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Anunciada a principios del mes de octubre, la RX100 V es la última evolución de la saga de compactas premium de Sony con sensor de 1″. Equipada con el último procesador BionZ X y el mismo front-end LSI que encontramos en la Sony A99 II –la réflex tope de gama de la compañía–, es capaz de disparar ráfagas de hasta 24 fps y promete una calidad de imagen inigualada en su segmento. La ponemos a prueba para valorar si sus avanzadas prestaciones justifican su elevado coste.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

Efectivamente, 1.200 € es una tarifa que, no hace tanto, muy pocos usuarios estaban dispuestos a pagar por una cámara compacta, por muy avanzada que esta fuera. Pero las compactas premium de hoy en día poco tienen que ver con las de antaño, y cada vez más profesionales hacen uso de ellas, no solo como segundo cuerpo, sino incluso para aquellas situaciones en las que utilizar cámaras de mayores dimensiones supone un inconveniente.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

La razón de este cambio de mentalidad radica en el hecho de que muchos fabricantes han empezado a tomarse en “serio” este segmento, pues existe una demanda para este tipo de cámaras compactas de elevadas prestaciones, prestaciones hasta ahora reservadas a cámaras son sensores de mayores dimensiones. Hablamos de aspectos como la velocidad de ráfaga de 24 fps o de la rapidez de enfoque, puntos fuertes de la nueva RX100 V, que implican usar un sistema de procesado potente y, por ende, de coste elevado.

A pesar de tratarse de una cámara muy compacta, la RX100 V incluye una tecnología similar a la de la A99 II o la a6500 © Sony
A pesar de tratarse de una cámara muy compacta, la RX100 V incluye una tecnología similar a la de la A99 II o la a6500 © Sony

La RX100 V es una actualización significativa respecto su predecesora Sony RX100 IV, poniendo especial énfasis en su velocidad merced a su potente procesador BionZ de última generación y al front-end LSI que incluyen las recientes Sony A99 II y Sony a6500. En efecto, durante nuestra primera toma de contacto en Londres a los pocos días de su presentación, pudimos probar su rápidas ráfagas en sets preparados para la ocasión, así como la capacidad de seguimiento de su sistema de enfoque. Ahora, en nuestra prueba de campo, nos disponemos a comprobar más en detalle su calidad de imagen, así como su operación y manejo en el día a día.

Operación y manejo

Sony RX100 V © Albedo Media
El compacto cuerpo de la Sony RX100 V está muy bien acabado © Albedo Media

A pesar de tratarse ya de la quinta generación de la familia RX100, sigue sorprendiendo por sus reducidas dimensiones. Su compacto cuerpo metálico exhibe una gran calidad en su construcción y ensamblaje, sin juegos en el barrilete y con un acabado a la altura; aspectos que, de todo modos, son exigibles a cualquier cámara que supera la barrera de los 1.000 €.

Ciertamente, sus pequeñas dimensiones dificultan la ergonomía general de la cámara, algo que ocurre, de hecho, con la mayoría de las compactas por su intrínseca naturaleza. Algunos fabricantes ofrecen compactas premium algo más grandes para poder ofrecer un mejor agarre y un acceso más cómodo a la botonería –pensamos, por ejemplo, en la X30 de Fujifilm o en la LX100 de Panasonic–, pero Sony prefiere seguir apostando por unas dimensiones más compactas y un cuerpo muy minimalista, algo que sigue dividiendo a partidarios y detractores de esta filosofía.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

El siempre bienvenido anillo de control en el barrilete de la óptica permite, sin embargo, mejorar sensiblemente el agarre de la cámara, además de ofrecer esa funcionalidad extra para ajustar los parámetros de exposición. No obstante, a nuestro parecer, el recorrido del anillo es demasiado sensible y suave, y en ocasiones podemos encontrarnos con ciertas dificultades para ajustar el valor concreto deseado. Del mismo modo, hay que prestar atención a la hora de apoyar la mano en dicho anillo, ya que podemos llegar a cambiar dichos ajustes de forma involuntaria.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

La botonería se nos antoja algo pequeña, y en especial en su botón de encendido/apagado. El dial de control del panel superior nos parece, sin embargo, bastante bien ajustado en cuanto a su firmeza. En general, la cámara es muy rápida en su uso diario, gracias a su veloz puesta en marcha y a su potencia interna.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

