
En
pleno apogeo de esta sugerente CP+
2012, tuvimos la oportunidad de entrevistar a Mr.Toshihisa Iida, Operations
Manager, Marketing Div. Electronic Imaging Products, Div. de Fujifilm
Japón, estrechamente ligado al proyecto X-Pro1.

DSLR
Magazine:
En relación a la atípica estructura de los filtros de color del captor
de la X-Pro1 y en consecuencia a la larga tradición de Fujifilm en este
tipo de investigaciones, distintas a la convencional pauta Bayer
ortogonal (SuperCCD, EXR), se nos ocurren una serie de preguntas:
¿Qué complejidad de producción implica esa nueva estructura aleatoria
6x6?
Mr. Toshihisa Iida:
Como saben, el nuevo sensor ofrece una estructura aleatoria con ligero
decalaje entre los píxeles dentro de células, de grupos de píxeles de 6
x 6. Es bastante más complejo que uno en pauta Bayer tradicional, pero
no tanto como pudiera pensarse.
DSLR
Magazine:
¿Es más compleja que los anteriores sensores Super CCD, CMOS EXR?
Mr. Toshihisa Iida:
Solo un poco más compleja.
DSLR
Magazine:
Tenemos claro lo relativo al decalaje entre los píxeles dentro de cada
célula de 6 x 6 píxeles, pero puesto que nunca se ha llegado a mostrar
una imagen o representación de una superficie del captor mayor que esa
célula de 6 x 6, la pregunta sería: ¿Existe decalaje aleatorio también
entre esas células?

Mr. Toshihisa Iida:
No, las células 6 x 6, entre si, están alineadas en una pauta normal.
DSLR
Magazine:
Hace años (*) fuimos de los pocos privilegiados en visitar su planta
de producción Fujifilm Microdevices, por aquel entonces lugar donde se
fabricaban y montaban las famosas serie S y sus sensores Super CDD,
Super CDD SR. En aquel momento la complejidad de sus revolucionarios
sensores implicaba una relativamente alta tasa de descarte.
Siendo el captor X-Trans un salto cualitativo de calidad:
¿Nos podría indicar, cual es su tasa o proporción de descarte en
fábrica?
Mr. Toshihisa Iida:
Afortunadamente, el nuevo sensor X-Trans es menos complejo de fabricar
–y la tecnología también ha evolucionado– que aquellos sensores SR en
los que para cada punto de imagen había un fotodiodo grande y otra más
pequeño, y la tasa de descarte no es mayor.
DSLR
Magazine:
En aquella época se nos comentó que dicha tasa era del 50%, esto es,
que había que descartar la mitad de lo fabricado... aunque creemos
saber que otras firmas tenían una tasa mayor, de hasta el 80%...
Mr. Toshihisa Iida:
(Con grandes risas) ¡Si!, en efecto! (y cita a un gran fabricante
todavía en activo)
DSLR
Magazine:
Siguiendo con cuestiones de fabricación, en otros modelos de óptica
intercambiable que omiten el filtro de paso bajo, como por ejemplo
todas las Sigma / Foveon, se interpone un protector delantero sobre el
cual limitar el impacto de polvo y demás agresiones sobre el captador.
Entendemos que a través de la trepidación del sensor pueda resolverse
los problemas derivados del polvo o suciedad, pero en cuestiones de
fragilidad, al no tener filtro de paso bajo ni capa de protección;
¿No sería más sensible a posibles agresiones externas este nuevo sensor
X-Trans?
Mr. Toshihisa Iida:
No, en absoluto, pueden estar tranquilos los usuarios. Aunque se ha
eliminado el filtro de paso bajo, el vidrio protector en la superficie
anterior del sensor está preparado para ser sometido a eventuales
limpiezas como cualquier otro sensor.
DSLR
Magazine:
Vistas las altas expectativas que la marca prevé para esta nueva
tecnología de sensor mas procesador, otra de las cuestiones que más nos
intriga es la analogías con la técnica y soluciones del terreno
fílmico. Sabemos que la película es capaz de limitar la aparición de
moiré, gracias a la dispersión aleatoria y elevado número de
haluros de plata en emulsión, análogamente en terreno digital Fujifilm
propone una pauta de captura de color similar, pero entendemos con
muchos menos “elementos”.
¿Son 16 millones de fotocélulas filtradas cromáticamente al azar,
capaces de resolver al 100% el moiré presente?
¿En qué porcentaje o peso se encarga de resolver el procesador estas
cuestiones?
Mr. Toshihisa Iida:
¡Ese es el punto clave de la Fujifilm X-Pro1! Es cierto que lo más
visible tecnológicamente es el nuevo sensor X-Trans, pero sin el
extremadamente potente y original procesador, sería imposible extraer,
adecuadamente destramada, la información proveniente del sensor. El
procesador es el componente realmente clave de la cámara.
DSLR
Magazine:
Procesadores y sensores aparte, otro de los puntos fuertes de la X-Pro1
es su visor híbrido, tan aclamado en la X100, pudiendo ahora cambiar el
aumento en relación a la focal usada.
En el caso de los posibles zoom;
¿Cómo se articula el recorrido o transición focal en el modo híbrido?
Mr. Toshihisa Iida:
Puedo adelantar que ya no es necesario hablar de “posibles” zoom: habrá
objetivos zoom. Y lo mejor es que el visor óptico híbrido mostrará los
marcos luminosos en suave variación del encuadre, sin solución de
continuidad. Ya estamos trabajando sobre ese tipo de objetivo.

