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Un artículo de Valentin Sama
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jueves, 03 enero 2008 |
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Página 1 de 12 La
nueva cámara Nikon D3 es la primera SLR digital de la firma dotada de
un captor de 24 x 36 mm, lo que representa una ruptura con su
planteamiento “DX”, hasta ahora fiel al formato tipo “APS-C”.
Con
“tan solo” 12 megapíxeles, esta cámara profesional de alta gama
representa una valiente apuesta en la loca carrera de los megapíxeles.
A
lo largo de la siguiente prueba técnica esperamos ayudarles a descubrir
las claves y recompensas de esa apuesta.

A
los mandosParece
lógico comenzar familiarizándonos con los mandos de este nuevo buque
insignia de Nikon, y ello para mejor entender luego las sensaciones que
provoca en nuestra mano, ya en situación de manejo.
En
torno al pentaprismaEn
esta zona, el clásico tambor de mandos de las Nikon se concreta en las
opciones de acceso rápido para las opciones de flash (símbolo del
relámpago), el muestreo de tomas (BKT) y un pulsador para bloquear el
ajuste del tiempo de obturación (L). Esta opción está disponible solo
en los modos M y S.

Por
debajo de este tambor, y como es habitual en las cámaras Nikon de alta
gama, una rueda moleteada nos permite –actuando sobre el botón de
desbloqueo– introducir los ajustes para toma foto a foto (S), ráfagas
“lentas” (Cl), ráfagas de alta velocidad (Ch), “Live-View” (Lv),
autodisparador, y cierre de espejo (Mup).
Como
particularidades,
por un lado el tiempo de retardo para el autodisparador se puede
ajustar vía menú, cuando sería más cómodo disponer de dos ajustes (2
seg. Y 10 seg.) directamente, por medio del selector, y por otro lado,
es una auténtica lástima que no se pueda combinar, el cierre de espejo
con el autodisparador de 2 seg.
La solución actual pasa por
una
primera pulsación sobre le disparador (espejo arriba) y una segunda
para el disparo en si. Bajo esta aproximación, o disponemos de un cable
disparador (específico) o corremos riesgo de introducir trepidación.
Por
lo demás, nada que objetar, y soberbias las opciones de muestreo, de
hasta ¡9 tomas!, con la posibilidad de ajustes muy finos.
Si
“saltamos” hacia el lado derecho de la cubierta del pentaprisma, ya
sobre su mismo costado derecho encontramos el clásico esquema Nikon de
ajuste de dioptrías –muy bueno, de tipo tija de reloj– así como el
selector para los modos de medición: matricial, promedio y puntual.

Ya
en torno al panel de cristales líquidos, muy a la mano, encontramos los
pulsadores para la selección de modos de exposición (MODE) y la
compensación de la exposición. La variación de parámetros la realizamos
–para ambos– mediante la rueda posterior. La ergonomía para el acceso a
estas dos vitales funciones es muy buena.

Concéntricamente
en torno al disparador, encontramos el conmutador “ON/OFF” y
empujando un poco más allá de la posición “ON”, el iluminador, tanto
para el panel LCD superior como para el pequeño posterior, situado bajo
el monitor. Excelente acceso, y excelente idea, también la de –vía
menú– poder dejar iluminados constantemente ambos paneles.
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Última actualización ( viernes, 04 enero 2008 )
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