Lunes, 26 de Marzo de 2012 06:01 V.Sama/M.San Frutos

Más allá de los 30 MPX

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Al margen de la cuidada construcción (1) y las capacidades de vídeo de la nueva Nikon D800, su rasgo rompedor es la incorporación de un captor de 24 x 36 mm en la impactante resolución de 36,3 megapíxeles. Ante la afirmación de los responsables de la firma, en el sentido de que la Nikon D800 ...“ofrece una potencia de imágenes que rivaliza con las formato medio”... hemos puesto en marcha nuestro laboratorio y ofrecemos la primera prueba técnica comparativa a nivel mundial del sensor de la D800 enfrentado a iconos del mundo del formato medio, como son la Hasselblad H4D-40 y la Leica S2. Además hemos incorporado a la prueba la Sigma SD1, con su captor Foveon X3 equivalente a 46 Mpx.

Todas las imágenes © DSLR Magazine

Con el nuevo sensor, Nikon se aparta de la pauta seguida hasta ahora de ofrecer para sus captores de 24 x 36 mm, preferentemente resoluciones del orden de los 12 Mpx. Ello ha creado un cierto revuelo y creado dudas y expectativas ante la calidad de imagen que pueda ofrecer este sensor. Pensamos que la prueba que les ofrecemos, no solo las despejará, sino que permitirá a nuestros lectores de todo el mundo acceder a una comparativa única en su género.



Los datos fundamentales de cada uno de los captores son:


Nikon D800

Tipo: CMOS
Tamaño: 24 x 35,9 mm
Superficie: 861 mm2
Nº de fotodiodos: 36,3 millones
Densidad de fotocélulas por mm2: 42.160

Hasselblad H4D-40

Tipo: CCD
Tamaño: 33,1 x 44,2 mm
Superficie: 1.463 mm2
Nº de fotodiodos: 40 millones
Densidad de fotocélulas por mm2: 27.340

Leica S2

Tipo: CCD
Tamaño: 30 x 45 mm
Superficie: 1350 mm2
Nº de fotodiodos: 37 millones
Densidad de fotocélulas por mm2: 27.407

Sigma SD1

Tipo: CMOS
Tamaño: 16 x 24 mm
Superficie: 384 mm2
Nº de fotodiodos: 15,35 millones (tres capas = aprox. 46 millones) (2)
Densidad de fotocélulas por mm2: 39.974 (2)

Aunque existen muchas variables, por lo general, una alta densidad de fotocélulas o fotodiodos por milímetro cuadrado supone menor superficie de cada una de ellas, y por tanto tendencia a un mayor nivel de ruido y menor rango dinámico a niveles ISO altos.

Este antiguo axioma en digital se pone en entredicho cada vez más gracias a las avanzada tecnología de fabricación, con microlentes cada vez mejores y reducción de los espacios muertos entre fotocélulas... Lo dicho: muchas variables, y además, desconocidas...por no hablar de los procesadores de imagen, otro campo en notoria expansión.

Podemos ver que la densidad de fotodiodos por milímetro cuadrado es importante en el nuevo sensor de la D800, pero una vez que la comparamos con la de las Hasselblad H4D-40 y Leica S2, no tan decisiva como aparenta ser en un principio, siendo “solo” aproximadamente 1,5 veces mayor. Por hacer una comparación rápida, un captor Micro Cuatro Tercios (13 x 17,3 mm) de 16 Mpx. tiene una densidad por mm2 de 71.142 píxeles, aproximadamente 1,68 veces mayor que el de la D800. (3)

No es por tanto descabellada la apuesta de Nikon para el captor de su D800, o mejor debiéramos decir... ¡de Sony!

Al parecer, el nuevo sensor de la D800 estaría fabricado por Sony y no sería de extrañar que se incorporase –este mismo, o uno de tecnología derivada y de menor tamaño– en algún modelo futuro de gama alta de la firma. Sin embargo hay rumores que indican que Nikon se habría reservado un año de carencia respecto a este captor, y por tanto ninguna otra firma podría montarlo sobre sus cámaras en al menos 12 meses.

Protocolo de prueba

Para realizar nuestra prueba comparativa, hemos seguido nuestros rígidos protocolos habituales de prueba, pero debemos aclarar, para comenzar, que no se trata de una evaluación comparativa de todas y cada una de las prestaciones de cada modelo de cámara, ni de sus objetivos, ni del prestigio que puede suponer utilizarla en un entorno profesional comercial, ni del placer de usuario... o el de la posesión.

Se trata por lo tanto de una precisa prueba en búsqueda de la veracidad de la afirmación de Nikon en el sentido más arriba mencionado de que la D800 ...“ofrece una potencia de imágenes que rivaliza con las formato medio”...

