Desde
bien temprano la técnica fotográfica tuvo que lidiar con situaciones de
alto contraste donde el diferencial de brillo entre las áreas más
luminosas y las más oscuras superaba con creces las capacidades
narrativas del soporte sensible de la época.

Química aparte,
la delicada tarea compositiva de la foto combinación, suma de dos o más
imágenes en una sola foto final, fue pronto utilizada para paliar esta
necesidad acuciante de registrar detalle simultáneamente en ambos
extremos de la toma, luces y sombras respectivamente. Muchas de la
mejores obras pictorialistas de los 50 del siglo XIX, están
gestadas al amparo de esta técnica.
Nada nuevo bajo el sol,
ahora le toca el turno a las cámaras digitales, renovando al fin el
discurso tecnológico, algo cansado, por la carrera infructuosa de los
millones de pixeles en captadores pequeños.
Las dos cámaras
del siguiente análisis ofrecen desde diferentes vías, sistema de
captura combinada, ya sea por la división interna de su captor, Fuji
F200 o por la captura secuencial de dos imágenes, Ricoh CX1. Diferentes
propuestas para de igual manera reportar distintos beneficios.
Fuji F200
La
tecnología EXR presentada durante la pasada photokina por Fuji es, a
nuestro parecer, una de las tecnologías más sugerentes hasta la fecha.
Aportando un beneficio real sobre la toma, lejos de ser una mera receta
de marketing, las imágenes obtenidas con este modelo tienen la
capacidad de adaptarse a las exigencias especificas de la toma, ya sean
estás una mayor capacidad descriptiva de finos detalles, intervalo
tonal o ausencia de ruido electrónico.
Los fundamentos de esta
tecnología EXR, ha sido objeto ya de amplios artículos en este portal,
por ello creemos licito sólo recordar de manera básica sus principales
argumentos, para mayor información remitirse a los enlaces reseñados al
final.
El captador de esta Fuji F200 es capaz de reasignar su
fotocélulas para a tenor de las exigencias, brindar una máxima
resolución, de doce millones de pixeles, modo HR, o combinar la
información de estas fotocélulas bajo un mejorado “pixel binnig”
aportando entonces seis millones de pixeles efectivos.
Esta
última estrategia se divide a su vez en dos modos diferentes,
priorizando sobre el rango dinámico, destinando dos fotocélulas para
cada pixel final, una para las altas luces y otra para las bajas o
sobre el ruido electrónico, combinando así sus superficies útiles, PD,
en aras de obtener una mejor respuesta frente al ruido electrónico en
valores ISO elevados. Estos son los modos llamados DR o SN
respectivamente.
En este artículo nos centraremos en estos dos
últimos modos, especialmente en el modo DR, modo de prioridad al alto
rango dinámico, cuando procedamos a las tomas comparativas con la Ricoh
CX1.
Modo DR,
exterior de alto contraste.
Modo SR -
Interior 800 ISO
En
ambas imágenes podemos apreciar las virtudes que brindan una
combinación efectiva de fotocelulas en el captador, gracias a esta
tecnología EXR la cámara, camaleónica, modula sus recursos frente a una
tipología de toma dada.
Resolviendo en el modo DR, detalles en
zonas extremas de la exposición, desde las partes más oscuras de la
corteza del árbol hasta las complejas nubes de un iluminado cielo
soleado. Por su parte, el modo SR realiza la suma por pares de la
superficie útil de las fotocélulas, aumentando tras esta operación el
área sensible final para cada pixel sin por ello modificar las
dimensiones físicas del captador. Haciendo posible las tomas en
interior a valores ISO nada desdeñables, como el que vemos en la imagen
de muestra, interior de una iglesia a un valor de 800 ISO.
Ricoh CX1
Ricoh
siempre otorga gratas sorpresas, firmes a consolidar un criterio
fotográfico estable y coherente, la CX1 representa un giro evolutivo
frente a la R10, no sólo baja la cuantía de millones de pixeles frente
al modelo anterior, de 10 a 9, además se suma al carro de innovación
tecnológica que tan importante será en estos próximos años.
Ofreciendo
entre otras interesantes características, un modo HDR en cámara muy
sugerente, además de contar con un manejo y acabado soberbio, algo a lo
que nos tiene ya acostumbrados.
