Lunes, 01 de Abril de 2013 14:00 Enrique Pacheco y Macgregor

Grabando "RX1CELAND"

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Cuando la pequeña Sony RX1 cayó en mis manos por primera vez, no pensé que se convertiría en la herramienta elegida para realizar uno de mis vídeos en su totalidad. Mucho menos si en el se incluyen planos tan complejos de realizar y que requieren de un rendimiento altísimo técnicamente como son los time-lapse, tomas de auroras boreales, video a 50 f.p.s. en un slider, etc.

Alternate english version

La Sony RX1 es sin duda una cámara muy especial, debido a su sensor de 24 x 36 mm –que algunos llaman “Full frame”– su óptica fija de 35mm y sus reducidas dimensiones; no puede esconder que ha sido diseñada para convertirse en la perfecta compañera del fotoperiodista o fotógrafo social. No creo que en los planes de los ingenieros de Sony estuviera que esta cámara fuera usada para la realización de videos de una forma profesional, aunque por supuesto incluir las opciones de video en cualquier cámara hoy en día es casi obligatorio.



© Enrique Pacheco


Pero las prometedoras cualidades de esta pequeña joya, como la magnífica óptica Carl Zeiss T* Sonnar, la posibilidad de grabar a 50 f.p.s. en 1080 así como su reducido tamaño, me hicieron pensar que podía ser interesante a la vez que un reto, el realizar un video en Islandia con esta cámara. Pero para ello, tendría que salvar con un poco de ingenio y algo de pericia, las limitaciones de que adolece a la hora de realizar tanto vídeo como Timelapse. Por tanto, gran parte de este artículo intentará explicar cómo resolví dichas limitaciones, sin olvidar por supuesto comentar el rendimiento de la cámara tanto en modo foto como en vídeo.



© Albedo Media, S.L.


Operatividad
Como decía en la introducción, la Sony RX1 es una cámara compacta de alta gama, ideal para llevarla siempre encima y pasar desapercibido allá donde vayas. No ha sido diseñada para usarla como una DSLR, no tiene muchas de las ventajas de estas últimas, y esto hizo que trabajar con ella fuera un poco complicado. Al principio pensé que debido a su óptica fija mis opciones serían limitadas, ya que me disponía a realizar un video en Islandia donde el paisaje sería el protagonista, con lo que en muchos casos necesitaría una focal mas angular y en otros mas larga que los 35 mm con los que cuenta el Carl Zeiss T* Sonnar que incorpora.

Mi sorpresa fue que el trabajar con esta óptica fija no solo no limitó mi creatividad, si no que la potenció mas allá de lo que nunca pensé. Me veía obligado a ver la naturaleza con otros ojos, a moverme alrededor de la escena, a acercarme a los objetos, consiguiendo así encuadres más frescos y emocionantes. Algo que pensé era imposible, ya que estaba grabando en localizaciones que había visitado en numerosas ocasiones anteriores, puesto que imparto talleres periódicamente en esta zona de  Islandia.
Por lo tanto tengo que decir que aunque en mi mochila llevaba una Sony A99 con un buen juego de ópticas Carl Zeiss, nunca tuve la necesidad de sacarla, y volvió a casa sin disparar ni una sola foto. El reducido tamaño y peso de la Sony RX1 hizo que dejara la pesada mochila con la A99 y sus ópticas guardada en el coche durante todo el viaje, disfrutando así de una experiencia muy diferente a las anteriores.



© Enrique Pacheco


Slider Kietacam, el más curioso "insecto" sobre el terreno de Islandia © Enrique Pacheco


En la mayoría de los planos usé un slider Kietacam, al cual no coloqué trípodes sino las fantásticas patas que trae de serie. De este modo, la Sony RX1 y el slider se convertían en una herramienta tan práctica y creativa como compacta y ligera. Con un peso y tamaño inferior a una DSLR con un trípode, podía conseguir planos de una fuerza visual impresionante, adaptando el slider fácilmente a la escena y situación con la que me encontrase. Convirtiendo las limitaciones de la ausencia de trípodes y otros accesorios en nuevas posibilidades creativas, buscando nuevos y mas frescos puntos de vista.
Quizá la mayor desventaja que encontré en la RX1 respecto a mi A99 fue la ausencia de pantalla abatible. Acostumbrado a esta opción es muy difícil no echarla de menos, sobre todo viniendo de varios años en Canon.