Naturalmente, objetivos de distintas focales, características y calidad podrían modular los resultados con cada cámara, pero la prueba que ofrecemos está realizada con lo mejor de cada firma en una focal muy aproximadamente equivalente.

Tenemos que resaltar también que en búsqueda de los resultados más justos para cada uno de los contendientes, hemos cruzado datos con los mejores reveladores del mercado, los propios de la marca u otros ajenos, eligiendo para cada caso la opción que exprimiera y entendiera de mejor manera el captor a analizar.

En este punto, tenemos que insistir para los felices usuarios de cámaras Hasselblad, la importancia de procesar los archivos con Phocus, dado que los resultados otorgados con Lightroom, aún en su última y cuarta versión, no llegan a ser tan buenos como con su propio revelador, tanto en nitidez como especialemente en altas sensibilidades - por lejano que sea este uso dentro de la filosofía de este producto - donde la trama de ruido es realmente molesta a partir de 800 ISO, procesando con el paquete comercial de Adobe.

Idéntica estrategia seguimos con la Sigma SD1, como cualquiera de los Foveon presentes en la corta pero nutrida historia de la imagen digital, se procesa y entiende mal con los reveladores habituales, siendo exclusivamente el programa aportado por la marca, Sigma Photo Pro, el único recomendable para aprovechar toda la información que acumulan los RAW, X3F,  de esta peculiar cámara.

Siguiendo con Sigma, presentamos en las dos fases de la comparativa, los archivos RAW procesados y JPG de cámara, primeramente a 15 MPX y por último, en su formato de 46 millones de píxeles, igualmente vía Sigma Photo Pro.

Como en otras ocasiones el bodegón presenta una serie de pautas complejas de resolver para todo captor digital, especialmente útil para analizar a fondo el rendimiento y equilibrio entre nitidez / resolución, gama tonal / latitud y por supuesto señal / ruido.


Pincha para acceder a la primera parte de la comparativa

Al ser muchas las zonas de interés y contar con equipo de tan altos vuelos, entendemos justo ampliar nuestra prueba normal hacía una segunda fase, analizando además otros tres parches de sumo interés por lo expuesto anteriormente.


Pincha para acceder a la segunda parte de la comparativa

Razonamientos / Conclusiones:

Son muchos los datos, anotaciones y pensamientos que nos surgen tras los resultados obtenidos, por lo que trataremos de ser lo más sintéticos y claros posibles.

Lejos de frivolizar con aspectos monetarios algo sensacionalistas, tanto Hasselblad como Leica demuestran una excelente calidad de imagen, en todos los parches y en todos los parámetros para los que fueron concebidas, más allá de 800 ISO tendremos ya algún problema de ruido y recorte tonal, pero obviamente entendemos que nadie desembolsa más de 10.000 euros por cualquiera de estas dos joyas, para hacer tomas con niveles ISO elevados.

Dentro de los matices, podemos ver claramente en las composiciones aportadas cómo el conjunto óptica + captor+ procesador de Leica S2 aporta algo más de contraste, lo que redunda visualmente en un ligero aumento de "sensación de nitidez", ahora bien, si analizamos más en profundidad, podemos contestar la soberbia capacidad de la Hasselblad H4D-40, óptica a juego, en los detalles más sutiles, trama de tela, superficie de laca pintada o uno de los más complejos, la parte metálizada del antiguo tanque de revelado.

No esperábamos menos de ninguno de los dos equipos, la sorpresa es, como algunos ya imaginan tras cotejar los fiables datos de DXOMark, el increíble resultado global de las tomas realizadas con la Nikon D800, un captor realmente revolucionario para su tamaño y densidad de pixel.

No afirmamos que su rendimiento sea igual a los "formatos mayores", de hecho todos los parches han resultado algo más blandos en contraste y nitidez, pero bajo un precio oficial menor de 3000 euros no es desde luego ni seis ni siete veces peor que éstas, calculando "a la baja" la diferencia de precio entre los sistemas de formato medio y esta nueva "bomba" de 24x36 mm.

Paradójicamente lo más increíble para nosotros no es sólo su capacidad descriptiva o su amplía latitud, nos emocionan y motivan a partes iguales los resultados obtenidos en altos índices ISO, incluso en las tramas más complejas de subexposición con detalle, ya que de éstos podemos augurar un fuerte e inminente cambio evolutivo en los captores venideros, no sólo de 24x36mm, sino por extensión todo aquel que optimice su tamaño y rendimiento de idéntica manera.

¿Y Foveon?

