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Sábado, 30 de Junio de 2012 17:51 Valentin Sama

Canon EF 40 mm f/2,8 STM "pancake" – La Prueba

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El pasado ocho de junio se presentó el nuevo objetivo de tipo “pancake” Canon EF 40 mm f/2,8 STM, y ahora, ofrecemos la primera prueba mundial completa, con datos cuantificados de esta interesante óptica, que cubre el formato de 24 x 36 mm.




En nuestra opinión, este objetivo si bien es significativo por ser el primer objetivo ultracompacto, “pancake”, para el sistema EOS, no lo es menos porque incorpora un motor de enfoque STM y ser el heraldo de cosas que han de presentarse en breve. Veamos.
Este motor de pasos y enfoque lineal, se presta especialmente bien a su incorporación en objetivos muy compactos y de hecho, según los esquemas de la propia Canon, se asemeja mucho a los motores que se integran en la tecnología MSC introducida por Olympus en abril de 2010.



A la izquierda el sistema de Olympus y a la derecha, el de Canon ahora introducido


Muchos se preguntan acerca del significado de este objetivo tan compacto en ausencia de un cuerpo Canon EOS ad hoc, pero nosotros vemos las alternativas:

• Se produce para experimentar tecnologías y adiestrar personal de cadena de montaje, cara a la producción de la nueva serie inicial de tres objetivos que acompañarían a la nueva CSC de la firma.
• Se comercializa contando con la futura introducción de una réflex EOS de pequeñas dimensiones. Evidentemente nos inclinamos por lo primero.

En todo caso, lo que hemos hecho es realizar una prueba... a fondo, que esperamos desvele datos de interés para todos los que tengan la mente abierta para evaluar por si mismos el significado de los resultados.

Peculiaridades de los pancake
Y no vamos a hablar de lo evidente, de su pequeño tamaño, así como de que deben ofrecer la misma distancia montura a plano focal del sistema para el cual han sido diseñados, lo que en inglés es conocido como “flange distance”.

Lo que son ineludibles en un pancake son los siguientes puntos:

• Su diseño no se presta a focales extremas, sino a las más próximas a la diagonal del sensor o material fílmico.
• No existe espacio para un elevado numero de lentes, ni para elementos de gran diámetro, lo que supone luminosidades moderadas y empleo necesario de lentes aesféricas y de vidrios exóticos.
• El espacio es igualmente muy reducido para incorporar motores u otros elementos auxiliares como sistemas de estabilización.
• El aro de enfoque manual deberá ser de muy poco “fondo” y para qué hablar de aros de diafragma.
• Y quizá uno de los aspectos menos conocidos y quizá más importante: no pueden preverse sistemas refinados de ajuste individual para el posicionamiento de las lentes. Ello exige gran precisión de producción y montaje, y puede suponer –en su caso– variaciones de calidad de imagen de una unidad a otra.

Por lo demás, en nuestra opinión, un buen pancake no tiene por qué adolecer de más viñeteado que un objetivo de focal equivalente.



Una curiosa alineación de "pancakes". De izquierda a derecha: el nuevo Canon EF 40 mm f/2,8 STM, Panasonic Lumix G 20 mm f/1,7 (equivalente a 40 mm, para M4/3), Olympus OM Zuiko 40 mm f/2 (para 24 x 36 mm) y Zuiko 38 mm f/2,8 para Olympus Pen F (medio formato de 18 x 24 mm). Como puede verse... hay poco por inventar.


Está claro que los objetivos pancake no son nuevos, y firmas tales como Contax, Nikon, Olympus, Panasonic, Pentax, Samsung, Sony y Voigtländer entre otros han ofrecido y ofrecen ópticas notables en ese terreno, pero tal como hemos comentado, este es el primer pancake Canon EF y merece por tanto un examen más minucioso.

