
El
pasado ocho de junio se presentó el nuevo objetivo de tipo “pancake”
Canon EF 40 mm f/2,8 STM,
y ahora, ofrecemos la
primera prueba mundial
completa, con
datos cuantificados de esta interesante óptica, que cubre
el formato de 24 x 36 mm.

En
nuestra opinión, este objetivo si bien es significativo por ser el
primer objetivo ultracompacto, “pancake”, para el sistema EOS, no lo es
menos porque incorpora un motor de enfoque STM y ser el heraldo de
cosas que han de presentarse en breve. Veamos.
Este motor de pasos y
enfoque lineal, se presta especialmente bien a su incorporación en
objetivos muy compactos y de hecho, según los esquemas de la propia
Canon, se asemeja mucho a los motores que se integran en la tecnología
MSC introducida por Olympus en abril de 2010.


A la izquierda el sistema de Olympus y a la derecha, el de Canon ahora introducido
Muchos
se preguntan acerca del significado de este objetivo tan compacto en
ausencia de un cuerpo Canon EOS ad hoc, pero nosotros vemos las
alternativas:
• Se produce para experimentar tecnologías y
adiestrar personal de cadena de montaje, cara a la producción de la
nueva serie inicial de tres objetivos que acompañarían a la nueva CSC
de la firma.
• Se comercializa contando con la futura introducción
de una réflex EOS de pequeñas dimensiones. Evidentemente nos inclinamos
por lo primero.
En todo caso, lo que hemos hecho es realizar una
prueba... a fondo, que esperamos desvele datos de interés para todos
los que tengan la mente abierta para evaluar por si mismos el
significado de los resultados.
Peculiaridades de los pancake
Y
no vamos a hablar de lo evidente, de su pequeño tamaño, así como de que
deben ofrecer la misma distancia montura a plano focal del sistema para
el cual han sido diseñados, lo que en inglés es conocido como “flange
distance”.
Lo que son ineludibles en
un pancake son los siguientes puntos:
• Su diseño no se presta a focales extremas, sino a las más próximas a
la diagonal del sensor o material fílmico.
•
No existe espacio para un elevado numero de lentes, ni para elementos
de gran diámetro, lo que supone luminosidades moderadas y empleo
necesario de lentes aesféricas y de vidrios exóticos.
• El espacio es igualmente muy reducido para incorporar motores u otros
elementos auxiliares como sistemas de estabilización.
• El aro de enfoque manual deberá ser de muy poco “fondo” y para qué
hablar de aros de diafragma.
•
Y quizá uno de los aspectos menos conocidos y quizá más importante: no
pueden preverse sistemas refinados de ajuste individual para el
posicionamiento de las lentes. Ello exige gran precisión de producción
y montaje, y puede suponer –en su caso– variaciones de calidad de
imagen de una unidad a otra.
Por lo demás, en nuestra opinión,
un buen pancake no tiene por qué adolecer de más viñeteado que un
objetivo de focal equivalente.

Está claro
que los objetivos pancake no son nuevos, y firmas tales como Contax,
Nikon, Olympus, Panasonic, Pentax, Samsung, Sony y Voigtländer entre
otros han ofrecido y ofrecen ópticas notables en ese terreno, pero tal
como hemos comentado, este es el primer pancake Canon EF y merece por
tanto un examen más minucioso.
Sobre el papel, sus “poderes”
están bastante claros: en un “fondo” de tan solo 22,8 mm (*)
alberga
cuatro grupos a partir de seis lentes, de las cuales una de ellas es
aesférica, un motor de pasos STM para el enfoque y un diafragma
electromagnético de siete palas. Los motores de este tipo ofrecen buena
compatibilidad para autoenfoque en fotografía estática y vídeo, sobre
todo con sistemas de enfoque por “AF contrast” muy propios del mundo
CSC.
En cuanto a diámetro, se conforma con 68,2 mm para filtros comunes de
52 mm y el peso es el justo: 130 gramos.
Finalmente, con un ángulo de toma de 57º 30’, enfoca nada menos que
hasta 30 cm.
En lo que respecta al precio, de 225 €, pensamos que es muy asequible.
(*) casi la mitad del 50 mm f/1,8