Este modo HDR, llamado DR según
Ricoh, captura dos imágenes con diferentes exposiciones para
posteriormente fusionarlas en una sola toma, de mayor intervalo tonal.
Si
bien como apuntábamos al principio del texto esta técnica es, tan
antigua como la propia fotografía, su praxis actual es más bien
compleja, se hace totalmente recomendable un trípode estable, disparos
a espejo levantado, ahorquillados de exposición certeros y el
insalvable postproceso digital, ya sea trabajando manualmente las
máscaras de capa por Photoshop o por medio de los múltiples programas
destinados adhoc a esta tarea.
La gran baza de esta CX1 es
evitar en lo posible todo este aparataje, consiguiendo una fusión
rápida y automática de las dos capturas. Fusión más que correcta a
pulso inclusive en niveles de obturación bajos, que serían imposibles
de alcanzar con éxito en el mundo réflex, importante tener esto muy
presente a la hora de proyectar unas expectativas realista frente al
producto, si bien es cierto que en situaciones de acción en la escena
puede darde una doble imagen, no le pidamos a esta CX1 lo que por
“target” o perfil de mercado no nos puede dar.
Cuenta además con
un algoritmo de interpolación mejorado, optimizado para conseguir
matizar mejor la correcta exposición de las zonas más extremas de
brillo, amplificando según la marca hasta en un punto, +1EV,
la
exposición normalizada, paliando la rápida aparición de zonas altas
quemadas, recordemos irrecuperables en JPG. Sumado al modo DR otorga
una efectiva sinergía en las capturas de complejidad exposición. Este
modo DR tiene cuatro niveles de operatividad, alto, medio, bajo y muy
bajo, a tenor como es lógico del nivel de complejidad de la escena, el
grado de manejo de esta función es correcta, si atendemos a la familia
que pertenece la CX1. Esperamos fervientemente que para posibles
futuros modelos avanzados, quien sabe si GX300, pueda entrar en su
perfil una mayor profusión en el control de este modo DR, calculo de
ahorquillados o puestos a pedir diales de compensación EV diferenciados
para cada una de las imágenes a fusionar.
Captura
normal
Captura modo
DR Alto
La
CX1 es la primera compacta de Ricoh en montar un captador del tipo
CMOS, al margen de la relación de consaguinidad de este con recientes
modelos de Casio, del cual parece ser algo más que hermano, queda claro
que la elección de esta arquitectura se justifica más por los altos
valores de rapidez y bajo consumo electrónico que por una supuesta
mejor relación señal-ruido a ISOS elevados, el tamaño de fotocélula es
todavía exigente en esta materia, y el “pixel pitch” de esta CX1,
aunque más correcto que modelos anteriores es todavía mejorable.
Si
no queremos tocar la delicada relación entre tamaño de captador -
óptica / distancia focal equivalente se impone bajar el número de
pixeles efectivos del sensor para que estos gocen de una mayor
superficie útil, a mayor superficie menor ganancia electrónica y por
ende menor ruido electrónico. Siete u ocho millones nos parece una
relación más que correcta para todos los usos, inclusive los más
exigentes, queda aún mucho camino por recorrer en este terreno.
Para
que la velocidad de este CMOS repercuta positivamente es necesario
acelerar al máximo el proceso de obturación así como el postproceso de
los archivos, para lo primero la lógica estipula la omisión
de un
obturador mecánico en pro de uno electrónico, que se estimule desde el
propio sensor, el siguiente paso lo protagoniza el procesador de imagen
“Smooth Imaging Engine IV" que opera en todo momento de manera veloz y
ágil, fusionando las dos imágenes obtenidas en el modo DR casi al
instante.
Comparativa
Las
comparaciones técnicas entre modelos siempre son difíciles de
cuantificar, muchas de las variables del proceso comparativo son
importantes matices que el ojo experto tendrá que valorar con
paciencia, extrayendo los beneficios que le aporta una frene a otra,
siendo siempre estos beneficios de carácter subjetivo, donde una
persona verá una cualidad meritoria otra puede ver un defecto y
viceversa.
