Viernes, 10 de Mayo de 2013 07:07 Valentin Sama

Olympus PEN E-P5 – Prueba de campo y análisis

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altHemos podido, disponer de una unidad no final de la nueva Olympus PEN E-P5, con objeto de realizar una primera toma de contacto con lo que representa –por el momento– el modelo más alto de gama de la serie de cámaras CSC de la clase PEN de Olympus.
Brindamos esta primera toma de contacto a nuestros lectores con la intención de que puedan hacerse una idea más fiel de lo que puede ofrecer a sus futuros usuarios, así como –a nuestro entender– lo que representa cara a evoluciones futuras.

Eso sí, queda bien claro que los medios que hemos recibido estas pocas unidades, nos hemos comprometido a respetar la no publicación de fotografías realizadas con la unidad de prueba –ni grandes ni pequeñas– dado que el firmware 0.9 no es final. Y nosotros así lo cumpliremos. Habrá que esperar a disponer de una unidad final para ello.
Por lo demás, salvo el WiFi, todavía no operativo y algunas "cosillas" que hemos detectado en la versión española del menú, el resto de funciones es operativo. Lo que sigue es el reflejo de nuestra experiencia en contacto directo y el manejo esa unidad de E-P5.


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La nueva Olympus PEN E-P5, aquí en versión cromo y con el nuevo M.Zuiko Digital 17 mm f/1,8 en acabado negro. © Albedo Media, S.L.

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La nueva PEN E-P5 junto a una Olympus PEN F  En este caso, la PEN FT (pues incorpora fotómetro TTL), monta un objetivo G. Zuiko Auto-S 40 mm f/1,4, mucho menos común que el 38 mm f/1,8 que solía ofrecerse por defecto.  La PEN F/FT es una réflex monocular para medio formato, y su parte superior plana se debe a la utilización de un Prisma de Porro y un espejo vertical © Albedo Media, S.L.


Olympus PEN E-P5: celebrando el 50 aniversario de la Pen F

Olympus propone este cuidado modelo como una forma de celebrar el 50 aniversario de su famosa PEN F, (*) la cámara réflex monocular de medio formato (**) dotada de prisma de Porro, y por ello ha dotado a la E-P5 no solo de avanzados modos de control sino de guiños estéticos específicos.
En referencia a este último aspecto, debe citarse el cuerpo metálico, un ensamblado muy cuidado con tornillos visibles únicamente en la parte inferior, e incluso la misma tipografía en el nombre que la citada PEN F.
La E-P5 estará disponible en cromo y en negro, y finalmente se ofrecerán también versiones en negro de objetivos tales como el 75 mm f/1,8, el 17 mm f/1,8 y 45 mm f/1,8 y quizá –pensamos– una reedición del 12 mm f/2 que estuvo disponible en edición “limitada”.

Nuevo obturador
Desde el punto de vista técnico, destaca el obturador hasta 1/8.000 de segundo, una primicia en el terreno CSC (**) que permitirá sacar más partido a la capacidad de enfoque selectivo de la gama más luminosa de objetivos para Micro Cuatro Tercios aún con niveles de luz relativamente elevados. A destacar que el índice mínimo de la E-P5, partiendo del 200 ISO nativo al que estamos acostumbrados, es de aproximadamente IE 100, en un ajuste no calibrado, "LOW" .
Además, tal como hemos podido comprobar, el flash puede sincronizarse hasta 1/320 de segundo, lo que permite trabajar mejor con flash de relleno en combinación con luz ambiente.

Estabilización en cinco ejes
Al parecer, el espacio disponible entre la parte superior de la montura para el objetivo y el “techo” de la cámara, ha permitido incorporar los sensores necesarios para poder ofrecer estabilización en cinco ejes, al estilo de la OM-D.
Al igual que en la OM-D, las ráfagas de disparo pueden llegar a los 9 f.p.s. con el foco fijado en la primera toma y hasta 5 f.p.s. com seguimiento de enfoque.

