De
forma simultánea a su nueva Lumix G6, Panasonic presenta su compacta de
alta gama Lumix LF1, en realidad la mayor novedad, en el más puro
sentido de la palabra, de todo lo presentado en el Lumix Seminar del
pasado 9-10 de abril en Viena.

Panasonic LF1 en el momento de ser desvelada el pasado día 9, en Viena © Albedo Media, S.L.

© Albedo Media, S.L.
Todavía
no disponible en unidades operativas más que a nivel de “mesa” de
exposición, la Lumix LF1 monta un visor electrónico a nivel del ojo incorporado, un
dispositivo de 0,2 pulgadas. (*) Ello, en un cuerpo muy fino, que acoge a
un objetivo Leica DC Vario -Summicron 6,0-42,8 mm f/2-5,9 Asph.
equivalente a un 28-200 mm sobre el sensor CMOS de 12,1 megapíxeles y
el discreto tamaño de 1/1,7”, con gama de sensibilidades de 80 a 12.800
ISO. El apoyo de un procesador Venus Engine de última generación se
traduciría en buenos resultados de gestión de ruido, sobre todo gracias
a la función de suavizado de bordes o “Edge Smoothing Systems”. Esa
misma alta calidad de procesado permite alcanzar los 10 f.p.s.

Los puntos fuertes tal como los presenta la firma... se obvia el valor de f/5,9 del extremo de focal © Albedo Media, S.L.
Al
margen de esos datos de objetivo y sensor, los aspectos fundamentales
de la Lumix LF1 giran en torno a ese interesante visor
electrónico a nivel del ojo, dotado –a pesar del pequeño grosor de la
cámara– de un mecanismo de ajuste de dioptrías. (*) Anteriormente, la Nikon P6' ya montaba ese tipo de visor en una compacta digital.

Lumix LF1
Así, a través de ese
visor, la Lumix LF1 nos propone –más allá de las indicaciones
electrónicas habituales– unas nuevas guías de composición, algunas bien
conocidas, que obedecen a los nombres de “Rule of Thirds Offset”,
“Diagonal Lines”, “Tunnel”, “Radiation 1”, Radiation 2” y “S-Shape” a
través de las cuales se quiere provocar al usuario de la Lumix LF1 a
componer mejor sus imágenes. El sistema se ve apoyado por indicaciones
de nivel horizontal y vertical.
Por supuesto, un monitor posterior de tres pulgadas, fijo, ofrece
alternativas de uso al visor al nivel del ojo.

En
la práctica, sobre las unidades de preserie con las que pudimos
experimentar brevemente en Viena, la calidad de imagen del visor es
bastante buena para las muy pequeñas dimensiones de la cámara y harán
plenamente operativo ese extremo de focal equivalente a 200 mm y todas
las intermedias. Puesto que un equivalente a 200 mm f/5,9 no es
precisamente tan fácil de manejar en según que niveles de iluminación,
el sistema Power O.I.S. debería ofrecer tranquilidad de ánimo, tanto
para fotografía estática como para vídeo.


En planta, podemos ver la increible finura del equipo, EVF incorporado
Y hablando de manejo,
no se han descuidado las partes ergonómicas, ya que el aro concéntrico
al objetivo es funcional, y permite controlar de forma manual,
parámetros tales como abertura de diafragma, tiempo de obturación o
zoom.

En los aspectos relativos al vídeo se dispone de salidas
en AVCHD y MP4, en 1920 x 1080 50i y para los que no puedan vivir sin
ello, se dispone de filtros creativos e incluso retoque en cámara.

Habrá
que ver cómo da la Lumix LF1 en la práctica, pues más de uno es posible
que se pregunte qué forma podría haber tomado esta cámara si en lugar
de esa gama de focales de 28-200 mm se hubiese optado por algo parecido
a un 28-105 mm f/2-2,5 con un sensor algo mayor...
Nunca llueve a
gusto de todos, pero ese visor electrónico a nivel del ojo, en una
cámara tan pequeña es, como se dice ahora coloquialmente, “un puntazo”.

© Albedo Media, S.L.
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