Batería
No todo iban a ser ventajas, y eso ya lo sabía cuando me embarqué en la  aventura, un poco arriesgada podríamos decir, de grabar un video con una cámara compacta de estas características.
Quizá el mayor problema al que me tuve que enfrentar fue la corta duración de la carga de la batería de la RX1. Por la red se habla de los pocos disparos que aguanta dicha batería, pero si lo que hacemos es video, donde tanto la pantalla como el sensor están funcionando constantemente, la autonomía de la RX1 a las bajas temperaturas de Islandia, a veces no sobrepasaba la media hora.
Además Sony ha decidido no incluir cargador en sus nuevas cámaras; esto es sin duda un grave error, más aún si hablamos de cámaras de este precio y segmento.
En la RX1 la carga de la batería debe hacerse mediante el cable USB, conectando la cámara al ordenador o a corriente. Esto impide que podamos cargar una segunda batería mientras usamos la cámara con la primera, en caso de necesitarlo sobre el terreno.
Yo solucioné este problema con un cargador universal, que adaptaba a las baterías de la RX1, pudiendo cargar el resto de baterías mientras usaba la cámara.
Pero con un consumo tan alto, la RX1 gastaba mas baterías de las que me daba tiempo a cargar, por no hablar de que en muchos casos, una batería no era capaz de realizar un time-lapse completo, menos aún por la noche, donde las exposiciones eran de unos 20 segundos.



Una limpia, sencilla e ingeniosa idea: acoplar una batería externa mediante cable USB © Enrique Pacheco


Por eso la solución pasó por conectar una batería externa de 5v a la RX1 mediante un cable micro USB.  Esta batería proporcionaba una autonomía mas prolongada, si bien no tanto como hubiera deseado, sobre todo en las frías noches Islandesas.
Otro detalle a comentar es que, debido al pequeño tamaño de la cámara y la posición de la batería en su parte inferior, tendremos que quitar la pletina del trípode cada vez que cambiemos la batería, algo bastante incomodo y que se podría haber resuelto mejor. Como decía anteriormente, esta cámara ha sido diseñada como una cámara de bolsillo, y trabajar en trípode no es una de sus prioridades.

Menú y opciones
El menú de la RX1 es tan sencillo como práctico, sobre todo si estás acostumbrado a trabajar con cámaras Sony como la A99 o las NEX. En mi caso y tras dos años trabajando con dichas cámaras, no me costó mas que unos pocos minutos el familiarizarme con el manejo de la RX1.

De nuevo Sony nos proporciona lo que para mi es la mayor ventaja respecto a la mayoría de DSLR o CSC, la posibilidad de grabar a 50 f.p.s. en 1080p o Full HD. Así podemos conseguir crear uno fluido efecto de cámara lenta en nuestros planos sin renunciar a la máxima resolución y calidad de imagen.
Otra opción bastante práctica es la estabilización de imagen, si bien sea a costa de recortar ligeramente nuestro encuadre, lo cual no es mayor problema, ya que si lo hiciéramos por software obtendríamos los mismos resultados.
Pero vamos con lo que seguro que os interesa mas, los problemas, las carencias y cómo solventarlos.