"Focus peaking"
Se sugiere que el sistema FAST AF ofrecido ya anteriormente en los último modelos de la firma podría ser aún mejor que en la OM-D –algo muy difícil de comparar y menos con una unidad no final, pero lo que si es nuevo –al parecer por demanda popular– es el llamado "focus peaking".
Se trata de algo ya disponible anteriormente en productos de otras firmas, pero es la primera vez en una PEN y lo hemos estado sometiendo a prueba con el resultado de que no nos parece ni mejor ni peor que lo probado hasta ahora, que no es poco.
Como ya es sabido, el "focus peaking" hace que se resalten con unos perfiles de contraste, aquellas zonas que alcanzan el punto óptimo de enfoque cuando estamos en el modo manual.


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Imágenes tomadas directamente del monitor de una E-P5: a la izquierda sin "focus peaking" y la derecha (o abajo, según dispositivos) con el "marcaje" del "focus peaking". Hacer clic sobre la imagen para ampliar. © Albedo Media, S.L.


Como con todo nuevo recurso, hay que hacerse a ello y encontrarle el "intríngulis". La verdad es que nos parece un recurso que tiene su utilidad, pero –por el momento, independientemente del fabricante– no nos entusiasma, pues no deja de ser bastante subjetivo: nada que ver con un "antiguo" sistema de imagen partida.
Nos parece más preciso y "amigable" el sistema de aumento automático de la imagen al ejecutar el modo manual, pero con un matiz: en este modo perdemos la idea del conjunto del encuadre y podemos "perdernos" buscando un punto reconocible y con el "focus peaking" no nos ocurre lo mismo.
Una opción interesante es tener desactivado por menú el "focus peaking", y asignar al pulsador "Fn" de la parte superior el arranque puntual del "peaking". Para distintos gustos, el resalte se puede ajustar para "blanco" o para "negro" y nosotros –vaya por Dios– preferiríamos rojo.

El que quiera combinar los dos modos puede hacerlo, pero desde nuestro punto de vista resulta potencialmente enloquecedor.
Pero ya que estamos hablando de matices, habría que diferenciar de si –para las operaciones citadas– utilizamos el nuevo visor VF-4 o utilizamos el monitor posterior, de 1.037 Kpx.


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El visor VF-4 bascula libremente hasta los 90 grados y ciertamente no puede decirse que sea pequeño. © Albedo Media, S.L.


Olympus PEN E-P5: el visor electrónico accesorio VF-4

¡Ah, el visor VF-4! ¡Cuánto va a dar que hablar!
Que si es "grande", que si es "feo", que si tendría que ir "integrado", que si es "caro"... Pero es como las personas: o lo tomas o lo dejas, y es posible que un poco de todo lo anterior, tenga.
Para comenzar: desde luego no funciona sobre nuestra E-PL1, pero el VF-2 de nuestra E-PL1 si que funciona sobre la E-P5, o sea que los quejicas ya tienen en parte, una solución, por lo menos más barata. Pero además, es probable, pues así se ha anunciado en Japón, que una actualización de firmware para los cuerpos de cámara antiguos (con zócalo de conexión), permitirá utilizar sobre ellos el VF-4.


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Pueden apreciarse, tras el vidrio del ocular, los dos pequeños sensores del ojo, para la desconexión automática del monitor posterior, al llevar el ojo hacia el ocular. © Albedo Media, S.L.


Pero esos 2.360.000 puntos, frente a los 1.440.000 del visor de la OM-D o el VF-2 se dejan notar. No mucho quizá en primera instancia, pero si cuando nos acostumbramos al mismo y una vez que ajustamos el compensador de dioptrías (-4 a +2). La visión es nítida y clara sobre todo el campo incluso con gafas. Y ello ayuda cuando debemos enfocar en manual, y matiza todo lo comentado más arriba sobre el "focus peaking".
Ahora bien, no sabemos si es precisamente por esa muy alta resolución que hemos detectado con algunos sujetos un cierto efecto de "moiré" visual, no de imagen final, naturalmente.
A los acostumbrados a los visores réflex ópticos probablemente moleste bastante el parpadeo que se observa al mover la cámara a un lado y a otro, por ejemplo para seguir a un sujeto en movimiento. Pensemos que sea algo que dependa de ese firmware 0.9.

