Lunes, 22 de Diciembre de 2014 07:30 Paco Rocha

Un Mundo de Plata VI – Muerte y resurrección de la diapositiva

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Cuando uno presencia acontecimientos históricos, aunque sea a través de los medios, tiene la sensación por un instante de formar parte de algo que le transciende. Asistir a la desaparición de la película Kodachrome teniendo el inmenso placer de haber podido utilizarla, tiene ese carácter transcendental para un fotógrafo.


Desde luego me he perdido algunos capítulos de esta historia (soy demasiado joven…) pero guardo en la memoria (y en el cajón) la experiencia de algunos rollos de Kodachrome 25, 64, y 200.

Para mi esa experiencia ya fue ligeramente traumática ya que la espera por su revelado era de 20 días, por aquel entonces (1.993-94), Kodak ya había comenzado su proceso de desmantelamiento de la división de laboratorios, en España, ya no quedaba quien procesara Kodachrome y la única forma de revelar este tipo de película era enviar el rollo a Lausana, Suiza, lugar en el que hasta el 2006 todavía podía revelarse esta película en Europa.
A la muerte del Kodachrome prosiguió –de forma progresiva– la del Ektachrome, primero en los formatos grandes de placa 8 x 10 y 4 x 5 pulgadas (*) y luego en los formatos 120 y 135 mm.

Un rollo de Kodachrome 64 frente a un embalaje original de diapositivas Kodachrome tras su retorno del Laboratorio de Lausana, en Suiza
© Albedo Media, S.L.
Un embalaje original de diapositivas Kodachrome tras su retorno del Laboratorio de Lausana, en Suiza


Fujifilm (**) no se queda atrás y sigue la fórmula que Kodak tiene tan bien ensayada de "matar" productos por la vía combinada de hacerlos mas caros y mas inaccesibles.
Cómo si de un dogma de fe se tratase parece que estamos condenados a vivir la muerte de la película para diapositivas, pero… ¿Por qué deberíamos conservar la diapositiva?

Un rollo de película Fujichrome Provia 100F 120 bajo una urna de vidrio
© Albedo Media, S.L.
¿La siguiente amenazada de extinción?


Pues bueno, supongo que porque… personalmente la uso, y muchos fotógrafos también… ¿qué nos aporta? Lo que aporta la diapositiva es todo aquello que no puede aportar lo digital todavía (vale… esta frase está aquí por pura polémica… no puedo evitarlo), ¿o si que puede?…

Porque Fujifilm anuncia a bombo y platillo que los nuevos "emuladores" de película de su Fujifilm X30 y demás de la familia X… son totalmente novedosos. Esto es, que han dado con la clave para que lo digital se parezca más a la película. Algunos lo vimos claro cuando dejaron de lado en sus sensores algunas estructuras que no llevaban a ninguna parte, ahora sus sensores X-trans CMOS poseen un comportamiento más "de película" por su distribución de píxeles, me voy a permitir citar su publicidad: "Inspirado en la disposición aleatoria natural de los granos finos de haluro de plata de la película, el nuevo filtro cambia las reglas de la fotografía digital."

Serán… realmente lo que leemos es: "Eramos unos mantas cuadriculados y descubrimos que la película era mejor y lo hemos intentado imitar seriamente en digital porque hasta ahora no nos comíamos un rosco en lo digital".

El problema es que esto, y su gran éxito… puede que le den a Fujifilm la excusa para cerrar lineas de producción, y puede que las que primero caigan sean las de diapositiva. Porque de toda la película que se consume en el mundo, la que menos se gasta “al parecer” es la de diapositiva. Porque el negativo tiene unas posibilidades menos “limitadas” dentro del moderno flujo de trabajo digital… o eso dicen.

Un surtido de películas fotográficas en distintos formatos, incluyendo el 4x5 pulgadas
© Albedo Media, S.L.
Algunas desaparecieron hace tiempo, otras están amenazadas


Cómo dato anecdótico os diré que hace un año y medio aproximadamente un fotógrafo estadounidense se gastó la friolera de 161.000 dólares en el último "batch" (un número de emulsionado completo, con las mismas características) de Velvia 50 en formato 8x10 pulgadas, vamos 12.000 placas del mismo número de emulsión. No se si el tío hipotecó su casa o qué pero está claro que cuando alguien tiene ese afán por hacerse con el último número de emulsión de una fábrica sin que se le conozca intención especulativa (que los hay, y muchos) es porque para alguien en este mundo esa película en ese formato es útil, repito, esa película.
Pero un usuario no puede comprar todos los años 12.000 placas. Aunque le digan que es de el de quien depende la continuidad de la producción.

