A
la hora de evaluar el rendimiento de los objetivos, como es el caso
de los que equipan a la LX7 y la RX100, conviene recordar que el
poder de resolución, de poder "resolver" con mayor o menor precisión
los detalles de la escena en la imagen final ofrecida por la cámara
depende, en estas cámaras digitales de un cada vez más complejo
conglomerado de "intervinientes" o "Sistema": la calidad y precisión
del objetivo en si, la "resolución" del sensor en megapíxeles, la
estructura del mismo (pixel pitch, espaciado entre fotodiodos, lentes
condensadoras), y entre otros más, el procesado de la imagen. Un
procesado que en contra de lo que habitualmente se da por "sentado", se
extiende más allá de los JPEG, hacia los RAW, y casi nos atreveríamos a
decir que esto último de forma clandestina, opaca.
Pero más allá de este aspecto, lo que muestran nuestros gráficos es la
pura y a veces dura realidad: la resolución del Sistema más arriba
citado, la capacidad de ese objetivo, sobre esa cámara, para ser, en el
desempeño de su función... objetivo en la representación de la escena.
Si bien "tutelado" por el firmware de la cámara, no es menos claro que
"de donde no hay no se puede sacar", y que la calidad óptica del
objetivo sigue siendo determinante para la buena rendición de detalles
de la imagen.
RESOLUCIÓN (archivos JPEG)
Carl Zeiss Vario-Sonnar T* 10,4-37,1 mm f/1,8-4,9 sobre Sony RX100 (28-100 mm, 3,57x)

En el extremo angular, el Carl Zeiss
Vario-Sonnar T* 10,4-37,1 mm f/1,8-4,9, equivalente a un 28-100 mm, y
sobre el captor de una pulgada y 20,1 megapíxeles de la RX100 el
rendimiento nos parece soberbio: no olvidemos que estamos ante un zoom
que parte de una luminosidad de f/1,8.
Podríamos decir que el rendimiento más equilibrado entre centro y
esquina es para f/2,8 (un valor de por sí muy interesante), pero si
estamos dispuestos a ceder un poco de territorio en las esquinas, en el
centro, a f/1,8 y f/2 tendremos un rendimiento aún más puntero. Como
era de esperar para una focal tan corta, se produce una caída
progresiva desde f/5,6 debido a la difracción, pero el Carl Zeiss
"aguanta" mucho mejor de lo que cabía esperar, e incluso a f/11 la
calidad no es desastrosa al tiempo que a f/8 está francamente bien.

Lástima que en el extremo "tele" el Carl Zeiss arranque con una
abertura mucho más modesta, de f/4,8. Afortunadamente, los creadores no
han caído en la tentación de hacer que "cerrase" hasta f/16, pues a
f/11 se insinúa ya una ligera caída por la difracción. El rendimiento
global, excelente con un comportamiento alto y casi plano a todas las
aberturas y con poca diferencia entre centro y esquinas.
No cabe duda de que el Carl Zeiss Vario-Sonnar T* 10,4-37,1 mm
f/1,8-4,9 está la altura de las expectativas del exigente sensor Sony
de una pulgada y 20,1 megapíxeles, pero que partiendo de esa calidad
óptica, la resolución del sensor ayuda, y bien.
Como no todo han de ser virtudes, el Carl Zeiss Vario-Sonnar T*
10,4-37,1 mm f/1,8-4,9 podría estar mejor centrado: el rendimiento,
siendo alto, varía de una esquina a otra. Ya en las pruebas de pancake
de 16 mm f/2,8 detectamos esa misma cuestión. Ello significa que hay
que "apretar" un poco más en las líneas de producción de Cosina,
fabricante de los Carl Zeiss de la época actual.
RESOLUCIÓN (archivos JPEG)
Leica DC Vario-Summilux 4,7-17,7 mm Asph. f/1,4-2,3 (24-90 mm, 3,75x)

Desarrollar un pequeño objetivo zoom
equivalente a un 24-90 mm, con una gama de luminosidades f/1,4-2,3 es
todo un logro, y tal como
comentaron con motivo de la presentación de producto, lo más difícil no
es solo conseguir ese f/1,4 en la posición angular, sino conseguir que
no baje en luminosidad del notable valor de f/2,4 en el extremo largo
de focal.
Ahora volcaremos las imágenes de esa sorprendente óptica sobre un
captor de 1/1.7 pulgadas de 10,1 megapíxeles y podremos comprobar cual
es la resolución del Sistema.
En el extremo angular, el mejor valor de conjunto es para f/4, con un
pico en el centro para f/5,6 y una caída ya notable para f/8 debido a
la difracción, Hay que hacer notar que de forma muy inteligente, los
responsables del diseño han dotado a la LX7 de u filtro interno de
densidad neutra, opcional, que podemos hacer entrar en acción para
cualquier valor de diafragma. Con ello, no solo evitamos la difracción,
sino que el juego de los desenfoques y los tiempos largos de exposición
se abre a la exploración de posibilidades creativas.
Para las aberturas de f/1,4 a f/4 el equilibrio entre centro y esquinas
más que adecuado. La resolución en líneas por milímetro es correcta, y
está limitada en nuestra opinión por los 10,1 megapíxeles del sensor,
esto es... del Sistema. Para valorar este aspecto recomendamos examinar
nuestra comparativa de la LX7 y la RX100 en lo que respecta a rango
dinámico, en la que se pueden observar los muy buenos valores ofrecidos
por el sensor de la LX7.

