Labo DSLRMZ - El objetivo Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2
que monta la Sony RX1
es una pieza tan fundamental de la cámara que casi podría decirse que esta gravita en torno al mismo más que en torno al tan comentado
sensor de 24 x 36 mm que hace a la RX1, por el momento, la más pequeña
cámara digital dotada de un sensor de ese formato. En DSLR Magazine les
ofrecemos una prueba técnica a fondo de este conjunto, en lo que se
refiere a la capacidad de resolución del sistema y otros parámetros
asociados.

Y lo más curioso es lo poco que se sabe de este objetivo. Sabemos –tras
prolijas traducciones del japonés e investigaciones en varias fuentes–
que se trata de un diseño de 7
grupos a partir de 8 lentes, de las cuales tres son aesféricas y dos de
tipo “AA”.

© Sony

© Sony
También sabemos que la lente posterior aesférica “extremadamente
fina”
(arriba) es la que ha permitido montar el objetivo de forma tan próxima
al sensor. Y también, que el grupo de lentes para el autoenfoque pesa
diez veces más que un grupo convencional, por ejemplo, propio de una
Sony NEX, y que ello ha
ocupado mucho a los ingenieros en el diseño del motor y su guiado.
Y finalmente, que el buen equilibrio entre compacidad y rapidez se ha
alcanzado mediante el recurso de un aro manual, para pasar el sistema
de enfoque de la distancia de 30 cm a la mínima de 20 cm, una
interesante argucia para ahorrar recorrido al sistema AF.
Y nosotros contamos nueve palas en el diafragma...aunque en algunas
especificaciones técnicas figuran siete.

Lo que si parece claro es que parte del elevado precio de la RX1 se
debe no ya al sensor de 24 x 36 mm o al propio objetivo, sino a que
–unidad por unidad– las RX1 se ajustan y se comprueban en fábrica a fin
de
garantizar el mejor “entendimiento” entre objetivo y captor.
Insistimos: ajuste final específico 100% de las unidades.
No muchos de esta “época digital” conocen que montar un objetivo con
obturación central, como es el caso del de la RX1, tiene
complicaciones añadidas: o bien se envían los módulos de lentes para
que se monten en torno al obturador en la factoría de este, o más bien
al contrario... pero “aparear” esos dos grupos de componentes tiene sus
bemoles, ya que el posicionamiento de los mismos es crítico cara al
rendimiento del objetivo. Añadamos un sistema AF y la cosa se pone
peliaguda. Y todo ello es probablemente una razón adicional para que
este Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2 no esté estabilizado.
La razón por la que la cámara en sí no está estabilizada para
fotografía (si lo está digitalmente para vídeo) está relacionado más
bien con temas de volumen que de precisión de posicionamiento del
sensor frente a la óptica, pero es posible que este segundo factor haya
influido también en la decisión.
Sony ofrece, para su RX1, y a través del menú, opciones independientes
para la compensación de las aberraciones cromáticas, la distorsión, y
el viñeteado.
Hemos sometido al Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2 a nuestras prolijas
pruebas de laboratorio y ofrecemos a nuestros lectores los resultados.
Queda por recordar, una vez más, que los resultados obtenidos lo son
sobre el sensor en particular de que está dotada la cámara, en este
caso un Sony 24 x 36 mm de 24,3 megapíxeles, se dice que el mismo que
el de la Alfa 99.
Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2 para RX1: rendimiento
Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2 para RX1: resolución en pares de líneas por milímetro, resultados RAW

Podemos observar que la combinación pareada de objetivo y sensor aporta resultados espectaculares, al nivel más alto conseguido hasta la fecha en nuestras pruebas de cámaras digitales.
No solo la resolución es soberbia desde la plena abertura de f/2, sino que además los valores de esquina le van muy poco a la zaga al centro. El valor más alto se alcanza para f/8, pero teniendo en cuenta que para ese valor ya aparece una sospecha de difracción bajo la forma de una cierta reducción de contraste, el mejor punto sería f/5,6, pero sin olvidar que podemos usar el valor de f/2 con un rendimiento muy superior al que ofrecen otros grandes objetivos... una vez diafragmados a su mejor abertura.
Con su focal de 35 mm, la difracción se manifiesta ya de forma más franca al valor teóricamente previsto: desde f/11 y solo queda decir que sería una lástima utilizar este objetivo a f/16 y f/22, valores para los cuales ya no se comporta como el soberbio objetivo que es en lo que se refiere a resolución: un paradigma de 35 mm.
Afortunadamente, un ajuste de 50 ISO ofrecido a través de menú nos permitirá mantenernos alejados de la zona de peligro.
Aún en el RAW, las aberraciones cromáticas del objetivo son mínimas y el astigmatismo excepcionalmente bien controlado.

© Sony
La ligera separación entre líneas contínuas y punteadas refleja el leve astigmatismo que nosotros mismos hemos detectado –tal como refleja la gráfica– más bien hacia las esquinas.
Pero.. ¿Qué ocurre si en lugar de utilizar los RAW empleamos los JPEG, ya con la opción de aberraciones cromáticas (y otras) compensadas por firmware de la cámara?
Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2 para RX1: resolución en pares de líneas por milímetro, resultados JPEG

Nos parece muy interesante observar cómo el objetivo conserva su carácter desde plena abertura a f/22, pero se le vé más "domesticado" por el JPEG. Si las aberraciones cromáticas antes eran ligeras, unidas al ligero astigmatismo comentado, bajo esta corrección de firmware ninguno de esos matices es ya detectable, pero no es menos cierto que la compresión JPEG nos hace perder algo de resolución.
Carl Zeiss Sonnar T* 35 mm f/2 para RX1: distorsión y viñeteado
Veamos...




En lo que respecta a viñeteado, aún sin corrección, ya desde f/5,6 es casi inapreciable
Unos preferirán esta solución integral de "limpieza" otros preferirán ese cierto énfasis de "estética angular" de los archivos sin corregir y otros, bien alternarán entre una estética y otra, bien crearán acciones personalizadas en su programa de tratamiento de imagen favorito.
En todo caso, nos encontramos ante una combinación realmente soberbia de objetivo y sensor, según un concepto original que a buen seguro responde a los sueños de sus creadores. Para materializarlos han tenido que emplear fuertes recursos y eso repercute en el precio del producto. Pero ciertamente, en lo que respecta a óptica, vale lo que cuesta.
A continuación les mostramos unas imágenes a través de las cuales se puede intuir el tremendo potencial de la RX1 como aglutinadora de un muy especial objetivo y un especial sensor.

Una vista general.... a 1/125 de segundo f/8 y 50 ISO


... accedemos a un ámbito más que interesante, a 1/1.000 de segundo a f/2 y 50 ISO

Pero el territorio de esta pequeña "depredadora" está sobre todo en la noche, y en los índices ISO altos... 1/80 de segundo a f/2,5 y 6.400 ISO

1/15 de segundo a f/2 y 1.600 ISO

1/80 de segundo a f/2,2 y 12.800 ISO




