Domingo, 24 de Abril de 2011 05:00 Valentin Sama

Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 para M4/3

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En agosto de 2010 se presentó el espectacular objetivo Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 para el sistema Micro Cuatro Tercios, una óptica con carisma e identidad propia, de interés inegable para el ambiente videográfico bajo montura MFT o M4/3, sin necesidad de adaptador alguno y una de las ópticas de mayor luminosidad del amplío elenco posible con la mejor relación calidad / precio.


El mundo de las máximas aperturas siempre ha sido un terreno elitista y en cierta manera complejo, y de hecho para el su prohibitivo PVP final muchos de los aspectos que en una óptica tres puntos menos luminosa serian inaceptables, pueden y son las tolerancias de calidad normales en ópticas ultra–luminosas.
Ahora, ofrecemos resultados cuantificados, en nuestra prueba a fondo de una unidad de serie de este objetivo ultraluminoso, el primero y único –por el momento– de la larga lista de objetivos Voigtländer fabricados en Japón por Cosina para el protocolo M4/3.



Fabricado por Cosina lider de óptica de precisión en Japón y resposable también de los afamados Carl Zeiss...



Sobre una Panasonic G2, con interesantes aplicaciones para vídeo...



...o incluso sobre una Olympus E-P1 original

 

El Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 está compuesto por 8 grupos a partir de 11 elementos, entre los que se incluyen según la firma, “vidrios ópticos de muy alto índice de refracción”. Ello supone que aunque no se empleen lentes aesféricas, debe de poder alcanzarse una corrección muy alta, algo que viene avalado por el elevado numero de lentes. Como ya es sabido, pero no viene mal recordar, debido a la diagonal del captor Micro Cuatro Tercios, la focal equivalente es de 50 mm, por lo que –en lenguaje de calle– estaríamos de facto ante un 50 mm f/0,95.



Sin contactos eléctricos = sin datos EXIF


El enfoque es manual y la montura no incluye contactos eléctricos, lo que supone que no se dispone de indicación en el visor acerca de la abertura de diafragma ajustada, ni tampoco de los datos exif correspondientes al objetivo. Evidentemente, tampoco el firmware de la cámara dará su eventual apoyo a la hora de afinar los archivos JPEG, algo que –de todas formas– hemos podido comprobar que los fabricantes de cámaras reservan de forma exclusiva para sus propios objetivos. Nada que perder por tanto en este terreno.

Como compensación a esos detalles, tenemos, por un lado un sedoso enfoque manual a lo largo de un arco de aproximadamente 270º, a lo que se suma una escala de profundidad de campo, y por otro, un auténtico aro de aberturas de diafragma, con claros ajustes por clics, también para los ajustes intermedios.
Y por supuesto, esa extraordinaria luminosidad de f/0,95, que –para objetivos fotográficos en producción– solo tiene parangón en el Leica Noctilux-M 50 mm f/0,95 Asph.

Más de uno duda –con razón– acerca de lo que puede representar ese valor de f/0,95 en términos de luminosidad relativa, pues la mayoría de los fotógrafos están más familiarizados con valores tales como f/4; f/2,8; f/2, etc. Cuando entramos en la zona de luminosidades aún mayores, la cosa se vuelve más confusa, pues los fabricantes tratan de “vender” cada décima adicional de mayor abertura.

Por nuestra parte, podemos aportar sobre el tema algo de.... luz. Veamos.

Entre los valores siguientes: f/2,8  f/2  f/1,4  f/1,0 y f/0,7  hay un “paso” de diferencia, esto es, cada paso significa el doble de luminosidad o capacidad para el objetivo para verter luz sobre el elemento fotosensible.
La pregunta sería: ¿que relación existe entre f/0,95 y f/1,0?
Pues... aproximadamente el equivalente a algo menos de 1/8 de punto de diafragma o una capacidad aproximada de un 11% más de paso de luz (que no de transmisión *).
Así, por tanto, un objetivo como el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 es “un pelín” más del doble de luminoso que un f/1,4 y ocho veces más que un f/2,8... algo notable.