Es cierto que el artefacto es un tanto cabezón, y el una de las causas la creemos encontar en un cierto afán de perfeccionismo: sus creadores han incorporado un sistema de detección del ojo, para desconexión automática del monitor posterior.

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Una opción asumible, más modesta: el VF-2 (a la izquierda/arriba, según dispositivo). Ambas, © Albedo Media, S.L.



Olympus PEN E-P5: mandos e interfaz de usuario


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Mandos y ruedas en la parte superior: todo metálico y de soberbia calidad. © Albedo Media, S.L.


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En la parte posterior, además de pulsadores específicos, observamos el nuevo conmutador llamado "Dial de control 2x2" ubicado en torno al pulsador de acceso directo a las tomas de vídeo. © Albedo Media, S.L.

Volviendo sobre la interfaz de la E-P5, ofrece nuevas opciones a los usuarios, a través de lo que la firma llama “Dial de control 2x2”. Que la cámara disponga de un dial o rueda de control en la parte anterior y de otro en la posterior, no es nuevo aunque representa hoy en día un detalle "de lujo", pero lo que tenemos ahora es que, mediante el conmutador de dos posiciones situado en el dorso, se accede por ejemplo a los modos de uso:

Posición 1. El dial frontal controla la abertura de diafragma y el posterior el tiempo de obturación
Posición .2 Los diales citados controlan respectivamente ajustes ISO y ajuste de blancos

Como es de imaginar, a ese “conmutador-atajo”, se le pueden asignar otras funciones, y el número es tal, que hace falta lo que nosotros venimos en llamar "una tarde de lluvia y mesa camilla" para explorar todas las combinaciones y encontrar una que nos sea realmente útil.

Olympus PEN E-P5: El tacto de los mandos y acabado

La Olympus E-P5 es ciertamente, una CSC de acabado realmente refinado, aunque para degustarlo, quizá muchas cámaras, de épocas pretéritas hayan debido marcar con su impronta sensaciones en nuestros pulpejos. Algunos detalles están casi ocultos pero están ahí. Vamos a elaborar sobre algunos de ellos:

• Los encajes por clic son de primera categoría. La dureza es ligeramente mayor el el dial de modos de exposición que en las ruedas frontal y posterior: como debe ser. El dial comentado está casi enrasado en la parte superior de la carcasa lo que resulta muy elegante.
• La botonería y los mandos sobre el dorso están igualmente muy cuidados: es muy sutil, pero los de revisión y papelera tienen menos resalte que los de ISO, MENU y "Lupa".
• Los colores elegidos siguen la pauta de facilitar la visualización a las personas con ligeras anomalías de la comaticidad en la visión: todo un detalle.
• Puesto que no es necesario –merced a los dos diales superiores– no hay aro giratorio en torno al conmutador posterior de cuatro vías. Ello representa en nuestra opinión una gran ventaja ya que evita desajustes accidentales comunes en modelos anteriores.

Ya hemos comentado acerca del acabado, pero existen pequeños detalles adicionales, y uno de ellos es quel cromado elegido recuerda con fidelidad el de las cámaras de presigio de los años sesenta, más brillante, peor con un cierto bello "grano" con un toque de calidez que recuerda al níquel. El recubrimiento epóxico de las partes no comadas recuerda ligeramente al "sharkskin" de la "vulkanite" de algunas series de Leica, pero de grano más fino.
Para los amantes de la tipografía, se emplea la misma, en el frontal, que para la PEN F/FT original.
En cuanto al tacto en mano, es muy bueno y la sensación de solidez es tal que parece pesar algo más de la realidad: en nuestra balanza de precisión, la E-P5 ha "arrojado" 540 gramos en orden de marcha, con el M.Zuiko Digital 17 mm f/1,8 en negro.
Quizá, puestos a poner alguna pega y debido a ese peso, un poco más de "grip" en la zona derecha, no vendría mal.