Sobre el papel, sus “poderes” están bastante claros: en un “fondo” de tan solo 22,8 mm (*) alberga cuatro grupos a partir de seis lentes, de las cuales una de ellas es aesférica, un motor de pasos STM para el enfoque y un diafragma electromagnético de siete palas. Los motores de este tipo ofrecen buena compatibilidad para autoenfoque en fotografía estática y vídeo, sobre todo con sistemas de enfoque por “AF contrast” muy propios del mundo CSC.
En cuanto a diámetro, se conforma con 68,2 mm para filtros comunes de 52 mm y el peso es el justo: 130 gramos.
Finalmente, con un ángulo de toma de 57º 30’, enfoca nada menos que hasta 30 cm.
En lo que respecta al precio, de 225 €, pensamos que es muy asequible.
(*) casi la mitad del 50 mm f/1,8


Canon EF 40 mm f/2,8 STM: en la mano

Para los no acostumbrados a los pancake, y sobre todo por tanto a los que utilizan exclusivamente sistemas Canon EF y EF-S, el objetivo resulta muy sorprendente cuando se toma en la mano, pues su barrilete (metálico) es poco más largo que la propia tapa posterior. Todo en el objetivo nos habla de “calidad Canon EF”, desde los acabados frontales –incluyendo la precisión de la rosca para filtros– hasta la parte posterior, con la robusta montura metálica. Veremos más adelante, que hay detalles algo más censurables.



La original solución de parasol de Pentax para su pancake de 40 mm


Parece bastante obvio que acoplar un parasol normal a un objetivo pancake desvirtúa el concepto, pero tanto Nikon como Pentax supieron en su momento ofrecer alternativas muy ingeniosas, algo que podía haber hecho Canon.

Se ha dispuesto –afortunadamente– un espacio para el interruptor AF/MF.
En el modo de enfoque manual, la acción es suave, con el tacto típico de los sistemas eléctricos, esto es... “sin tacto”. La operación de enfoque manual se ve dificultada por lo fino del aro de enfoque, pero como suele decirse “va con el territorio”.


A la izquierda, enfocado a infinito y a la derecha a la distancia mínima de 30 cm


A observar, que el enfoque no es interno, sino que todo el conjunto de lentes del objetivo se desplaza con la operación, con variación de la longitud física del mismo.






Por lo general, en los objetivos de enfoque interno disponibles en la actualidad, no solo la longitud física permanece inalterada durante la acción del enfoque, sino que también la lente posterior ocupa una posición fija.
No es así en el Canon EF 40 mm f/2,8 STM y hacia la distancia mínima de enfoque, todo el mecanismo interior queda parcialmente expuesto por la parte posterior, siendo visible el motor y parte de los ejes de guiado del sistema de autoenfoque.



Nos preocupa lo que pueda ocurrir a largo plazo por la incidencia del polvo sobre ese mecanismo y aconsejaríamos a los usuarios del Canon EF 40 mm f/2,8 STM dejarlo siempre en posición de "infinito" al desconectar la cámara para el cambio de objetivos.



La acción del AF es buena, bastante rápida y silenciosa, pero por debajo de lo ofrecido por los motores ultrasónicos. Indudablemente, tener que mover todo el conjunto de lentes –por ligero que sea– en lugar de una sola como sería el caso de un sistema de enfoque interno, tiene esa contrapartida.
Acoplado sobre una EOS 5D el conjunto más gracioso que chocante, pero lo dicho al principio: esperemos que pronto haya sorpresas en el terreno CSC.



Canon EF 40 mm f/2,8 STM: rendimiento oficial MTF

Si observamos las curvas MTF del nuevo Canon EF 40 mm f/2,8 STM, podemos apreciar, como observación general, que el astigmatismo (separación entre la línea continua y la discontinua) afectaría tanto a nitidez como a contraste (lineas azules) desde aproximadamente la mitad del campo del fotograma. Sin embargo, en nuestras pruebas reales, el objetivo, absolutamente de producción (*) estaba libre de astigmatismo, incluso en los archivos RAW.

Los niveles de contraste serían altísimos, pero debemos tener en cuenta que Canon aplica para sus análisis MTF parámetros menos exigentes que fabricantes de –por ejemplo– ópticas para Micro Cuatro Tercios o Cuatro Tercios.
En cuanto a la resolución, según las curvas MTF sería muy alta en el centro, con una caída elegante progresiva, pero más que aceptable hacia las esquinas.,

Ver “MTF para dummies”, y... desconfíe de las imitaciones

(*) Dado que Canon España carecía al parecer de unidades de prueba para prensa de este objetivo cuando lo solicitamos en el momento de realizar este análisis técnico y de campo, hubimos de hacernos con el EF 40 mm f/2,8 STM por el simple procedimiento de comprarlo en persona en un establecimiento de Madrid, donde, por cierto... si que tenían más de una unidad.


Canon EF 40 mm f/2,8 STM: rendimiento real

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: resolución

Este compacto objetivo es una muestra de lo que puede conseguirse si se opta por un equilibrio entre focal, abertura máxima y empleo de lentes aesféricas aunque se decante el diseñador por un concepto pancake.