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: en la mano
Para
los no acostumbrados a los pancake, y sobre todo por tanto a los que
utilizan exclusivamente sistemas Canon EF y EF-S, el objetivo resulta
muy sorprendente cuando se toma en la mano, pues su barrilete
(metálico) es poco más largo que la propia tapa posterior. Todo en el
objetivo nos habla de “calidad Canon EF”, desde los acabados frontales
–incluyendo la precisión de la rosca para filtros– hasta la parte
posterior, con la robusta montura metálica. Veremos más adelante, que
hay detalles algo más censurables.

La original solución de parasol de Pentax para su pancake de 40 mm
Parece bastante obvio que
acoplar un parasol normal a un objetivo pancake desvirtúa el concepto,
pero tanto Nikon como Pentax supieron en su momento ofrecer
alternativas muy ingeniosas, algo que podía haber hecho Canon.
Se ha dispuesto –afortunadamente– un espacio para el interruptor AF/MF.
En
el modo de enfoque manual, la acción es suave, con el tacto típico de
los sistemas eléctricos, esto es... “sin tacto”. La operación de
enfoque manual se ve dificultada por lo fino del aro de enfoque, pero
como suele decirse “va con el territorio”.


A la izquierda, enfocado a infinito y a la derecha a la distancia mínima de 30 cm
A observar, que el enfoque
no es interno, sino que todo el conjunto de lentes del objetivo se
desplaza con la operación, con variación de la longitud física del
mismo.


Por lo general, en los objetivos de enfoque interno disponibles en la
actualidad, no solo la longitud física permanece inalterada durante la
acción del enfoque, sino que también la lente posterior ocupa una
posición fija.
No es así en el Canon EF 40 mm f/2,8 STM y hacia la distancia mínima de
enfoque, todo el mecanismo interior queda
parcialmente expuesto por la parte posterior, siendo visible
el motor y parte de los ejes de guiado del sistema de autoenfoque.

Nos preocupa lo que pueda ocurrir a largo plazo por la incidencia del
polvo sobre ese mecanismo y aconsejaríamos a los usuarios del Canon EF
40 mm f/2,8 STM dejarlo siempre en posición de "infinito" al
desconectar la cámara para el cambio de objetivos.

La acción del AF es
buena, bastante rápida y silenciosa, pero por debajo de lo ofrecido por
los motores ultrasónicos. Indudablemente, tener que mover todo el
conjunto de lentes –por ligero que sea– en lugar de una sola como sería
el caso de un sistema de enfoque interno, tiene esa contrapartida.
Acoplado
sobre una EOS 5D el conjunto más gracioso que chocante, pero lo dicho
al principio: esperemos que pronto haya sorpresas en el terreno CSC.
Canon EF 40 mm f/2,8 STM: rendimiento oficial MTF
Si
observamos las curvas MTF del nuevo Canon EF 40 mm f/2,8 STM, podemos
apreciar, como observación general, que el astigmatismo (separación
entre la línea continua y la discontinua) afectaría tanto a nitidez
como a contraste (lineas azules) desde aproximadamente la mitad del
campo del fotograma. Sin embargo, en nuestras pruebas reales, el
objetivo, absolutamente de producción (*)
estaba libre de astigmatismo, incluso en los
archivos RAW.
Los niveles de contraste serían altísimos, pero
debemos tener en cuenta que Canon aplica para sus análisis MTF
parámetros menos exigentes que fabricantes de –por ejemplo– ópticas
para Micro Cuatro Tercios o Cuatro Tercios.
En cuanto a la
resolución, según las curvas MTF sería muy alta en el centro, con una
caída elegante progresiva, pero más que aceptable hacia las esquinas.,
Ver
“MTF para dummies”, y... desconfíe de las imitaciones
(*) Dado que Canon España carecía al parecer de unidades
de
prueba para prensa de este objetivo cuando lo solicitamos en el momento
de realizar este análisis técnico y de campo, hubimos de hacernos con
el EF 40 mm f/2,8 STM por el simple procedimiento de comprarlo en
persona en un establecimiento de Madrid, donde, por cierto... si que
tenían más de una unidad.
Canon EF 40 mm f/2,8 STM: rendimiento real