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Olympus PEN E-P5: el flash
A diferencia de ls primera PEN de la nueva generación, la E-P5 incorpora un pequeño flash, y al igual que el resto de los elementos de la cámara, respira la sensación de "bien hecho", de solidez en los anclajes y funcionamiento. Eso si: no permite ser rebotado hacia el techo con la artimaña ya conocida de sujetarlo con el dedo en esa posición.


Olympus PEN E-P5: WiFi
En lo que respecta al WiFI integrado en la E-P5, permite manejar la cámara remotamente, incluyendo el AF y el disparo.
Resulta posible sincronizar las pantallas de un smartphone (Android/iOS) y la cámara para poder visualizar y controlar la cámara desde la pantalla del móvil o tablet.
Se trata de una función potencialmente útil para elegir el punto de enfoque que se desee en autorretratos o para capturar sujetos remotamente, por ejemplo, animales en la naturaleza.
Puede programarse el disparo desde el terminal móvil, permitir que los dispositivos de los contactos accedan a determinadas imágenes, así como –a través del Olympus Image Share 2.0–  emplear el smartphone para introducir información GPS en los archivos de las tomas. Pero en este caso "hablamos de catálogo", pues por cuestión de homologaciones se trata de un aspecto no funcional al 100%.


Olympus PEN E-P5: otros detalles
Un poco en plan de humor, hemos dejado para el final pequeños detalles como el captor y el procesador, que son comunes a la OM-D: un Live MOS de 16 Mpx. y el procesador TruePic VI que tan buenos resultados han dado en nuestras pruebas. Tal como hemos avanzado, la gama que se ofrece es de 200 a 25.600 ISO más un ajuste LOW para aprox. 100 ISO.
En cuanto a modos de control,  medición y vídeo, así como filtros, modos "inteligentes"... baste decir que sn completos y similares a los de la OM-D.
Pero quizá si que convenga recordar que esta E-P5, como el resto de cámaras actuales de Olympus y Panasonic incorporan el mejor sistema del mercado de prevención contra el polvo.
La E-P5, por su parte, y como todas las PEN y la OM-D, incorpora un excelente sistema de estabilización en el cuerpo, por desplazamiento del sensor, lo que hace que gocemos de estabilización con todos los objetivos, incluso los "Legacy glass" empleados con adaptador.

Los menús
¿Quién dijo aquello de "El Tormento y el Éxtasis"?
Los menús de las Olympus de alta gama son complejos y la E-P5 no es una excepción por la enorme gama de interesantes opciones personalizables que ofrecen. Los recien llegados al sistema, en ocasiones se desesperan al navegar. Nosotros, con la experiencia de unos casi cinco años... nos vamos centrando ya. Lo que no es poco, pues con los de otras firmas, como por ejemplo los de las EOS es como para tirar la tohalla.

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© Albedo Media, S.L.

Encajada en posición, la pantalla de la E-P5 queda tan integrada que casi parece que va a ser fija. Pero ofrece tamaño, calidad de imagen y movilidad casi idéntica a la de la OM-D con la que comparte también la operatividad táctil tan apreciada ahora por muchos. Es desconectable.
Pero existen mejoras sutiles: el borde izquierdo, lleva en todo su largo una fina pestaña que facilita "meter la uña" para ponerla en una situación más atrevida.
Por si estaban pensando en ello, la respuesta es no: la E-P5 no lleva en el borde inferior de la pantalla el tornillo que produce esa raja casi invisible en la pantalla de la OM-D, pero claro, tampoco es a prueba de intemperie.


Olympus PEN E-P5, nuestro análisis:

Desde un punto de vista estético y técnico, nos encontramos ante una cámara muy atractiva.
Y ello aunque en cierta forma nos preocupe un poco que Olympus “tire” tanto del legado de la PEN F –ya para la primera PEN E-P1 se tiró de “herencia”– y quizá sería el momento de avanzar hacia una nueva estética y concepto, algo que venimos pensando desde la introducción de la E-P3, que se presentaba como “un clásico”, pero que personalmente vimos algo continuista y de hecho, esta E-P5 nos viene a dar la razón.

