Phase One en
colaboración con Alpa
presentan hoy la "serie
A", que podría tomarse como las primeras
CSC de formato medio –al menos
en concepto– o como han descrito con cierta ironía en otros medios; la
cámara de "apuntar y disparar"
más cara del mundo.

La combinación Alpa 12 TC + Phase One IQ250, dan como fruto esta nueva "CSC" A250.
Al
parecer, la tinta –electrónica en este caso– no cayó en
saco roto, y tras mucha
insistencia de los medios especialistas y profesionales del sector
–nosotros aportamos hace tiempo nuestro granito de arena en este tema–
el concepto CSC madura convenientemente, incluso en el sector de
formato medio.
Siendo pulcros con la nomenclatura y concepto, cámaras compactas de sistema o cámaras sin espejo en este territorio han existido desde el mismo momento de origen de la fotografía, allá por 1839, pero que se acerquen más o menos al concepto actual de CSC y sobre todo que incorporen en su esquema premeditadamente ayuda electrónica como visor –vía smartphone u otros futuribles módulos de expansión– es algo que hoy toma forma, gracias a la alianza entre las marcas Alpa (dotando sus exquisitas cámaras) y Phase One (haciendo lo propio con sus respaldos digitales).
Siendo pulcros con la nomenclatura y concepto, cámaras compactas de sistema o cámaras sin espejo en este territorio han existido desde el mismo momento de origen de la fotografía, allá por 1839, pero que se acerquen más o menos al concepto actual de CSC y sobre todo que incorporen en su esquema premeditadamente ayuda electrónica como visor –vía smartphone u otros futuribles módulos de expansión– es algo que hoy toma forma, gracias a la alianza entre las marcas Alpa (dotando sus exquisitas cámaras) y Phase One (haciendo lo propio con sus respaldos digitales).

Foto de familia de la nueva serie A de Phase One. Via mirrorlessrumors
Esta
sinergia combina la gran
versatilidad y portabildiad de la Alpa 12 TC (una de las versiones más
pequeñas y ligeras en formato medio de calidad) con los últimos
respaldos digitales de Phase One, dando lugar a los tres equipos
presentados de la serie A:
PhaseOne A250 (IQ250), PhaseOne A260 (IQ260) y PhaseOne A280 (IQ280). Versiones por lo tanto de 50, 60 y 80 millones de píxeles.
¿Los precios? Sencillo: A250, 36.000€; A260, 38.000 €; A280, 43.000 €. Siempre precio neto y equipadas con un objetivo HR Alpar 35 mm f/3.

PhaseOne A250 (IQ250), PhaseOne A260 (IQ260) y PhaseOne A280 (IQ280). Versiones por lo tanto de 50, 60 y 80 millones de píxeles.
¿Los precios? Sencillo: A250, 36.000€; A260, 38.000 €; A280, 43.000 €. Siempre precio neto y equipadas con un objetivo HR Alpar 35 mm f/3.

Como objetivos alternativos al
Alpar 35 mm f/4 se ofrecen los también Rodenstock HR Alpagon 23 mm f/5,6 (7150
€), o HR Alpagon 70 mm f/5,6 (3.550 €). Todos los objetivos vienen
calibrados de fábrica.

Campos aproximados cubiertos por cada uno de los objetivos

Campos aproximados cubiertos por cada uno de los objetivos
En todos los modelos, el objetivo base es un Rodenstock Alpar 35 mm f/4 (*) y debe hacerse notar que en el caso de la Alpa A250, el sensor montado es el ya famoso primer CMOS para formato medio, adoptado por distintos fabricantes para sus cámaras de formato medio. Se caracteriza por su mejor respuesta a altos ISO respecto a los CCD y sus buenas prestaciones para encuadre y enfoque en Live View.
Con
especial atención a los previos de toma y precisas opciones de
asistencia de foco manual mediante ampliación electrónica, la serie A
se podrá enlazar a la perfección con móviles de ultima generación y
tabletas, vía CapturePilot –no siendo del todo novedad, dado que se
podía operar de manera muy similar antes– pensamos que éste es un
primer paso para la inminente y muy interesante introducción de módulos
EVF en sistemas de formato medio profesional.
Una ventaja importante del firmware suministrado es que se produce transferencia de datos del objetivo hacia el respaldo, por lo que la corrección de aberraciones, viñeteado, etc., puede automatizarse.
Una ventaja importante del firmware suministrado es que se produce transferencia de datos del objetivo hacia el respaldo, por lo que la corrección de aberraciones, viñeteado, etc., puede automatizarse.
(*) sobre
el sensor de 32,8 x 42,8 mm de la A250, aproximadamente un 28 mm
Ver: prueba de rendimiento del CMOS de la A250 sobre la Pentax 645Z
Ver: comparativa de rendimiento del CMOS de la A250 en las cámaras Hasselblad y Phase One
Ver: prueba de rendimiento del CMOS de la A250 sobre la Pentax 645Z
Ver: comparativa de rendimiento del CMOS de la A250 en las cámaras Hasselblad y Phase One
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