Al margen de poder fotografiar con niveles muy bajos de luz, una de las ventajas de los objetivos ultraluminosos es la de ofrecer un enfoque muy selectivo cuando se utilizan a su plena abertura. Pero no es menos cierto que la profundidad de campo viene influenciada por parámetros tales como focal del objetivo, valor de abertura de diafragma, diámetro del círculo de confusión, etc. y que esos parámetros dependen en buena medida del tamaño del sensor utilizado. Las fórmulas no mienten, y la realidad es que los tamaños de sensor menores implican una mayor profundidad de campo y por ende menor efecto de foco selectivo para una abertura dada. De hecho, es uno de los argumentos que esgrimen los usuarios del 24 x 36 mm frente a formatos tales como el APS-C o el Cuatro Tercios/Micro Cuatro Tercios (M4/3).
Pues bien, según nuestros cálculos, sobre el captor de 13 x 17,3 mm del sistema M4/3 la abertura de f/0,95 del Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 equivale aproximadamente –en términos de enfoque selectivo o profundidad de campo– a emplear un 50 mm f/1,9 sobre un sensor/fotograma de 24 x 36 mm, eso que viene en llamarse ahora “full frame”.



 

Analizaremos el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 por un lado mecánicamente y por otro ópticamente

 

Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95: mecánica y manejo


Un objetivo físicamente más bien "largo" para su focal equivalente de 50 mm


Tal como hemos comentado, el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 obedece a un sistema de enfoque manual, y tanto su montura como su barrilete son enteramente metálicos.
El sistema está totalmente libre de juegos y parece sólido como una roca. El sistema de enfoque es suave como la seda a lo largo de todo el recorrido, desde infinito hasta la distancia mínima de enfoque de 17 cm . Por cierto que puesto que este objetivo es bien largo –70,2 mm– para su focal en realidad a esa distancia mínima de enfoque los sujetos están tan solo a poco más de 7 cm del aro frontal del objetivo. Es ciertamente algo que llama la atención: lo largo que es este objetivo equivalente a un 50 mm. Por otro lado sus 410 gramos de peso dan idea de la solidez de su barrilete por un lado, y de la cantidad de  vidrio óptico que alberga en su interior por otro.
El sistema de enfoque no es interno ni tampoco incorpora elementos flotantes.
Y hablando de enfoque, podemos reflexionar sobre las ventajas e inconvenientes del sistema de este objetivo asociado al concepto de CSC (Compact System Camera o “mirrorless”).



Mecánica del diafragma: 10 palas de forma casi circular dan forma al mismo. Físicamenete las diez palas que lo conforman se han trabajo finamente para que no depositen ningún tipo de reflejo interno, gracias a un tallado muy fino y generan una bonita forma en previsión de aportar un bello bokeh.


Los objetivos muy luminosos han creado, desde siempre, problemas para enfocar correctamente, tanto sobre cámaras de telémetro como réflex. Su baja profundidad de campo y de foco, unido a “focus shift” o desplazamiento del punto de enfoque al diafragmar y aberraciones de curva de campo hacen mala pareja con las tolerancias de los sistemas réflex y telemétricos, sumadas a las de la precisa colocación de plano focal.
De hecho, en las decenas de años que cumplimos probando cámaras fílmicas, ninguna de ellas ofrecía precisión suficiente de su plano focal para “soportar” objetivos más luminosos de f/1,4 y los de esa luminosidad solo los soportaban los mejores cuerpos. Como ejemplo, el famoso Canon EF 85 mm f/1,2 es conocido por ser casi intratable sobre los cuerpos de la firma –fílmicos y digitales– a esa abertura de f/1,2.

En una cámara CSC, como son las M4/3 de Panasonic y Olympus a las que va dirigido el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95, el enfoque se realiza a través de un visor electrónico, al cual llega directamente la señal desde el plano focal del propio captador. Por tanto el enfoque está libre de los errores antes comentados si se utiliza a plena abertura y ello representa una ventaja realmente significativa. Esa misma ventaja se daría en con el sistema de autoenfoque de esas cámaras, que está basado igualmente en información del sensor.

Pero con este Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 tendremos que realizar el enfoque a mano, lo cual puede suponer un placer, y también una cierta frustración. Veamos....

Con el sistema de encuadre normal y con cámaras como por ejemplo las G1, GH1, G2, G2H de Panasonic, o una E-P2, E-PL1, E-PL2 de Olympus dotadas del visor electrónico, el enfoque se hace con relativa gran precisión y facilidad, debido a la alta luminosidad del objetivo, y la claridad de estos visores electrónicos. Sobre la pantalla LCD externa, es posible, pero menos fiable.