DSLR
Magazine:
(Con un objetivo en la mano) Los objetivos parecen ser muy ligeros...
casi “excesivamente” ligeros... la construcción del barrilete ¿es en
policarbonato, o en metal?
Mr. Toshihisa Iida:
(Tras breve “consulta visual” con su compañero) Es metal, están
realizados en aluminio.
DSLR
Magazine:
¿Y el acabado exterior? ¿Es laca, o se trata de un anodizado? (como los
Leica acabados en negro)
Mr. Toshihisa Iida:
Es un aluminizado, muy resistente (*)
DSLR
Magazine:
Sobre los objetivos... en el recién pasado CES durante la presentación
internacional a la prensa vimos como desde Fujifilm se
contemplaba en un futuro la posibilidad de adaptación, gracias a esa
corta “flange distance”, interesante ante todo para ópticas Leica M,
más cercanas a la filosofía de producto.
¿Cuando podremos ver en el mercado dicho adaptador? ¿bajo qué PVPR
orientativo?
Mr. Toshihisa Iida:
El precio no lo podemos saber, pero ese adaptador existirá...
DSLR
Magazine:
Ese adaptador, ¿será fabricado en Alemania o en Japón? (Nuestra
pregunta es si –como tantos otros adaptadores– lo hará Novoflex, pero
optamos por preguntar “a la japonesa”)
Mr. Toshihisa Iida:
Lo haremos nosotros mismos (con suave sonrisa)
DSLR
Magazine:
Dentro de las variables de precio final:
¿Estiman una importante cuota de mercado profesional para esta X-Pro1?

Mr. Toshihisa Iida
Mr. Toshihisa Iida:
Es difícil de saber todavía. No pensamos que la X-Pro1 llegue a
sustituir totalmente las herramientas actuales del profesional que
pueden ir desde una réflex avanzada en configuración de 35 mm hasta una
cámara de formato medio o incluso una de movimientos, pero si que
pensamos que la X-Pro1 podría ser –en más de un caso– la “cámara
personal” de un profesional, también para proyectos de autoasignación.
DSLR
Magazine:
Dentro de las variables de precio final, aún no siendo competencia,
¿Modificará a la larga el precio de la X100 en las tiendas?
Mr. Toshihisa Iida:
No, en absoluto: se trata de líneas de producto separadas, aunque con
puntos tecnológicos de encuentro.
DSLR
Magazine:
Llegado este punto, los términos se invierten, y Mr.Toshihisa Iida nos
hace una serie de preguntas.

Mr. Toshihisa Iida:
De los tres objetivos ahora disponibles, ¿Cual piensan que será el
preferido de los usuarios?
DSLR
Magazine:
(La pregunta nos hace penar que todavía no tienen muy claro cual de los
tres ofrecer “en kit” con la cámara) Pensamos que unos preferirán el 35
mm f/1,4 (aprox. equivalente al 50 mm), en gran parte por su
luminosidad, y otros el 18 mm f/2 (aprox. equivalente a un 27 mm), pues
representa una focal mas “de reportaje” asociada a una cámara de corte
telemétrico. Es un concepto muy “Leica”. Y el que pensamos que quizá
resulte más difícil de vender será el macro de 60 mm f/2,4 (aprox.
equivalente a un 90 mm), pues los usuarios lo verán más como un
objetivo macro, especial, que como un tele corto de retrato. Quizá
haberlo nombrado “macro” no haya sido lo ideal. “Close focusing
portrait tele lens” hubiese sido –en nuestra opinión– más comercial.
Mr. Toshihisa Iida:
(Con gran seriedad) ¿Qué productos son los que más les han interesado de
este CP+ (estamos ya en el tercer día de feria).
DSLR
Magazine:
(Nos lo pensamos un poco, sinceridad y seriedad obliga) La Olympus
OM-D, y las nuevas compactas de Sigma con su sensor de alta resolución,
y lo siguiente lo decimos no por cortesía sino por evidencia, aunque ya
la conocíamos de nuestra toma de contacto en el CES de Las Vegas, la
Fujifilm X-Pro1: en el estand, la afluencia de visitantes que desean
tocar la cámara es tal, que ha obligado a montar un dispositivo para la
cola, al “estilo aeropuerto”, en el que la fila de personas se articula
en pliegues múltiples paralelos, a fin de articular mejor el espacio.
Y la feria, espera, el tiempo en estos eventos “es oro”, o en este
caso decenas de miles de yenes, y todos debemos seguir con la cobertura
y atención programada. Agradeciendo el tiempo prestado y la sinceridad de las respuestas, nos separamos consultando, sobre la marcha, respectivas agendas.
(*) Ver: 2004, visita a Fuji Microdevices
Ver: aluminizado
Ver: primer
análisis de la X-Pro1