Si observamos el gráfico
correspondiente al extremo "tele" del objetivo de la LX7, de nuevo
vemos cómo la resolución del sensor limita la resolución de la imagen,
sin que esta llegue a caer por debajo de límites correctos, sobre todo
teniendo en cuenta el soberbio equilibrio centro/esquinas y que el
máximo rendimiento se alcanza a plena abertura.
De hecho, bastante sabe el firmware de la cámara, ya que si trabajamos
en el modo programa (P), el sistema de exposición trata de no "cerrar"
más allá de f/3.
DISTORSIÓN (archivos JPEG)
Carl Zeiss Vario-Sonnar T* 10,4-37,1 mm f/1,8-4,9 sobre Sony RX100

Sobre el tema de la distorsión, al evaluar los resultados de un
objetivo, probablemente más que en ningún otro territorio tenemos que
ser conscientes de que hablamos de Sistema. Respecto a este parámetro,
unos fabricantes ofrecen "corrección de distorsión" como opción de
menú, otros la aplican sin más para los JPEG y otros –hemos podido
comprobar– la aplican sin más incluso en los supuestamente puros RAW,
pero más sobre eso... más adelante.
Dicho lo dicho, podemos ver que el rendimiento del Carl Zeiss
Vario-Sonnar T* 10,4-37,1 mm f/1,8-4,9 en el extremo angular es
perfecto, sobre la Sony RX100...

... al tiempo que si somos hipercríticos, es posible que seamos capaces
de detectar una cierta "sospecha" de acerico en el extremo tele. No se
puede pedir más de un Sistema.
DISTORSIÓN (archivos JPEG)
Leica DC Vario-Summilux 4,7-17,7 mm Asph. f/1,4-2,3

Para la posición angular del objetivo Leica DC Vario-Summilux 4,7-17,7
mm Asph. f/1,4-2,3 de la LX7 lo que observamos es una acusada
distorsión en acerico. A primera vista parece un inconveniente pero
pensamos –con fundamento– que tendrá una solución. La razón no es otra
que –desde nuestras observaciones– la distorsión nativa del objetivo
para la focal angular es la contraria, en barrilete, y que a alguno se
le "ha ido un poco la mano" a la hora de escribir líneas de código en
el algoritmo de corrección y como suele decirse "se ha pasado". Estamos
casi seguros de que un firmware actualizado llevará esa distorsión a un
nivel "educado"...

En
conjunto, dos objetivos de muy alta calidad, que hacen honor a sus
firmas. Aparentemente similares, su concepción y por lo tanto los
imperativos técnicos de desarrollo son bastante distintos, pues uno,
más ambicioso (Leica DC) parte de una focal de 24 mm y el otro (Carl
Zeiss) lo hace de 28, y si el primero ofrece una luminosidad de
f/1,4-2,3, el otro es un f/1,8-4,9. Y esas diferencias son lógicas,
pues el primero debe cubrir un captor de tamaño apreciablemente menor
que el segundo, una tarea menos complicada. Finalmente, bajo una
calidad óptica muy elevada para ambos, la mayor resolución del sensor
de la RX100 impone su ley a la hora de reproducir detalles finos.
Para
una evaluación completa de la calidad de imagen final conseguida con
estas ópticas y cámaras, se recomienda la lectura de la prueba técnica
de sensibilidad ISO/Ruido "Panasonic
LX7 vs Sony RX100", así como la revisión de la Galería de imágenes.
Manejo y ergonomía

Mandos traseros Sony RX100 y Panasonic LX7 respectivamente
Siendo los dos conceptos, cámaras compactas de nivel avanzado, las maneras de resolver la ergonomía y manejo son bien distintas.
Curiosamente la Sony RX100 aún siendo un equipo con un captor de mayor envergadura, es la más pequeña de las dos, la disposición de los mandos traseros es en los dos modelos bastante completa y bien emplazada, nos sigue sin convencer la calidad y tacto del dial/botón de la esquina superior derecha de la Panasonic, por su dureza y poca fluidez, pero aun con ello no podríamos decir que justamente una destacara sobre la otra en este aspecto.
Hay que tener cierto cuidado al manejar la LX7 de acordarse al usar el botón que activa el filtro de densidad neutra (ND) dado que es relativamente fácil dejarlo puesto sin enterarse, el chivato en pantalla es algo pequeño en nuestra opinión, lo que nos condenara a tiempos mucho más largos de lo normal o máximas aperturas, simplemente por un despiste.



Quizas esta una de las mejores imágenes para apreciar las diferencias de tamaño entre una y otra.

En la parte frontal, lo más evidente es la ausencia o presencia del Grip, que nos gusta en forma y volumen en la LX7 frente a la quizás demasiado lisa RX100, en cuanto a la protección de las ópticas, entramos en cuestiones de gustos, LX7 con tapa susceptible de perderse o la útil pero a veces muy frágil solución de las láminas protectoras frontales, una de las piezas con más errores mecánicos en todas las cámaras compactas del mundo.
Ambas cuentan con un anillo físico frontal que rodea la óptica, si bien existe una diferencia crucial de concepto, ni mejor ni peor, la Sony RX100 puede y de hecho es lo más recomendable, interactuar con todas sus funciones principales a través de la pulsación de la tecla función Fn y el consiguiente giro del anillo frontal multifunción.



Captores de 1" y NEX APS-C de Sony, foto comparativa de tamaños y concepto.