La resolución es muy alta desde plena abertura y aunque el máximo absoluto se alcanza para f/11, desde f/4 ya se navega a “resolución de crucero”. Eso, sí: siguiendo la pauta tantas veces comentada, para f/16 y f/22 la difracción se hace ya muy patente con pérdida de contraste notable. De hecho, siendo un poco críticos y a pesar de la alta resolución alcanzada para f/11, a ese valor de abertura ya comienza a insinuarse muy ligeramente la difracción.
Si al comienzo del artículo comentábamos la dificultad de montaje de este tipo de objetivo, podemos comentar que el centrado de lentes es muy bueno, si bien existe alguna muy pequeña diferencia entre las cuatro esquinas a favor de la inferior derecha.


Canon EF 40 mm f/2,8 STM: viñeteado

La buena influencia de la lente posterior aesférica (en verde en el esquema) se deja notar también en lo que respecta al viñeteado, no solo en el buen equilibrio de resolución centro-esquinas.



El ligero viñeteado para f/2,8 desaparece ya para f/4 y se mantiene estable a niveles mínimos para el resto de aberturas

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: distorsión

Este primer pancake de Canon, acusa una muy ligera distorsión en barrilete, que a distancias medias y largas es prácticamente inapreciable.
Además, esa distorsión es de carácter muy simple y se deja retocar sin problemas en postproducción, si ello fuese necesario para sujetos muy críticos.








Canon EF 40 mm f/2,8 STM: tomas de campo

En el uso, el Canon EF 40 mm f/2,8 STM se muestra rápido, silencioso y suave en el enfoque, aunque –tal como hemos comentado más arriba– no tanto como los USM de la firma ni mucho menos como los mejores objetivos de las últimas CSC.
En lo que respecta a la focal de 40 mm, mucho más próxima a la diagonal del formato de 24 x 36 mm ("double frame"),  personalmente, desde que hace décadas "adoptamos" el inmarcesible Olympus OM 40 mm f/2 pancake, solo podemos decir que es una favorita, junto con las de 35 y 85 mm.
Es ligeramente más dinámica que "el tele corto de 50 mm", sin mostrar todavía las tendencias angulares de un 35 mm.


En nuestra opinión, la perspectiva que ofrece la focal de 40 mm es muy bella. En todas las tomas realizadas, el Canon EF 40 mm f/2,8 STM ha demostrado ofrecer una buena resistencia al "flare", si bien las palas de su diafragma podrían tener un mejor acabado contra los reflejos.



La capacidad "macro" de enfocar hasta 30 cm también es bienvenida. Por otro lado, aunque no puede esperarse una gran capacidad de enfoque selectivo de un 40 mm f/2,8, el bokeh es armónico, y viene dado por las siete palas del diafragma, que generan una abertura casi circular hasta f/8




Arriba y abajo: una perspectiva de un sutil dinamismo, muy "cortés", que no impone, pero engancha. El "mirador" de este vagón de cola del Talgo de los años cincuenta, nos trae dulces recuerdos de la infancia.



Cuando el espacio disponible es reducido,  si sabemos "apretar la espalda" contra el fondo,  el 40 mm nos ofrece sus últimos recursos de ángulo de toma, y se comporta como el angular ligero que es...


... y si el detalle lo merece, su capacidad macro nos permitirá reproducir pequeños detalles con una nitidez que "pincha"



Y finalmente, si bien "40 mm" no es la focal más adecuada para bodegones, si sabemos nivelar bien y elegir los elementos, hasta podemos hacer algún pinito de interiorismo

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: conclusión

Al margen de lo que de significado pueda tener este primer pancake de Canon en lo que respecta a los planes de futuro inmediato de la firma cara a la introducción de cuerpos o sistemas más compactos de cámara, pensamos que los responsables de su concepción han creado lo que los anglosajones suelen denominar como "a winner", esto es, un ganador.

Para los que quieran entender lo que ofrece un 40 mm más allá de ser un pancake, el objetivo no puede ofrecer más por un precio tan contenido, e incluso sin que el precio sea la consideración, pues este objetivo no es un producto "barato" en el sentido negativo del término, como "cheap".
Además, gracias a su pequeño tamaño y peso, es un compañero ideal para las réflex más pequeñas de la firma.
Un auténtico lujo de "tapa de cuerpo de cámara" para los Canonistas de pro. Habrá que correr, antes de que entre en lista de espera.




 

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