Viernes, 28 de Mayo de 2010 03:59 Manuel San Frutos

HP Supplies Tour

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MSF_HP_supplies_tour  HP convocó a la prensa especializada de la zona ibérica, España y Portugal, en su sede de las Rozas de Madrid para mostrar la importancia del material fungible en el proceso de impresión. Interesantes ponencias técnicas a cargo de los responsables europeos de la firma, de las que sacamos sugerentes conclusiones.

Las ponencias se estratificaron de manera muy eficiente por sistemas de impresión, electroestática láser (laserjet) o inyección de tinta (inkjet), consumibles y soportes (papeles). En todo caso, las cuestiones medioambientales y las pertenecientes a la falsificación de cartuchos originales estuvo presente de una u otra forma en todas las disertaciones, siendo ambos temas de primer orden para la compañía.

Laserjet

Usada desde hace décadas, la impresión electroestática ha sido siempre la elección predilecta del ámbito de empresa, ideal por su bajo coste por copia y por su rapidez. Paradójicamente a este masivo uso, existe un amplio desconociendo del proceso de impresión electroestático, dispositivos comúnmente llamados, de manera un tanto ambigua, de “impresión láser”.

Existen de hecho dos grandes familias dentro de este tecnología diferenciadas por el estado físico de sus consumible, de su toner siendo más exactos. Si éste se presenta en estado líquido se describe bajo el acrónimo inglés Liquid EP o LEP, (Liquid Electrophotography), si por el contrario el contenido del toner se concibe en forma de pigmento seco la nomenclatura cambia a Dry EP o DEP.

Un soberbio ejemplo de tecnología LEP lo representaría el sistema HP Indigo, cuenta con una gran acogida y éxito en los ambientes de preimpresión o imprentas de pequeña y media tirada, supliendo en muchas ocasiones al offset tradicional, al no necesitar planchas físicas en la formación de la imagen y  contener en un espacio relativamente pequeño todo el sistema de impresión CMYK.

La versión “seca” DEP, es la tecnología que normalmente encontramos en todas las oficinas, ya sea en su versión monocroma o color, estas impresoras “láser”  generan una imagen estable en el papel en apenas unos segundos y todo se lo debemos a la electricidad estática.

Simplificando al máximo, se podría decir que el mismo proceso que interfiere una determinada atracción / repulsión entre nuestro pelo y un globo previamente frotado / cargado, se utiliza para que pequeñas partículas de pigmento se coloquen en una determinada posición en el papel.

Igualmente resumido, el proceso interno en la impresora consta de seis etapas:

Primeramente se carga negativamente de manera uniforme la superficie del tambor fotosensible, después el cabezal láser se encargará al chocar contra la superficie del tambor de generar un barrido  de la imagen a procesar sobre el tambor, cambiando su polaridad, formando una imagen latente en el tambor a través de la selectiva carga, negativa / positiva, de su superficie.

Tras este paso, el toner se encargará, junto con la unidad de revelado, de aproximar las partículas pigmentárias al tambor, para que, por estática, se adhieran a las zonas latenes que posteriormente conformaran la imagen final.

Este cúmulo de partículas tan precisamente colocado es transferido al papel por un rollo elaborado adhoc en la parte inferior del sistema, la fina capa de pigmento se fija entre la trama del papel mediante calor y presión, en la unidad de fusión, alojada al final del proceso. Finalmente, la unidad de limpieza deja el tambor listo para un nuevo ciclo y por ende, una nueva impresión.

Lógicamente la precisión de todo este proceso es la que determina la calidad final de la imagen, su resolución y  legibilidad. Pues bien, según las aseveraciones de la marca, en los equipos de HP de esta familia, hasta un 70% de la calidad del proceso de impresión depende directamente del cartucho Laserjet, ya que en éste se encuentra embebido gran parte del proceso.

Esquema interno de un sistema de impresión Laserjet de HP

De igual manera, la composición, el tamaño y forma de las partículas de pigmento alojadas en el toner están directamente relacionadas con la sensación de nitidez, estabilidad y resolución que el sistema sea capaz de proyectar.

En los toner modernos, su contenido es dominado en gran parte por cargas polímeras / resinas plásticas que facilitan la transferencia y fusión del pigmento al papel, la carga de pigmento ( el color como tal ) suele ser al menos del 10% del volumen total del toner, los demás aditamentos son una compleja lista de componentes; ceras, controladores de carga eléctrica, aditivos magnéticos y un largo etcétera guardado celosamente por las marcas, como símbolo y vanagloria de los positivos resultados de sus departamentos de I+D.

Composición aproximada de un toner Laserjet moderno

En cuanto al tamaño y forma, HP incorpora desde 2005 la tecnología ColorSphere ©, consistente en utilizar el tamaño de partícula más pequeño posible y de manera más esférica. Esto hace factible una mayor y más sencilla agrupación de zonas de color uniforme, más finas y con mayor resolución. A tener en cuenta la radical importancia que estas variables tienen en el proceso generatriz de una imagen a color CMYK.

