Profoto,
el especialista sueco en iluminación profesional, presenta su nuevo
flash B1 Air 500 TTL, a
baterías integradas, sin cables, con control TTL,
compatible con la inmensa mayoría de los moduladores de luz de la
firma. Hemos tenido ocasión de realizar una toma de contacto con una
unidad final y transmitimos nuestras sensaciones.

¿Notan las dos diferencias clave entre el nuevo B1 a baterías y el D1 clásisco a red? © Albedo Media, S.L.
Profoto B1: formas y tamaño
El nuevo Profoto B1es tan monolítico que salvo por la ausencia
de cable
de red y una ligera protuberancia en la carcasa cilíndrica que
caracteriza a los D1 Air (que funcionan a red), a una cierta distancia
podría confundirse con uno de ellos.


El panel de control, ofrece una legibilidad muy mejorada respecto a los D1 a red. © Albedo Media, S.L.
Profoto B1: en marcha
De estar encendidos, otra de las diferencias visibles sería el
nuevo
panel posterior transiluminado por LEDs y... un nivel de ruido de
ventilador prácticamente imperceptible.
La razón no es otra que la luz de modelado es por LEDs y dado el bajo
calentamiento, la potencia necesaria de la turbina de ventilación es
muy inferior.
Profoto B1: o que los separa y une de los D1
Por si alguno todavía no lo ha descubierto: no estamos ante
unos
flashes a baterías que deban estar conectados mediante un cable a una
pesada batería, situada en el suelo, sino de unidades libres, no más
voluminosas que las Profoto D1 a red.
Puesto que tenemos una amplia experiencia con las unidades D1 a red,
hemos podido entender aún con más claridad lo que une y separa a los B1
a baterías de los D1 a red. Para decirlo de forma muy resumida: lo que
los separa... ¡es un cable a red y la dependencia de esta!
Todo lo demás es libertad de movimientos y manejo, pues la potencia es
la misma y muy generosa: 500 julios, que pueden graduarse en décimas de
punto de diafragma a lo largo de una gama nueve puntos.

Profoto B1: control TTL para Canon y pronto para Nikon
El pequeño dispositivo de control que se acopla sobre la
zapata de una
cámara, permite no solo ajustar la potencia de hasta tres unidades B1
de forma inalámbrica, sino que también ofrece control TTL, si se acopla
el transmisor opcional Air Remote sobre la cámara, una función que
satisfará a aquellos fotógrafos que deban seguir a unos sujetos que
puedan variar su distancia respecto a su esquema de iluminación. No es
una necesidad para nuestra forma de trabajo, pero reconocemos su enorme
utilidad.
El sistema inalámbrico es tan rápido que se puede emplear el tiempo de
sincronización más breve que ofrezca nuestra cámara.

Las baterías, de menos de 550 gramos de peso, se acoplan y desacoplan con una sola mano. © Albedo Media, S.L.


Profoto B1: las baterías
Un aspecto clave del nuevo B1 de Profoto son sus baterías
recargables a
ion-litio.
Pueden cambiarse con una sola, mano, liberando el pestillo de la parte
inferior y el sistema de fijación es muy ingenioso: una vez que
acoplamos la parte superior en sus ranuras, ya no se nos puede escapar
la batería por la es parte más alta y basta empujar suavemente hacia
abajo para que encaje suavemente con un clic.
Puesto que la batería pesa solo 541 gramos, no solo la manejamos con
facilidad, sino que podemos transportar varias sin mayor problema.
Al más puro estilo “Mac”, un indicador de diodos nos permite conocer el
estado de carga de cada batería sin necesidad de que esté acoplada a un
flash.
A plena potencia, el B1 recicla en tan solo dos segundos, mientras a
potencias más bajas es capaz de disparar a 20 relámpagos/segundo.
Profoto D1: ¡luz de modelado por LEDs!
Ese es el punto clave que en realidad hace posible todas las
prestaciones del Profoto B1.
El sistema de LEDs emite muy poco calor para una intensidad lumínica
dada, y además consume muy poco. Ello permite emplear una turbina de
ventilación que en relación a la de los D1 es casi inaudible y también
extraer un número muy satisfactorio de disparos de cada carga de
batería.
Pero además, ese bajo consumo invita a tomar en consideración utilizar
la luz de modelado como luz de toma, incluso, dada la baja rumorosidad,
emplearla para alguna toma de vídeo.
Profoto B1: la prueba
Hemos sometido a una unidad de B1 a una prueba comparativa con
nuestras
unidades D1, y podemos indicar que en lo que se refiere a tomas con
flash, potencia, repetibilidad y precisión son óptimas, iguales o
mejores que con los sistemas a red, pero intrigados con su luz de
modelado por LEDs hemos llevado a cabo una prueba distinta a lo
habitual.


Con
una variación de nuestro bodegón de pruebas (ojo, no comparar con otras
tomas anteriores), hemos realizado tomas con ajuste automático de
blancos en la cámara, tanto con la luz continua de tungsteno del
modelado de los D1 como con los LED del A1.
La verdad es que el
color resultante con la iluminación de LED ha sido muy satisfactorio e
invitamos a los lectores a analizar cada uno de los partes de color de
la tabla Passport Color Checker para sacar sus propias conclusiones.
¿Lo
mejor? La temperatura de color no varía prácticamente con la variación
de potencia, lo que da un plus de versatilidad muy importante.

Trabajar en una galería subterránea, con el 90% de humedad y el suelo mojado... ¡mejor sin cables de red! © Richard Watch [Clic para ampliar]
Profoto B1: conclusiones
Hacemos nuestra la frase de Richard Watch, fotógrafo: “Sinceramente,
tras trabajar con los profoto B1 durante una hora, llegas a la
conclusión de que esta forma –sin cables– es como debería ser y debería
haber sido... siempre”.
Precios
aproximados (IVA no incluido):
Cabeza de flash, 1.500 €; controlador TTL, 300 €; batería adicional 200
€.
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