Compartir

Anunciada el pasado mes de septiembre durante la Photokina 2016, la Olympus OM-D E-M1 Mark II es el buque insignia de la compañía japonesa, y seguramente la cámara mirrorless Micro Cuatro Tercios más avanzada disponible a día de hoy. Después de comprobar que no se trata de una simple renovación del modelo anterior, completamos nuestra primera prueba de campo con el fin de evaluar si su calidad de imagen está a la altura del segmento profesional al cual va dirigido.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media
Con la OM-D E-M1 Mark II, Olympus quiere atacar directamente al sector profesional © Albedo Media

Su diseño y construcción están, por supuesto, a la altura de lo que se espera de un equipo de esta gama, que confiere un gran sensación de robustez. Su cuerpo metálico de aleación está sellado contra la intemperie, al igual que el modelo que le precede, la E-M1, pero ahora dispone de una empuñadura más grande, lo que permite mejorar más aún el agarre, sobre todo en combinación con objetivos de grandes dimensiones. Bienvenidas son también la nueva ranura dual para tarjetas SD –una de ellas UHS-II–, así como la conexión USB 3.0 de tipo C. Y, por supuesto, su nueva batería, que le otorga un tercio más de capacidad de carga.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media
La calidad de construcción de la Olympus OM-D E-M1 Mark II (delante) está a la altura de lo esperado, con pequeñas pero significativas mejoras respecto al modelo anterior (detrás) © Albedo Media

No obstante, los cambios más notables de la Mark II se encuentran en su interior. Nuestras primeras impresiones a los pocos días de su presentación oficial ya nos permitieron corroborar que no se trataba de una simple renovación del modelo anterior. Velocidad era la palabra en la cual insistió Olympus una y otra vez. Efectivamente, el procesador de imagen TruePic VIII combinado con el último sensor Live MOS de 20,4 Mpx de la compañía dan lugar a una impresionante cifra de ráfaga de 18 fps disparando en RAW+JPEG a plena resolución en AF-C, que se eleva hasta los 60 fps en AF-S, haciendo uso del obturador electrónico. Si añadimos los nuevos algoritmos del Dual Fast AF –detección por contraste y de fase– con 121 puntos de enfoque en cruz, no cabe duda que estamos delante de una de las cámaras más rápidas del mercado.

La E-M1 Mark II (delante) eleva hasta 20 Mpx los 16 Mpx de la primera E-M1 (detrás), pero los grandes cambios llegan de la mano del nuevo procesador de imagen TruePic VIII que permiten, entre otros, doblar la velocidad de ráfaga © Albedo Media
La E-M1 Mark II (delante) eleva hasta 20 Mpx los 16 Mpx de la primera E-M1 (detrás), pero los grandes cambios llegan de la mano del nuevo procesador de imagen TruePic VIII que permiten, entre otros, doblar la velocidad de ráfaga © Albedo Media

Una rapidez que ya quedó patente durante nuestra primera prueba de campo en Málaga, donde Olympus preparó una serie de sets para poder jugar tanto con las susodichas ráfagas como con la velocidad de enfoque. Cabe comentar que, a pesar de las evidentes mejoras en este aspecto, el seguimiento de enfoque aún no está a la altura de otras cámaras profesionales, pero en todo caso podemos asegurar que la diferencia entre réflex y mirrorless se va estrechando cada día más. De esta mejora es también responsable otra de las cámaras sin espejo más rápidas del mercado, la Fujifilm X-T2 que, en cierto modo, es también competencia de la Olympus E-M1 Mark II.

Tal como ya pudimos comprobar durante nuestra primera prueba de campo, la velocidad de enfoque en seguimiento ha mejorado notablemente en al E-M1 Mark II © Albedo Media
Tal como ya pudimos comprobar durante nuestra primera prueba de campo, la velocidad de enfoque en seguimiento ha mejorado notablemente en la E-M1 Mark II © Albedo Media

Por supuesto, todas estas mejoras han ido de la mano de un notable incremento de precio respecto el precio de salida del modelo anterior. De los 1.500 € de la primera E-M1, hemos llegado a los 2.000 € para la E-M1 Mark II, un precio que algunos potenciales compradores no han encontrado justificado, debido en parte a que muchos usuarios aún no conciben un sistema profesional que gire en torno a un sensor de tipo Micro Cuatro Tercios, bastante más pequeño que los sensores 24×36 mm que copan la mayoría de las cámaras profesionales de mercado.