¿Lo mejor”
Muy sencillo: empleemos la opción de “ayuda al enfoque manual” de las cámaras citadas, y aparecerá, en los visores o monitores, una parte fuertemente ampliada, que nos permitirá enfocar con precisión absoluta. Además, si la cámara está montada sobre un soporte estable, podemos desplazar el punto de enfoque sobre el fotograma. Algo perfecto para bodegones, paisajes, tomas técnicas, etc.
Y poder utilizar esa enorme abertura de f/0,95 con plena confianza de enfoque perfecto, es algo único a la hora de trabajar con foco selectivo.

¿Lo peor de todo ello?
También muy sencillo: bajo ese aumento, sujetar a mano la cámara, de forma estable, resulta muy difícil. Y hacerlo sobre sujetos en movimiento en modo normal, sin aumento, tampoco es fácil.
En general, el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 no es un objetivo para mucha acción, si bien es cierto que si estamos acostumbrados a enfocar a la antigua usanza, con cámaras réflex o telemetricas no autofoco, no notaremos muchas carencias. Pero la ausencia de autoenfoque puede hacer que podamos tomar también en consideración – para sujetos en continuo cambio de posición– objetivos tales como el Lumix G 20 mm f/1,7 o el futuro Lumix G 25 mm f/1,4, en preparación. Pero incluso el f/1,4 es más de un punto menos luminoso que el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95

Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95: óptica y rendimiento

Viñeteado






Uno de estos parámetros, es su índice de viñeteo, que suele estar muy presente, debido a la gran complejidad de lentes y alta luminosidad, pudiendo llegar –en el caso de algunos objetivos– a diferencias superiores a 2 puntos desde la esquina al centro del fotograma a plena abertura, corrigiéndose por lo general de manera progesiva a tenor vamos cerrando a diafragmas más cerrados. En el gráfico de más arriba, podemos observar que el viñeteado del Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 es importante pero no desmedido dadas sus características de luminosidad máxima, y ello hasta f/1,4, mejorando de forma apreciable para f/2 y adquiriendo valores muy buenos ya para f/2,8.
Un resultado mucho mejor de lo esperado, y que sin duda se debe, por un lado a la contenida diagonal del formato Micro Cuatro Tercios que tiene que cubrir, y por otro a los vidrios especiales empleados y las generosas dimensiones relativas del barrilete, y por ende, del diámetro de sus lentes.
Paradójocamente este "defecto" de viñetedo dota a las imágenes captadas a plena abertura de una estética afín, un matiz diferenciador que indentifica la rotunda personalidad de este tipo de ópticas.

En la práctica, las características de distribución de luz sobre el captor de este Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 han obligado al fabricante del mismo a introducir una nota escrita adicional al manual junto con el embalaje del objetivo: determinados modos de medición sobre ciertas cámaras, como puede ser el matricial de la E-PL1 pueden ser llevados a engaño, e introducir correcciones no deseadas: Srs., hay que leerse las instrucciones.....




A través de este GIF animado, podemos hacernos una idea visual de la repercusión del índice de viñeteo para las posiciones de diafragma indicadas.



Resolución



Cuando examinamos las tomas técnicas realizadas con el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 observamos, desde un primer momento, por un lado las enormes diferencias de resolución entre centro y esquina para las aberturas mayores, y por otro, la muy buena corrección de las aberraciones cromáticas, especialmente en el centro, pero también en general. Y hablamos de corrección óptica pura, no de corrección por software, ya que –recordemos– este objetivo no transmite datos hacia el firmware de la cámara.

Esa buena corrección de las aberraciones cromáticas debe reposar, en buen parte en los vidrios especiales utilizados por Cosina, que por cierto dispone de fabricación propia para algunos de ellos.

Respecto a la calidad de imagen en las esquinas, sufre principalmente por las aberraciones desde siempre asociadas a los objetivos ultraluminosos, incluidos lo de apertura máxima a f/1,2 y f/1,4: una compleja combinación de error de coma, aberración esférica y curvatura de campo. La baja aberración cromática aquí presente tiene poca responsabilidad.
Como puede verse por el gráfico, el incremento es progresivo conforme diafragmamos y para f/4 y f/5,6 la calidad es ya bastante aceptable y para f/8 pega ya el estirón. Pero... ¡ojo!: para f/8, f/11 y f/16 la difracción comienza a mermar la calidad en el centro, donde –por cierto– la calidad de imagen es excelente ya a plena abertura de f/0,95.
Montado sobre cámaras compatibles de Panasonic, como por ejemplo la G2, la resolución es ligerísimamente menor, debido a una acción más enérgica del filtro de paso bajo.