La Velvia es esa película a la que Fuji-Digital ha dedicado (o eso parece) bastante tiempo en imitar. Esos colores casi irreales pero reales al mismo tiempo, casi puedo decir (aunque alguno me mate por decirlo así) que no necesitas polarizador si llevas Velvia cargada en tu cámara y seleccionas bien la hora y la porción de paisaje a fotografiar. En definitiva es una película diapositiva con mayúsculas. Sus colores estridentes hicieron que Fujifilm ampliara el catálogo al Provia (con colores mas naturales) pero en la linea de detalle del Velvia que fue actualizada hace años con la incorporación de la Velvia 100F, un punto extra para trabajar con ella.

¿Fuji se quiere cargar la diapositiva?, con lo buenos que son fabricándola…
Por desgracia, todo parece indicar que si… sus movimientos en el desarrollo de emuladores para sus cámaras, sus incrementos injustificados de precio en la película, su falta de stock (mas que sospechoso) en épocas fuertes de venta (hacer pedidos de diapositiva en verano es bastante difícil) y también una política de desprecio hacia el mercado profesional bastante agresiva (eliminación de ciertos formatos y presentaciones de placa, eliminación de formatos de rollos 220 tanto en diapositiva como en negativo).


Una escultura de un hombre desnudo, encerrado en una urna de metacrilato parece mirar un servicio (WC) situado al fondo
© Valentin Sama
"BBAA Dreams" Una placa original de Ektachrome 100 Plus en 4 x 5 pulgadas [Clic para ampliar]


Porque no nos equivoquemos, hace falta que la película sea buena, fresca, con los más estrictos controles de calidad.
El usuario de diapositiva serio, no permite tonterías, no consume película caducada (salvo que le haya caducado dentro del congelador de su casa, que controla el). Busca una capacidad de reproducción de color, contraste, definición en todas las tomas… no se la juega. Al usuario serio de diapositivas no le sirven esos rollos "de juguete" que solo salen bien si los revelas "cruzados" en C-41 y que funcionan como si fueran una ruleta rusa con la escala Munsell del color.

Quedan… perdón, quedamos… y muchos, profesionales que utilizamos la diapositiva en gran formato para trabajos, porque, por mucho que le duela a los fabricantes de "Megarespaldos" y "Megacámaras", nuestros clientes no pagan cantidades de dinero suficientes para amortizar sus barbaridades… (ahora ya más cercanas a la realidad que hace unos pocos años).

No voy a hablar de costes, ni de tiempos de entrega, pero si alguno se hubiera preguntado cuantas placas de 4 x 5 de Velvia podría haber disparado, revelado y digitalizado con lo que le cuesta un "megarespaldo" y hubiera contrastado ese dato con lo que le pagan sus clientes… pues bueno, para llevarse las manos a la cabeza.

No quiero decir que no deban existir esos equipos (no soy tan talibán como otros respecto a lo fotoquímico como para "querer matar" a la fotografía digital), pero si que compensan a muy pocos fotógrafos, y son equipos que veo mas como carne de cañón de casas de alquiler de material que como soluciones efectivas para fotógrafos.

Todo, está claro, con sus matices. Un respaldo por 9.000 euros para un fotógrafo con carga de trabajo es asumible, pero es que con 9.000 euros en película "todavía" se pueden hacer muchos trabajos.

Si Fujifilm sigue el camino de Kodak nos quedaremos sin película y tendremos que esperar a que los chicos de Ferrania hagan un milagro creando una película diapositiva espectacular que luego los usuarios “tendremos” que hacerles rentable.

Surtido de cajas de la nueva película de Film Ferrania
© Film Ferrania
Film Ferrania está a punto de enviar las muestras de la primera nueva colada de emulsión a los que apoyaron la iniciativa en la campaña Kickstarter


La diapositiva me ha dado tantas alegrías... desde el Kodachrome hasta el Velvia, desde las Agfa RSX (Agfa = Rollei CR200 actualmente) hasta las Scotch (próximo Ferrania) y me sigue dando alegrías: considero la película diapositiva una aproximación a la visión más dura de la realidad, su contraste, su color (soy muy de Velvia, lo siento…) su “realidad” representa lo que siento delante de un paisaje y me vuelve a hacer sentir lo mismo al ver la placa revelada, sin más, sin nada más.

(*) 4 x 5 pulgadas = 10,16 x 12,7 cm / 8 x 10 pulgadas = 20,3 x 25,4 cm
(**) Quizá se convierta en algo irónico el hecho de que –no hace tantos años– la empresa cambió su nombre de "Fuji" a "Fujifilm".
Ver: otros artículos de la serie "Un Mundo de Plata"



 

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