Pero más allá de la eterna discusión entre el equilibro idóneo entre tamaño y prestaciones –que suele acabar decantándose hacia un lado u otro de la balanza en función de las necesidades de cada uno–, muchos usuarios del sistema OM-D de Olympus se preguntarán cómo este incremento de precio de la E-M1 Mark II se ve reflejado en la práctica, tanto en su uso y manejo, como en su calidad de imagen, aspectos que nos disponemos a evaluar a continuación.

Operación y manejo

En mano, nos sigue pareciendo igual de robusta que el modelo anterior, si bien es cierto que las dimensiones más generosas de la nueva empuñadura mejoran aún más el agarre de la cámara. Con el objetivo de kit de la E-M1 Mark II –el M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro, el mismo que encontrábamos ya con la primera E-M1–, el equipo queda muy equlibrado.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media
Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media

Este buen balance se mantiene también con el recién Olympus M.Zuiko 12-100 mm f/4 IS Pro, un zoom “2 en 1” que equivale a un 24-200 mm en formato 35 mm, y que resulta una interesante alternativa al zoom de kit estándar de Olympus.

La E-M1 Mark II junto el M.Zuiko Pro 12-100 f/4 © Albedo Media
La E-M1 Mark II junto el M.Zuiko Pro 12-100 f/4 © Albedo Media

Aparte de la empuñadura, existen muy pocos cambios exteriores, tal como comentábamos al principio. El dial de modos, por ejemplo, ha sido ligeramente modificado, y ahora es aún más robusto, y por su parte, el anclaje para la correa en el lado derecho, pasa a ocupar una posición superior, quizá para dar un poco más de espacio interior a la nueva batería, de mayor tamaño. En general, la ergonomía de la cámara es muy convincente, y poco –o nada– tiene que envidiar a otros modelos del segmento profesional.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media
La Olympus OM-D E-M1 Mark II incorpora un monitor articulado táctil de 3″ © Albedo Media

No hay cambios en la pantalla táctil de 3″ tampoco –ni en su resolución de 1,04 millones de puntos–, pero tampoco tenemos quejas de su visibilidad en exteriores. El mecanismo giratorio de la pantalla es igualmente de buena factura. La resolución del visor electrónico OLED tampoco ha sido incrementad –2,36 millones de píxeles–, pero ahora ofrece un tiempo de respuesta más rápido –de apenas 6 ms, casi tres veces menos que en la E-M1– y su velocidad de refresco ha sido doblada –120 fps–, lo que redunda en una experiencia aún más satisfactoria. Efectivamente, el EVF de la E-M1 Mark II está también a la altura de los mejores visores electrónicos del mercado.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media
Pese a que Olympus ha mantenido la resolución del visor en la OM-D E-M1 Mark II, este ha sido actualizado con importantes mejores en cuanto a tiempo de respuesta y velocidad de refresco © Albedo Media

Detalle importante que no hay que pasar por alto es la nueva batería usada en la E-M1 Mark II. Ahora es aproximadamente un tercio más grande, lo que permite mejorar la autonomía, así como hacer frente al extra de potencia de cálculo de la última cámara de Olympus. Perdemos, no obstante, la compatibilidad con los antiguos cargadores de baterías.

