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Un artículo de Valentin Sama
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martes, 05 diciembre 2006 |
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Obturación
La Zeiss Ikon incorpora un módulo de obturación diseñado específicamente para ella, teniendo en cuenta la particularidad hoy en día un tanto especial, de que se trata de una cámara telemétrica, y ello aconseja medidas especiales.
El módulo en cuestión es de laminillas metálicas, de recorrido vertical y control electrónico. Ese control electrónico posibilita que, además del modo de exposición con control manual, se disfrute de la opción de un modo de automatismo de exposición con prioridad a la abertura del diafragma. De hecho, en esta Zeiss Ikon, la medición de la luz se realiza en todo caso a la abertura de trabajo real, no la simulada por medio de una leva. Ello tiene la ventaja de que se eliminan errores de comunicación, y se tienen en cuenta particularidades de cada objetivo en cuestión, siendo una de ellas la de la transmitancia.
La medición se efectúa por medio de una célula de silicio examinando la luz reflejada desde la cara anterior de las cortinillas del obturador.
A ese efecto, la parte central horizontal de dichas cortinillas está "pintada" en un tono más claro que el resto, con lo que se consigue como resultado, una medición promedio, pero con preponderancia central.
Ausencia de espejo
En una cámara de telémetro, la ausencia de espejo propio de las configuraciones réflex al uso, hace que en situación normal, la incidencia de la luz sobre el obturador sea mucho más intensa, al no estar protegidas las laminillas o cortinillas por la interposición -aún parcial- del espejo.
A fin de evitar posibles entradas accidentales de luz parásita, el obturador de la Zeiss Ikon lleva un doble juego de laminillas.
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Última actualización ( martes, 19 diciembre 2006 )
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