La pantalla trasera sigue siendo de muy buena factura, con gran visibilidad en la mayoría de las situaciones. Su mecanismo de fijación es muy robusto y permite jugar con todo tipo de ángulos, e incluso inclinarla hasta 180º para poder realizar autorretratos o selfies.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

Otro de los puntos fuertes de la RX100 V es su visor electrónico integrado, introducido en la RX100 III  y mejorado en la RX100 IV, así como su sutil mecanismo de extracción, muy bien conseguido teniendo en cuenta la limitación de espacio de esta cámara. Su resolución de 2,4 millones de puntos y su revestimiento Zeiss T* se hacen notar en la calidad de este visor, a pesar de que sus pequeñas dimensiones dificultan un uso prolongado del mismo.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

La velocidad de enfoque es otra de las mejoras que encontramos en la RX100 V, que viene acompañada de un nuevo sensor de AF en el plano focal con enfoque híbrido, con 315 puntos de detección de fase y con una cobertura del 65% de la escena. Durante nuestra prueba de campo, el AF se ha comportado de forma muy satisfactoria, resolviendo casi todas las situaciones con gran acierto.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

En lo que respecta a la interfaz de usuario, el sistema de navegación por los diferentes menús nos parece cómodo –con ciertos matices– aunque echamos de menos una mejor traducción de algunas de las opciones visualizadas. En una cámara de este calibre creemos que los fabricantes deberían esmerarse –aún más– en todos estos detalles.

Sony RX100 V © Albedo Media
Sony RX100 V © Albedo Media

Un aspecto que nos ha sorprendido desfavorablemente es su limitada autonomía de uso. En efecto, durante nuestras pruebas hemos tenido que recurrir al cargador con más frecuencia de lo deseado. A pesar de haber rebuscado en todas las opciones de la cámara –v1.0 del firmware–, no hemos podido ajustar convenientemente un modo de auto-apagado de pantalla/cámara más rápido que permitiría ahorrar batería. Es necesario, pues, no olvidar de apagar la cámara justo después de cada toma si no queremos encontrarnos con desagradables sorpresas.

Muestras

A continuación, analizamos la calidad del sensor de 1″ –el primero de tipo stacked con memoria DRAM– que equipa la RX100 V así como su óptica Zeiss Vario-Sonnar T* con un zoom 24-70 mm equivalentes y aberturas máximas f/1,8-2,8. Se trata del mismo objetivo que encontrábamos en el modelo precedente, pero no hay que olvidar que, gracias a su nueva potencia de procesado, la RX100 V debería sacar mayor rendimiento al conjunto.

En condiciones de luz favorable –y siempre recordando que hablamos de un sensor de dimensiones ajustadas– la RX100 V permite resolver las texturas de forma favorable.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/2,8 – ISO 160 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/2,8 – ISO 160 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/80 s – f/2,8 – ISO 640 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/80 s – f/2,8 – ISO 640 © Albedo Media

Tampoco falta nitidez cuando recurrimos a ella, y gracias a los 70 mm equivalentes de su extremo más largo, podemos realizar retratos con cierta solvencia. Por supuesto, su abertura máxima de f/2,8 a esta distancia focal –que da lugar a una abertura focal equivalente de casi f/8 en 35 mm– limita la capacidad de desenfoque, por lo que habrá que jugar más con la distancia primer plano/fondo para poder conseguir el efecto deseado.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/60 s – f/2,8 – ISO 500 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/60 s – f/2,8 – ISO 500 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/1.000 s – f/2,8 – ISO 1.000 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/1.000 s – f/2,8 – ISO 1.000 © Albedo Media

A pesar de estas restricciones, la pequeña compacta de Sony consigue buenos resultados, e incluso ofrece un bokeh agradable.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 50 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 640 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 50 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 640 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 50 mm (eq. 35 mm) – 1/250 s – f/2,8 – ISO 125 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 50 mm (eq. 35 mm) – 1/250 s – f/2,8 – ISO 125 © Albedo Media

La RX100 también se comporta bien a diafragmas intermedios o incluso bastante cerrados, teniendo en cuenta las inherentes limitaciones de la difracción, más notables en sensores de reducidas dimensiones.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/5,6 – ISO 400 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/5,6 – ISO 400 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/10 – ISO 125 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/10 – ISO 125 © Albedo Media

