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Un artículo de Manuel San Frutos
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lunes, 08 septiembre 2008 |
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 A
pocas semanas ya de la inminente Photokina, DSLR Magazine muestra una
revisión exhaustiva del dispositivo multifuncional, Color Munki, uno de
los productos mejor valorados del presente año en su gama, equilibrada
solución integral de perfilado, pre-impresión y gestión de color.
Completando anteriores
acercamientos
al producto, el presente análisis, realizado tras una dilata
experiencia directa con el dispositivo, valora desde una perspectiva
amplia todas sus características.
Todas las imágenes, ©
DSLR Magazine, salvo indicadas
La versión analizada fue
concretamente el Color Munki Photo, como ya adelantamos hace tiempo las
diferencias entre las dos principales versiones, Photo y Design, pasan
por ser meras cuestiones de color de la carcasa y una ligera
implementación en el software incluido. Existe además una versión
recortada, Create, limitando su uso al perfilado de pantallas
exclusivamente.
Sin olvidar las pruebas técnicas de rigor en
esta materia, reflexionamos también sobre su posicionamiento comercial
dentro del elenco de dispositivos que por precio o función pudieran
representar una competencia directa con este peculiar instrumento.
Color Munki
Photo dentro de su funda contrapesada
Antes
de adentrarnos en desarrollos más complejos, refresquemos las
principales funciones de este singular aparato. Con sólo 10 x 9 x 4 cm
y 350 gr el equipo es capaz de perfilar pantallas LCD/CRT y
proyectores, medir y perfilar copias impresas además de captar de
manera espectral el color de cualquier superficie, todo encerrado en un
coherente y sencillo sistema integral.
Prueba de ello es su
concentrado diseño externo, incluyendo la funda polivalente que hace
las veces de contrapeso en el proceso de perfilado de pantallas o la
incorporación de un software intuitivo, siempre orientado hacía la
simplificación de los procesos.
Es
importante entender la difícil relación de compromiso al que cualquier
multifunción, “todo en uno” debe enfrentarse, frágil equilibrio entre
técnica, manejo, tamaño y precio. Este último matiz marcará las
directrices de lo tecnológicamente admisible dentro un pvp final
coherente para el comprador potencial del producto.
Sólo bajo este criterio podremos adjudicar un aporte crítico justo y
razonable.
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Última actualización ( lunes, 08 septiembre 2008 )
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