Para clarificar aún más estas decisiones personales
el método de trabajo debiera ser lo más científico y objetivo posible,
dentro de la materia que nos compete en este artículo, imágenes HDR con
ambas cámaras, se impone medir de manera exacta el diferencial de
brillo de la escena, en argot fotográfico extraer su relación de
contraste para poder así sopesar la efectividad de las diferentes
estrategias HDR propuestas.
Con gran devoción por el
instrumental fotográfico tradicional encomendamos la difícil tarea de
medir con precisión una serie de parches representativos de nuestra
imagen a un fiable y experimentado fotómetro puntual, este con un grado
de precisión consigue reflejar los siguientes datos de nuestra primera
toma comparativa.
Escena de
alto contraste
El
esquema adjunto más arriba representa los valores de exposición, EV, de
varios parches seleccionados de la imagen, recordemos que los EV no
representan una relación concreta de diafragma / obturación sino una
relación recíproca entre estos, expresando así un nivel de brillo que
pudiera ser captado por varias relaciones proporcionales de diafragma u
obturación. Los valore EV reflejados en este esquema se estipularon en
el fotómetro bajo un índice ISO 100.
Con un diferencial de
brillo de nueve pasos, de 7 a 16 EV, entre las zonas más
oscuras
y las más brillantes respectivamente, la situación pautada cumple a la
perfección el cometido propuesto, exprimir al máximo la capacidad
narrativa en altas y bajas de las dos tecnologías a medir.
Para
coincidir en tamaño y escala en ambas imágenes, las tomas de mayor
resolución de la CX1 se ha remuestreado a la baja a seis
millones
de pixeles, en este proceso hemos tenido muy en cuenta el método de
interpolación usado, en este caso por aproximación, para no influir en
el nivel de ruido electrónico presente en la escena. Si hubiéramos
reducido el archivo mediante la interpolación más común en estos
menesteres, esto es “bicúbica más enfocado”, se hubieran alterado los
parámetros de ruido electrónico al ser estos reinterpretados por el
propio proceso de interpolación.
Los modelos HDR en ambas
cámaras se dispuso en su umbral máximo de efectividad, DR 800 % en Fuji
F200, DR Alto en CX1, con idéntica exposición en los dos modelos. En
este punto pudiera chocar la gran diferencia visual de exposición que
consta entre las dos capturas. Si bien esto pudiera deberse a varios
motivos, bien índices ISOS falseados, ajustes automáticos de
compensación, etc, creemos más factible estipular esta diferencia al
propio proceso de HDR de cada una de las cámaras analizadas. Siendo muy
diferentes las estrategias elegidas para ampliar el intervalo tonal,
sus peculiaridades no iban a ser menos distantes entre sí.
En
el caso de la F200 la toma única realizada fusiona internamente dos
imágenes procedentes de dos tipologías de fotocélulas, la exposición
principal mantiene en este caso las pautas marcadas en cámara, por el
contrario la CX1 utiliza la exposición marcada como guía siendo la
segunda toma, exposición normalmente con una obturación más baja o
indice ISO menor la que habilita el alto grado de recuperación que
gozan sus HDR en las zonas altas.
Tras observar detenidamente
la comparativa, vemos cuan diferentes son las estrategias plateadas,
por una lado los archivos de la CX1 rinden mayor recuperación en las
altas, hasta un grado verdaderamente espectacular, creemos que sería
muy positivo pulir aún más el acto de fusión entre esas dos tomas
internas ya que detectamos cierta “intoxicación recíproca” en la imagen
final, dando lugar a zonas subexpuestas en las sombras y un grado de
posterizado importante en las áreas de máximo brillo. El procesado de
la imagen es a nuestro parecer también demasiado agresivo, restando
bastante detalle al conjunto de la imagen final.
Por su parte el
modo DR de la Fuji F200, conserva mejor el detalle en toda la imagen,
aún cuando la resolución nominal sea menor, gracias a un efectivo
“pixel binning”, expone de manera más certera las zonas de sombra, con
menos ruido electrónico pero por contra no llega a recuperar tanta
información en las zonas altas de la escena. A destacar su coherente
relación entre tamaño de fotocélula final, tras ese nuevo “pixel
binning”, y su resolución, seis millones de pixeles “de calidad”,
aportando aún sin ser el modo destinado a ello, DR en vez del SN, menos
ruido electrónico que la CX1.
