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Un artículo de Valentin Sama
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jueves, 17 abril 2008 |
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Consideraciones
A la vista de los resultados obtenidos, no podemos sino discrepar de
algún que otro muy respetado autor, que al analizar la DP1 considera
que la alta calidad de imagen que bajo determinadas circunstancias se
consigue, depende solo del generoso tamaño del sensor y no de el hecho
además se trate de uno del tipo Foveon: las pruebas comparativas
realizadas por nosotros con cámaras SLR digitales avalarían la teoría
de que el captor Foveon ofrece ventajas aparentemente incontestables en
los aspectos ya citados junto a los resultados.
El sensor Foveon no es –desde luego– perfecto, y sus virtudes vienen
acompañadas por “empañamientos” que hay que tomar en consideración y
valorar personalmente.
Más allá de los índices ISO máximos a los que puede operar con nobleza,
lo que más echamos personalmente en falta es una mayor resolución
nativa: si con 4,6 millones de píxeles, es capaz de batir en calidad de
imagen a captores de 12 y 14 millones de puntos (a 100 y 200 ISO) sería
bueno ver lo que podría hacer un captor Foveon de mayor resolución
nativa y el mismo “pixel- pitch”.
Mientras tanto, pensamos que urge que los responsables de Sigma
dediquen más recursos al perfeccionamiento, tanto del firmware de la
DP1 como del software Photo Pro 3.2
La clave del éxito deseado podría estar en esas versiones Photo Pro
“3.3” y el firmware 1.0.2 o 1.0.3
La DP1 seguirá siendo una cámara solo para unos pocos, pero podrán
disfrutar de todo el potencial interno todavía no liberado, y
esperemos, de un interfaz de usuario más amable.
Pero para los que deseen poseer una compacta capaz de producir una
nitidez, acutancia y gama tonal fuera de lo corriente, con un cierto
toque “snob”, la DP1 es ya su cámara. A un precio.
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Última actualización ( martes, 22 abril 2008 )
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