorga el “Premio
Nacional dArts Plastiques de la Generalitat de Catalunya”. Ha obtenido
otros galardones entre los que cabe destacar el de mejor libro
fotográfico en la Primavera Fotográfica de 1988 por su libro Natures
Mortes.
Toni Catany nace en 1942 , aprende la fotografía de forma autodidacta,
pero con el empeño de buscar, investigar indagar de mil formas hasta
conseguir aquello que desea, fruto de esa investigación y empeño hoy
nos deleita con un grupo escogido de sus mas afamadas fotografías.
En una breve pero sustanciosa entrevista con el fotógrafo Toni Catany,
comenta con la sencillez y claridad del sabio, cómo empieza con sus
primeros calotipos:
”me había comprado una cámara antigua, cuyo objetivo estaba provisto
únicamente de la lente para enfocar y la tapa que realizaba la función
de obturador. El tiempo de obturación era complicado de calcular con
esta sistemática. Ideé la manera de exponer papel en vez de película.
Era lo mas parecido a una estenopeíca, y fui probando hasta encontrar
un papel llamado Negtor Raudocop. Era un papel muy delgado para
facilitar la colocación dentro de la cámara y además era el mas
rápido que producían” y exclama “¡nada menos
que 4 ASA!”. “Pero lo que mas apreciaba de este papel era que
en las sombras se obtenían muchos detalles”.
Luego, por contacto, realizaba el positivo, era pues el mismo proceso
que inventó Talbot: el calotipo
Estos calotipos eran tratados posteriormente en el laboratorio, según
lo que la imagen requería, y les daba mas o menos trama,
hasta conseguir lo que deseaba. “Nunca me conformaba con lo que había”,
comenta, “siempre estaba buscando algo más, tanto en la técnica del
proceso como en los materiales”.
Con la técnica del calotipo trabajó todos los géneros: naturaleza
muerta, retrato , desnudo y paisaje.
Su pasión hacia la fotografía, me comenta, apareció
cuando compró una monografía del fotógrafo Bill Brandt. El
descubrimiento de aquellas fotografías y el modo de expresar
el desnudo, propició la exploración por su parte de la fotografía.
Cuando Toni Catany habla de su obra, de inmediato se aprecia el rigor y
al mismo tiempo la sensibilidad que aplica desde el mismo momento de la
toma: el mismo controla con minuciosidad hasta el mas ínfimo detalle.
Cuando se refiere al color su rostro se ilumina como si de repente se
acordara de algo, de los viajes que le inspiraron…
Su Mediterráneo desde los lejanos países Egipto o Túnez, otros mas
próximos como Italia y la ciudad de Venecia, su favorita,
“Allí fui varias veces, pero la primera vez no conseguí lo que creía
que iba a encofrar… volví y por fin me traje aquello que quería”.
Cuando hablamos de la técnica, de los procesos, me comenta
que le da miedo hablar de ello porque puede transmitir confusión.
Le cuento que los procesos antiguos los conozco hasta el punto de haber
realizado prácticas de ellos con mis alumnos. Bromeamos cuando me dice
que no diga que los “fresones se lavaban con serrín” porque eso puede
no entenderse y le comento que a mis alumnos, cuando les hablo de los
autocromos, les explico que en su composición está la fécula de patata.
Fue una técnica fallida, comenta, la de su experiencia con los
fresones, “puesto que esta técnica no se adecuaba al carácter
de mi obra,” Recuerda que solo una o dos imágenes quedaron
bien, que todas ellas las guardó en una caja y que nunca han
sido expuestas.
Después investigaría con la técnica del Polaroid transportado,
una técnica tristemente desaparecida, muy utilizada para fotografía
profesional y de aficionado como fotografía instantánea.
Ofrecía recursos artísticos tales como el citado transportado
o también el peliculado.
El proceso se realizaba mediante la colocación de la imagen Polaroid
semi revelada y transportada inmediatamente para que la emulsión “se
adhiera a otro soporte distinto al suyo original”.
El efecto resultante es de textura mate, aterciopelada y de tonalidades
muy sutiles.
En la exposición que motiva esta entrevista, gran parte de las imágenes
están realizas con el medio digital, y cuando le pregunto que después
de pasar por tantos procesos y técnicas cómo es su encuentro con los
procesos digitales, me comenta: “No ha quedado mas remedio
que introducirse en el medio digital, porque es lo que hacíamos
prácticamente en analógico. Me llamó la atención el color en
digital, porque se consiguen blancos y grises sin dominantes”.
Al preguntarle por su modo de trabajo, sobre si utiliza analógico o
digital o mixto, comenta que ahora solo trabaja con digital.
Utiliza una cámara nada profesional, porque es con la que mejor se
maneja, concretamente la Sony 828. Ha intentado cambiar a
otras mas actuales pero le gusta como se comporta la Sony
Hace 2 años ilustró con fotografías en las que utilizó el montaje y
colage digital el libro “Tirant Lo Blanc” ,obra literaria muy
significativa en la literatura española de la época medieval. Me dice
con expectación que fue el único libro que Cervantes salvo de la quema
en D. Quijote.
Toni Catany hace que la belleza del desnudo estilice la
sutileza de las formas que configuran la fragmentación del cuerpo en la
atmósfera, allá en el espacio de los dioses, en la impronta del sello
que pernocta en el grano de plata que él mima con la suavidad de la
caricia.
En las naturalezas muertas o bodegones, en los paisajes, Toni Catany
propone la unidad de las cosas, ese tiempo que ha transcurrido y ha
dejado la huella de la inmortalidad.
A las flores que posan en sus fotos, no se les caen los pétalos, porque
saben que aun estando muertas, su belleza perdura en el tiempo
inenarrable de la fotografía.
Toni Catany lleva el tiempo de la fotografía en su obra, primero con
los calotipos, y más tarde el color crea un espacio privado, que se
convierte en su jardín interior pues nadie como el ha sabido transmitir
las sensaciones, las sustancias de las cosas y su naturaleza, que en
definitiva es el color que percibimos.
Todas las imágenes ©
Toni Catany
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Última actualización ( domingo, 20 julio 2008 )
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