En la práctica, dado el carácter tan especial de este objetivo, ese parco rendimiento en las esquinas hasta f/4, se deja notar poco, pues en la mayor parte de las tomas lo que estaremos exprimiendo al máximo es el foco selectivo y el fantástico bokeh que proporciona este Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95.
Por otra parte, hemos realizado una sucinta encuesta acerca del usuario tipo que está adquiriendo este objetivo, y hemos entendido que en la mayor parte de los casos se está empleando para aplicaciones de vídeo, para imagen en movimiento.



Distorsión




En lo que respecta a la distorsión, la verdad es que –dada la extraordinaria luminosidad del objetivo– no nos esperábamos un resultado tan contenido.
Es cierto que –siguiendo la tendencia más reciente– se trata de una distorsión ligeramente compleja, con combinación de acerico y barrilete, pero que no se deja notar casi en tomas alejadas de las meramente técnicas.



En suma, un objetivo con un carisma único, que obedece a un precio que entra dentro de los asumible.
Desde un punto de vista práctico, quizá su principal rival sea el Panasonic Lumix G 20 mm f/1,7. Pero la diferencia de luminosidad es de casi dos puntos, y el bokeh, bien diferente.
Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95... lo amas o lo dejas.




Voigtländer Nokton 25mm f / 95, parasol desmontado


Sin duda, una de sus señas de identidad


Con estas características y bajo un precio aproximado de 899 €, se posiciona como una de las mejores opciones en este rango de focales / luminosidad, sobre todo si atendemos a su peculiar estética de imagen - más que interesante para ámbito fotográfico puro - o su valía como óptica estandar para vídeo, por su luminosidad y amplio recorrido helicoidal de enfoque manual.
La mejor manera de ver claramente estas ventajas es visitando la galería online que hemos dedicado de manera exclusiva a esta óptica de excelente acabado e idéntico rendimiento.


Galería Online Voigtländer Nokton 25mm f / 0,95 MFT


Como simple curiosidad, podemos comparar... lo incomparable: el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 –equivalente, recordemos, a un 50 mm– con el Leica Noctilux-M 50 mm f/0,95, aunque solo podamos hacerlo sobre el papel.
No son comparables en si porque uno ha sido diseñado para cubrir una diagonal de aproximadamente 22,5 mm y el otro de 43,86 mm, y ello representa un dificultad constructiva gigantesca, pero puesto que focal equivalente y luminosidades coinciden, puede resultar un juego al menos curioso.

Cosina Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95: ficha técnica




Objetivo
Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95 Leica Noctilux-M 50 mm f/0,95
Cobertura Cuatro Tercios/Micro Cuatro Tercios 24 x 36 mm
Focal 25 mm 52,3 mm
Focal equivalente Micro Cuatro Tercios 50 mm 100 mm
Ángulo de toma 47,6º 47º
Abertura máxima f/0,95 f/0,95
Abertura mínima f/16 f/16
Lentes/grupos 11/8 8/5
Lentes especiales Vidrio de alto índice
Vidrios de alto índice y de dispersión anómala
Lentes aesféricas No Dos superficies, torneadas y pulidas
Lentes flotantes No Dos, en un grupo
Revestimientos Multirrevestimientos Multirrevestimientos
Numero de palas en el diafragma 10, abertura circular NI
Distancia mínima de enfoque 17 cm 100 cm
Escala de reproducción 1/3,9 1:17
Enfoque manual Si (solo manual) Si (solo manual)
Rosca para filtros 52 mm 60 mm (con accesorio)
Cuerpo Metálico Metálico
Ø x largo 58,4 x 70,2 mm 73 x 75,1 mm
Peso 410 gramos 700 gramos
Montura, metálica Micro Cuatro Tercios Leica-M
Transmisión de datos No Si, optoelectrónico
Accesorio incluido Parasol, a rosca Parasol, extensible
Precio aproximado 899 € 9.000 €



Puede verse que la diferencia tecnológica a favor del Leica-M Noctilux es importante, gracias a las dos superficies aesféricas y las lentes flotantes, pero en parte la razón no es otra que debe cubrir un fotograma 3,84 veces mayor en superficie, y que debe conservar el foco forma impecable al diafragmar (o al menos eso se espera), al ser de sistema telemétrico. Por cierto que este objetivo es frecuente que esté en lista de espera en la mayor parte de las tiendas.... casi igual que el Voigtländer Nokton 25 mm f/0,95, que llega con cuentagotas.








 

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