Nikon presenta su nueva D7100,
sucesora de la D7000, y dotada de un sensor CMOS de 24,1 megapíxeles en
formato DX (APS-C) integrado en un sólido cuerpo resistente a la
intemperie. El rasgo más destacable es que, la D7100 prescinde filtro
de paso bajo, y no como opción de modelo alternativo “E”, sino como
punto de partida.
A ese sensor, con gama ISO 100-6.400, con forzado hasta IE 25.600, se
suma el control por procesador EXPEED3, y un sistema de 51 puntos de
enfoque, 15 de ellos en cruz, en la zona central. El sistema AF podría
operar hasta en niveles -2EV, lo que supone, como ejemplo capacidad
para enfocar bajo luz de luna (llena...).
Los fotógrafos de deporte y naturaleza quizá aprecien más que el
sistema sea operativo bajo valores de abertura de diafragma de f/8, lo
que permite combinaciones interesantes de objetivos y teleconvertidores
hasta 2X.

Según el fabricante, se produce una interesante sinergia entre el
sistema AF y el potente sensor de reconocimiento de escenas y de
medición RGB, de 2.016 píxeles, no solo para el enfoque, sino también
para todo lo concerniente al ajuste de blancos y la exposición.

Volviendo sobre el AF, se indica que se ha mejorado:
• La detección de fase
• El funcionamiento en vídeo en el modo AF-F
• El sistema Contrast AF en Live View
En cuanto a las zonas de enfoque, pueden seleccionarse de forma muy
flexible, desde un único punto central a zonas dinámicas, de 9,21, o 51
puntos pasando por seguimiento 3D o Zona Automática.
El algoritmo de control sería muy eficiente, el mismo del de la D4.
La D7100 ofrece el modo especial de “recorte de 1,3 aumentos”, por el
cual se recorta en ese aspecto el encuadre del sensor APS-C, para por
ejemplo sacar un partido adicional con teleobjetivos, lo que
evidentemente permite la generosa densidad de puntos del sensor.
En ese modo, las ráfagas pueden pasar de 6 f.p.s. a 7 f.p.s. y el vídeo
Full HD a 50i/60i.
Quizá lo más interesante es que al reducirse el encuadre la zona “viva”
de los 51 puntos de enfoque pasa a cubrir prácticamente todo el área
del encuadre.

El visor, ya que estamos en ello, es por pentaprisma con cobertura del
100% del encuadre y con un factor de 0,94X, al tiempo que el monitor
posterior –fijo– tiene la generosa resolución de 1.229.000 puntos.
Tal como hemos anticipado, el cuerpo es sellado, a prueba de
salpicaduras y polvo, con cubiertas posterior y superior e inferior
(empuñadura opcional) en aleación de
aluminio y magnesio, con un peso de 675 gramos.
El obturador está comprobado hasta 150.000 ciclos y se ofrece un
sistema de prevención contra el polvo por vibración de la cara anterior
del sensor.

La Nikon D7100 dispone de micrófono integrado, pero admite el
externo
MW-1, de la misma manera que el módulo Wi Fi WU-1a o el transceptor
inalámbrico WR-1 para control a distancia –de hasta 120 metros– con 20
avanzadas funciones.
También es verdad, que en un sentido algo más serio, tenemos el HDR,
D-Lighting activo, el botón “i” mejorado, con ajuste de blancos por
puntos.
No se libra la D7100 de los ya ubicuos modos de toma especiales
(maqueta, color selectivo, etc.), cuyo efecto puede anticiparse en el
modo Live View.
Un detalle más que interesante: dos ranuras para tarjetas SD, con el
juego amplio de poder separar archivos por clase, duplicar por
seguridad, etc.
En suma, una gran cámara de nivel profesional para el formato
Nikon DX,
aunque no se anuncie como tal.
El precio se estima en aproximadamente 1.179 € para el cuerpo o 1.399 €
en kit con el AF-S Nikkor 18-105 mm f/3,5-5,6G ED VR.
| < Prev | Próximo > |
|---|




