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ManejoSiempre
que debemos realizar la prueba de una nueva cámara la sometemos
inicialmente a lo que llamamos “el test sin manual”. Se trata de
comprobar hasta que punto de compenetración con el máximo nivel de
control de la cámara se puede llegar sin necesidad de consultar con el
manual de la misma.
En el caso de la EOS 40D hubo que
consultar pronto con el manual, y de hecho hay cuestiones o preguntas
que no han sido resueltas a través de dicha consulta.
Manejar
con soltura este nuevo modelo de Canon requiere una curva de
aprendizaje un tanto empinada, pero también hay que reconocer que una
cosa es nuestra tarea, que consiste en “entrar en conocimiento” con
frecuencia con nuevas cámaras, y otra distinta es conocer a fondo una
cámara que nos acompañará casi únicamente.... durante uno o dos años.
Dial
de modos El
dial de modos,
situado a la izquierda del
pentaprisma no oculta secretos: un modo enteramente automático separa
lo que los fabricantes llaman “modos creativos” de los programillas
específicos.
Los modos “creativos” son los de toda la vida,
según el esquema “PASM” (Programa, automatismo de abertura de
diafragma, automatismo de obturación y manual).
Dentro de este
sector está el modo exclusivo de Canon, el A-DEP, que es de prioridad
de profundidad de campo, un programa realmente muy ingenioso, que nos
tememos nadie utiliza, a la vista de la cara mezcla de asombro y
escepticismo que observamos en aquellas personas a las que tratamos de
explicar su funcionamiento cuando nos preguntan por el significado del
acrónimo.
Los ajustes C!, C2 y C3 de memorización de modos
preferidos de trabajo completan la sección.
El carácter
añadido “de aficionado” de la EOS 40D viene sugerido por la presencia
en el dial de los programillas de “retrato”, “paisajes”, deportes, etc.
El
dial no dispone de seguro, pero encaja en cada posición con firmeza
suficiente. La “calidad” de los clics es acorde con el grado general de
acabado de la cámara.
Botonera derecha
Esta
botonera merece
un poco más de atención,
pues Canon ha caído en la terrible tentación de asignar a tres de los
cuatro botones una doble función. el único que se libra es el de
iluminación del panel LCD superior.
El resto de los botones
cumple, de izquierda a derecha con las siguientes funciones/ajustes:
Sistema
de medición/Ajuste de blancos
Modos Autoenfoque/Modos de
disparo (“arrastre”)
Ajuste ISO/Compensación del flash
El
modo de operación es el siguiente:
Se pulsa uno de los
botones, por ejemplo el citado en último lugar.
Durante
aproximadamente 10 segundos, podemos intervenir sobre el parámetro
elegido actuando sobre la rueda de mando.
Pero... ¿cual de los
dos parámetros que controla cada pulsador, es el elegido?
¡Buena
pregunta! Respuesta: los dos.
La cuestión radica en recordar
cual de cada dos controla la rueda delantera (junto al
disparador), y cual de cada dos controla la rueda trasera.
Debemos
reconocer que el sistema no nos hace extraordinariamente felices, sobre
todo teniendo en cuenta que las indicaciones correspondientes sobre el
panel LCD superior son de carácter casi submiscroscópico.... (*)
Pero
a la larga, se hace uno con ello, desde luego.
¿Cual
puede ser la causa de que no se haya aplicado la opción, en nuestra
opinión más profesional, de “un pulsador/una función”?
Puede
haber dos razones. Una bastante evidente es la de que los pulsadores
“cuestan” y resulta más barato emplear un mínimo de botones para un
numero determinado de funciones.
Pero nos tememos que la causa
principal puede ser... la gran pantalla “a la moda”, de 3 pulgadas, que
deja muy poco sitio para botoneras: de hecho la botonera que ocupa ya
clásicamente el lado izquierdo de los monitores o pantalla externas
ocupa en la EOS 40D el borde inferior... y casi “se sale”.

(*)
Afortunadamente para los présbitas, los diseñadores han previsto, a
través de menú, en una opción bastante oculta, la posibilidad de
visualizar –a gran tamaño– en la pantalla posterior, los parámetros de
ajuste principales, como alternativa al panel superior LCD: modo de
exposición, compensación de la misma, ajuste ISO, nivel de batería,
ajuste de blancos, modo de medición, modo de enfoque, disparo foto a
foto o ráfagas, “calidad” de imagen, hora (si, hora...) numero de
fotogramas disponibles y “estilo de foto”. Eso está muy bien y resulta
de valor añadido para trabajar sobre un trípode un poco alto..
Ya
solo echamos en falta el dispositivo existente en la humilde EOS 400D
que “apaga” el monitor al echarnos la cámara al ojo... pero claro, los
sensores “no caben” debido al gran tamaño de la pantalla.
Sobre
el dorsoEn
esta zona, los mandos más frecuentemente utilizados
serán, probablemente, la rueda trasera y su pulsador central “set” u
“ok”, y el “joystick” bautizado por Canon con el nombre más serio de
“multicontrolador”.