El primer gran problema que me encontré es la carencia de cualquier ayuda al enfoque en el modo vídeo. Si bien en modo foto contamos con peaking, magnificación y cómo no, autofoco, todo esto desaparece en cuanto movemos el dial al modo video (siempre hablando en modo manual). No entiendo en qué estaban pensando los ingenieros de Sony cuando decidieron no pegar la líneas de código que activan dichas funciones en el firmware. Mas aún cuando cámaras como las NEX o la A99 disponen de estas opciones.
Por lo tanto trabajando en vídeo en modo manual, no hay posibilidad de confirmar nuestro foco, y fiarse de la pantalla es poco mas que un acto de fe divina.
¿Solución? Tan sencilla como molesta, mover el dial al modo foto o a cualquier otro programa, donde si funciona la magnificación, enfocar en el punto deseado y volver a mover el dial hasta el modo vídeo para ahora si, poder grabar.

¿Y que pasa con el histograma? Pues lo mismo que en la Sony A99, que tampoco funciona en modo vídeo. ¿Por qué? Supongo que también se les olvidó activarlo en el firmware, porque no creo que pensaran que no lo necesitamos, ya que es imprescindible. Así que ya que estás en ese otro modo, aprovecha para comprobar si la exposición es correcta.
Y digo yo, si la RX1 y la A99 están pensadas para realizar tanto foto como video, ¿por qué no habilitar las dos opciones en el modo manual? No entiendo que tenga que cambiar el dial de modo cada vez que quiero hacer una foto tras grabar un clip de vídeo, o viceversa.
Espero que algún directivo o ingeniero de Sony lea estos contenidos y decida activar esta opción, le aseguro que además de facilitarnos mucho la vida, venderían mas unidades de RX1.

Óptica
La calidad de la óptica que incorpora la Sony RX1, el Carl Zeiss T* Sonnar 35mm f/2, está fuera de toda duda. Incluso a su máxima apertura el rendimiento es fantástico.
Como decía al principio, su focal fija me hizo pensar que estaría muy limitado, pero esa limitación no hizo más que potenciar mi creatividad a la hora de buscar nuevas composiciones y puntos de vista.


© Enrique Pacheco


Además con su apertura de f/2, me permitió reducir la exposición de los timelapses de auroras boreales a la mitad respecto al angular f2,8 que suelo usar en la Sony A99. Esto significa que pude realizar el doble de planos con la RX1 que con la A99 en el mismo tiempo.



Anillo manual de diafragma y con ajustes en tercios de punto... un lujo. Lástima de ausencia de marcas de enfoque sobre el aro manual para el mismo © Albedo Media, S.L.


El Carl Zeiss T* Sonnar cuenta con un anillo manual de control de diafragma, y esto es una gran ventaja a la hora de realizar vídeo y time-lapses, tanto por su comodidad como por evitar el flickeo producido estos últimos.
Lo que si eché en falta en esta óptica fueron tanto las marcas de enfoque como topes en el recorrido del anillo. Creo que un objetivo de esta categoría y marcado carácter retro y manual, debería haber contado con estas cualidades.
De haber tenido dichas marcas o simplemente topes de inicio y final de recorrido, habría sido suficiente para enfocar manualmente en muchas de las situaciones, solventando así la ausencia de magnificación o peaking.


Timelapse
Desde el principio supe que hacer time-lapse con una compacta iba a ser un reto tan emocionante como potencialmente peligroso. Pero mi sorpresa llegó cuando comprobé que la Sony RX1 no disponía ni de conector para mando remoto ni de sensor infrarrojo para la activación a distancia, como por otro lado si disponen las Sony de la gama NEX.
Por el contrario, Sony ha decidido incluir en esta cámara de ultimísima generación, un sistema de disparo de lo mas digamos… rustico. Me refiero al clásico disparador manual por cable, si, si... aquel que roscábamos en nuestra vieja cámara de película.