Como ya es conocido, Sigma presento en la pasada Photokina su réflex de referencia profesional en captor APS-C, Sigma SD1, bajo un primer precio algo desorbitado - en torno a los 7000 euros - aludiendo, como hace ahora Nikon, una calidad competente y rival con los formatos medios digitales, una alternativa "barata" y ligera a las exclusivas Hasselblad, Leica, Phase One, etc...


Sigma SD1, edición Merril

Ya en 2012, en medio de la japonesa CP+, pudimos ver y tocar, los modelos conmemorativos "Merril" en honor a Mr. Richard Merrill (“Dick”) creador de los captores Foveon, entre los que se encontraba, una nueva y rebajada "SD1 Merril".

Tras una muy positiva experiencia con los captores Foveon, tanto en réflex como en la oportuna y desconocida línea DP, teníamos expectativas muy altas hacía ese captor CMOS tricapa de 15,35 millones, los resultados han sido por debajo de lo que nosotros esperábamos encontrar, con algunos matices importantes de analizar.

Como ya ocurría incluso en la líneas compacta DP, los mejores resultados los tenemos usando la resolución nativa de la estructura tricapa, sin multiplicar entre capas por el número de fotodiodos, esto es, unos quince millones de píxeles de altísima calidad, mucho más que la media de cámaras de esta cuantía de píxeles, tanto en nitidez como en rendición de color, siempre y cuando no sobrepasemos los 800 ISO, más allá... los resultados van desde lo impredecible hasta lo inutilizable, en todos ellos, fundamental echar mano del RAW bajo su programa , Sigma Photo Pro, los resultados son mejores, que el JPG FINE de cámara y que el RAW procesado por terceros.

Quizás sólo la Fujifilm X-Pro1 sería rival en nitidez, no por casualidad ambas prescinden de filtro de paso bajo para exprimir más la proyección óptica hacía el captor, si bien los resultados a niveles ISO altos, reducen los posibles usos de esta Sigma SD1 a tomas de luz controlada y ambientes muy luminosos, no olvidemos que aún con el descuento "Merril", su precio final supera ligeramente los 3.000 euros.

Procesando y guardando los archivos " al doble", la cámara aporta un enorme archivo de 46 millones de píxeles que si bien, es bastante digno en general, no rivaliza realmente, con ninguna de los modelos propuestos en esta prueba, ni en nitidez ni el gama tonal, los problemas de ruido electrónico son idénticos a los presentes en la modalidad de 15 MPX, con la salvedad de cierta suavidad propiciada por la pérdida de nitidez global.

Recordamos ciertas pautas similares en otros modelos Foveon, al parecer estas muy importantes tramas de ruido pudieran ser  debidas a la poca energía fotónica que choca con las últimas capas del captor, tras atravesar fatigosamente las capas anteriores. Al amplificar de manera más intensa ese canal escasamente iluminado, el ruido se hace presente casi siempre a través de una dominante global y una pérdida importante de la excelente nitidez, tan característica por otra parte, que los Foveon pueden ofrecer si andan "bien nutridos" de luz, bajo niveles ISO moderados.

Más allá de los 30

Superada las crisis de los 30 MPX, sin al parecer problemas asociados al aumento de ruido electrónico o reducción de gama, Nikon plantea con esta D800 una clara evolución técnica.

Un hito tecnológico, importante y justo de reconocer, tanto para Sony por su fundamental parte de fabricación como para Nikon por implementar en sinergia un excelente procesador y establecer la habilidad comercial para posicionarlo en una situación calidad / precio sin parangón, sólo esperamos poder ver - y probar a fondo - alguna transferencia tecnológica parecida... antes de doce meses.



Todas las imágenes © DSLR Magazine

1) Presentación de la Nikon D800

2) Las comparaciones de densidad de píxeles, entre los tres primeros modelos y el original captor de Foveon, con sus tres capas desafía casi cualquier lógica. Si en la pauta Bayer, el contaje de fotodiodos debe repartirse entre los colores rojo, verde y azul, en el Foveon la información de los tres colores se recopila en cada fotodiodo (en profundidad). De ahí que la firma considera que su equivalente es de 46 Mpx. Otra forma de expresarlo sería dividir el numero de fotodiodos del resto de los fabricantes por tres.

Sobre esta forma de contar existe una sana discusión, llena de matices y discrepancias en la que no podemos entrar ahora, una cosa está clara: el captor Foveon en sus esquema tricapa no necesita de interpolación, ni tampoco de filtro de paso bajo.

3) Recientemente, DXOMark ha certificado este sensor como el mejor dentro de la categoría de 24 x 36 mm


 

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