La
rueda
Como
hemos visto antes, la rueda posterior es clave, para permitir variar
los ajustes de uno de los dos parámetros elegidos con cada pulsador de
la hilera superior, pero además, permite navegar por los menús y sobre
todo, controla el grado de compensación de exposición en los modos
automáticos.
Con objeto de evitar variaciones involuntarias de
este ajuste, el conmutador de puesta en marcha (a la izquierda, bajo la
rueda) incluye la opción de bloqueo de la rueda posterior.
El
joystick
El
“joystick” sigue la pauta de funcionamiento
habitual de estos dispositivos, y es sensible a 8 direcciones, además
de la pulsación “hacia dentro” o central.
Nos puede servir
para navegar por los menús y seleccionar ajustes. Aunque en cierta
forma dobla funciones respecto a la rueda posterior, a la hora de
navegar por menús ofrece la ventaja de ofrecer movimientos laterales
adicionales, y resulta ventajoso si nos hacemos a su tacto, que es
firme y seguro.
Botonera
inferior
“Ahí
abajo”, encontramos, de izquierda a derecha, el pulsador para el
visionado de las tomas, el de “papelera” o borrado, el de “salto” (para
el modo de visionado), el
de “INFO.” y el que corresponde a los “Estilos de Imagen”.
Si
los primeros pulsadores resultan bastante evidentes en sus funciones,
el de “Estilos” lo que nos abre son las opciones de estilos de imagen
en lo que se refiere a “nitidez”, saturación, contraste y tonalidad.
Dentro de cada estilo, cada uno de esos parámetros es modificable por
el usuario (pulsando INFO.)
Se incluye el modo monocromo, con
el ya habitual repertorio de “virados” (azul, sepia, verde ...) y
efectos de filtro: amarillo, rojo, verde...

Si
bien es cierto que todo lo anterior se puede realizar mediante
postprocesado en ordenador, todos los ajustes más arriba mencionados
nos ofrecen no solo repetibilidad de resultados, sino un ahorro de
enorme trabajo. Y por ello, no son nada despreciables. Y en caso de
arrepentimiento... siempre nos quedará el RAW: si somos de los cautos
que siempre disparamos en RAW y JPEG, tendremos un archivo original,
con todo su potencial, incluyendo el color aun cuando se haya “tirado”
en blanco y negro.
El botón INFO, ofrece un lujo de...
información respecto a la imagen registrada: visión a pantalla
completa, histograma de luminosidad, histogramas RGB, “luces quemadas”
y datos de toma. Lo mejor, es que gracias al gran tamaño de la pantalla
podemos combinar en una misma pantalla varios de esos datos sin
detrimento de la calidad de información: por ejemplo histograma de
luminosidad, histograma de color, imagen miniatura, luces quemadas
(todo a buen tamaño) y datos adicionales.
Un detalle que nos
parece realmente soberbio es poder visualizar, además de todos esos
valores comentados, el o los puntos de enfoque que el sistema ha
empleado para su operación: si no estamos de acuerdo, quizá podamos
repetir la toma.
La buena calidad de imagen de la pantalla
representa un apoyo importante.
¿Avisos de sombras empastadas?
Brillan por su ausencia.
En la parte posterior superior,
quedan el botón de MENU y el de transferencia de archivos.
Otros
mandos
En
la parte superior derechaEstos
tres mandos dividen sus
tareas entre el control por separado del autoenfoque y la medición
(AF-ON), la retención de la medición (asterisco), la selección del
punto/s de enfoque activo/s, y la “lupa”, en el modo de visionado.
Tanto
el pulsador de la “lupa” como el mando "AF-ON", adquieren en
la nueva 40D un gran protagonismo, pues vincula su operación al modo
Live-View, como veremos más adelante.
En
la parte frontal

En
esta parte, junto a la montura, en la parte inferior izquierda según el
usuario, un discreto pulsador sin marcas es el que permite la
comprobación visual de la profundidad de campo. El funcionamiento es
especialmente limpio: muy poco sonoro, repercute lo mínimo posible en
la pérdida de luminosidad del visor, probablemente gracias al muy bien
calculado tallado de la pantalla esmerilada de enfoque.
Más
arriba del gran pulsador
para la liberación de la bayoneta del
objetivo, el pulsador marcado con un relámpago produce el salto del
flash incorporado, acompañado de un interesante sonido que sugiere
vagamente un control motorizado.
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