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Un artículo de Valentin Sama
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martes, 19 febrero 2008 |
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Anomalías
detectadas
Cuando procedimos a realizar las primeras
reproducciones de las tablas de control en el rígido soporte
profesional de reproducciones, inicialmente pensamos que errábamos el
procedimiento: aunque estimábamos encuadrar bien por el visor, las
tablas aparecían mal encuadradas, “caídas” por la derecha.
Tras
escrupulosas y prolijas pruebas, para las que solicitamos la
colaboración y verificación de otras personas, llegamos a la un tanto
sorprendente conclusión y confirmación de que nuestra unidad de EOS-1Ds
Mark III adolecía de un mal montaje del captor en su posiciomamiento respecto al chasis de la cámara.
Si bien el
error era de tan solo entre 1,3 y 1,4 grados, se trata de un defecto
que en el resultado final es claramente apreciable.

Con la cámara
perfectamente alineada respecto a los ejes horizontal y vertical, puede
observarse el error, especialmente en las líneas del pavés del extremo
derecho.

Nuestra primera sorpresa. En
las distancias cortas, el efecto de esos 1,4 grados es más visible. Es
de pensar que se tratase de un problema de la unidad de preproducción.
Ignoramos
en este momento cuántas unidades pueden verse afectadas por este
fenómeno, si bien en una prospección realizada por DSLR Magazine en el
mercado español, parece ser que nuestra unidad de prueba no es la única
afectada. Lo malo es que no se trata de algo que se pueda corregir a
golpe de firmware.
La unidad probada era, al parecer, una de
las dos primeras unidades disponibles en España, y no procedía de
tienda.

La segunda anomalía detectada en
nuestra prueba se refiere al archivo separado de los archivos RAW y
JPEG.
Como comentamos a lo largo de la prueba, una de las muy
interesantes opciones que nos ofrece la EOS 1Ds Mark III es la de
–conforme disparamos– disponer que se almacenen (por ejemplo) los
archivos RAW en la tarjeta CompactFlash y los JPEG en la de tipo SD.
Pues
bien: hemos podido constatar pérdida de algunos archivos JPEG, y ello
independientemente del tipo y marca de la tarjeta SD utilizada. Si bien
ello no supone pérdida vital de datos, si que supone algo un tanto
desconcertante.
Es de suponer que estas dos “enfermedades de
juventud” se habrán corregido ya en la mayor parte de las
unidades que se estén entregando en los comercios.
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Última actualización ( martes, 19 febrero 2008 )
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