Viernes, 26 de Marzo de 2010 12:12 Manuel San Frutos

Sandisk: realmente rápidas

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Recientemente Sandisk mostró en Madrid parte de su más alta gama de memorias y periféricos orientados al mundo de la fotografía, especialmente las tarjetas de la serie Extreme y Extreme Pro, evidenciando desde la práctica insitu la estrecha relación entre la calidad de las mismas y la velocidad final de captura.

El equipo de Sandisk en especial atento y claro, presentó algunas novedades recientes, como la primera tarjeta microSDHC de 32 GB y otras que sin ser de estricta novedad, entran dentro de la elite de memorias dedicadas a la captura fotográfica.

 
Versátil, y diminuta memoria microoSDHC de... ¡ 32 gigas !

Y es que como en todo siempre hubo clases, es especialmente hablando de tarjetas donde justo con esa nomenclatura podemos establecer un primer criterio de diferenciación, La clase discrimina la velocidad mínima de escritura bajo la arquitectura de memoria flash en formato SDHC, pues bien...tras la práctica acometida por David López, formador nacional de Sandisk, quedó patente la gran diferencia de rapidez entre las marcas, aún perteneciendo a la misma clase, Sandisk fue en todos los caso la más veloz y estable de todas las marcas probadas, en este caso bajo test / ráfaga de diez disparos captados por una Nikon D40.


El actual buque insignia de la firma,
una tarjeta profesional de extremo rendimiento como bien indica su nombre


Si bien es cierto que fue con el turno de la serie Extreme cuando las comparaciones entre marcas  fueron, más que odiosas, escandalosamente diferentes, llegando a tomar el doble de capturas en la mitad de tiempo que sus competidoras, con la CF top pro de Sandisk, la serie Extreme Pro.

Rápidas y resistentes, estas Extreme Pro, soportan el protocolo UDMA 6, heredado de los discos duros, con un tope de transferencia simétrica, lectura / escritura, de 90 Mb/s o lo que es lo mismo una arquitectura 600X, perfecta opción para los usuarios amantes de las ráfagas o del cada vez más presente video HD, sin pérdidas ni saltos visibles derivados de un error de sincronía entre cuerpo de cámara  y memoria.

La familia Extreme Pro arranca con una capacidad de 16 GB hasta un umbral actual de 64 GB, trabaja a la perfección incluso en las condiciones climáticas más adversas, entre los  -25º C / 85º , protegida frene a las colisiones y la humedad, nos parecen suficientes argumentos para que Sandisk pueda ofrecer una garantía limitada de por vida en este producto.

A colación de esta gama profesional y a sabiendas del cuello de botella presente en la transferencia de los archivos mediante un lector de inferior rapidez a esta tarjeta “correcaminos”, Sandisk también presentó un lector ExpressCard dedicado capaz de llegar a esos 90 Mb/s, acabado en acero inoxidable, se impone como el idóneo y veloz compañero de viajes de todas las tarjetas de alto rendimiento.


Lector ExpressCard dedicado, adhoc de tan altas exigencias.

Las conclusiones no dejan de ser evidentes y no por ello menos interesantes, de poco nos vale disponer el mejor “camarón” del momento si metemos dentro una tarjeta que no esté a la altura de las circunstancias, el diferencial de rapidez en ráfagas puede verse mermado a más del doble de tiempo, entre muchas otras cosas de vital importancia, estabilidad, seguridad, robustez...



Hartos de ver coches de lujo por la autopista montando neumáticos de inferior calidad, se impone respetar el círculo de calidad en todos nuestros elementos para poder disfrutar y exprimir el máximo de nuestro equipo fotográfico.


El equipo de Sandisk se mostró en todo momento atento
y cordial con la prensa especializada.


A medida que charlábamos animadamente con Christophe Rocca, responsable de marketing para el sur de Europa, corroboramos la importancia de todos estos asuntos, las tarjetas de memoria distan mucho de ser iguales y al final, los ahorros premeditados se acaban pagando caro.

En definitiva, un esclarecedor evento, donde poner de manifiesto la importancia de nuestros periféricos fotográficos, en especial aquellos que custodian celosamente nuestras imágenes.

 


 

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