Encontramos todavía ciertas carencias en cuanto al rango dinámico se refiere, aunque este se sitúe dentro de los márgenes en los que suelen operar las compactas con sensor de 1″. Se aprecian también, en ocasiones, ciertas aberraciones cromáticas.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 125 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 125 © Albedo Media

Gracias a su favorable distancia de enfoque mínima, también se pueden conseguir tomas macro más que aceptables.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 24 mm (eq. 35 mm) – 1/320 s – f/4 – ISO 125 [Modo Macro] © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 24 mm (eq. 35 mm) – 1/320 s – f/4 – ISO 125 [Modo Macro] © Albedo Media
Por supuesto, gracias a la alta cadencia de su disparo en ráfaga, podemos capturar el instante preciso deseado con bastante acierto.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/1.000 s – f/2,8 – ISO 1.000 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/1.000 s – f/2,8 – ISO 1.000 © Albedo Media

En condiciones de luz escasa, la RX100 es capaz de exprimir su conjunto sensor-procesador para ofrecer una calidad muy decente a niveles de ISO razonables.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 24 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/1,8 – ISO 320 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 24 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/1,8 – ISO 320 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 50 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.000 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 50 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.000 © Albedo Media

Ello no significa que no podamos usar valores de sensibilidad aún más elevados con resultados más que satisfactorios, aunque se exhiba entonces el ya tradicional sobreprocesado de las muestras que afecta a las cámaras digitales de hoy en día.

Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.600 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/125 s – f/2,8 – ISO 1.600 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/2,8 – ISO 4.000 © Albedo Media
Imagen tomada con Sony RX100 V a 70 mm (eq. 35 mm) – 1/30 s – f/2,8 – ISO 4.000 © Albedo Media

Vídeo 4K y modos de alta velocidad HFR

En este apartado Sony tiene una exigencia casi autoimpuesta por todos sus modelos anteriores y todas las novedades aportadas en los últimos años. La alta calidad de sus soluciones de vídeo profesional se deja aquí notar como herencia positiva, haciendo sinergia con todo lo aprendido en escalabilidad desde el terreno mirrorless.

 

Esta “pequeña” gran cámara resultó ser idónea para grabar tomas en 4k con una calidad más que decente. Se agradece la incorporación de un filtro ND interno –resta tres pasos de exposición– y los avances en sus modos de captura en alta velocidad, para reproducir después en cámara lenta –y divertirnos un buen rato– englobados bajo el acrónimo inglés HFR.

Si algo negativo tuviéramos que hacer constar en este punto sería la operatividad del SteadyShot, que opera en este caso bajo un híbrido óptico/electrónico con una eficacia moderada en el eje horizontal. La ergonomía y visor pueden aquí complicar ciertas maniobras; no obstante, no perdamos nunca el rumbo marcado como prioridad en este producto, tenemos en el bolsillo una herramienta de producción que sin ser catalogada como profesional en el ámbito de cine –no lo pretende en ningún caso– puede resolver a la perfección proyectos de cierta complejidad. No la juzguemos como “un juguete caro” ni subestimemos –por su aspecto de cámara compacta de bolsillo– su potencial.

Conclusiones

Si asumimos las limitaciones inherentes a las reducidas dimensiones del cuerpo en cuanto a ergonomía, no cabe duda de que Sony ha encontrado un buen equilibrio entre tamaño y prestaciones. Su anillo de control permite un buen manejo de la cámara, mientras que su pantalla inclinable y su visor electrónico extraíble le confieren un amplio abanico de posibilidades. Su óptica zoom resuelve con solvencia la mayoría de las situaciones, y su calidad de imagen es más que satisfactoria, a pesar de su excesivo procesado al hacer uso de sensibilidades más elevadas. Ciertamente, existen otros modelos de la competencia con prestaciones similares, pero la RX100 V añade a todo lo anterior un procesador de alto rendimiento que le hace destacar sobre todo por su rapidez; un plus que, por otro lado, tiene su precio.

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Raphaël Terris
Ingeniero en telecomunicaciones, especializado en procesado digital de señales y apasionado de la tecnología y la fotografía. Con trece años de experiencia en el campo de las comunicaciones móviles y por satélite, y más de siete años en la docencia universitaria, trabaja actualmente como periodista, divulgador y formador en tecnología y fotografía.

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