Son muchos los que ven como una carencia importante para este modelo, el que no lleve el visor incorporado, pero es que se trata... de una PEN, no de una OM. Si bien es cierto que una E-P5 con el visor VF-4 incorporado es mucho más voluminosa (y menos sólida) que una OM-D, no es menos cierto que se trata de una opción flexible y que el visor es de resolución digna de destacar, muy superior al de la OM-D.
El WiFi está ahí para aquellos que les interese en su estado actual y –tal como hemos avanzado– hay que resaltar el obturador hasta 1/8.000 de segundo, que permitirá explotar la capacidad de enfoque selectivo de la gama más luminosa de objetivos.


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¿Es realmente más pequeña una PEN E-P5 que una OM-D? © Albedo Media, S.L.


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Bien... depende de en qué solución estemos pensando, con visor o sin visor...


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... con flash incorporado o accesorio: se trata de dos líneas diferentes: PEN frente a OM.  Ambas © Albedo Media, S.L.


Pero a través de esta E-P5 –por transparencia– nosotros creemos ver "más allá". Queremos deducir algunos de los rasgos vitales de la Olympus tope de gama que la firma debiera presentar a finales de 2013  para ser mostrada en la CP+ de 2014.
Esa “OM-X” incorporaría el obturador hasta 1/8.000 de segundo, visor incorporado de al menos 2.360.000 puntos, basado en el módulo del VF-4, y un sensor que probablemente incorporaría solo mejoras parciales respecto al actual.
Se trataría de la cámara que se entiende ofrecerá –además– la solución prometida –vía adaptador– para la gama de objetivos Cuatro Tercios anteriores.

Nota: aprovechamos este punto de análisis para indicar que en nuestros medios (DSLR Magazine/CSC Magazine, o blogs personales) nunca publicamos rumores, “estimaciones” o "astutas previsiones” que ocultamente estén basadas en información ya disponible bajo embargo. Una práctica,  más extendida de lo que pueda pensarse.

La E-P5, que estará disponible desde finales de junio, se ofrecerá en las siguientes combinaciones, y ello en cromo, negro o blanco:

• Cuerpo solo: 999 €
• Kit con el objetivo M.Zuiko Digital 17 mm f/1,8: 1.449 €
• Kit con el objetivo M.Zuiko Digital 14-42 mm f/3,5-5,6: 1.099 €

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Una imagen curiosa de hace 25 años: un equipo de ingenieros (Mr. Akira Watanabe segundo por la izquierda), extrae una PEN F tras 25 años de estar enterrada en una cápsula del tiempo. ¿Funcional? ¡Por supuesto!

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(*) Para los interesados en la PEN F y en la génesis del concepto PEN, recomendamos la lectura de nuestro artículo “Olympus PEN: ayer y mañana”, un muy completo y documentado contenido de creación propia que ha servido como fuente de “inspiración” para otros.
Igualmente recomendamos la lectura de "40 años de Sistemas Olympus"
Igualmente puede resultar curioso seguir el enlace hacia un artículo de 2005 en el que se hace referencia a la extracción de una Olympus PEN F de una "Cápsula del tiempo"

(**)  Medio formato, el "cuadro de cine" original de 18 x 24 mm, del que surgió el "Double Frame" de 24 x 36 mm. Tiende a emplearse mal la traducción de "medium format" o formato medio por la de "medio formato". El "factor de multiplicación de focal" es –por cierto– muy similar al de un APS-C.

(***) Hablando de sistema mecánico, no de lectura electrónica. Los obturadores mecánicos de control electrónico que ofrecen 1/8.000 de segundo son ya comunes en cámaras réflex de gamas altas, pero es cierto que aquí nos encontramos ante una primicia muy interesante en el mundo CSC. Pero no siempre ese valor de 1/8.000 de segundo fue el tope de gama: en 1991, hace ya casi un cuarto de siglo, la Minolta 9Xi (Maxxum en U.S.A.), montó el primer obturador planofocal en llegar a 1/12.000 de segundo, con sincronización para flash a 1/300 de segundo. Eran los inicios de la fibra de carbono en las láminas del obturador.

Todo el contenido: © Albedo Media, S.L.

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