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Ya en el momento de su presentación hablamos de la singular creación de Miyazaki San, el objetivo ultracompacto de fabricación artesanal en montura Leica-M, Super Wide Triplet Perar de 21mm. Ahora, tras importarlo de Japón (1) lo hemos sometido a una prueba de campo.

Objetivo Super Triplet Perar 21 mm f/4,5, para bayoneta Leica-M, creación artesanal de Miyaki San, con acople telemétrico, vista fronto-lateral
El objetivo Super Triplet Perar 21 m f/4,5 es probablemente el más delgado “pancake” en su focal para montura Leica-M © Albedo Media, S.L.
El objetivo Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5 montado sobre una cámara telemétrica Leica M Monochrom
Una Leica M Monochrom es una elegante alternativa para este peculiar objetivo “pancake” de elaboración artesanal © Albedo Media, S.L.
El objetivo Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5, visto por su parte posterior, mostrando la leva de acoplamiento telemétrico, con una montura de Leica-M al fondo
Visto por su parte posterior, el Super Wide Triplet Perar esconde una sorpresa para iniciados: a pasar de su escaso grosor y corta focal incorpora leva para acoplamiento con el sistema de enfoque telemétrico de las Leica-M
Objetivo Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5, visto de frente con escalas de abertura de diafragma, enfoque y profundidad de campo
El Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5 nos muestra aquí no solo sus escalas, sino también algún detalle constructivo peculiar… © Albedo Media, S.L.

Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5: Mandos

En el Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5, su creador, Mr Miyazaki Sadayasu (MS Optics), ha tenido que comprimir un buen numero de mandos y escalas. La palanca que se observa en la parte inferior es el mando para el sistema de enfoque, que –pequeña maravilla– a pesar de la corta focal, acopla perfectamente con el telémetro de las Leica-M y todas las que compartan sistema de montura. En la escala correspondiente, vemos marcas de enfoque para “infinito”, 5m, 3m, 2m, 1.4m, 1.0m y 0.8 m, pero si empleamos este objetivo sobre una “mirrorless” –mediante adaptador– podremos enfocar en “Live View” hasta aproximadamente 0.5 m. En la escala de profundidad de campo tenemos marcas para todas las aberturas de diafragma –con un punto como referencia para f/5,6– lo que resulta muy interesante, pues el objetivo se presta mucho para llevarlo preenfocado a hiperfocal u otro ajuste de nuestra elección.

Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5, vista diagonal, con parasol montado. Acoplado sobre una Leica Monochrom
El Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5 aparece aquí con su minúsculo parasol ya montado © Albedo Media, S.L.

Como podemos observar, para accionar la selección de ajustes de abertura de diafragma deberemos actuar sobre una o dos de las ranuras previstas al efecto, pero hay una solución mucho más cómoda: acoplar el minúsculo parasol a rosca (ver imagen, arriba) y accionar el diafragma mediante el mismo. Y a los lectores más observadores no se les habrá escapado uno de los detalles de diseño más curiosos del Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5: ¡el diafragma va ubicado en la parte frontal, por delante del esquema óptico!

Una Leica M4-P, analógica, con el Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5 y un visor Zeiss accesorio para 25 mm de focal
Una Leica M4-P, para película, con el Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5 y un visor Zeiss accesorio para 25 mm de focal. © Albedo Media, S.L.

Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5: Enfoque y encuadre

Ya hemos comentado que el Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5 incorpora la leva mecánica para el acople con el telémetro de la cámara y por tanto no hay ningún problema –antes al contrario– en enfocar por el visor normal de la cámara hasta hacer coincidir en la mancha del telémetro las dos imágenes. De hecho, el enfoque se realiza con suavidad y precisión, sin tirones. Ahora bien, los visores telemétricos de las Leica-M no incluyen entre sus marcos de encuadre los correspondientes a la focal de 21mm por lo que necesitaremos de un visor externo auxiliar. En nuestro caso, hemos empleado un Zeiss con líneas para 28mm y 25mm, empleando para un encuadre aproximado no ya las líneas luminosas, sino todo el área visible por el visor. Estos visores auxiliares, si son de calidad son caros y es algo que debe tenerse en cuenta. Lógicamente, si empleamos una cámara con visor electrónico, no tendremos problemas de precisión de encuadre. En todo caso, Miyazaki San ha dotado a su Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5 de la muesca correspondiente en la montura para activar en el visor nativo de las Leica-M el encuadre correspondiente a 28mm, por lo que si somos un poco atrevidos, nos podemos apañar por estimación.

Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5: hoja técnica

Todas las creaciones de Miyazaki San, no tienen equivalente en los catálogos de los fabricantes al uso y su capacidad de invención, fabricación y adaptación es grande y peculiar, y la hoja técnica que acompaña a cada objetivo es pareja con el carisma de sus creaciones. Incluye una descripción –en japonés y casi siempre con algún error tipográfico– y también las curvas MTF, de viñeteo y distorsión… todo ello escrito o dibujado a mano.

Escrita a mano, por Mr. Miyazaki Sadayasu, la hoja técnica del Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5, con curvas MTF
Escaneo de la hoja técnica de nuestra unidad –Nº 049– del Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5

Las dimensiones del objetivo son de Ø5 cm para un grosor de 4,5 mm, que “sube” a 5,2 mm con el parasol acoplado, para un peso de tan solo 45 gramos. Las curvas MTF nos hablan –para f/4,5– de muy poco astigmatismo, con un rendimiento muy armónico que curiosamente sube desde el centro del fotograma al campo medio-próximo al mismo, para caer, como es normal hacia las esquinas, más para resolución que para contraste. Si vamos hacia el gráfico para f/8, veremos que el contraste alcanza valores excelentes, al tiempo que la resolución sube de forma notable con picos para el borde del fotograma. Sin embargo, en las esquinas, aparece un importante astigmatismo –separación entre línea continua y punteada– que hace que solo en una dirección –en la sagital– mejore el rendimiento. Un comportamiento si duda interesante, y que nos hace ver lo que el genio de Miyazaki San ha conseguido extraer de un diseño de tan solo tres lentes, del cual deriva su nombre el Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5.

Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5: en la práctica

Tal como hemos avanzado, la peculiar arquitectura del objetivo condiciona su manejo y conviene tener cuidado de no alterar el ajuste de enfoque –si ya lo hemos realizado– si decidimos variar la abertura de diafragma, salvo que sigamos el truco ya mencionado de ajustarlo mediante el parasol. Este accesorio nos parece muy importante más allá de su utilidad como accionador del diafragma, y ello debido a uno de los rasgos menos deseables del carismático Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. Hablamos de su gran tendencia a producir flare central tan pronto lo sometemos a una importante luz de contra, no solo por incidencia lateral de fuentes de luz. Puesto que todas las caras de las tres lentes son multirrevestidas “MC”, lo achacamos, bien al diseño óptico en si, bien al diafragma frontal exterior. Por su parte esa extraña ubicación del diafragma es la que permite el diseño extremadamente plano. Si lo que usamos es un cuerpo digital, caso de aparecer el flare, al examinar la imagen en pantalla, pequeños cambios en el encuadre nos permiten obviar el problema, pero si el cuerpo es para uso fotoquímico, nos podemos llevar algún disgusto que otro. No es menos cierto que ello “va con el territorio”, y que pronto aprendemos a intuir qué situaciones son potencialmente conflictivas y a evitarlas.

NOTA: en todas las imágenes, hacer “clic” para acceder al archivo original.

Grafitti fotografiado con el Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/8 a 1/45 s. 160 ISO. Leica M9

Una toma en principio poco conflictiva para el Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. Puede observarse el alto contraste y nitidez en el centro y campo medio, con caída en las esquinas y discreta distorsión en acerico. El viñeteo está bien controlado, al haber ajustado en la Leica M9 manualmente la compensación para “un 21 mm”.

Grafitti y pared muy texturada, fotografiada con el objetivo Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/11 a 1/60 s. 160 ISO. Leica M9

Una situación potencialmente “de riesgo de flare”, que se resolvió sin problemas. Pusimos a trabajar a nuestro favor la perspectiva dinámica y la gran profundidad de campo de esos 21 mm de focal. La luz rasante y la fuerza del graffiti hicieron el resto. Enfocada sobre el borde anterior de la flecha.

Chimeneas en viejo edificio, fotografiadas con el objetivo Super Wide Perar 21 mm f/4,5
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/5,6 a 1/90 s 160 ISO. Leica M9

De nuevo aprovechamos la perspectiva ofrecida por la focal de 21 mm. Aunque la única luz en contra es –en realidad– la que viene del cielo, o quizá el reflejo en la chimenea más próxima, si miramos bien, en las zonas centrales en sombras hay una “sospecha” de flare.