Olympus OM-D E-M1 Mark II © Albedo Media
La Olympus OM-D E-M1 Mark II dispone de una batería más grande © Albedo Media

Muestras

Pasamos ahora a valorar la calidad de imagen mediante las muestras de prueba correspondientes, realizadas con el objetivo de kit, el M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro que, recordemos, es equivalente a un 24-80 mm. Se trata de una óptica con una relación calidad/precio muy favorable que, en conjunto con la E-M1 Mark II, permite ofrecer un buen nivel de detalle.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 24 mm – 1/250 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media
Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro a 24 mm – 1/250 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media
Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 28 mm – 1/2.000 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media
Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro a 28 mm – 1/2.000 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media

Las texturas son también bien resueltas en la mayoría de las situaciones, incluso en aquellas con luz ambiente muy escasa, donde el sensor de la cámara debe trabajar más al límite.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/15 s – f/4 – ISO 6.400 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/15 s – f/4 – ISO 6.400 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro a 30 mm – 1/320 s – f/4 – ISO 200 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 30 mm – 1/320 s – f/4 – ISO 200 © Albedo Media

 

Por supuesto, existe una cierta limitación en cuanto al rango dinámico se refiere, un factor que está intrínsecamente relacionado con el tamaño del sensor.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.600 © Albedo Media
Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro a 12 mm – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.600 © Albedo Media

Una de las situaciones más complicadas con las que toda Micro Cuatro Tercios debe lidiar es la gestión del ruido en escenas poca luz, sobre todo en comparación con cámaras con sensores de mayores dimensiones y gama de precios similares. Partiendo de un diafragma medio –f/5,6–, en las siguientes imágenes de un amanecer comparamos los ajustes de sensibilidad críticos –de ISO 1.600 a ISO 6.400, el último valor no forzado– para comprobar qué tal comporta el conjunto sensor + procesador de la E-M1 Mark II.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/400 s – f/10 – ISO 1.600 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/400 s – f/10 – ISO 1.600 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/800 s – f/10 – ISO 3.200 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/800 s – f/10 – ISO 3.200 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/1.600 s – f/10 – ISO 6.400 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/1.600 s – f/10 – ISO 6.400 © Albedo Media

 

Repetimos la misma escena al atardecer, y en este caso observamos cierta dificultad para resolver el detalle debido a la escasa luz existente. Sin embargo, se mantiene un nivel de detalle aceptable hasta ISO 3.200, un valor muy respetable para las dimensiones del sensor. A ISO 6.400, se percibe una clara degradación, y el procesador da muestras de no poder contener el ruido del sensor.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/25 s – f/5,6 – ISO 800 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/25 s – f/5,6 – ISO 800 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/100 s – f/5,6 – ISO 3.200 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/100 s – f/5,6 – ISO 3.200 © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/200 s – f/5,6 – ISO 6.400 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 1/200 s – f/5,6 – ISO 6.400 © Albedo Media

 

En condiciones controladas de iluminación –como en una sesión de fotos de estudio–, podemos apreciar el potencial de la última Olympus a ISO base (200) pero también a valores realmente altos para el sistema Micro Cuatro Tercios, como es ISO 6.400.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 75 mm f/1,8 a 75 mm – 1/200 s – f/4,5 – ISO 200 [con recorte al 100%] © Paco Rocha
Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 75 mm f/1,8 a 75 mm – 1/200 s – f/4,5 – ISO 200 [con recorte al 100%] © Paco Rocha

Nota: Las imágenes cedidas por el fotógrafo Paco Rocha –no ampliables al 100%– han sido realizadas en el CIFP CISLAN de Langreo (Asturias).

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 75 mm f/1,8 a 75 mm – 1/80 s – f/4 – ISO 6.400 [con recorte al 100%] © Paco Rocha
Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 75 mm f/1,8 a 75 mm – 1/80 s – f/4 – ISO 6.400 [con recorte al 100%] © Paco Rocha
 Si la gestión del ruido no es el punto fuerte de la E-M1 Mark II –a pesar de las mejoras en este aspecto–, si lo es su excelente sistema de estabilización de 5 ejes integrado en el cuerpo. Esto, de algún modo, permite compensar las carencias ligadas al tamaño de su sensor, puesto que es posible utilizar tiempos de obturación realmente bajos y, por ende, reducir significativamente el valor de sensibilidad ISO utilizado. Las siguientes imágenes están capturadas a pulso, sín trípode, con tiempos de solo 1/2 s y 1/4 s respectivamente y, a pesar de ello, no se aprecia trepidación significativa.

Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro a 40 mm – 0,5 s – f/16 – ISO LOW (64) © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 40 mm – 0,5 s – f/16 – ISO LOW (64) © Albedo Media Imagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko Digital 12-40 mm f/2,8 Pro a 12 mm – 1/4 s – f/2,8 – ISO 320 © Albedo MediaImagen tomada con Olympus OM-D E-M1 Mark II y M.Zuiko 12-40 mm f/2,8 a 12 mm – 1/4 s – f/2,8 – ISO 320 © Albedo Media

Vídeo 4K

Ciertamente esta era una de las áreas pendientes de Olympus, aunque ya teníamos excelentes ejemplos de la operatividad de su sistema de estabilizador de imagen de cinco ejes en vídeo, nos quedaba pendiente analizar su capacidad de grabación en 4K, modo en el cual además permite grabar bajo los estándares de resolución de cine y altas tasas de bit – modo C4K, 4096 x 2160 a 24p y 237 Mbps– configuración que hemos usado para la presente prueba.

Los resultados en nitidez, gama y contraste son muy decentes, por contra echamos de menos nuestras queridas curvas logarítmicas para ampliar latitud y facilitar el trabajo del colorista en postproducción. También vemos poco operativo su uso para tomas de reproducción en cámara lenta, dado que las cadencias de cuadros por segundo son limitadas, en este punto Sony parece la marca con más “solera” dentro del sector de cámaras sin espejo.

Conclusiones

Sin lugar a dudas, la Olympus OM-D E-M1 Mark II es una cámara con muchas virtudes. Dotada de un sensor muy competente –sobre todo en cuanto a su relación tamaño/prestaciones–, dispone de una alta capacidad de procesado, que permite no solo disparar ráfagas a una cadencia muy elevada, sino también operar la cámara con mucha rapidez. Asimismo, su sistema de enfoque es muy rápido –a pesar de que aún existe capacidad de mejora en el seguimiento de enfoque– y su más que conocido sistema de estabilización es todavía más eficiente.

Todo ello hay que sumarlo a la familia de objetivos profesionales M.Zuiko Digital Pro, con una relación precio-calidad muy difícil de igualar. Por supuesto, existen limitaciones inherentes al sistema Micro Cuatro Tercios –relación señal/ruido desfavorable o rango dinámico limitado–, además de algunos detalles que deberían ser solventados –excesivo tiempo de descarga del buffer que mantiene la cámara ocupada, solo un slot compatible con UHS-II, etc.–. Pero el inconveniente más grande es su precio que, más allá de ser o no elevado para las prestaciones que ofrece –eso es algo a valorar por cada usuario en función de sus necesidades específicas–, sitúa a la E-M1 Mark II al mismo nivel que otras cámaras de corte profesional muy competitivas.

3 Comentarios

  1. Joé, hace cuatro días por una Sony RX100 V había que pagar los 1200 € que valía la cámara (compacta, con sensor de 1″) porque era rapidísima y tenía la tecnología de la A99 y no sé que más cosas (con la misma poca sustancia, porque no creo que sea ideal para llevarla a un campo de fútbol…) y además la rapidez cuesta dinero… se ve que sólo le cuesta dinero a Sony. Al resto de fabricantes le debe salir gratis la rapidez…

  2. La foto del atardecer y las antenas, la tomada a 1600 diría que sufre shutter shock pues las tomadas a ISO 3200 y 6400 muestran todo más definido, se ve muy claramente en las antenas (aunque veo raro que a 1/50 se note el shutter shock y a 1/100 ya no se note, así que podría ser otra cosa), sin ese efecto la foto a ISO 1600 debería verse mejor.

    • Hola Rubén. Efectivamente, después de revisar el set completo de tomas que hicimos durante la sesión del atardecer (de ISO 200 a 25.600) parece que solo la toma a ISO 1.600 sufre de cierta trepidación, que asumimos es debido a algún error nuestro durante la prueba, pues con este tiempo de obturación (1/50 s) otros efectos quedan descartados. Por este motivo la hemos sustituido por la toma a ISO 800. En las mismas tomas del amanecer, podemos comprobar que, en efecto, una clara degradación del ruido al pasar de ISO 1.600 a ISO 3.200. Muchas gracias por el aviso. Saludos.

Dejar una respuesta