Con un rendimiento muy cercano al segmento profesional,
es turno de analizar la ergonomía y manejo de la nueva Fujifilm X-E1 en
relación al modelo "Padre" Fujifilm X-Pro1.
La ecuación no podía ser más sencilla, mismo captor/procesador que su
hermana mayor, Fujifilm X-Pro1, idéntica filosofía de toma, en un
cuerpo clásico más portable con diales manuales y lo que será de
interés para la mayoría... un precio realmente ajustado.

Botonería trasera, Fujifilm X-E1
La nueva Fujjfilm X-E1 luce un cuerpo muy cómodo en mano y realmente
bello. No entraremos a juzgar ahora si el axioma "Made in Japan"
visible en toda la serie X de la marca es ya tan válido como hace unos
años, dado el buen nivel de manufactura alcanzado en la actualidad por
otros países asiáticos, lo que si constatamos es su calidad.
Tanto en
materiales como en prestaciones, no parece una cámara repensada desde
los modelos anteriores, X-100, X-Pro1 ante todo, hereda muchos de
los aciertos de éstas en autentica sinergia.

Fujifilm X-E1 con Fujinon XF 18mm f/2 R
Acabado parcialmente en aleación de magnesio, a diferencia del cuerpo
integro de aleaciónde de su robusta hermana mayor, condensa
toda la botonería y accesos de la X-Pro1 así como un apoyo trasero para
el pulgar y un ligero grip delantero en un tamaño final muy similar a
la X-100, recordemos, la primera cámara del sistema, sorpresa absoluta
de la Photokina del 2010.

Fujifilm X-E1 con Fujinon XF 35mm f/1,4 R
Bajo esta reducción de tamaño y ante todo de precio, las ópticas fijas
se acoplan perfectamente, sin desequilibrar el conjunto, de hecho la
armonía entre cuerpo y objetivos es a nuestro juicio bastante notable,
sólo con el uso del macro, Fujinon XF 60 mm f/2,4 R Macro, se rompe un
poco su "filosofía callejera", no tanto por su tamaño sino más más bien
por ser de las tres ópticas fijas, aún con el último firmware instalado
en cámara y óptica, la más lenta en AF.
Esto es especialmente visible en los planos más cercanos... algo por
otra parte bastante común en otros sistemas fotográficos, debido
principalmente al mayor recorrido interno que deben hacer las lentes en
este tipo de objetivos.

Fujifilm X-E1 con Fujinon XF 60 mm f/2,4 R Macro
Las distancias entre cuerpos colocados lado a lado se ubican, como
decíamos al inicio, de manera proporcionada, destacando el mayor
espacio para el agarre presente en la X-Pro1 respecto a la X-E1.

X-E1 vs X-Pro1
Podríamos concluir en este aspecto que dependiendo de como lo veamos
podríamos entender a la X-E1 como una X-Pro1
ligera o bien a la X-Pro1 como una X-E1 supervitaminada... cualquiera
de las dos versiones apuntan a la misma conclusión; se dirigen hacia
target distintos.

Diales superiores, X-E1 vs X-Pro1, respectivamente

Botonería principal trasera, X-E1 vs X-Pro1, respectivamente
En relación a los visores, la cosa se complica, demostrando su
distancia profesional, la X-Pro1 monta un visor óptico híbrido
multiángulo, con capacidad de cubrir convenientemente varias ópticas
optimizando su cobertura final mientras que por su parte la X-E1
prescinde de él en beneficio de ese menor tamaño/precio, utilizando
estrictamente un visor electrónico, ahora bien, tampoco hablamos de
cualquier visor EVF.

Visores, X-Pro1 vs X-E1, respectivamente... antención al corrector de dioptrias del segundo en ausencia del primero
Concretamten pasamos de la capacidad predictiva , casi telemétrica, de juzgar la
acción/composición de la escena gracias al margen de imagen no final
visible fuera del recuadro compositovo de la óptica montada, hacía una
filosfía de toma puramente electrónica, EVF, donde el 100% de lo
visible corresponde a la imagen final capturada.

EVF puro de la X-E1 frente al visor híbrido óptico/electrónico de la X-Pro1
Las clásicas diferencias de refresco entre visores
dependientes de la electrónica o visores directos ópticos, siguen
aquí presentesn, sobre todo en situaciones de mayor oscuridad y/o
acción,
donde podemos detectar un ligero desfase entre el movimiento real y el
visible a través del visor de la X-E1.
Ahora bien, el aumento exponecial de resolución y constraste, esto
último no siemrpe es tan oportuno, al montar un sistema OLED de 2,36
millones de puntos, la versión electrónica de la X-Pro1 montaba uno LCD
de
1,44 millones, hace que en situaciones más estáticas, inclusive en
tomas nocturas, podamos ver y componer muy nítido, las ampliaciones de
foco son más precisas, asi como la previsualización de cualquiera de
los modos de película, para nosotros especialmente útiles en el modo
monocrono directo, de gran calidad.

Fujifilm X-E1 vs Fujifilm X-100, casi con idéntico tamaño
En definitiva, queda patente las distancias entre modelos y usuarios, ahora bien, somos de la opinión que muchos de los fotógrafos que por perfil podrían ubicarse en torno a la Fujiiflm X-Pro1, intuimos se dejarán seducir fácilmente por el precio y portabilidad de la Fujifilm X-E1... y tenemos que reconocer que aún siendo target distintos, motivos no les faltan, es una cámara realmente completa.