Podemos ver esta característica de
manera más exhaustiva en la segunda prueba técnica, toma en clave baja
especialmente compleja en criterios de niveles de brillo extremos,
ruido y control de la exposición.
Clave baja
de alto contraste
Aumentamos
a algo más de diez pasos la relación de contraste entre punto negro y
blanco máximo, he incorporamos premeditadamente toda suerte de
obstáculos fotográficos, complicados de esquivar. Elementos auto
iluminados directa e indirectamente, brillo especular, finas textura y
cuerpos de texto minúsculos todo ello bañado por una densa tela oscura
levemente iluminada. Sugerente clave baja predispuesta a la aparición
de ruido electrónico.
Fuji F200 DR
800% / Ricoh DR Alto
La
balanza se queda nuevamente a cero, las zonas de sombra se muestran
mejor expuestas, más nítidas y con menor ruido en todos los casos para
la Fuji F200, así como las altas luces, complejos brillos especulares
incluidos, son mejor controladas por la Ricoh CX1. El complejo balance
de blancos, con dominantes mixtas, aparece más neutro en este último
modelo, gracias a un nuevo sistema de equilibrio de balance de blancos
multipatrón, asignando diferentes correcciones a tenor de las
diferentes dominantes de la escena, actuando este WB por zonas.
En
ambos casos, bajando la capacidad HDR a valores medios, Fuji F200 DR
400%, Ricoh DR Medio, la escena queda mejor expuesta en luces y
sombras, siendo especialmente notorio esta mejora en la CX1, donde el
modo DR Alto generaba una subexposición en sombras muy
prominente
en el caso anterior.
DR en
posición intermedia, ambos modelos
Conclusiones
El
autentico caballo de batalla de las cámaras digitales compactas
actuales pasa por el delgado hilo de coherencia entre una multitud de
variables. Todas ellas importantes, cualquier elección y cambio en
estas, reformulará todo el conjunto. El tamaño de captador,
su
resolución nominal, la calidad óptica, focales equivalentes, peso y
tamaño, bajo la presión de un precio umbral que cierra un compleja
ecuación.
El éxito en esta empresa es perfilar el “Target” o
público objetivo de cada modelo con extremo cuidado, evitando
canibalizaciones o estancamientos entre modelos de la propia marca, a
nuestro juicio estos dos modelos, Fuji F200 y Ricoh CX1,
cumplen
perfectamente con las exigencias que el usuario medio pueda solicitar.
Habrá
que esperar las evoluciones que estas dos sugerentes propuestas HDR
tendrán en sucesivos modelos, sobe todo de cara a las cámaras compactas
avanzadas, en las que un manejo manual más profundo sería muy bien
acogido.
Encomiable el esfuerzo de ambas marcas por saberse
adelantar a una complicada situación económica, en la que toca innovar
el saturado mercado tecnológico. Esperemos que esta táctica sea
adoptada pronto por más firmas, ofreciendo exclusivas tecnológicas al
margen de una desorbitada cuantía de pixeles, de sobra sabido
innecesaria en la mayoría de los casos.
La elección es por lo
tanto subjetiva y siempre cuestionable, si priorizamos sobre el
rendimiento del captador en términos de ruido electrónico y detalle, la
Fuji F200 marca una clara diferencia, si por el contrario nuestras
tomas se estipulan más hacia un ambiente diurno, bien iluminado, el
amplio rango dinámico efectivo de la Ricoh CX1 es innegable y por ende
muy interesante.
En un mundo ideal las marcas pondrían en
consenso sus herramientas dando lugar a un modelo “quasi perfecto”,
quimera de los usuarios cansados de la obsolescencia premeditada que
arruina su ya pertrechada economía, tras ese idílico pensamiento se
impone la atroz competencia comercial, vertiginosa carrera que dinamiza
el mercado y paradójicamente impulsa la investigación y desarrollo de
nuevas tecnologías, así son las cosas en este complejo mundo
tecnológico en el nos vemos inmersos.
Cámara Fujifilm Finepix F200EXR
Cámara Ricoh CX1
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