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Un artículo de Valentin Sama
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lunes, 28 julio 2008 |
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A los mandos
Dado que la Nikon D700 es una cámara “simplificada” respecto a la D3,
al tener que ubicar todo lo necesario en “un solo piso”, el reparto de
mandos, aunque muy similar y familiar, es distinto.
A notar, que tanto el cuerpo como la disposición general resultará muy
familiar a los usuarios de una Nikon D300, con excepción del gran
ocular circular.
A grandes rasgos, podemos decir que lo que se mantiene es el tambor de
mandos situado a la izquierda de la protuberancia que cubre el
pentaprisma y flash, pero con funciones asignadas completamente
distintas. Las ruedas de mando delantera y trasera, pulsadores en torno
al disparador, y ya sobre el dorso, conmutador posterior de cuatro vías
y selector de los modos y puntos de enfoque, permanecen
fundamentalmente inalterados en sus formas y funciones.
El resto cambia sutilmente, pero no queda “perdido” por las superficies
de la D700.
Tambor izquierdo
La configuración sigue siendo de tres teclas o pulsadores de gran
tamaño y una rueda moleteada inferior protegida contra manipulaciones
accidentales mediante un pulsador liberador del bloqueo de seguridad.
Respecto a la D3, donde tenemos el selector de muestreo (“BKT”), ahora
tenemos el de calidad de imagen (“QUAL”), al tiempo que donde se ubica
el controlador del flash, en la D700 tenemos el ajuste de blancos
(“WB”). Finalmente, donde en la D3 se encuentra el bloqueo para el
tiempo de obturación (“L”), ahora tenemos el ajuste de sensibilidad
(“ISO”).
Disposición en la nueva Nikon D700
Disposición en la Nikon D3
Por si no lo recuerdan o no tienen nuestra prueba de la D3 a mano,
podemos indicar que las funciones que en la D700 ocupan ese tambor de
mandos se controlan en la D3 por medio de la botonera específica del
“piso inferior”, sobre el dorso.
Para la D700, los ajustes de flash se hacen manteniendo presionado el
botón marcado con un relámpago a la izquierda, ya en la parte frontal,
mediante la rueda posterior (modos) y la anterior (compensación).
Al igual que en la D3, la rueda moleteada permite seleccionar, por este
orden, los modos de “foto a foto” (“S”), disparo continuo en “baja”
(“CL”), continuo en “alta” (“CH”), “Live-View” (“Lv”), autodisparador y
cierre de espejo (“Mup”).
Todo lo anterior, salvo lo indicado, nos parece limpio y claro, y
sinceramente, en este sentido no echamos de menos la configuración de
la D3.
Botonera izquierda
En esta ristra de pulsadores, encontramos, de arriba abajo, el pulsador
para el menú, el bloqueo de seguridad para imágenes seleccionadas, el
pulsador de modo de visionado (foto sencilla o “thumbnails”) y
reducción de tamaño el pulsador de “lupa” y el de confirmación “OK”.
Curiosamente uno más que en la D3, en la que las funciones de los
botones de modo de visionado y lupa se funden en uno solo.
La D700 incorpora un sólido oclusor interno de ocular
En este mismo lado izquierdo, pero arriba, junto al ocular, se
encuentran el pulsador de visionado y el de papelera o
borrado. Presionando a un tiempo el de “papelera” y el de “mode”, este
último ubicado junto al disparador, se puede ir a un formateo rápido,
sin entrar en menú. Eso si: bajo este modo “forzado” y rápido, no
aparece aviso cautelar de pérdida de todos los datos.
A la derecha
Aquí encontramos, cosas que permanecen –anteriormente citadas– y
pequeños cambios.
Uno de ellos es el selector de los modos de medición: donde en la D3
queda ubicado en el lateral del pentaprisma, con palanca y pulsador de
seguridad, en la D700 la función queda encomendada al selector más
próximo al ocular. Se trata de una rueda moleteada, concéntrica al
conocido selector “AE-L/AF-L”. Esta rueda selectora permite elegir
entre mediación matricial (centro), medición puntual (izquierda) y
medición promedio con preponderancia central (derecha). El manejo se
nos antoja bastante menos rápido que el de la D3, y sin embargo, como
ventaja, nos parece un mando más protegido, quizá más sólido. Ahora
bien, lo dicho: con guantes, o con dedos algo sudorosos, sin uñas,
patinazo seguro.
