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Un artículo de Valentin Sama
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martes, 19 febrero 2008 |
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Parte
frontal
En la parte delantera derecha, encontramos el pulsador
para la comprobación visual de la profundidad de campo, encomiable por
lo silencioso de su operación.
En la parte izquierda, dos
tapas de goma ocultan los puertos para USB, salida de vídeo por un
lado, y de sincro para flash y mando por cable o remoto, por otro.
Dentro de que nunca nos han entusiasmado este tipo de tapas, impuestas
por el “establishment” digital, las de esta EOS 1Ds son bastante
cómodas, al ser giratorias en torno a su punto de anclaje, y poder
apartarse del camino.

Un tapón de mayor tamaño, a
rosca, protege un multiconector para los sistemas externos de
transmisión inalámbrica, al tiempo que –más arriba– una ingeniosa tapa
retráctil cargada a resorte ocluye el punto de anclaje del tetón de
centrado de esos dispositivos acoplables.
Visor
El
excelente visor muestra una imagen grande, clara, y luminosa, con una
pantalla totalmente mate, en la que se sugieren muy sutilmente las
áreas cubiertas por el conjunto de los puntos de enfoque en sus
distintas configuraciones.
Como contrapartida, para los
usuarios de gafas resulta problemático poder abarcar todo el área del
encuadre de una sola ojeada.
Las indicaciones en el interior
de este visor son claras y luminosas, con un alto grado de confort
visual.
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Última actualización ( martes, 19 febrero 2008 )
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