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: resolución
Este
compacto objetivo es una muestra de lo que puede conseguirse si se opta
por un equilibrio entre focal, abertura máxima y empleo de lentes
aesféricas aunque se decante el diseñador por un concepto pancake.

La
resolución es muy alta desde plena abertura y aunque el máximo absoluto
se alcanza para f/11, desde f/4 ya se navega a “resolución de crucero”.
Eso, sí: siguiendo la pauta tantas veces comentada, para f/16 y f/22 la
difracción se hace ya muy patente con pérdida de contraste notable. De
hecho, siendo un poco críticos y a pesar de la alta resolución
alcanzada para f/11, a ese valor de abertura ya comienza a insinuarse
muy ligeramente la difracción.
Si al comienzo del artículo
comentábamos la dificultad de montaje de este tipo de objetivo, podemos
comentar que el centrado de lentes es muy bueno, si bien existe alguna
muy pequeña diferencia entre las cuatro esquinas a favor de la inferior
derecha.
Canon EF 40 mm f/2,8 STM: viñeteado
La buena influencia de la lente posterior aesférica (en verde en el
esquema) se deja notar también en lo que respecta al viñeteado, no solo
en el buen equilibrio de resolución centro-esquinas.

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: distorsión
Este primer pancake de Canon, acusa una muy ligera distorsión en barrilete, que a distancias medias y largas es prácticamente inapreciable.Además, esa distorsión es de carácter muy simple y se deja retocar sin problemas en postproducción, si ello fuese necesario para sujetos muy críticos.

Canon EF 40 mm f/2,8 STM: tomas de campo
En el uso, el Canon EF 40 mm f/2,8 STM se muestra rápido, silencioso y suave en el enfoque, aunque –tal como hemos comentado más arriba– no tanto como los USM de la firma ni mucho menos como los mejores objetivos de las últimas CSC.En lo que respecta a la focal de 40 mm, mucho más próxima a la diagonal del formato de 24 x 36 mm ("double frame"), personalmente, desde que hace décadas "adoptamos" el inmarcesible Olympus OM 40 mm f/2 pancake, solo podemos decir que es una favorita, junto con las de 35 y 85 mm.
Es ligeramente más dinámica que "el tele corto de 50 mm", sin mostrar todavía las tendencias angulares de un 35 mm.






... y si el detalle lo merece, su capacidad macro nos permitirá reproducir pequeños detalles con una nitidez que "pincha"

Y finalmente, si bien "40 mm" no es la focal más adecuada para bodegones, si sabemos nivelar bien y elegir los elementos, hasta podemos hacer algún pinito de interiorismo
Canon EF 40 mm f/2,8 STM: conclusión
Al margen de lo que de significado pueda tener este primer pancake de Canon en lo que respecta a los planes de futuro inmediato de la firma cara a la introducción de cuerpos o sistemas más compactos de cámara, pensamos que los responsables de su concepción han creado lo que los anglosajones suelen denominar como "a winner", esto es, un ganador.Para los que quieran entender lo que ofrece un 40 mm más allá de ser un pancake, el objetivo no puede ofrecer más por un precio tan contenido, e incluso sin que el precio sea la consideración, pues este objetivo no es un producto "barato" en el sentido negativo del término, como "cheap".
Además, gracias a su pequeño tamaño y peso, es un compañero ideal para las réflex más pequeñas de la firma.
Un auténtico lujo de "tapa de cuerpo de cámara" para los Canonistas de pro. Habrá que correr, antes de que entre en lista de espera.