Disposición en la Nikon D3: sobre la carcasa del
pentaprisma, el selector de modos de medición
En la D700, el selector se ubica en la parte posterior
superior. El manejo se nos antoja más incómodo
El pulsador AF-ON permite –en el modo de toma
normal– independizar la fijación del autoenfoque de la propia
de la medición, esta última a través de la media pulsación del
disparador. En la Nikon D700, al igual que en la D3, este pulsador
AF-ON adquiere un gran protagonismo, pues se emplea también para
alcanzar el autoenfoque por contraste en el modo Live-View en su
modalidad pensada “para trípode”, esto es, para tomas estáticas.
Por su parte, el citado pulsador AE-L/AF-L, central a la rueda
selectora de modos de medición, nos permite bloquear el
ajuste de autoenfoque y de medición. Este pulsador es muy configurable
en sus funciones, a través del menú de funciones personalizables.
En el ajuste por defecto mantiene el bloqueo solo mientras lo
mantenemos presionado.
Sobre el dorso
En el emplazamiento más común, encontramos el conmutador de cuatro vías
con botón de confirmación central, algo en lo que se diferencia del
presente en la D300. Este conmutador dispone de una palanca de bloqueo,
y cumple con las funciones ya conocidas de recorrido por los menús,
pero también de exploración /selección de puntos de la pantalla, bien
para fijar puntos de enfoque, bien para aquellos que deseemos ver
ampliados en una imagen ya captada.
Y ello está íntimamente relacionado con el conmutador de tres
posiciones situado inmediatamente más abajo, y también, en cierta
forma, con el pulsador “info”, ubicado abajo del todo.
Veamos el selector de modos/puntos de enfoque
En la posición superior, indicada por un área blanca más ancha, el
procesador optará por el punto o conjunto de puntos que considere
idóneo según las características del sujeto detectado.
En este modo, se entiende que la D700 dispone –al igual que la D3– de
un moderno sistema de reconocimiento facial, que le permite distinguir
rostros humanos del resto de la escena, optimizando su capacidad de
autoenfoque al entender que se trata de la parte más importante de la
escena abarcada.
En la posición central de la palanca selectora, puede escogerse
manualmente un punto de enfoque determinado, aunque lo que estamos
haciendo en este caso más propiamente es seleccionar una zona de
enfoque, que será tratada –según ajustes de función personalizada – por
los 51, 21 o 9 puntos de enfoque que cubran esa área más o menos
extensa. Este modo se revela como bien eficiente en combinación con el
modo de seguimiento continuo del enfoque automático.
Finalmente, con el selector en la posición inferior, puede
seleccionarse manualmente un único punto concreto de enfoque, siendo
ésta una de las opciones favorecidas por más de un fotógrafo, que
siendo experto en preenfocar y recomponer rápidamente, encuentran en el
método una forma segura de saber dónde enfocan y además, al evitar al
procesador de la cámara tener que tomar decisiones, se concreta, por lo
general, en una acción más rápida.
Pulsador “info”
Existe una relación más o menos directa entre lo más arriba mencionado
y este –en relación a la D3– nuevo pulsador.
En el modo por defecto de utilización, el monitor posterior permanece
apagado, lo que supone un ahorro importante de energía. La razón no es
otra, además, que ya existe una suficiente información acerca del
estado de ajustes de la cámara a través del panel LCD de la parte
superior (iluminable a voluntad), así como por la posición de la rueda
moleteada selectora bajo el tambor de mandos izquierdo.
No obstante, si pulsamos este botón “info”, de forma inmediata se
ilumina el monitor posterior, donde con enormes dígitos y buenos
gráficos, podemos examinar ese mismo estado de ajustes, pero de forma
más amplia y mucho más legible que en el panel superior LCD. El tamaño
de este LCD, es, por cierto, al menor que el presente en la Nikon D300.
Uno de los gráficos a los que hacemos referencia es precisamente el de
puntos de enfoque: no solo aparecen reflejados todos y cada uno de los
disponibles, sino el seleccionado como único o principal, y en este
segundo caso, asociada con el, la “nubécula” de puntos secundarios que
lo ha de acompañar en su función, así como la ubicación del área de
enfoque afectada.
Este modo optativo de visualización de los parámetros nos ha parecido
muy práctico y sensato, y facilita la lectura incluso a los présbitas
(vista cansada).
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Última actualización ( martes, 29 julio 2008 )
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