Tal
como presagiábamos en nuestro artículo “Baterías
de litio: restricciones”, a partir de este inminente día uno de enero de 2008,
más de un viajero de líneas aéreas podría llevarse una sorpresa
adicional al llegar el mostrador de embarque.
En efecto, con esa
fecha se aplicarán unas nuevas normas para el transporte de las
baterías de litio en las aeronaves, y ello con vistas a prevenir los
riesgos de incendios provocados principalmente en las bodegas de dichas
aeronaves por baterías de litio cortocircuitadas y con mal
funcionamiento de su termistor de seguridad. Se trata de algo, que,
aunque extremadamente raro, ha ocurrido en varias ocasiones,
especialmente en aviones de carga.
Quizá lo más
importante, cara al usuario final, es que la nueva norma afecta tanto a
las baterías de litio que podrían haber sido transportadas en el
equipaje de bodega como a las que pueda portar el viajero consigo en su
equipaje de mano.
Según
se desprende de la nueva norma, publicada en la página
gubernamental U.S.A. correspondiente, desde el día 1 de enero de 2008
queda totalmente prohibido transportar baterías de litio “de reserva”
en el equipaje de bodega, debiendo ser portadas en nuestro equipaje de
mano.
En dicho equipaje de mano, la batería que alimenta y
está incorporada a nuestro dispositivo (ordenador portátil, cámara,
teléfono móvil, etc.) no es considerada “batería de reserva”.
En
el caso de que resulte imprescindible transportar un dispositivo en el
equipaje de bodega, puede hacer con la batería instalada, si bien se
recomienda –en todo caso– portar dicho dispositivo en nuestro equipaje
de mano, donde podemos también incorporar baterías de reserva....
dentro de ciertos límites.
Los límites se
expresan tanto para la o las baterías incorporadas en los dispositivos
como para las de reserva y se expresan en gramos de “contenido
equivalente en litio” ("equivalent lithium content") (*), siendo, como referencia, 8 gramos
aproximadamente equivalentes a una potencia de 100 watios/hora, y 25
gramos, 300 watios/hora.
Según las nuevas
normas, podemos llevar con nosotros, incorporada en nuestro
dispositivo, una batería de hasta 8 gramos equivalentes de
contenido de litio. La mayor parte de las baterías para teléfono móvil
y ordenador portátil caen dentro de esa categoría “segura” o permitida.
Además,
podemos portar dos baterías de reserva con un contenido total de entre
8 y 25 gramos equivalentes de contenido de litio
adicionalmente a cualquier batería por debajo de los 8 gramos tantas
veces citados instalada en el dispositivo.
Actualización: al parecer, el concepto es que, en total, con nosotros, el máximo que podemos portar, es el de un "equivalente de contenido en litio" de 25 gramos, sumando, tanto la o las baterías instaladas en nuestros dispositivos, con las (máximo de dos) de reserva. Adicionalmente, las de reserva habrán de transportarse de tal forma que no puedan cortocircuitarse, protegidas con sus tapas específicas, y preferentemente cada una en una bolsa individual de plástico de tipo cierre "zip-lock".
Las baterías que en
lugar de ser del tipo de ión-litio a las que se hace referencia más
arriba, son del tipo de litio metálico, son mucho más problemáticas, y
el límite, instaladas o no, es de 2 gramos de litio metálico.
Como puede verse,
aunque la norma está “clara” no es tan fácil de calcular el límite para
un simple usuario.. Nos parece entender que no habrá problema en llevar
con nosotros varios dispositivos con sus baterías instaladas, pero en
lo que se refiere a baterías de reserva, da la impresión de que solo
pueden llevarse dos, no “dos por dispositivo”, aunque quizá esto último
fuese posible siempre que no se sobrepase “la masa crítica”.
Se nos ocurre pensar
que a partir de ahora, se van a crear nuevas “normas” de uso práctico.
La primera, es que
los fabricantes tendrán que especificar en cada batería “el peso en
gramos de litio equivalente”, y para las baterías anteriormente
fabricadas, tendrán que emitir listados oficiales, que quizá tengamos
que llevar con nosotros en los viajes.
Parece cierto que
tendremos que acostumbrarnos a llevar siempre uno o dos cargadores
(para acelerar la carga de más de una batería), y pedir a los
fabricantes que sean más ligeros y rápidos que nunca.
Por otro lado, salvo
que cambien las normas, los propios fabricantes de cámaras y otros
dispositivos tendrán que considerar, allá donde sea posible, la
utilización de otros tipos de baterías, como por ejemplo las de hidruro
de níquel, si es que no se ha llegado ya a los límites de capacidad y
potencia.
Otra alternativa
sería ampliar la oferta de "packs" de baterías que, con el límite de
peso en litio autorizado, ofrecieen multivoltajes y multiconectores.
31/1207: puede leerse (en inglés) un interesante, razonado y caústico artículo de Charlie Demerjian, del "The Inquirer"
El tiempo dirá.
(*) "equivalent
lithium content": el contenido de litio en las baterías medido en termino
de horas-vatios: el equivalente de 25 gramos de litio seria una batería con capacidad de 300 hora-vatio:
"expressed
in grams of "equivalent lithium content.” 8 grams of
equivalent lithium content is approximately 100 watthours. 25 grams is approximately 300 watt-hours":
O sea que el equivalente de un gramo de lithium es
una capacidad 12,5 hora-vatios.
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