Roca y árboles, toma realizada con el objetivo Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/8 1/20s. 160 ISO. Leica M9

Con este encuadre, aún con el sol asomando entre las ramas, no tuvimos problemas de flare, Por el contrario, en una toma más próxima, tuvimos que pelear bastante para evitarlo, y el problema adicional es que –debido al gran ángulo de toma– cualquier pantalla externa que apliquemos pronto aparece en el encuadre.

Charco en una roca, con reflejos de árboles, tomada con el objetivo Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/8 1/60 s. ISO 160. Leica M9

Aunque la corta distancia de enfoque creó un poco de tensión en la profundidad de campo en el punto más próximo, la perspectiva y nitidez general nos resultó satisfactoria, a pesar de haber realizado la toma a mano, en un equilibrio un tanto precario. No se pudo utilizar trípode ya que –debido a lo estrecho de la zona, al borde de un barranco– todo encuadre posible incorporaba de forma contumaz… una de las patas.

Columnas dinámicas
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/16 1/12 s. ISO 160. Leica M9

Para esta toma –la columna más próxima está al alcance de la mano– nos arriesgamos con la difracción y cerramos a f/16 para la máxima profundidad de campo. Apoyados en una barandilla, no nos asustó demasiado disparar a 1/12 de segundo. Evidentemente, decidimos “picar” el encuadre buscando el efecto de acusadas líneas en fuga…

Planetario de Madrid
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/6,7 1/500 s. ISO 160. Leica M9

…justo al revés que en esta toma, en la que –a pesar de no emplear trípode– conseguimos una alineación bastante decente con el edificio gracias a la calidad óptica del visor externo Zeiss empleado.

Proa de hormigón y chimenea industrial
Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5. f/16 1/90 s. ISO 160. Leica M9

La perspectiva acusada del 21 mm, la profundidad de campo casi infinita, la exposición más bien justa y el lógico viñeteo aún a f/16 debido a la corta focal, se alían para conseguir el efecto deseado en esta toma realizada a mano.

Nota: en todas las imágenes, los datos EXIF ofrecidos son aproximativos. Por un lado, introdujimos a mano como objetivo más “próximo” al Elmarit-M de 21 mm y por otro, la Leica M9 no tiene forma de conocer el valor de abertura de diafragma debido a que el Super Wide Triplet Perar 21 mm f/4,5 no tiene contactos eléctricos ni codificación óptica y –curiosamente– asigna un valor aproximado, según el ajuste ISO, la situación luminosa de la escena y el tiempo de obturación.

Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5: conclusiones

Parece evidente que este carismático objetivo no puede valorarse bajo los estándares convencionales: ¿es un objeto de coleccionismo? ¿o quizá una suerte de objetivo “panfocus” para emplearse a hiperfocal con la flexibilidad añadida de sus ajustes? Y puede que también sea todo eso y más. Estamos seguros de que –al menos en Japón– habrá usuarios que –mediante el presupuesto adecuado– acaparen al menos una unidad de cada una de las creaciones de Miyazaki San. Para la dificultad y calidad de fabricación –barrilete metálico, lentes multirrevestidas y diafragmas de precisión de alto numero de palas, 10 en este caso– los precios son correctos. (2)

Por su parte, teniendo en cuenta lo peculiar del diseño, la calidad de imagen es buena, sobre todo en contraste, con buena nitidez en centro y campo medio, con apreciable suavidad en las esquinas.(3) Queda el mencionado tema del flare, quizá el punto más negativo, que –tal como hemos avanzado– nos puede dar más disgustos en cuerpos para película que en aquellos digitales, en los que podremos descubrirlo a tiempo y cambiar ligeramente el encuadre para evitarlo. Pero en todo caso, manejar el Super Wide Triplet perar 21mm f/4,5 es un reto, al que se añade el placer de usar algo exclusivo, dotado de una fina mecánica.

Objetivo Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5, con parasol, montado sobre una Leica M4-P, un cuerpo analógico
El objetivo Super Wide Triplet Perar 21mm f/4,5 está montado en una Leica M4-P

Arriba: una combinación muy interesante para fotografía callejera al estilo “Garry Winogrand”, por su compacidad, silencio de operación, ángulo de toma y posibilidad de llevarla preenfocada.


(1) Distribuido por Japan Camera Hunter
(2) Aproximadamente 450€ al cambio más cargos de aduanas (aprox. 25% sobre factura)
(3) Sobre cámaras APS-C la equivalencia es de un 31,5 mm con un estupendo rendimiento de centro a esquinas (ver curvas MTF)

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