Desde sus comienzos, la versión del 2009 de ColorSphere, aumenta en un 50% el brillo y en un 39% la gama de color disponible, gracias a un tamaño de partícula cada vez más pequeño y de cuidada composición.

Según los propios responsables de HP, si pusiéramos cada partícula del toner de un sólo cartucho Laserjet, una al lado otra en una estrecha fila, formarían una línea de unos 40.000 km de largo, claro que si pensamos que existen alrededor de cinco billones de partículas en una sólo cartucho, podemos empezar a cuadrar la ecuación.

Una partícula de toner moderno corresponde aproximadamente a un 1/16 del diámetro de un pelo humano.

Esta minúscula pero inmensa prole, tiene que lidiar con multitud de variables, de igual manera que ocurre en el terreno de la inyección de tinta, muchas de ellas establecen relaciones antagónicas entre sí, podemos por ejemplo hacer una partícula más grande que sea más resistente al UV, pero condenamos la resolución y grosor del sustrato de imagen sobre el papel, por lo entendemos de máxima complejidad establecer un criterio óptimo donde todos los valores se vean dignamente representados.

No podemos olvidar tampoco el perfil de producto y usuario final, recordemos enmarcado en el trabajo de empresa / oficina, el tiempo de respuesta y su relación costes / beneficios, tiene aquí una importancia suprema. Un equilibrio exacto en la composición de las partículas del toner consigue en las nuevas fórmulas bajar considerablemente el punto de fusión de las mismas, incrementado notablemente la rapidez del dispositivo, consumiendo además menos recursos energéticos.

En definitiva, conseguimos más rapidez por menos dinero, sin sacrificar por ello la calidad final de imagen o su duración en el tiempo.

Comparativa entre puntos de fusión de dos tipologías partículas de toner distintas, color rojo toner tradicional, color azul nueva fórmula.

Tras estas primeras anotaciones, entendemos como desde HP insisten en corroborar la importancia de los consumibles originales, algo sobre lo que hablaremos más adelante, y en la inexistencia de un mismo toner “estándar” para dos equipos diferentes.

Cada toner se hace a medida del producto para el que está diseñado y cada posible variable, medida en relación exacta con el dispositivo en cuestión. Son por lo tanto consumibles específicos que dan su máxima calidad dentro del esquema para el que fueron creados, cualquier otra medida, trastocará esta relación.

Hp insiste en que analicemos con detenimiento los costes de impresión visibles e invisibles que ofrece una versión “compatible” del producto frente al toner original, las pruebas realizadas por un laboratorio externo muestra hasta una perdida del 30% de tinta en procesos de reimpresión por mala calidad, una visible merma de la vida útil de la impresora, así como una pérdida abundante de recursos físicos y temporales.

Inkjet

Los sistemas de inyección de tinta continúan una carrera imparable de evolución, con cada vez más presencia en los laboratorios fotográficos profesionales, hace tiempo que superan en gama visible a los prestigiosos sistemas híbridos digitales / fotoquímico, tipo Durst Lamba, y aunque aún andan ligeramente rezagados en resolución frente a estos, no cabe duda que es una tecnología que marcará un estándar de calidad homologable.

Tanto es así, que bajo pruebas objetivas de laboratorios externos, son los sistemas que mayor estabilidad en el tiempo otorgan, siempre claro está, que se acompañe de un soporte / papel a la altura de las circunstancias.

A colación de lo que amablemente nos indicaron los responsables de HP, insistimos en la absoluta complejidad de estos sistemas, en los que cualquier variable ( máquina, tintas, papel) altera radicalmente el resultado.

Y es que a veces nos olvidamos de todo lo que se le piden a estos productos y el increíble salto cualitativo que éstos han dado en sólo unos años. Miles de boquillas microscópicas lanzando con absoluta precisión más de 30 millones de gotas de tinta por segundo. Según HP, sus últimas fórmulas de tinta son capaces de generar 72,9 millones de colores, con una gran estabilidad y resistencia, con especial mención en su línea de tintas pigmentadas, VIVERA.

La composición de los cartuchos, de igual manera que lo visto en los toner Laserjet, es sumamente compleja, con multitud de componentes que ayuden en la titánica misión de alcanzar unos buenos resultados de calidad, en soportes / papeles muy diversos, sin por ello sacrificar la rapidez o el tiempo de secado de la impresión.

Esquema aproximado del número de componentes de un cartucho de color inkjet HP

Las fórmulas de tintas llegan a ser tan complejas que el reformular una nueva suele llevar una media de tres a cuatro años. En definitiva, algo bastante más complejo que una simple solución pigmentaría con base acuosa, de ahí las imponentes restricciones de uso que imponen las patentes de cada marca para su uso.

Qualitylogic, otro de los laboratorios externos encargados de testar equipamiento de impresión de HP, comparó recientemente un total de 1022 cartuchos frente a los cartuchos originales de HP, llegando a interesantes conclusiones.

