|
Página 1 de 13
 La cámara Canon EOS 1Ds
Mark III, con su captor de 24 x 36 mm y 21,1 megapíxeles efectivos, es
uno de los más importantes objetos de deseo de los fotógrafos
profesionales y aficionados muy exigentes. En DSLR Magazine hemos
realizado una prueba técnica a fondo con especial énfasis en el
rendimiento del tándem objetivo/captor.
De
un vistazo
La EOS 1Ds Mark III sustituye a la EOS 1Ds Mark II
e incorpora mejoras notables en una cámara que ya lo era de por sí.
El
captor CMOS de 24 x 36 mm pasa de 16,7 Mp a 21, 1 Mp efectivos y quizá
uno de los aspectos que más poder otorgue a la nueva cámara es el hecho
de estar dotada de dos procesadores Digic III, que permite manejar
hasta 5 f.p.s, el enorme fuljo de datos de ese captor; hasta 185
Mb/segundo.
Fundamental –parece ser que se comienza a
reconocer– la incorporación de un sistema de prevención contra el
polvo, si bien no es de tipo supersónico.
Otras
mejoras son el procesador a 14 bit (antes 12 bit), los 19 puntos de
enfoque en cruz de los 45 totales (antes 7), el sistema de medición
vinculado al autoenfoque de 63 zonas (antes 21), el sistema Live-View
(antes inexistente), el aumento del visor de 0,76 x (antes 0,7 x),
indicación ISO en el visor (antes inexistente), la reducción opcional
de ruido para ISO alto (antes inexistente), la estanqueidad mejorada
(para la zapata del flash), la durabilidad del obturador hasta 300.000
disparos (antes 200.000) y el puerto USB 2.0 (antes 1.1).

El monitor posterior ha pasado de
dos a tres pulgadas, pero sigue en el valor de 230 K, por lo que la
resolución relativa ha disminuido, si bien ofrece mejores posibilidades
de ajuste del brillo.
Debido al incremento en la densidad de
píxeles, el tamaño del mismo sufre, pero solo ligeramente, y así pasa
de ser de 7,2 µm en la Mark II a ser de 6,4 µm en la 1Ds Mark III, lo
que, dicho sea de paso, no está nada mal. Además, se afirma que se ha
mejorado la capacidad de concentración de luz de las microlentes,
reduciendo el espacio muerto entre las mismas.


El peso del cuerpo, listo para el uso es
ligeramente más bajo: 1.400 gramos frente a 1.500 gramos, gracias a una
batería más eficiente.
Filosofía general
En
una primera aproximación, la nueva cámara EOS-1Ds Mark III nos resulta
muy familiar, y de hecho, la filosofía que guió la creación de la
primera EOS-1 “analógica”, la primera del concepto EOS, sigue
claramente visible en este último modelo alto de gama de la firma, lo
que demuestra lo sólido del concepto.
Quizá la adición de un
“joystick”, a pesar de su muy discreta presencia, sea la nota más
“rompedora” en las suaves líneas inspiradas en los diseños
originales creados por Luigi Colani para analógica Canon T90.
Pero
no estaría de más, dar un pequeño paseo por los mandos, como es nuestra
costumbre desde hace ya muchos años.
|