Un cable disparador con retención "de los de toda la vida". Y más barato que los electrónicos específicos © Enrique Pacheco


Tras comprobar que esta era la única opción posible, me dirigí a mi tienda habitual y compré un antiguo cable de segunda mano, el cual disponía del necesario  bloqueador.
¿Cómo realizaba mis time-lapses? ¿Cómo ajustaba el intervalo?
Cuando disparaba de día roscaba un par de filtros ND que me permitieran disparar a 1 o 2 segundos enteros de obturación, seleccionaba el modo disparo continuo en la cámara y bloqueaba el disparador. Así en cuanto terminaba de exponer una toma, empezaba con la siguiente, por lo que el intervalo lo controlaba mas bien mediante la exposición. Un poco limitado si, pero bastante efectivo, y además, las largas exposiciones quedan mucho mas fluidas y estéticas cuando hacemos time-lapses.
Disparando de noche, en el caso de las auroras boreales, lógicamente no hacían falta los filtros, y la elección de la exposición es de nuevo la que mandaba, y además en este caso no había diferencia entre disparar con la RX1 o hacerlo con una DSLR, ya que yo nunca uso intervalo en las tomas nocturnas, disparando siempre en continuo para evitar saltos en la imagen.
Quiero reseñar que siempre disparaba a máxima calidad, RAW a 24 mpx, y usando tarjetas SanDisk Extreme III nunca tuve problemas de buffer.


Calidad de imagen
Creo que la calidad de imagen que ofrece la RX1 está fuera de toda duda y habla por si sola. Tanto en vídeo como en foto, esta pequeña proeza de la tecnología ha demostrado estar a la altura de sus hermanas mayores las DSLR.
Incluso en situaciones tan complicadas como las Auroras Boreales, donde se necesitan sensibilidades de 3.200 ISO y exposiciones del entorno de 20 segundos, las imágenes generadas por la RX1 mostraron un bajo nivel de ruido y una muy buena resolución, así como una fantástica respuesta al contraste de estas escenas.

Cuando abrí por primera vez los archivos de vídeo que generó la RX1, comprobé con sorpresa que disponían de una gran resolución, algo a lo que no nos tienen acostumbrado las DSLR.
Esto se traducía en un bajísimo nivel de aliasing y moiré,  produciendo así una imagen muy agradable y orgánica.
Así mismo, su rango dinámico está al mas alto nivel. Como he podido comprobar en este vídeo, enfrentándome a situaciones de alto contraste, con brillantes hielos sobre oscuras arenas volcánicas, la Sony RX1 se ha comportado mejor que muchas de las DSLR de gama alta.
No hace falta que recalque lo excepcional de tener la calidad de imagen de una DSLR de formato de captor 24 x 36 mm, de gama alta, en el tamaño de una cámara de bolsillo. Simplemente fantástico.






Conclusiones
Lo que en principio se presentaba como un caprichoso reto con resultados inciertos, se ha convertido en una experiencia gratificante y enriquecedora, que me ha proporcionado un nuevo modo de mirar y capturar un paisaje que pensé nada nuevo tenía que aportarme.

Mientras algunas de las limitaciones o desventajas de la Sony RX1 fueron difíciles de salvar e hicieron aflorar todo el ingenio posible, otras como la focal fija, fueron la clave del éxito de este trabajo.

Pero han sido las ventajas y excepcionales cualidades lo que diferenciaron este trabajo del resto. El reducido tamaño y peso, la facilidad de uso y la fantástica calidad de imagen de la RX1, se tradujeron en un video con una frescura visual y calidad profesional difícil de alcanzar con cualquier otra compacta.

Creo que este vídeo que ahora muestro en primicia, es la perfecta prueba de que la cámara no es tan importante como lo es la forma de mirar, y que incluso con una cámara de óptica fija se puede realizar un trabajo interesante si se le pone empeño, creatividad y un poco de ingenio.




Enrique Pacheco es fotógrafo profesional certificado por Sony, videógrafo exclusivo para Getty Images. Además imparte talleres de video y time-lapse en diferentes escuelas y países.





© Enrique Pacheco

Web: www.enriquepacheco.com
Twitter: twitter.com/EnriquePacheco_
Facebook: facebook.com/eppacheco

Ver: prueba técnica del Carl Zeiss T* Sonnar 35 mm f/2
Ver: prueba de rendimiento del captor de la RX1




 

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