Esquema comparativo de productividad, mediddo en porcentajes de números de páginas impresas.

Gráfica comparativa en relación a los cartuchos defectuosos o errores de impresión derivados de éstos.

Resultaron ser más estables frente a posibles fallos de obstrucción o desbordamiento de tinta y lo que es más importante, aumentaron la productividad hasta en 52% en comparación a los cartuchos rellenables, lo que supone en algunos casos llegar a imprimir unas 350 páginas adicionales.

Hace tiempo que de manera general, en el sector de impresión, se tiene la noción de que al adquirir una mueva impresora, no se paga realmente el equipo, sino más bien un contrato vitalicio con sus materiales fungibles, siendo éstos el costo real de la operación.

A sabiendas de esto último, Hp insistió de manera especial en como establecer un criterio de costo real, donde se reflejen las reimpresiones y la merma de rendimiento de las falsificaciones o cartuchos rellenables frente al original.

Recordarnos además que HP desde hace algún tiempo promueven una estrategia modular en sus consumibles, ofertando los mismos cartuchos en diferentes capacidades, para que el ahorro final vaya siempre enlazado a un uso de mayor o menor intensidad.

Dos versiones del mismo cartucho, a la izquierda, versión normal y  a la derecha, formato XL, de mayor capacidad y menor precio en proporción.

Soportes / Papeles

El papel supone un elemento crucial en todos los sistemas de impresión, pero bajo arquitectura de impresión, las opciones actuales son prácticamente infinitas. Desde materiales baritados, papeles artísticos de puro algodón, perlados, micro cerámicos, alto brillo, lonas y un largo etcétera que crece cada día de manera exponencial.

Hp dispone de hecho una larga familia de soportes aptos para imprimr en distintos rangos de calidad / uso, desde los contundentes papeles fotográficos de alto gramaje hasta los livianos y omnipresentes folios multi propósito.

De todos ellos, en la presentación se hizo especial hincapié en el sector que incorpora la tecnología Colorlok©. disponible incluso en los papeles de uso diario. Todos los papeles con el sello Colorlok, garantizan, obviamente dentro se su perfil, una calidad de imagen superior, con mayor definición, negros más ricos y consistentes, colores más vivos y un veloz tiempo de secado.

Corte transversal aumentado del sustrato de tinta sobre sobre dos papeles,
 a la izquierda un papel normal, a la derecha un papel con el tratamiento Colorlok de HP


Técnicamente estas ventajas son posibles, gracias a un fino tratamiento en superficie que bloquea e inmoviliza la tinta sin dejar que, por capilaridad, se embeba entre las fibras de papel, dando lugar a una mayor disponibilidad del color, aumentando su saturación y consistencia en los colores más densos, inclusive por ende el negro.

De igual manera la dispersión de la tinta por esta capa se realiza de manera sumamente uniforme, sin micro encharcamientos o lagunas, optimizando así el tiempo de secado.

Cerrando el círculo

Las cuestiones medioambientales que tanto preocupan en estos años, se contemplaron ampliamente por parte de los responsables HP. Poniendo de manifiesto su clara apuesta por la reutilización de gran parte de los componentes de los cartuchos gastados. Es de hecho una de las pocas marcas que admite el envío de material gastado y que además ha propuesto y propone varios acuerdos con grandes almacenes para facilitar el tránsito de este material a través de contenedores en el propio punto de venta.

Este compromiso hacen posible que la reutilización de material llegue a cotas realmente altas, hasta un 70%  del plástico del algunos cartuchos proviene de algún tipo de material reciclado.

Ambas líneas, Laserjet e Inkjet, tienen claro la importancia de este punto para su propia supervivencia, la calidad nunca debiera ser excluyentes con la sostenibilidad y al parecer la marca se toma muchas molestias para poder cubrir ambas caras de esta complicada moneda.

HP dispone de plantas específicas de reciclado en Europa, en Alemania se encuentra la fábrica orientada a procesar material de inyección y en Francia la dedicada a los toner provenientes de impresión electroestática.

De hecho en este punto, como en los comentados anteriormente entorno a la calidad y estabilidad, difieren bastante los consumibles originales de las falsificaciones o sistemas de recarga “compatible”.

La lucha contra las falsificaciones es constante en todo el terreno tecnológico, pero al parecer en el ámbito de los consumibles de impresión, es especialmente preocupante. Para paliar estos efectos, hace tiempo que HP incorpora en varios de sus consumibles una etiqueta de seguridad holográfica en su empaquetado, que determina en parte la autenticidad del consumible en cuestión.

En definitiva y tras escuchar atentos las disertaciones de los responsables de la marca, todo apunta a que quizás debiéramos ver a nuestros consumibles de impresión con algo más de respeto, sin quitarles ni un ápice de la compleja tecnología / investigación que tienen detrás y valorar desde esa misma complejidad la relación real de costes / beneficios que establece la posible adquisición de material no original.




 
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